Β» Amor inmortalizado.

Summary

β€Ί Donde Foolish un joven artista de cabellos rubios y ojos verdes, dedica su tiempo a esculpir con gran devociΓ³n la figura de Vegetta, su musa de ojos amatista y cabello negro cual noche. Β» One-Shot. Β» Fooligetta.

Β» Amor inmortalizado.

Era inevitable el cΓ³mo un lugar podΓ­a albergar tanta perfecciΓ³n en Γ©l, eso paso por la mente de aquel artista desde que su obra maestra llevaba siendo formada. Bajo el cΓ‘lido toque de la iluminaciΓ³n trabajaba aquel artista llamado Foolish. Un joven poseedor de un hermoso rubio cual oro de ojos verdes tan cΓ‘lidos que lograban iluminar hasta el lugar mΓ‘s oscuro, mismo portador de cuyo talento para esculpir solo era superado por su gran pasiΓ³n. Foolish habΓ­a encontrado su musa en un hombre de belleza ΓΊnica: Vegetta, el solo pensar en su nombre o el siquiera imaginarlo causaba sensaciones inimaginables en Γ©l. Con sus ojos morados cual amatista, y su cabello negro tal noche, ese hombre era una visiΓ³n que lograba llenarle de inspiraciΓ³n y admiraciΓ³n.

Se habΓ­an conocido en un evento de arte, donde la presencia de aquel hombre de ojos amatistas habΓ­a cautivado a todos los presentes. Su persona aceptaba que, desde el primer encuentro, la imagen de Vegetta quedΓ³ marcada en la mente del artista. Sus conversaciones, su risa, y especialmente la intensidad de su mirada lograron despertar en Foolish un torrente ΓΊnico de emociones y creatividad.

Siendo impulsado por estos mismos sentimientos, Foolish tomo la decisiΓ³n de inmortalizar a su musa de ojos amatistas en una escultura. Pasaba todo su tiempo en su taller, dΓ­as enteros reflejaban la concentraciΓ³n en su trabajo. Cada golpe proporcionado por el cincel, cada suave pulido al mΓ‘rmol, lograba definirlo como un acto de amor y devociΓ³n. Buscaba el capturar no solo la apariencia fΓ­sica, sino tambien aquella esencia espiritual que poseΓ­a con la profundidad de la conexiΓ³n que sentΓ­a hacia su persona.

Durante meses, Foolish dedico una mano de obra llena de entrega. Cada curva del rostro, cada detalle en su cabello, pero especialmente en sus ojos, fueron esculpidos con una precisiΓ³n que solo alguien profundamente cautivado podrΓ­a lograr. Los ojos amatistas de la escultura parecΓ­an poseer vida, brillaban con la misma intensidad que los de Vegetta en la realidad, poseΓ­a la vida que deseaba apreciar en su realidad.

En varias ocasiones, Vegetta llego a visitar el taller para acompaΓ±ar a Foolish. A menudo, se sentaban juntos a conversar, un momento abierto de sus ideas, deseos... sueΓ±os.

Una misma tarde, mientras Vegetta observaba a Foolish trabajar rompiΓ³ el silencio:

β€”ΒΏCΓ³mo logras darle vida al mΓ‘rmol? Que su sola presencia se sienta tan viva. β€” preguntΓ³ Vegetta cual voz resonaba en admiraciΓ³n.

Ante eso, Foolish sonriΓ³ sin apartar la mirada de su obra.

β€”Es porque cada vez que logro cincel o actuar sobre el mΓ‘rmol, pienso en ti...pienso en ti todo el tiempo mientras esculpo. β€” respondiΓ³ el de ojos esmeraldasβ€” Cada detalle, es una pequeΓ±a parte de cΓ³mo te veo, de lo que significas para mΓ­.

Por cada palabra que el otro mencionaba, Vegetta se acercaba con sus ojos amatistas brillando de curiosidad y emociΓ³n.

β€”Nunca he sido musa de nadie. β€”dijo Vegetta con una sonrisa tan brillante en su rostro. β€” Es tan extraΓ±o, pero a su vez... se siente tan bien.

