Única parte
Ellos dos realmente eran el claro ejemplo de la frase los polos opuestos se atraen. Hasta la fecha, para todos en el instituto era todo un misterio el cómo Luhan había logrado convertirse en el novio de Oh Sehun, el chico con cuerpo de dios griego, rostro realmente atractivo y con el carácter más frío que la mismísima Antártida. Por ende y pese al tiempo transcurrido, la pregunta de por qué son novios continuaba recorriendo cada parte del instituto cuando los veían juntos y no se lo preguntaban porque pudieran pensar que LuHan no era atractivo o merecedor de Sehun, ya que al contrario, todos podían admitir que el mayor de los dos poseía una suma belleza que hasta los mismísimos ángeles pecaron al envidiarla.
En realidad, la duda que más carcomía sus mentes era como alguien tan alegre como Luhan estaba con alguien tan serio como Sehun.
Sehun no solo llamaba la atención por su buen físico, sino también por ser como un baúl con doble candado sin ninguna llave para abrirlo ya que nadie sabía sobre su vida. Era independiente y solitario, indescifrable, demasiado cortante, a veces ni siquiera se dignaba a hablar y nunca daba a saber algún estado de ánimo por el cual estuviera pasando gracias a su rostro inexpresivo. La gente pensaría que Sehun se trata de un robot hermoso de no ser porque nadie en su mundo podría pagar un robot de tan excelente calidad y de todos modos, ¿acaso existe un robot de ese tipo?
Y Luhan, bueno, él era todo lo contrario a su novio Oh Sehun.
Sí, era demasiado extraño verlos tomados de la mano, caminando por los pasillos del instituto siendo cada uno como es. Era raro ver los labios de Luhan estirarse en una sonrisa amplia y a Sehun sin ninguna expresión en el rostro cuando estaban juntos. Era raro ver a Luhan hablando demasiado y a Sehun completamente callado, como si le hubiesen cosido la boca. Era raro ver la mirada de LuHan resplandeciente y la de SeHun tremendamente fría, pero lo más sorprendente era verlos juntos.
Aunque seguían siendo una combinación extraña para muchos.
Algunas personas en el instituto pensaban que Sehun estaba con Luhan solo por su buen físico. Si los estudiantes lo pensaban de esa forma, era muy obvio que estuvieran juntos por las etiquetas de popular y atractivo que les habían puesto, pero su forma de ser seguía siendo demasiado contraria la una de la otra y no encajaban como para este juntos.
De todos modos, los estudiantes en el instituto no le daban mucho tiempo a la pareja, estaban más que seguros de que más temprano que tarde alguno de los dos se cansaría de la actitud del contrario y terminarían.
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Luhan casi corrió por el largo pasillo hasta alcanzar al menor y se colgó de su brazo, rodeándolo con una de sus manos. Sehun giró su rostro para verlo seriamente y el mayor le dedicó una de sus extensas y cálidas sonrisas mientras que su mano libre alcanzaba la mano del brazo que sostenía y de esa forma entrelazaron sus dedos.
— ¿Comemos juntos? —preguntó Luhan estirando el cuello y acercando más su rostro al de Sehun.
—Si es lo que quieres —le contestó Sehun sin sonar interesado a los oídos de todos y a pesar de eso, Luhan sonrió todavía más mientras asentía efusivamente con la cabeza.
Caminaron así por los pasillos hasta llegar al comedor del instituto; con Luhan rodeando uno de los brazos del menor con una mano, con la otra tomando su mano y con Sehun sosteniendo la mano del mayor con delicadeza. A pesar de que era extraño verlos juntos, también era realmente algo afortunado de apreciar al tener junta tanta belleza en un mismo sitio. Derrochaban tanto atractivo que incluso se podrían derramar lágrimas, según algunas estudiantes dramáticas.
Pidieron su almuerzo y no fue hasta que les entregaron su pedido que ellos dos se soltaron finalmente las manos y caminaron a la par del otro hasta una de las mesas vacías en el lugar. Sehun se sentó tan correctamente como pudo mientras Luhan simplemente se sentaba lo más pegado posible a su novio para estar de esa forma juntos y como siempre, el comer juntos consistió en un Luhan hablando hasta por los codos de lo que le sucedió esa mañana y un Sehun totalmente callado, viendo hacia el frente pero escuchándolo atentamente.
Por otro lado, algunas miradas todo el tiempo estuvieron sobre ellos pero hace mucho que eso dejó de importarles.
