Good boy • boypussy

Summary

Chanmin— Seungmin ayuda a su tío a calmar su "dolor", como buen niño que es.

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1
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5.0 1 review
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18+

Único 🍡

Un pequeño pelinegro fue resivido por su querida madre, había sido un día muy divertido, lo normal para un niño de tan sólo diez años. En cambio al llegar a su hogar, su madre tomo su pequeña mano para dirigirse a la sala donde su padre los estaba esperando. Al llegar tomaron asiento, el pelinegro adulto solo los miro con una sonrisa cariñosa.


—Pequeño, necesitamos hablar contigo sobre algo— El hombre miro atentamente a su hijo.


—¿Que es papi?— Pregunto Seungmin con curiosidad.


—Debemos viajar a otro país por motivos laborales y no podremos cuidarte durante un tiempo. Así que tu tío Bangchan te cuidara— Explicó su madre está vez.


Seungmin escuchó atentamente, procesando la información. Aunque inicialmente se sintió sorprendido y un poco triste, pronto comprendió la situación.


—Me portare bien, seré un buen niño— Dijo con confianza y les sonrió.


Los padres del pequeño Seungmin se sintieron aliviados al ver que su hijo entendía la situación. Después de aquella plática, sus padres comenzaron a empacar sus pertenencias, cuando finalmente terminaron, subieron las maletas al auto y luego subieron ellos también.


Se dirigieron a la casa de su tío, quien los recibió con calidez y se comprometió a cuidar a su sobrino como si fuera su propio hijo. Después de que sus padres se despidieran el pequeño entro y miro con curiosidad todo a su paso, jamás había estado en casa de su tío, ya que no era muy cercano a el.


—Sígueme, te enseñaré donde vas a dormir. Decore un poco la habitación, espero te guste— Dijo mientras guiaba al menor a su habitación, caminaron un poco hasta llegar a una puerta de color marrón, la cual tenía un pequeño gatito dibujado.


Al entrar, el pequeño miro detenidamente todo a su alrededor, había una cama muy linda con sábanas rosas, las paredes eran de un color blanco siendo decorada por algunas repisas repletas de peluches. Seungmin sonrió y dio pequeños bronquitos en su lugar.


—Es muy bonito, gracias tío— Con emoción abrazo a su tío, el mayor de igual manera lo abrazo, pero aspiro su aroma, el niño olía delicioso, suponía que usaba perfume con esencia floral.


Cuando se separaron, ayudó a Seungmin a desempacar, ya que debían guardar todo lo que había en las maletas. Sus padres estarían fuera por mucho tiempo, por lo que pasaría un tiempo en casa de bangchan. Quizás les llevaría varios meses regresar.


El hombre solo miraba a su pequeño sobrino, admirando lo tierno y lindo que era. Por alguna razón, se sintió nervioso, así que dejó de observarlo. Sin decir nada, salió de la habitación, dejando al pequeño solo. Seungmin siguió terminando de desempacar hasta que pudo terminar.


Se sentía cansado, así que se recostó en la suave cama de su nueva habitación, hasta que quedó profundamente dormido.


Habían pasado días desde que el pequeño estaba fuera de su hogar, se sentía cómodo al tener la compañía de su tío, pero podía sentir la distancia que mantenía de el.


Cuando trataba de abrazarlo Bangchan lo evadia, cosa que lo hacía sentir triste, pero no quería molestar al mayor así que no decía nada. A si que se concentro en las clases, siempre había sido un niño muy estudioso y ejemplar, por lo que necesitaba prestar atención a lo que su profesor explicaba, las horas pasaron rápidamente hasta que el timbre de la salida se escuchó por toda la escuela, dando señal de que podían irse.


Con sumo cuidado recogió sus cuadernos de su escritorio, para poder guardar todo e irse. Cuando termino se despidió de sus compañeros y salió rápidamente, debía tomar el transporte, ya que su tío no lo recogía como sus padres eventualmente lo hacían. Subió al autobús y este avanzo, llegando hasta su parada que estaba cerca de la casa de Bangchan.


Camino feliz, ya que tenía muchas cosas que contarle a su tío de su día, entro a la casa pero parecía que no había nadie, por lo que subió hasta su habitación, donde dejó sus cosas y cambio su uniforme por un bonito pans color azul claro.