Foolish al escucharlo finalmente dejΓ³ el cincel y se girΓ³ hacia Vegetta, sus ojos le permitΓ­an reflejar la luz del atardecer.

β€”Para mΓ­, tΓΊ eres mucho mΓ‘s que una musa. Eres la inspiraciΓ³n detrΓ‘s de cada una de mis obras, la razΓ³n por la que me levanto cada dΓ­a con ganas de crear, Vegetta, para mi tΓΊ serΓ‘s ΓΊnico en el mundo.

Por sus palabras, Vegetta se ruborizo ligeramente, un suave toque de pincel llego a traer color en sus mejillas.

β€”No sabΓ­a que fuera tan importante para ti, Foolish.

β€”MΓ‘s de lo que las palabras puedan decir, tales definiciones siempre limitaran lo que siento por ti. β€”respondiΓ³ el rubio, con una sinceridad que provoco el latir veloz del corazΓ³n del pelinegro.

Los dΓ­as transcurrieron y la escultura llegaba a su finalizaciΓ³n, Foolish estaba nervioso mas no lograba decidirse ΒΏera solo nerviosismo o la emociΓ³n que desbordaba por sus poros? Ansiaba mostrarle el resultado final a su amatista. Finalmente, el dΓ­a llego. Foolish, cubriΓ³ la escultura con un lienzo y llamo al pelinegro al taller.

β€”Ven, deseo mostrarte algo. β€”dijo el de ojos esmeraldas, su voz un poco temblorosa ante la anticipaciΓ³n.

Finalmente, Vegetta entro y se quedΓ³ de pie frente a la cubierta escultura, mirando a Foolish con expectaciΓ³n. A lo que este tomΓ³ una respiraciΓ³n profunda y, con un movimiento suave, retirΓ³ aquel lienzo. Demostrando que la escultura de Vegetta estaba allΓ­, perfecta en cada detalle. Tan ΓΊnica ante los ojos de cualquiera.

Foolish tomΓ³ una respiraciΓ³n profunda y, con un movimiento suave, retirΓ³ el lienzo. La escultura de Vegetta estaba allΓ­, perfecta en cada detalle.

El pelinegro se acercΓ³ lentamente, sus ojos se cristalizaban cada vez mΓ‘s mientras examinaba la obra de arte.

β€”Foolish, esto es... asombroso. Es como mirarme en un espejo, pero tan profundo, capturando mΓ‘s que solo mi apariencia. β€” Terminando con la agonΓ­a de Foolish, finalmente Vegetta levanto la vista para encontrarse con aquellas esmeraldas. β€” Has capturado mi alma.

Ante aquellas palabras Foolish sonriΓ³, iluminando la habitaciΓ³n, guiando su camino, otorgΓ‘ndole libertad o eso era lo que Vegetta pensaba puesto que aquella sonrisa daba pase a aquellos ojos verdes brillantes de amor y satisfacciΓ³n.

β€”Era lo mΓ­nimo que podΓ­a llegar a hacer, mi amor. TΓΊ me has otorgado tanta inspiraciΓ³n y alegrΓ­as que deseaba devolverte algo que llegara a expresar cual importante eres para mΓ­.

Cada palabra era un paso delante por parte de Vegetta hasta tomar de las manos a Foolish.

β€”Gracias, My love. Esto es tan hermoso, significa mΓ‘s para mΓ­ de lo que puedes imaginar.

Ambos cortaron toda distancia para sumergirse en un suave beso, mismo beso tan delicado cual pΓ©talo de rosa poseΓ­a un movimiento sutil cual melodΓ­a. Ambos se quedaron allΓ­, de pie frente a la escultura, compartiendo un momento de profunda conexiΓ³n. En ese instante, su amor habΓ­a sido inmortalizado, no solo en el mΓ‘rmol que observaban, si no en sus corazones.


β€œPara mi Vegetta, tΓΊ serΓ‘s ΓΊnico en el mundo y para ti yo serΓ© ΓΊnico en el mundo.”

Para Vegetta solo con el corazΓ³n se puede ver con claridad y para Foolish lo que es esencial es visible a los ojos, formas de amor ΓΊnicas que se complementan en un amor inmortalizado.