Cantos en la noche
Prologo.
"La música y el baile siempre habían sido mi refugio, mi escapatoria de la realidad. Pero nunca imaginé que un simple mensaje anónimo podría cambiarlo todo. 'Bailas muy bien', decía el mensaje. No era nada extraordinario, pero algo en esas palabras resonó dentro de mí. Me sentí vista, me sentí oída. Y en ese momento, supe que mi vida estaba a punto de cambiar para siempre."
Capítulo 1: El Mensaje Anónimo
Todos los días son iguales todos los días son la misma rutina todos los días pienso en querer algo diferente hasta que decidí hacerlo y ahí empezó mi historia.
Me llamo Zoe estuve bailando en el parque durante horas, perdida en la música y el movimiento. La noche era fresca y las estrellas brillaban en el cielo, creando un ambiente mágico que me hacían sentir viva. De repente, mi teléfono vibró con un mensaje anónimo: "Bailas muy bien. Me encanta tu pasión". Sonrei sintiendo una sensación de alegría y validación que me hacía sentir menos sola. ¿Quién podría haber escrito eso? ¿Alguien que la había estado observando en la oscuridad?
Después de bailar decidi ir a un karaoke cercano para cantar y olvidarme de mi día. Había tenido una discusión con mi madre y necesitaba distraerse. En el karaoke, conoci a un hombre misterioso que se presentó como "Alex". Era alto, moreno y tenía ojos verdes penetrantes que me hacían sentir incómoda, pero también atraída. No sabía que ese encuentro cambiaría mi vida para siempre.
Al día siguiente recibi otro mensaje anónimo: "Te vi en el karaoke. Eres increíble. Quiero verte de nuevo". Comenze a sentirme confundida y curiosa. ¿Quién era ese hombre y por qué me estaba enviando mensajes? ¿Era Alex, o alguien más que la había estado observando?
Decidí salir y mientras caminaba por la calle, senti que alguien me estaba siguiendo. Me di la vuelta, pero no vi a nadie. La sensación de ser observada me hizo sentir incómoda y nerviosa. De repente, escuchó una voz detrás: "Zoe, eres una mujer muy talentosa. Me encanta tu voz". Me di la vuelta y vi a Alex, sonriendo y mirándome con ojos intensos que me hacían sentir atrapada.
"¿Qué haces aquí?", le pregunte , tratando de ocultar el nerviosismo.
"Quería verte de nuevo", respondió Alex, acercándose. "Quiero saber más sobre ti".
Me sinti atrapada, pero también atraída por él. ¿Qué quería Alex? ¿Y quién era el que enviaba mensajes anónimos? ¿Era alguien que me amaba, o alguien que la acechaba?
Capítulo 2: La Sensación de Ser Observada
Después de recibir ese segundo mensaje anónimo, me sentí como si alguien estuviera siguiéndome a todos lados. Me miraba por encima del hombro, esperando ver a alguien, pero nunca había nadie.
Alex me había dicho que quería verme de nuevo, pero no sabía si debía confiar en él. Había algo en sus ojos que me hacía sentir incómoda, pero también atraída. Me sentía confundida y curiosa.
Respondí al "Quiero saber mas de ti". Asique le dije que me acompañara a la biblioteca para estudiar. Pero mientras estudiaba, no podía dejar de pensar en Alex y en los mensajes anónimos. ¿Quién era el que me estaba enviando esos mensajes? ¿Y qué quería de mí?
"¿Por qué me estás siguiendo?", le pregunté, tratando de mantener la calma.
"Quiero protegerte", respondió él, mirándome con intensidad. "Hay alguien que te está acechando, Zoe. Alguien que no tiene buenas intenciones".
Me sentí un escalofrío correr por mi espalda. ¿Qué estaba pasando? ¿Y quién era el que me estaba acechando?
Capítulo 3: El Misterio en la Biblioteca
Me quedé sentada en la biblioteca, esperando a que Alex regresara de investigar un ruido extraño en el piso de arriba. Mi mente estaba llena de preguntas y temores. ¿Quién era el que me estaba acechando? ¿Y por qué?
