Boy x Friend (ChanBaek)

Summary

Byun Baekhyun está enamorado de Chanyeol y, una parte de él, afirma que su alto vecino de enfrente también lo quiere. Pero el alto no ha dado nunca muestras de su interés hasta que lo invita a un pequeño viaje en altamar que incluye copas de champagne, bailes descalzos en la proa bajo las estrellas y el tan esperado beso de su cuento de hadas.

Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1


Baekhyun caminaba a paso lento por las calles de Seul. La temporada primaveral había comenzado días atrás, y gracias a que su jefe le otorgó vacaciones por dos semanas, pudo disfrutar de las flores cayendo a su alrededor como en aquel anime tan popular que veía. El aire refrescante le despeinó el rubio cabello y le saco una brillante sonrisa. Continuó su caminata luego de tomarse una fotografía con el hermoso paisaje detrás, yendo directamente a su cafetería favorita. La campanilla anunció su entrada y el joven detrás del mostrador le sonrió al verle. Eligió como siempre la mesa del fondo cerca de la ventana y esperó pacientemente a que tomaran su orden.

Ordenó su dosis diaria de coca cola acompañado de unas donas de chocolate que hizo su boca salivar. Sin embargo, pidió una ración doble de donas y otros dulces caseros para llevarselos y atracarse más tarde cuando se entretuviera viendo series. Baekhyun pretendía disfrutar esas vacaciones al máximo aunque eso significara aburrirse en su casa y sentirse ahogado por la soledad pero, tenía alguien en mente a quien podía molestar.

Justo en ese momento, su telefono vibró llamando su atención y una sonrisa brillante iluminó su rostro. A baekhyun le asustaba un poco como su pecho se llenaba de calor y su estomago de mariposas solo por ver o escuchar la ronca voz de su persona especial.


- Byun al habla – contestó aclarando su garganta - ¿Chanyeol?


- Creo que la única vez que te he escuchado tan animado fue cuando ganaste la lotería y un viaje a Australia – la voz de su vecino le erizó los vellos del cuello – ¿Que te tiene tan contento, eh?


- Empieza con V y continua conmigo tirado en mi cama por dos semanas..


- ¿El bastardo de Junmyeon te dió vacaciones? - rió asintiendo aunque el alto no pudiera verle – No puedo creerlo.


- Creelo.. Espera – hizo un gesto pidiendo la cuenta y empacando todos los dulces en una bolsa – Chan, voy al departamento ahora así que te veré ahí.


- Te estaré esperando – el rubio tragó saliva y colgó la llamada. No sabía porque pero, aquella frase tan típica de Chanyeol lo enloquecía y lo hacía sentirse nervioso. Pagó apresuradamente y devolvió sus pasos hasta su casa. Por suerte o desgracia, el edificio de departamentos no quedaba tan lejos de la cafetería así que recorrió el mismo camino inicial con su bolsa de dulces y una sutil sonrisa producto del efecto Chanyeol. Baekhyun recordó en ese momento la primera vez que había visto al alto. Fue en una tarde calurosa en junio cuando el alto se mudó al apartamento vacío frente al suyo hacía ya tres años. Aquel día, Baek quien aun era un estudiante universitario en su tercer año, decidió salir a trotar por los alrededores y así quitarse un poco del estrés inducido por los proyectos de curso. Sin embargo, en su despiste no vió al camión parqueado en el edificio hasta que regresó y sus ojos curiosos localizaron al joven excesivamente alto y de orejas curiosas que cargaba una caja enorme llena de libros. Baekhyun se detuvo a medio camino y sus labios formaron una o muy graciosa y adorable al fijarse detenidamente en el sudor que le recorría el cuerpo contrario, en los tatuajes en sus antebrazos o en las venas tensas por el peso y cuando el alto lo miró curioso, sintió un calor subir su cuello y colorear sus mejillas de un intenso rosado.


Era la primera vez que un desconocido lo dejaba boquiabierto y sonrojado, por lo que apresur’o el paso hasta el elevador intentando refugiarse en la comodidad de su departamento. Pero la suerte no parecía estar de su lado cuando el alto también se dirigió al elevador siguiendo sus pasos.


- Por favor seleccione el piso 4 – Baekhyun maldijo para sus adentros por las coincidencias y señalo su piso sin saber como ocultar su vergüenza – Oh, seremos vecinos.


El más bajo asintió aún sin mirarle demasiado nervioso hasta que escuchó el pitido del elevador y entró seguido del alto.


- ¿Cúal es tu apartamento? - se animó a preguntar – Estoy en el 614


- El mío es el 616 – y oh, Baekhyun nunca había visto una sonrisa tan brillante y perfecta como la del vecino nuevo y menos que le causara tantos escalofríos – Soy Park Chanyeol por cierto.