Haciéndolo mirar muy bonito.


Se admiro un poco en el espejo que tenía en la habitación, peino su pelo y fue hacia la habitación de su tío, al acercarse a la puerta escucho suspiros y jadeos, seungmin quedó quieto, por un instante pensó que su tío estaba enfermo o le dolía algo.


Abrió la puerta con inquietud y curiosidad, espiando lo que pasaba, pero sus ojos se abrieron en sorpresa, bangchan estaba recostado en su cama, con los ojos cerrados mientras su mano masajeaba su miembro, el pequeño solo miraba lo que el mayor hacia, no tenía idea de lo que estaba haciendo. Pero su cuerpo se sentía tan extraño al presenciar aquella escena.


El adulto seguía tocándose hasta que el sonido de la puerta lo hizo entrar en si, seungmin solo pudo apartarse pero tropezó quedando en el suelo, rápidamente subió su pantalón y salió de la habitación.


—Seungmin, ¿Acabas de llagar?— Pregunto evadiendo lo que había sucedido, ayudando a levantar a su sobrino.


—S-si, porque estabas haciendo eso ¿Te dolía?— El pequeño lo miro, esperando a que respondiera su pregunta, realmente estaba preocupado e intrigado por lo que había visto.


Bangchan enrojeció por completo, rasco su nuca con nerviosismo, no sabía que contestar, sabía que lo había visto masturbarse.


—No, solo olvida lo que viste. Te ayudaré con tu tarea vamos— Camino en dirección a la sala, pero el pequeño no lo siguio.


—Tio, no es bueno mentir, mi mami dice que eso no está bien. ¿Puedo hacer algo para ayudarte?— Seungmin lo miro a punto de soltarse a llorar.


El hombre solo quedó sorprendido, no quería que su sobrino llorará, camino nuevamente, pero está vez para cargarlo y abrazarlo.


—Ay muchas formas de ayudar, ¿Quieres intentarlo?— Bangchan le propuso y el menor asintió.


Rápidamente se dirigió hacia la habitación, junto con el pequeño, lo recosto sobre su cama, la vista que tenía era maravillosa, seungmin tenía un leve sonrojo en sus pomposas mejillas, dio varios besos sobre su rostro, hasta que bajo hacia su cuello.


El niño solo se estremeció al sentir los labios de su tío sobre su piel, cerro sus ojitos con nerviosismo, hasta que pudo sentir la lengua cálida del mayor lamer todo su cuello, succionaba de vez en cuando su blanquina piel, dejando marcas visibles las cuales adornaron todo el lugar.


El hombre se apartó para quitar su estorbosa playera, dejando a la vista su tonificado cuerpo, seungmin solo miraba impresionado al mayor, su cuerpo era muy diferente al de el.


Y eso le agradaba.


Sin pensarlo mucho coloco sus manitas en el pecho de bangchan, este solo quedó sorprendido ante lo que su sobrino hizo, pero no pudo evitar sentirse sumamente caliente. Su polla empezó a ponerse dura, sabía muy bien que lo que iba hacer estaba completamente mal, pero haría una excepcion.


Quitó la sudadera azul del menor junto con su playera, el pequeño solo pudo tapar su pecho, ya que le daba cierta vergüenza que su tío lo mirara.


—No te tapes, quiero ver tu pechito. Se buen niño y obedece— Dijo y seungmin quitó sus manos de su pecho, donde dejó a la vista sus pequeños pezones.


Bangchan sonrió, admirando el pecho de su sobrino, lamió uno de sus pezones, succionando y mordiendolo sin ejercer tanta fuerza. Seungmin solo tiraba de su cabello, queriendo apartarlo pero era imposible, el hombre seguía lamiendo su pecho con lujuria.


Luego de varios minutos se separó, comenzando a bajar el pantalón del menor, donde unas bonitas bragas se dieron a conocer. Era evidente lo mojado que estaba, ya que la prenda al ser de color rosa dejaba ver la humedad que traspasaba.


—Vaya, mira que mojado está tu coñito, voy a follarte verás que te sentirás muy bien— Lo acaricio, hasta quitar la ropa interior del pequeño.


Mordió su labio al notar lo mojado que estaba, su coño estaba completamente húmedo, sus labios vaginales se miraban brillosos por lo que dio una larga lamida sobre toda la intimidad de seungmin, sabía tan bien que siguió comiendole el coño hasta dejarlo limpio.


