After Party [Mitch x Ridley]

Summary

Las cosas salen mal para Mitch después de la repentina declaración de Five hacia él durante una fiesta. Vuelve a su apartamento y las cosas toman otro rumbo cuando encuentra a la niña Ridley esperándolo.

Genre
Other
Author
Emo
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

U n o

Las cosas han cambiado últimamente, al menos, desde su punto de vista ha sido de esa manera.


Ya no es el mismo desde hace un tiempo. Ha intentado mejorar.


Su equipo tech ya no lo encuentra tan detestable como antes, se ha abierto a nuevas opiniones respecto a como debería liderar a la hora de la batalla.


Píxeles aquí, píxeles allá. Toda una rutina la cual tendía a limitarlo de actividades recreativas, a veces incluso de los videojuegos. Pero, para eso se había mudado de casa ¿o no? Para poner más atención a su trabajo.


Y después de mucho tiempo tomó unas vacaciones, lo cual le hizo tener el tiempo suficiente para poder convivir con sus tres hermanos mayores, a quienes no veía por esta misma razón de su jornada laboral.


Ha sido divertido, no lo niega. Pero tal vez se había acostumbrado demasiado a su espacio personal. O tal vez simplemente se había acostumbrado a estar solo todo el tiempo.


O al menos él creía eso, hasta que comenzó a tener de manera continua en su círculo social a esa chiquilla.


Pues, aquella vez que la tienda Hinobi se infestó de glitches no fue la última vez que vió a la ex aprendiz de Five y Miko, Ridley.


Ridley Craft, bueno, en realidad su apellido era Croft. Pero se había acostumbrado al nick name de la más joven durante las partidas en linea. Fue muy natural todo este asunto, en serio.


Buscar su nombre en los usuarios de la consola Hinobi fue mera curiosidad, enviarle solicitud de amistad fue un accidente. No habían pasado siquiera cinco minutos cuando la niña aceptó su invitación, y decidió dejarlo así. Bueno, otro seguidor más de los miles que tiene ¿Verdad?


Jugar con ella en videojuegos multijugador pasó a ser conversaciones seguidas por chat, estaba ciertamente impresionado con todos los temas que la pequeña hacker sabía. Ya ni él, siendo un adulto joven estaba tan informado. Y no era molesto escucharla, al contrario, disfrutaba hacerlo.


Un día el chat pasó a ser una salida en persona. Comer, jugar, hablar de temas en general. El tiempo pasaba demasiado rápido cuando la pequeña nerd estaba cerca.


Todo en secreto, claro. Hinobi piensa que Ridley Croft ha perdido la memoria y todo lo relacionado a los glitch techs.


A veces pensaba en todo lo que había hecho en este último mes. Y dios, parecía un pervertido de internet tratando de seducir a una pequeña.


Pero él no era así, no. Él era una persona sana...


¿Tener fantasías participando en actividades sexuales con una niña seis años menor que él apuntaba hacia una persona sana?


Hombre, Ridley tan solo tenía doce años. No estaba siquiera seguro de que la pequeña castaña tuviera periodos menstruales todavía. Era aún más incorrecto de su parte estar pensando en tal cosa.


Y eso realmente lo inquietaba, no le permitía hacer actividades cotidianas de manera natural.


- hablemos de tu racha de puntos este último mes, Williams - Phil lo había citado a su oficina no hace mucho - es baja, al menos lo es para ti, considerando lo que sueles exportar al servidor diariamente -


De igual forma, empezaba a creer que la niña tenía mucho que ver en su repentino descenso en cuanto a su vida laboral.


- hombre, son solo unos cuantos puntos menos - defendió, evitando los tonos agresivos a la hora de hablar - tengo más que suficientes -


- ¿Más que suficientes? - el hombre mayor le miró incrédulo - esperaba de todo menos esa respuesta, si soy honesto -


- en ese caso ¿Por qué la molestia de hacerme venir? - preguntó el rubio.


- tu equipo está ciertamente preocupado ¿Sabes? - explicó - han tomado la posibilidad de que estés deprimido -


- No estoy deprimido -


- tranquilo, Mitch. Son solo suposiciones por parte suya, no están afirmando nada - el pelirrojo intervino de inmediato - pero, quiero que sepas que, dado el caso, no estás solo. Puedes hablar conmigo ¿Si? O con BITT, con quién más te acomodes. -


Asintió, sin decir nada más. Abrió la puerta de la habitación para poder retirarse.


No tenía tiempo para distracciones, pero ahora más que nunca la castaña le hacía cuestionarse muchas cosas. Su sanidad como ser humano por ejemplo.


Eso claramente no sonaba muy bien.