- Baekhyun y soy tu vecino de enfrente – sonrió – Si necesitas algo, no dudes en tocar mi puerta.


El alto asintió y el pitido del elevador les avisó de que ya habían llegado. Baekbyun se dirigió hacia su puerta un poco emocionado hasta que la voz de Chanyeol le hizo voltearse.


- Oye Baekhyun – el nombrado parpadeó curioso – Estaré esperando.


Al principio a Baek le costó entender el significado críptico detrás de aquellas dos palabras pero, luego fue como la frase insigne de Chanyeol. Entre ellos no existía el “adiós” o el “hasta luego”, solo los “estaré esperando” que parecían más una promesa de verse una vez más. Y así Park Chanyeol se convirtió en el amigo al que Baekhyun prometía siempre volver como en ese momento.

Apretó el timbre y esperó pacientemente a que Chanyeol lo recibiera. Sintió los ladridos de Toben, el revoltoso perro de Chanyeol que solo obedecía a su hermana y él milagrosamente, y los pasos apresurados del alto. La puerta fue abierta y el pecho descubierto de Chanyeol le dió la bienvenida. En su humilde opinión, Chanyeol era como el pastel que tu madre pone en la mesa de comedor y te prohíbe comer pero en versión adulta. Dos cabezas más alto que él, brazos definidos en los que le encantaría dormir y que lo apretujaran, hermosa sonrisa de dientes perlados y aquel maldito abdomen que amaría tocar además de aquella personalidad envolvente que atraía a su círculo hasta al gato de la vecina que pasaba de todos.


- ¿Vas a pasar o seguirás mirándome como un pedazo de carne? - Baekhyun chasqueó la lengua encontrando la miarada oscura peligrosamente sexy de su vecino – Por más que amaría que me saltaras encima estoy cocinando y tengo un compromiso.


- Oh – esto último le sorprendió - ¿Deseas que nos veamos más tarde?


- ¿Trajiste dulces de esa cafetería a la que siempre vas? - asintió – Entra.


Se encogió de hombros y se adentró en el departamento con Toben reclamando su atención. Le entregó la bolsa con los dulces y lo siguió hasta la cocina. El lugar de Chanyeol era bastante parecido al suyo aunque en la cocina todo estaba en el lado contrario. Tomó lugar en la isla de la cocina y lo observó desenvolverse como todo un chef profesional picando y salteando todo tipo de condimentos en una sartén.


- Entonces Junmyeon te dió vacaciones...


- Técnicamente me las dió Sehun porque se llevará a su hyung a un crucero toda la semana y aparentemente necesita que yo descanse el doble de tiempo – abrió la boca por inercia y el alto dió a probar un poco de lo que cocinaba – En fin que estoy libre... Esto esta muy bueno Yeollie..


- Tan bueno como su cocinero imagino – guiñó su ojo y continuó en su labor - ¿Qué planes tienes entonces?


- Dormir y ver series, atiborrarme de comida chatarra hasta que parezca una bola de grasa y molestarte cuando no estés en el trabajo.


- Honestamente no creo que puedas vivir sin trabajar por dos semanas pero te tengo una invitación – Chanyeol se giró apoyandose en la isla e inclinándose hacia él sutilmente – ¿Quieres ir conmigo por cuatro días y tres noches en un yate?


- ¿Que ofrece este yate?


- Bueno tiene un solo camarote por lo que tendríamos que compartir cama pero esta perfecto. Vista al mar, un pequeño salón con billar para los que le gusten y la proa esta hermosa. Ya sabes, lo normal que le regalan a los ricos.


- Y a tí...


- Y a mí.. Serían cuatro días de sol, playa, cervezas para mí y vino blanco para tí, olor a mar sin teléfonos ni llamadas a las cuatro de la mañana con mi compañía y la de la naturaleza – a Baekhyun se le cortó la respiración y se le revolvió el estómago. Estaría con Chanyeol solo para él por casi una semana sin interrupciones y disfrutando de la preciosa vista que su cuerpo le otorgaba solo para él. Asintió con una sonrisa a la invitación nervioso por los miles de escenarios que podrían ocurrir allí.

- Mientras me alimentes esos días, soy todo tuyo Park.


Una hermosa sonrisa partió la cara de Chanyeol en dos y aceleró el pulso de Baekhyun. El alto extendió su mano hacia él mostrando su tatuaje y tomó su mano entrelazando sus dedos. Eran aquellos actos sutiles los que confundían un poco a Baekhyun y aun así disfrutaba de todos ellos como si fuera lo más natural del mundo. Chanyeol podía ser gracioso o romántico y a la vez enamorarlo hasta los huesos sin poder evitarlo o detenerse, y por la mirada dulce y hasta a cariñosa que le estaba dando, estaba seguro de que el alto también lo quería.