Cuando terminaron su comida, se levantaron de su lugar y pusieron las charolas que les fueron prestadas donde correspondía para volver a tomarse de las manos y caminar hasta el salón del mayor de los dos porque sí, todos se habían dado cuenta de que Sehun podía ser todo un caballero con su chico. Al llegar al salón de clases de Luhan, esta vez en un absoluto silencio, el mayor antes de entrar se giró para estar de frente a Sehun y esperó en silencio también a que el menor se acercara a su rostro para recibir un beso de despedida mientras los ojos curiosos de los estudiantes ahí también esperaban lo mismo porque casi nunca podían presenciar muestras de amor por parte de Sehun.
El menor puso los ojos en blanco y se inclinó para besar la frente del mayor. Luhan hizo un puchero por lo inconforme que se sintió con el acto pero también sintiéndose afortunado porque no siempre Sehun daba demostraciones de cariño en público.
—Pasaré por ti al final del día, así que no te vayas —le dijo el menor en su típico tono plano y calando los huesos de los demás por lo también frío que se escuchaba inclusive hablándole a su novio.
— ¿A qué se debe que vayas a venir por mí? —Preguntó el mayor con su habitual tono de voz cantarín. El menor que miraba hacia el horizonte giró su rostro y lo miró a los ojos.
— ¿Es necesario que te responda eso cuando tú más que nadie sabe la respuesta? —le preguntó en cambio. Luhan sonrió y asintió.
—Realmente no sé la respuesta, ¡en serio! Dos posibles razones están en mi cabeza, así que…—Sehun bufó y se inclinó para acercar su boca al oído del mayor.
Todos a su alrededor también se inclinaron para intentar escuchar aunque les fue imposible.
—Iremos a mi departamento, hoy dormirás conmigo —Luhan sonrió ampliamente y cuando el menor se alejó de él, asintió con la cabeza y después Sehun se giró para alejarse de él sin decir o hacer nada más.
—Que lo que resta de tu día en clases sea lindo Sehunnie~ —le dijo Luhan cuando el menor comenzó a marcharse —Nos vemos al rato —Sehun simplemente alzó una de sus manos y sin voltear, con un ademán de mano se despidió de su novio.
LuHan sonrió y las miradas de extrañeza se posaron sobre él.
Las clases de alguna manera pasaron lentas y tediosas. El mayor trató de escuchar lo más que pudo las explicaciones de sus profesores y hacer algunas anotaciones en su cuaderno hasta que la última clase del día terminó. Todos a su alrededor, incluyéndolo, guardaron sus cosas pero sólo él se quedaría tal vez unos quince minutos más en el aula hasta que Sehun pasara por él.
Se acomodó en su asiento a esperar y cuando estuvo a punto de colocarse los audífonos, alguien se paró frente a él provocando que levantara la vista. Cuando vio el rostro de la persona, le sonrió al chico y este de igual manera sonrió pero con nerviosismo.
—Creí que todos ya se habían marchado. —le dijo Luhan aún con su sonrisa.
—Y-yo bueno... —miró la soledad en el aula de su alrededor y después volvió su vista al chico aún sentado en su pupitre frente a él —quería hablar contigo a solas. —El mayor asintió.
— ¿Qué sucede esta vez Daegeon? —el nombrado se frotó la nuca con nerviosismo y LuHan se levantó de su asiento para estar de pie frente a él.
—LuHan... —el chico sacó de una bolsa de papel en la mano, una flor roja de papel, causándole a LuHan sorpresa —Eres alguien demasiado atractivo y... Me gustas... realmente me gustas demasiado.
—Oh... —las mejillas del mayor se tornaron de un color más llamativo y sus ojos se abrieron de par en par por la sorpresa —esto... yo... —extendió su mano hasta casi tocar la rosa —gracias pero... tengo novio. Probablemente no lo notaste. —Tomó la mano del chico y la empujó con sutileza, rechazando la rosa.
—Lo sé... —le respondió el chico con una leve sonrisa —todos aquí realmente lo sabemos, pero como muchos de aquí, yo también pienso que Oh Sehun no te merece —LuHan lo miró a los ojos sin entender. —Puede que sea el chico más atractivo del instituto, pero creo que es un increíble idiota al tener un novio como tú y tratarte tan indiferente y fríamente como a los demá —Esta vez fue el turno de Luhan de sonreír levemente.
—Ustedes no-... —el chico lo interrumpió.
