Mi demonio es bastante tranquilo

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Summary

Joel es un niño que vive su infancia en Japón en los años dos mil, rodeado de amigos, familia y un mundo que parece simple a sus ojos. Sin embargo, la tranquilidad de su vida oculta secretos profundos y conexiones con fuerzas sobrenaturales que apenas comienza a entender.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capítulo 1: La oscuridad acecha

12 de diciembre de 1990, Rusia


La noche envolvía el bosque en una oscuridad implacable. Las ramas desnudas se alzaban como manos esqueléticas, moviéndose levemente con el viento helado. Will Aleksandr Benson, un hombre de 45 años con una barba descuidada y ojos desorbitados, corría desesperadamente entre los árboles. Su respiración era errática, cada inhalación un desafío en el aire gélido que le quemaba los pulmones. El sudor empapaba su frente, a pesar del frío, mientras sus manos temblorosas agarraban con fuerza la chaqueta que apenas lo protegía.


Tropezó con una raíz traicionera y cayó de bruces al suelo, el sabor metálico de la sangre llenándole la boca al morderse la lengua. Sin embargo, no se detuvo; sabía que no podía detenerse. Algo lo seguía, algo que solo él podía ver. Se levantó con dificultad, sus piernas temblando, y continuó corriendo. Pero el terror que lo empujaba también aceleraba su inevitable caída. Un aullido lejano, casi humano, resonó en la distancia, y Will apretó el paso, aunque sabía que no podría escapar.


Finalmente, tropezó una vez más, esta vez quedando tendido en el suelo, incapaz de levantarse. Sus ojos, llenos de un miedo irracional, se clavaron en el cielo nocturno, donde la luna brillaba intensamente. Era una luz fría y cruel, que no ofrecía consuelo alguno. Will sintió un escalofrío recorrerle la espalda, un frío que no provenía del exterior, sino de algo mucho más profundo. Y entonces, todo se desvaneció.


14 de diciembre de 1990, Jueves


Dos días después, el cuerpo destrozado de Will fue encontrado en el mismo lugar donde cayó. Descuartizado de una manera tan brutal que los oficiales no pudieron ocultar su horror. Las autoridades no tenían pistas sobre el origen de su desesperación, solo la certeza de que había muerto en un terror indescriptible.


En la comisaría local, un oficial se acercó al detective a cargo del caso, con una libreta en mano.


Policía: "Su nombre es Will Aleksandr Benson, 45 años. Ciudadano estadounidense y ruso. Estuvo internado un año y medio en el hospital psiquiátrico Harley por demencia. Se cree que escapó el martes por la noche."


Detective: (con la mirada fija en los documentos) "¿Antecedentes?"


Policía: "Nada fuera de lo común, hasta que ingresó al hospital. Unas horas antes hablé con su psiquiatra. Me dijo que Will no hablaba mucho, era reservado, con un comportamiento decente. Incluso el psiquiatra dudaba de que realmente tuviera demencia. Pero la semana pasada... algo cambió."


Detective: (alzando la mirada) "¿Cambió cómo?"


Policía: "Empezó a decir cosas extrañas. Afirmaba que muy pronto 'ellos' lo iban a visitar y se llevarían su alma."


Detective: (frunciendo el ceño) "¿Su alma?"


Policía: "Sí, su alma. Decía que cuando


llegara el día, escaparía para librarse de ellos. Pero nunca especificó quiénes eran 'ellos'."


El detective suspiró, claramente perturbado por el relato. Después de un momento de silencio, tomó la libreta que el oficial le ofrecía.


Detective: "¿Algo más que deba saber?"


Policía: (asintiendo con gravedad) "Encontramos su cuerpo en el bosque. Parecía estar huyendo de algo. Había marcas de arrastre, como si hubiera luchado por su vida."


Detective: (pensando en voz alta) "¿Pero de qué estaba huyendo exactamente?"


Policía: (mirando alrededor, como si esperara encontrar una respuesta en la habitación) "Eso es lo que debemos descubrir. Pero lo que sí sabemos es que estaba aterrorizado."


El detective asintió, su mente ya comenzando a formar teorías, pero ninguna satisfactoria.


Detective: (murmurando) "Este caso podría ser más complicado de lo que parece. Si Will realmente estaba huyendo de algo... entonces debemos averiguar qué fue."


Una hora después, ambos se dirigieron al bosque donde encontraron el cuerpo. La escena estaba acordonada, y el aire allí era más denso, casi asfixiante.


Detective: (mirando el cuerpo, ahora cubierto por una manta) "¿Alguna idea de cómo terminó aquí?"


Policía: (con expresión seria, desviando la mirada) "No es claro todavía. Pero... hay algo más. Encontramos esto cerca del cuerpo."


El policía le entregó un objeto envuelto en un paño. El detective lo desenrolló con cuidado, revelando una pequeña figura tallada en madera, con detalles grotescos y ojos vacíos.


Detective: (con un escalofrío recorriéndole la espalda) "¿Qué demonios es esto?"


Policía: "No lo sabemos. Pero sea lo que sea, parece importante. Tal vez una pista, tal vez una advertencia."


El detective guardó la figura en una bolsa de evidencias, sus pensamientos oscilando entre la lógica y el terror irracional que la situación comenzaba a inducirle.


Detective: (susurrando para sí mismo) “Lo que sea que esté detrás de esto… no será fácil de enfrentar.”

El viento sopló, y entre los árboles, parecía resonar un susurro apenas audible. Mientras tanto, en algún lugar del bosque, una sombra se movía entre los árboles, observando…