De repente, escuché pasos ligeros en la escalera. Alex bajó y se sentó a mi lado, con una mirada seria en su rostro. "Zoe, encontré algo extraño", me dijo, su voz baja y misteriosa. "Un libro con una nota que dice... 'No te fíes de nadie'". Me sentí un escalofrío correr por mi espalda. ¿Qué significaba eso? "¿Y quién crees que lo escribió?", le pregunté, mi voz temblorosa.
"No lo sé", respondió él, "pero creo que está relacionado con el acechador. Debemos ser cuidadosos". De repente, la luz en la biblioteca comenzó a parpadear y luego se apagó. Nos quedamos en la oscuridad, rodeados de silencio. "¿Qué pasa?", le pregunté a Alex, mi corazón latiendo con fuerza. "No lo sé", respondió él, "pero creo que alguien está tratando de asustarnos". De repente, escuché un susurro en mi oído.
"Zoe, no te fíes de Alex". Me di vuelta, pero no había nadie allí. ¿Quién había hablado? Me miré con Alex, y vi que él también había escuchado el susurro. Su mirada era de confusión y preocupación. ¿Qué estaba pasando? ¿Quién era el que me estaba acechando y por qué?
Capítulo 4: La Confianza Rota
Me sinti confundida y asustada después del susurro en la oscuridad. ¿Quién había hablado y por qué le decía que no se fiara de Alex? Miró a Alex, que parecía igualmente confundido y preocupado.
"¿Qué pasa, Zoe?", preguntó Alex, tomando mi mano. "¿Quién crees que fue?"
Me encogió de hombros. "No lo sé, pero no sé si puedo confiar en ti".
Alex se sorprendió. "¿Qué quieres decir? Te he estado ayudando a investigar..."
"Sé que lo has hecho", interrumpi, "pero no sé si estás ocultando algo. ¿Por qué alguien me diría que no me fiara de ti?"
Alex suspiró. "Zoe, te juro que no sé nada sobre el acechador ni sobre el susurro. Estoy contigo para ayudarte, no para hacerte daño".
Lo mire, buscando en sus ojos alguna señal de engaño. Pero solo vio sinceridad y preocupación.
"¿Por qué no me contaste sobre tu pasado?", le preguntó de repente.
Alex se tensó. "¿Qué pasa con mi pasado?"
"Que no me has dicho nada", respondi. "Y eso me hace pensar que estás ocultando algo".
Alex se levantó y comenzó a caminar por la habitación. "Mi pasado no tiene nada que ver con esto", dijo. "Y no quiero hablar de eso ahora".
Me senti herida. "¿Por qué no? ¿Tienes algo que esconder?"
Alex se detuvo y se volvió hacia mi. "Zoe, por favor... No es eso. Es solo que... mi pasado es doloroso, okay? Y no quiero revivirlo ahora".
vi la tristeza en sus ojos y me senti mal. "Lo siento", dije. "No quiero presionarte".
Pero Alex ya había salido de la habitación, dejándome sola con mis pensamientos y dudas.
Capítulo 5: La Decisión
Me sentí devastada después de la discusión con Alex. No entendía por qué él no quería hablar sobre su pasado, y eso me hacía sentir que no podía confiar en él. Me preguntaba si había sido una tonta al creer que podía confiar en él.
Pero mientras caminaba por los pasillos de la academia, algo cambió dentro de mí. Me di cuenta de que no podía dejar que mis sentimientos hacia Alex me definieran. Tenía que pensar en mi futuro, en mis sueños y objetivos. Me recordé por qué había entrado en la academia en primer lugar: para convertirme en una cantante y bailarina profesional.
Me sentí liberada al tomar esa decisión. Me sentí como si hubiera quitado un peso de mis hombros. Me enfocé en mis clases de canto, en mis ensayos y en mis presentaciones. Me sentí viva al estar rodeada de música y de personas que compartían mi pasión.