—Todos hemos sido testigos de la forma tan seca y fría de ser de Oh Sehun no solo con las personas que no le interesan o no son "dignas'' de él, sino también con su supuesta pareja. Su carácter incluso es tan despreciable que es muy claro que carece de sentimientos. Alguien como él no podría demostrar afecto o podría amar realmente. —Luhan resopló comenzando a molestarse —Así que no desperdicies más tiempo estando a su lado y busca a alguien que...
—Mira, no me importa lo que todos piensen sobre él, yo realmente lo amo y eso no va a cambiar —lo interrumpió Luhan —inclusive si estuvieran en lo correcto, ya sería muy tarde para mí porque lo amo sinceramente así como es. Así que no esperes que tus palabras me hagan cambiar respecto a la decisión que tome al elegirlo a él como mi pareja —sonrió amablemente —Lo siento, tus sentimientos hacia mí no son y no serán correspondidos. —El mayor sonrió disculpándose junto con una pequeña reverencia y después se giró para tomar sus cosas y caminar hasta la salida del aula.
Cuando salió, observó a Sehun a un costado de la puerta. Luhan lo miró preocupado y cortando por completo la distancia, caminó hasta él y tomó una de sus manos. El menor alzó la vista y miró al chico en el salón de clases esta vez demostrando un sentimiento que justo en esos momentos albergaba en su ser. Sehun lucía molesto y se lo hizo saber al chico detrás de su novio con tan solo mirarlo, causando escalofríos y asustándolo. Después, bajó la vista al mayor y besó castamente sus labios, haciéndolo sonreír.
— ¿Nos vamos? —preguntó y Luhan asintió como respuesta.
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Cuando llegaron al departamento de Sehun, después de haber caminado un poco por las calles y haber pasado a comer en un restaurante de comida rápida por petición del mayor, LuHan se sentó en el sofá y palmeó el lugar al lado de él mientras observaba a Sehun con detenimiento. El menor caminó hasta él y se sentó correctamente aun lado de su novio, cruzando una pierna arriba de la otra y a una distancia prudente de él. El mayor resopló un poco y con dos movimientos rápidos se acercó más a él, pegándose a su cuerpo y recargó su cabeza en su hombro.
—Sé que no te gusta mucho que invadan tu espacio personal pero... me gusta estar así contigo —Sehun se cruzó de brazos y miró al frente.
—Luhan, lo que ese chico te dijo hace un rato... —comenzó Sehun con un tono neutro.
— ¿Qué chico?
—Tu compañero de clases y... pretendiente. —dijo entre dientes lo último y Luhan asintió.
—Así que nos escuchaste… —el menor asintió.
—Él tiene razón ¿sabes? —Luhan gruñó y se separó de Sehun para después mirarlo a los ojos.
—No lo creo, ellos no saben nada. Absolutamente nada de tí —le dijo comenzando a molestarse.
—Sé que soy el peor novio de todos y alguien que no te merece, lo supe desde el primer momento en que te vi, pero... lo siento Luhan, eres mío, no puedo dejarte ni estaría dispuesto a hacerlo. —El mayor entonces sonrió resplandecientemente ante lo último.
—No mentí cuando le dije que así como eres yo realmente te amo. —LuHan estiró su cuello y besó la mejilla del menor —Y de todos modos, ambos sabemos que él y los demás están en lo incorrecto acerca de tí. Así que no volvamos a hablar sobre esto, realmente puedo llegar a molestarme si sigues insistiendo con que no me mereces cuando los dos sabemos lo contrario —le regañó y SeHun asintió. —Y ahora que ha quedado claro esto, tomemos un baño juntos ¿qué te parece? —el menor sonrió apenas y negó con la cabeza.
Luhan nunca desaprovechaba la ocasión.
—Me bañaré yo primero y después tú. —Luhan hizo un puchero pero no logró convencer con eso al menor.
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Cuando Luhan salió de la ducha, con sólo un bóxer y una playera que pertenecía al menor, vio a Sehun sentado en la cama, con la espalda recargada en la cabecera, las piernas estiradas y un libro con una portada que lucía aburrida en las manos. Luhan sonrió y cuando el menor alzó la vista y le prestó atención, la sonrisa en el mayor se esfumó y su ceño se frunció. Sehun no lo decía, pero el mayor podía descifrarlo con solo verlo, porque Sehun continuaba teniendo esa expresión en su rostro, la misma que en la tarde cuando hablaron sobre el merecer o no y su mirada lucía indecisa.