Cuando termino quitó su ropa interior, y se posicionó entre las piernas del menor.


—Sostén tus piernas, anda hazlo— Ordeno su tio y el menor solo obedeció, sostuvo sus piernas como se le pidió.


El hombre alineó su polla para resguardar el glande, disfrutó de la caricia de sus paredes y lo apretadas que estaban, tratando de no correrse  en ese momento. Seungmin se quejo ante la intromisión en su interior, le dolía pero su mayor lo beso, calmando al pequeño, solo pudo seguir metiendo todo su miembro, hasta que finalmente lo metió todo.


Espero varios minutos hasta que se acostumbrara a su tamaño, cuando estuvo listo bangchan movió sus caderas con lentitud, tratando de no hacerle algún daño interno, el menor solo suspiraba y respiraba de una manera rápida, lo que sentía era muy desconocido para el, un gemido escapó de sus labios al sentir como la polla del adulto golpeaba en su punto sensible.


—¡Ngh! Tio, tío. Se siente r-raro, detente— Pidió el niño pero el mayor seguía moviéndose a su antojo.


El cálido interior de su sobrino de sentía tan bien. Su polla encajaba a la perfección en su coño infantil, por lo que siguió follandolo duramente, sus testículos golpeaban una y otra vez contra el trasero de seungmin.


El pequeñin solo podía aferrarse a las sábanas de la cama, su cuerpo ardía y una oleada de placer lo invadía, su coño se sentia muy bien al ser penetrado por su tío. No sabía muy bien de lo que pasaba, pero recordó que era lo mismo que sus padres hacían, así que por instinto acaricio uno de sus pezones, estaban tan sensibles que volvió a gemir.


—Pero que zorrita eres, ¿Te gusta? ¿Te gusta que tu tío te folle así de bien, no?— Hablo sin dejar de moverse, con su pulgar acaricio el clítoris del menor, haciendo círculos en aquel pequeño capullo.


—Si, me gusta, ¡Mmmh! Me gusta mucho— Gimió y arqueo su espalda al sentir como algo caliente lo llenaba..


Bangchan se había corrido a montones dentro del coño de su sobrino, pero esto no le importo, volvió a penetrarlo, su interior aún seguia apretado, como si no quisiera que saliera de el. Lo tomo de sus piernas, y se impulso para poder adentrarse más en el coño de seungmin, donde siguió follandolo sin cansancio, el niño trataba de zafarse, una sensación extraña en su vientre lo puso en alerta.


—Pipi, quiero hacer pipi— Sollozo.


—No es pipi lo que viene. Pero hazlo, déjame verte— Lamió el labio del pequeño.


Cerro los ojos y inesperadamente llegó a su orgasmo, el primero que había tenido en su corta vida. Gracias a su querido tío.


Esto hizo que el mayor perdiera la cordura, su polla había sido salpicada por los fluidos del menor. Embistio hasta abultar su abdomen, sus caderas no podían dejar de moverse en aquel apretado coño, agradecía a su hermana por dejarlo a cargo de su sobrino.


—Mierda— Gruño y volvió a correrse.


Cuando termino, salió del menor, todo su esperma sé derramó hasta manchar las sábanas de su propia cama, más tarde tenía que cambiarlas pero por ahora eso no le importo.


El pequeño seungmin se vació hasta quedar abierto  con un círculo del tamaño de bangchan, despedazado por un pene grueso.


—Bien echo, has ayudado a tu tío a calmar su dolor— Dijo el mayor para besar los pomposos labios de seungmin.


El pequeño apenas podía levantarse por lo que con dificultad se levantó para poder abrazar a su tío.


—Es que soy un niño muy bueno— Sonrio.


Bangchan río, pero le dio besos en toda su carita, luego de un rato ambos tuvieron un refrescante baño, donde tuvieron una plática sería de lo que había ocurrido, el pequeño había entendió a la perfección que no debía decirle a nadie, así que debía mantener ese secreto.


Desde ese momento el pequeño seungmin se había vuelto un adicto por la polla del mayor, rogándole por ella todo los días.


Debían disfrutar del tiempo que tenían, y lo iban hacer hasta que estuvieran completamente satisfechos. ♡︎