Pero, para mi sorpresa, Alex se inscribió en el mismo programa. Me sentí incómoda al principio, pero decidí que no iba a dejar que él me distraiga. Me enfocaría en mi música y en mi crecimiento personal.
El programa era desafiante, pero me sentí motivada para superar los obstáculos. Me sentí como si estuviera en un camino hacia el éxito, y nada podía detenerme.
Y, aunque Alex estaba allí, me di cuenta de que mi felicidad no dependía de él. Me sentí fuerte y independiente, y eso me hizo sentir que podía conquistar el mundo.
Capítulo 6: La Lucha por Encajar
Entré a la academia con una mezcla de emociones: nerviosismo, ansiedad y determinación. Quería encajar, pero no era fácil. Los demás estudiantes parecían conocerse entre sí, y yo me sentía como una extraña.
Pero no era solo la academia lo que me preocupaba. El ruido en la biblioteca seguía sin explicación, y los mensajes anónimos me habían estado haciendo sentir incómoda.
Y para empeorar las cosas, no podía sacudir la sensación de que el hombre misterioso que había conocido en el karaoke estaba relacionado con todo esto. Me sentía atraída por él, pero no me acordaba de nada cuando lo conocí. Era como si mi mente hubiera borrado ese momento.
Me sentí frustrada y confundida. ¿Quién era ese hombre? ¿Y quien me había estado enviando mensajes anónimos?
Decidí enfocarme en la academia y tratar de olvidar todo lo demás. Pero no era fácil.
Capítulo 7: La Vida en la Academia
Apenas llevo un mes en la academia de baile y ya siento como si hubiera vivido una vida entera. Me he estado esforzando por hacerme amiga de mis compañeros, especialmente de Alex, el cantante que conocí en el karaoke. Es un amigo divertido y siempre está dispuesto a ayudarme, pero no siento nada romántico por él. Me gusta su compañía, pero me hace sentir mariposas en el estómago.
Lo que sí me preocupa es que, de vez en cuando, alguien me dice que no confíe en él. No sé quién es esa persona o por qué me dice eso, pero me hace sentir incómoda. ¿Qué secreto está escondiendo Alex? No lo sé, pero espero que no sea nada malo. Me gustaría pensar que es solo una broma o una mentira, pero la duda siempre está ahí.
Sofia una amiga si se puede decir asi es la que me hace sonreír cada día. Es una niña preciosa y talentosa, y todos en la academia la adoran. Me siento agradecida de tenerla en mi vida
Pero, a pesar de todo, siento que falta algo. Algo que no puedo explicar. ¿Es e hombre del karaoke, que sigue siendo un misterio para mí? ¿O es algo más? No lo sé, pero espero encontrar las respuestas pronto. Me siento como si estuviera en una búsqueda constante, buscando la verdad y la felicidad.
Y entonces, recibí un mensaje anónimo. "No te fíes de nadie", decía. Me sentí un escalofrío. ¿Quién era ese? ¿Y por qué me decía eso? Me sentí confundida y asustada.
Capítulo 8: La Mentira
¿Quién era ese? ¿Y por qué me decía que no me fiara de nadie?
Decidí hablar con Sofía, para ver si ella había notado algo extraño. Estábamos en el parque, cuando le pregunté:
"Sofía, ¿has visto algo raro últimamente? ¿Alguien que te haya dicho algo extraño?"
Sofía me miró con sus ojos grandes y me dijo:
¿por qué me preguntas eso? ¿Pasó algo malo?"
Me sentí un poco culpable por preocuparla, pero necesitaba saber si ella había notado algo.
"No, nada malo. Solo estoy un poco preocupada, eso es todo."
Me sentí un poco mejor después de hablar con Sofía, pero todavía estaba preocupada. Decidí hablar con Alex, para ver si él había notado algo extraño.
"Hey, Alex, ¿has visto algo raro últimamente?" le pregunté cuando lo vi en la academia.
Alex me miró con curiosidad y me dijo:
"¿Qué tipo de cosa rara?"
"No sé, algo que te haya parecido extraño. ¿Alguien que te haya dicho algo raro?"