Sehun también se percató de su estado de ánimo y de que el mayor lo sabía, así que rápidamente se deshizo de cualquier expresión posible en su rostro y palmeó el lado vacío en la cama para llamar a Luhan y este enseguida fue, solo que no a donde Sehun le indicaba. El mayor gateó en la cama, encogió las piernas de Sehun una vez que llegó hasta él y las separó con delicadeza se acomodó entre ellas.
—Te encanta invadir mi espacio personal ¿verdad? —Luhan sonrió.
—Quien primero invadió el espacio personal del contrario fue otro, así que ahora no puedes quejarte de esto Sehunnie~ —el mayor se sentó sobre sus talones, separando las rodillas para de esa forma estar más pegado a Sehun.
— ¿Sigues estando seguro de esto? ¿No crees que es rara nuestra combinación en una relación?
—Nos complementamos, realmente lo hacemos. Esto para mí está más que bien. —Luhan le aseguró, recargó sus manos a los costados de la cadera de Sehun y se inclinó hacia enfrente, acercando su rostro al del menor.
Sehun sonrió y levantó su diestra para alcanzar la mejilla del mayor.
Cuando Luhan sintió la caricia, supo que había llegado el momento en que el mundo se detendría a su alrededor. Todo aparte de ellos dos desaparecería, su pulso se aceleraría y se quedaría sin aliento ante un Sehun existente tal vez sólo para él. Ante un Sehun al cual amaba y amaría durante tanto tiempo que incluso podría decir que él es el indicado para estar con él hasta el final de sus días.
Aquel Sehun cálido y único, casi irreal, aparecería en aquel momento en donde sólo ellos dos estaban juntos, demostrándose el amor que sentían por el contrario con tan sólo mirarse a los ojos.
Sehun lo miró a los ojos y la sonrisa de Luhan lo deslumbró, acarició su mejilla un poco más y luego su mano libre también alcanzó la otra mejilla del mayor para sostenerlo del rostro.
El momento se transformó en uno tan difícil de creer para ojos ajenos pero conocidos de ellos que incluso podrían llegar a creer que sólo se trataba de un espejismo. El momento se tornó mágico e inclusive romántico cuando Sehun observó con determinación el hermoso rostro de su novio y después juntó sus labios con los del mayor en una tierna caricia.
En ese momento el hielo se derritió ante la calidez que lo envolvía y se fundieron ante el amor que desbordaban por el contrario.
Luhan enseguida correspondió y sonrió aun con los labios de Sehun encima. Después de unos minutos, Luhan cambió su posición y esta vez, sin separarse de los deliciosos y suaves labios de su novio, se sentó a horcajadas en él y se abrazó a su cuello mientras el menor lo abrazaba de la cintura. El beso fue lento y duró una eternidad para ellos hasta que la respiración les hizo falta y provocó que se alejaran de los labios del contrario para tomar de nuevo oxígeno y abandonarlo en la boca del contrario más tarde. Luhan sonrió al ver la mirada de Sehun y este acarició esta vez los mechones de cabello de su novio mientras con la otra mano continuaba abrazándolo.
—Te amo. —Le hizo saber el mayor y el menor asintió con una sonrisa amena, abrazando a Luhan y acunando su cabeza en la curva de su cuello.
Todos a su alrededor siempre estarían equivocados porque ellos no conocían a Sehun como Luhan lo hacía y a pesar de eso molestaba a Luhan que continuarán hablando del menor como si tuvieran el derecho a hacerlo. Ellos nunca sabrían que fue Sehun quien vio primero al mayor de aquella forma y quien inició la relación que ahora llevaban. Ellos tal vez nunca sabrían del Sehun detrás del chico frío y Luhan se sentía tan afortunado de que él tuviera la oportunidad ver a ese Sehun tan especial del cual todos se fundirían como el chocolate si el menor se mostrará tal y como es con Luhan, dejando a un lado su carácter frío con el cual había estado viviendo durante largos años.
Sehun tenía una fortaleza pesada y difícil de quitar que lo cubría de absolutamente todo y todos. Una fortaleza de pies a cabeza que lo hacía alguien frío e insensible, no obstante, cuando veía a Luhan esa fortaleza se volvía ligera y cuando el mayor estaba a su lado, el viento parecía soplar haciéndola volar como a una pluma lejos de él y solo para mostrarle a Luhan el Sehun debajo del chico frío.
Luhan era la llave de aquel baúl con doble candado y sólo él podía lograr que Sehun mostrará ese lado que hace mucho el menor creía que había desaparecido.
—Yo te amo aún más Luhan...