Primer Beso
—Wow… creía que los fantasmas se iban flotando —dijo haciendo un ademán con su mano antes de ser agarrado agresivamente por Velvet.
—¡No te quedes ahí! ¡Ve por él! —Le gritó mientras Veneer mostraba miedo. Velvet apuntó con un dedo a la puerta y el contrario cambió su rostro a una de cuestionamiento mientras alzaba una mano.
—¿Por qué tengo que ser-? —Al sentir su lengua trabada por la velocidad de sus palabras, balbuceó sin sentido antes de intentar reprimir una sonrisa de disculpa.
—¡Porque Crimp está encerrada y tú no sabes hablar! ¡Así que haz algo bien por primera vez y ve por él! —Su hermana lo empujó hacia la puerta, haciendo que casi tropiece.
—¡Corte! —exclamó el director. Veneer se giró para ver a Velvet acusatoriamente mientras ella tenía una sonrisa de orgullo.
—¿Qué te pareció esa improvisación, hermano? —Pasó su mano por su coleta y sacudió su cabeza de forma presumida. Veneer bufó por su fanfarroneo.
—Veneer, ¿sucede algo? —Ante la pregunta del director el actor se giró.
—No, solamente sentí que se me enredó la boca con el diálogo.
—Te desconcentraste —señaló Velvet.
—Me desconcentré —aceptó. El director suspiró.
—Bueno, hemos estado grabando por mucho tiempo —dijo antes de dirigirse al resto del equipo—. ¡Muy bien todos! ¡Quince minutos de descanso y retomamos! —Ante el anuncio el equipo comenzó a dispersarse. Velvet se acercó a Veneer y le dió un suave apretón en el hombro.
—Ve a relajarte, la verdad yo también estaba cansada —Velvet enredó sus brazos y los estiró hacia arriba para soltar las tensiones—. Te veo después.
—OK. Gracias, Velv. —La chica se fue mientras él se quedaba. Dió un suspiro antes de salir del baño también.
—¿Estás bien? —preguntó su compañero Floyd, sentado en una silla detrás de las cámaras.
—¿Eh? Sí, solo estoy algo cansado por todo el trabajo. —Agitó la mano. Floyd asintió antes de pararse.
—Es normal, han estado tres horas grabando —comentó mientras caminaba hacia el mount rageon.
—¿Tanto tiempo? —preguntó sorprendido.
—Sí. —Se paró frente a él, alzando la cabeza para poder mirarlo, pues con su estatura apenas lograba llegar a la parte inferior del pecho del otro.
Bueno, si lo comparamos con la estatura que tenían los trolls hasta antes de que comenzaran a abrirse al mundo para explorarlo y la cual era tomada en la película, definitivamente era mejor.
Ahorraba dolores de cabeza y preguntas de si podría o no relacionarse con el chico frente a él.
—Uh, entonces supongo que sí fue normal el trabarme en esa parte —Veneer comenzó a caminar hacia la habitación que fungía como una especie de camerino, Floyd le siguió—. De por sí se me dificultaba por el ritmo y velocidad de la escena.
—Mn, las escenas de discusiones siempre son difíciles por eso —concordó—. Podemos repasar un poco si quieres.
—Oh, estaría bien. Podemos descansar y después practicar, así regreso a la concentración antes de volver a grabar. —Abrió la puerta de la habitación y, al ver que no había nadie, entró junto a su acompañante. Se fue directo a desparramarse al sillón con un pesado suspiro mientras cerraba los ojos, deseaba tirarse en el suelo pero se detenía por la idea de ensuciar su vestuario. Floyd se sentó en el brazo del sillón y comenzó a dar suaves toques en el cabello de Veneer, con mucho cuidado para no estropearlo a pesar de que probablemente le hagan retoques—. Si haces eso me voy a dormir. —Floyd rió de ternura ante su tono.
—Hazlo, te despertaré para que practiquemos y no tengas cara de sueño —Veneer simplemente soltó un pequeño gruñido antes de inclinarse al toque.
Había una tensión entre los dos desde el día que se conocieron. Hubieron miradas furtivas en las lecturas del guión, y la búsqueda de alguna excusa para tocar al otro fue algo de todos los días durante el montaje de las escenas, en los que si bien Floyd no participaba directamente con Veneer ya que él grababa en una pantalla verde para que su tamaño sea reducido y obtener la morfología de los trolls de antaño por medio de efectos especiales, se mantuvo la tradición de que todos los actores se mantuvieran presentes en todas los ensayos y grabaciones de las escenas dónde salía su personaje con el fin de saber todo lo que sucede con él.
Sus conversaciones, cada vez más íntimas a la vez que sus toques, hacían que el corazón de ambos se agitara en una atracción y un deseo no resuelto. Pero ninguno daba el siguiente paso… tenían miedo de malinterpretar la situación y que el otro se aleje.
Cuando despertó al mount rageon no evitó la sonrisa que le provocó verlo bostezar, y cuando comenzaron a repasar tuvo que autorregularse para concentrarse en el movimiento de la boca de Veneer, de que las palabras que salían sean correctas y no perderse en la idea de besarlo.
Ah… tenía tantas ganas de hacerlo.
—Ya va a ser hora de comenzar —anunció Floyd levantándose de su asiento frente a Veneer—. Hay que regresar.
Las mejillas de Veneer se encendieron y asintió, su corazón comenzó a martillear rápidamente en el pecho.
—De acuerdo. Yo… —Floyd ladeó la cabeza, curioso de la expresión del contrario.
Lo que nunca se esperó fue que Veneer se levantara y le diera un beso en la comisura de los labios.
—Gracias por esto. Nos vemos —dijo rápidamente antes de tratar de huir de la escena.
Y fue tratar, porque Floyd lo tomó del brazo y lo obligó a girarse para encararlo.
—Si me vas a besar, hazlo bien. —Fue lo que escuchó antes de ser jalado para inclinarse y juntar sus labios con los del troll.
La acción fue tan rápida que no terminó de procesar hasta momentos después de ser liberado y que Floyd haya salido de la habitación.
Su cara llegó a una nueva tonalidad de manera repentina.
—¿Y ahora qué te pasa?
—Velvet… creo que acabo de tocar las puertas del cielo.