Pero, no podía evitarlo. De todas las personas que había, Ridley era la menos detestable. Ni siquiera detestable. La estimaba, la adoraba.


Y es que simple y sencillamente la menor no era hasta cierto punto como los demás mocosos de su edad.


De no haber sido baneada del servidor de los techs después del incidente con el fallo de sistema en el cuartel general, estaba seguro de que Ridley sería de las mejores glicth techs. Se atrevía a decir que sería incluso mejor que él, el grandioso Mitch Williams.


Jamás sería capaz de hablar sobre esto con su equipo. Y estaba inseguro respecto a la idea de ir con un terapeuta, por más que él mismo supiera que lo necesitaba.


Alejarse de Croft tampoco era una opción, no tenía el corazón para simplemente alejarse y lastimarla. Aún si la menor era una completa analista, una genio de la tecnología y excelente hacker, ello no quitaba el hecho de que seguía siendo una niña.


Y, como cualquier otro niño en crecimiento, requería de atención y cariño. Tal vez, solo tal vez, si él le brindaba esa atención y cariño indispensables en las siguientes etapas de su vida, sus enfermizos sentimientos sexuales podrían pasar a volverse involuntariamente sentimientos fraternales.


O puede que eso sonara aún peor. Ya no estaba seguro.


El trabajo lo ha mantenido ocupado estas últimas semanas, asi que no ha tenido el tiempo suficiente para ver a Ridley, pero ella lo entendía. Enviarle uno que otro mensaje deseandole un buen día a la pequeña no estaba de más. Con precaución, obviamente. No le gustaría que alguien más viera sus mensajes de texto.


¿Desde cuándo había comenzado a esconder su teléfono de los demás?


- Mitch! Mitch! Mitchell Williams! ¿Qué tanto escondes? - Miko aparecía repentinamente detrás suyo, haciéndole sobresaltar por un momento, la acción involuntaria de meter su teléfono al bolsillo de su chaleco llegó - uy, ¿acaso se trata de algún pretendiente? - insinuó en un tono juguetón, a la par que descargaba sus puntos de experiencia en el servidor tech.


- Nada de eso - respondió enseguida - Si fuera así, serías la última persona en saberlo - habló a la defensiva - mi situación amorosa no es asunto tuyo ni de tu amigo five, ustedes dos, par de metiches-


- "tu amigo" ¿eh? - repitió esas dos palabras - pensé que éramos ya un equipo sólido - rió, a lo que el moreno solo rodaba los ojos - el tiempo lo arregla todo, dicen por ahí. -


- Bien, ¿entonces que quieres? -


- Si te dedicaras a revisar más seguido el chat grupal, sabrías que Haneesh y Zahra están preparando una fiesta para celebrar que five y yo finalmente alcanzamos el nuevo nivel de los glitch techs gracias a los puntos de experiencia de la última misión - Kubota sacaba su teléfono y le mostraba la invitación digital - ¿no te encanta? Incluso tiene un gatito que guiña el ojo -


¿Una fiesta? Vaya, ya tenía tiempo sin ir a una. Y la fiesta en la cual ese glicth clonador robó su imagen no contaba en absoluto.


Pero, su mente consideraba que no era una mala idea. Había estado sumamente estresado respecto a su situación en este lapso de tiempo. Miró a la japonesa un segundo, quién le miraba de manera agradable.


- anímate, Williams - le golpeaba amistosamente la espalda - estás muy distraído últimamente, ¿sabías? - no fue difícil darse cuenta de lo que puede que insinuara su compañera de trabajo - Venga, habrá lindas chicas, chicos, lo que sea que te guste. Nadie juzga a nadie ¿Sabes? -


Sin motivo alguno, se sintió ciertamente incómodo y vigilado ante dicha frase.


Ideas suyas, probablemente.


- Dejando de lado ese comentario más que innecesario - mencionó con sencillez, tosió un poco antes de seguir hablando - veré si mi agenda está disponible para ello. No es un no definitivo, pero tampoco un sí. -


- ¿¡Un sí?! Asombroso!- La chica de cabello morado sonreía - le diré a Zahra! -


Antes de poder decir otra cosa, la asiática ya se había retirado de ahí. Mitch se evitó la molestia de protestar al respecto.


Una distracción digna de su edad era lo que necesitaba en estos momentos. Buena música, interacción social, algo de alcohol quizá. A medida que iba pensando en ello la idea de asistir esta noche no le parecía desagradable.


¿Más desagradable que él? claramente no era así.


Suspiró, exportó sus puntos de experiencia al servidor antes de retirarse del cuartel. Era media tarde y necesitaba arreglarse.