Alex se encogió de hombros y me dijo:
"No, nada que me haya parecido extraño. ¿Por qué me preguntas eso?"
Me sentí un poco frustrada. ¿Por qué nadie parecía saber nada?
" Solo estoy un poco preocupada, eso es todo", le dije.
Alex me puso una mano en el hombro y me dijo:
"No te preocupes, estoy aquí para ti. Si necesitas hablar o algo, estoy aquí".
Me sentí un poco mejor después de hablar con Alex, pero todavía estaba preocupada. ¿Quién era el que me estaba enviando esos mensajes anónimos? ¿Y por qué me decía que no me fiara de nadie?
Capítulo 9: Un Día Normal
Después de todos los acontecimientos extraños que habían estado sucediendo, decidí que necesitaba un día normal. Algo que me hiciera sentir como si todo estuviera bien en el mundo.
Así que le propuse a Sofía que fuéramos al centro comercial a comprarnos ropa. Ella estaba emocionada de poder elegir sus prendas y yo estaba emocionada de pasar tiempo con ella.
Mientras caminábamos por el centro comercial, Sofía me mostraba todas las prendas que le gustaban. Yo la ayudaba a elegir y le daba mi opinión. Era un día perfecto.
Pero entonces, mientras estábamos en una cafetería, me pasó algo que me hizo sentir un poco incómoda. Estaba llevando mi café a la mesa cuando accidentalmente lo derramé sobre un chico que estaba sentado allí. Me sentí mortificada.
"Oh, lo siento mucho", le dije, mientras trataba de limpiar el desastre.
El chico me sonrió y me dijo:
"No te preocupes, no es nada. Me llamo Mateo, por cierto".
Sofía, que había estado callada hasta ese momento, habló:
"Jajaja, mira que torpe eres", y se rió. Luego, sacó una Bareta de su bolsillo y empezó a fumar. Me sentí un poco incómoda, pero no dije nada. Era su decisión, no la mía.
Después de un rato, Mateo se levantó y se despidió. Sofía y yo terminamos de comprar y nos fuimos a casa.
Mientras íbamos en el coche, Sofía me preguntó:
"¿Te gusta Mateo?"
Me encogí de hombros y le dije:
"No sé, parece un chico agradable. Pero no estoy segura".
Sofía se rió y me dijo:
"Bueno, solo digo que es guapo".
Me reí también y le dije:
"Sí, eso es cierto".
Capítulo 10: Secretos
Sofía y yo llegamos a casa después de nuestro día en el centro comercial. Me sentía un poco cansada, pero contenta de haber pasado tiempo con mi amiga.
Mientras estábamos en la sala, Sofía me preguntó:
"¿Sabes algo sobre Alex?
Me encogí de hombros y le dije:
"No sé, Sofía." Alex no hablá sobre su pasado
Sofía asintió y me dijo:
"Yo tampoco sé. Pero creo que debemos investigar un poco más".
Me pareció una buena idea, así que decidimos empezar a investigar sobre Alex y su pasado.
Mientras estábamos investigando, recibí un mensaje anónimo. Decía:
"No te fíes de Sofía. Ella no es quien dice ser".
Me sentí un escalofrío. ¿Quién estaba detrás de esos mensajes? ¿Y por qué me estaban diciendo que no confiara en Sofía?
Le mostré el mensaje a Sofía y ella se encogió de hombros.
"No sé qué decir", me dijo. "Pero creo que debemos seguir investigando".
Así que seguimos investigando, pero cada vez que pensábamos que estábamos cerca de descubrir la verdad, algo nos hacía dudar.
¿Quién es ese hombre misterioso del karaoke?
¿Será que en la búsqueda de Zoé y Sofía encontraran algo de Alex?
¿Será que se vuelve a hablar con Mateo?
¿Quién está detrás de esos mensajes anónimos?
¿Será que realmente alguien me está acechando?
¿Qué fue lo que sono en el segundo piso de la biblioteca?
¡ Descubrelo en la parte 2 !