Dominio [#1]

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Summary

El diablo tiene nombre. En un mundo donde el poder y el peligro se entrelazan, Alessandro Rossi, conocido como "Legión", es el temido 'Capo di tutti Capi' de la mafia italiana. Junto a su astuta hermana Rachel, controla un imperio criminal que impone respeto y terror a partes iguales. Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando se cruza con Chiara Morgan Volkov, una joven rica y mimada cuya belleza y egocentrismo la convierten en el centro de atención en cualquier lugar. A primera vista, Chiara parece ser solo una niña de papá con sueños superficiales, pero la realidad es muy diferente. A medida que Alessandro se adentra en su vida, descubre que ella oculta un oscuro legado familiar que podría cambiarlo todo. La chispa entre ellos es innegable, pero también lo son los secretos que los persiguen. Cuando Chiara se ve obligada a enfrentar su pasado y la conexión que tiene con el mundo del crimen, Alessandro deberá decidir entre seguir el camino de la mafia o proteger a la mujer que ha desafiado su fría fachada. En un juego de lealtades y revelaciones, ambos se verán arrastrados a una tormenta de emociones y peligros donde la verdad siempre encuentra la forma de salir a la luz. ¿Podrán superar sus demonios internos y encontrar un camino juntos, o sus mundos opuestos los separarán para siempre?

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

CAPITULO 1- LA ELEGIDA

Chiara


Supongo que para contar una historia bien hay que empezar por el inicio.


Me llamo Chiara Volkov Morgan, soy la hija de Alexei volkov y Jessica Morgan.


Toda mi vida creci rodeada de lujosos, sin peleas o secretos excepto por... un libro rojo que mi madre guardaba como si fuera su vida. Nunca me dejaba tocarlo.


Ese fue el único secreto que guardaba. Mi madre murió dos meses antes de mi cumpleaños número quince. Mi padre murio cinco años después, quedé sola a la edad de veinte años. Hoy en día tengo veintidós años.


Soy soltera (nunca tuve novio)  y manejo una biblioteca. Mi biblioteca.


Londres


Caminaba por las calles de londres con las manos un poco ocupadas, llevaba varios libros para la biblioteca. Me pare en el semáforo para poder cruzar al otro lado, una camioneta negra blindada se estaciono unos centímetros más atrás del semáforo, en definitiva no estaban esperando el semáforo.


Varios hombres se bajaron de ella, todos tenían pasamontañas por lo que no pude ver quienes eran, se acercaron a mi y pusieron un pañuelo en mi boca y nariz, todo a mi alrededor se volvió negro, pestañee varias veces para no dormirme, patalee y grite pero fue en vano, ya estaba en la camioneta.


╞═════𖠁...𖠁═════╡


El frío se apoderaba de mi cuerpo, abrí los ojos encontrandome esposada a una mesa y con los pies atados a una silla en el suelo. Las luces estaban encendidas, habían unos cuantos hombres con traje allí, la mesa era bastante larga y con varias sillas. Un hombre de cabello negro, ojos verdes y tenía un traje negro.


—Al fin despertaste, dulzura. —dijo con una sonrisa victoriosa en sus labios.


—Si me desperté para verte, vuelve a dormirme. Si no lo haces me empezaré a golpear en la mesa hasta desmayarme.


—Debo hablar contigo, así que presta atención, no hablaré mucho tiempo, mi prometida me espera.


—Entonces vete con tu prometida y déjame aquí, me puedo acostumbrar. —le conteste burlona. Si el era burlon yo también.


—Escuchame bien, Chiara volkov Morgan.


—¿¡Como sabes mi nombre!?


—Tu padre era mi aliado. —empezo diciendo mientras ponía las manos sobre la mesa con rabia.


-¿Y luego? -Me acomode en la silla.


—El era el jefe de la mafia Rusa, tu eres su maldita heredera, lo dejó muy claro en su maldito testamento.


—Totalmente creíble. ¿Desde cuándo los mafiosos ponen en su testamento a su heredero?


—Yo que voy a saber, eso me dijo Mike. Yo soy el jefe de la mafia italiana, soy Alessandro Rossi. —puso una arma en la mesa.


—Vale, ¿y quieres que me haga cargo?


—No, tu decides. —sus hombres me soltaron y rápidamente me deslice por la mesa, tome el arma que había allí y salí corriendo, tan pronto como salí solo ví nieve, nieve y más nieve. Árboles y más árboles.


Empecé a correr al escuchar como hombres salían detrás de mi, tenían armas, no me iba a arriesgar. Guarde el arma entre mi jean y mi ropa interior, seguí corriendo sin detenerme, pero el camino que trase no me llevo a ninguna parte.


Cuando finalmente pude huir era totalmente de noche. Necesitaba descansar, llevaba corriendo dos horas enteras.


Me recosté contra un pino dejándome caer sobre la nieve. Eran pasadas las siete de la noche y no tenía mi celular para ubicarme.


El arma que traía la saqué y empecé a revisarla, mi padre me avisa enseñado a ver cómo tenía balas y a desarmarla. Tenía todas las balas, no faltaba ninguna.


Los sonidos se calmaron y cuando finalmente creí que podía estar tranquila todo empeoro. Un hombre que caminaba por el bosque buscando un poco de madera se topo conmigo.


Una mujer llorando, con las muñecas apunto de botar sangre, mojada, con el cabello alborotado y con una arma cargada no se veía bien, y menos de noche en medio del bosque.


—¡Señor! —lo llame en voz baja. —¡Ayúdeme, me van a secuestrar si me encuentran!


—¿Está bien, señorita? —se me acerca dejando la carreta de lado.


Me levanté y cuando creí que todo mejoraría me doble el tobillo. ¡Joder!


—Si, si señor. Yo estoy bien, ¿Me puede llevar de vuelta a la ciudad?


—Claro, tengo el auto estacionado allí. —me ofrece la mano.


La tomo y el me brinda apoyo para llegar hasta el auto. Cuando llegamos el me abre la puerta.


No era cualquier auto, era un Porsche en rojo, el hombre era de cabello negro, cuerpo atlético, ojos grises como una tormenta y un poco de bello fácil.


Mire el arma entre mis manos y cuando el hombre entro en el auto de inmediato dijo:


—Blake, enciende el aire acondicionado.


Creí que estaba loco Pero no fue así.


—Entendido, encendiendo el aire acondicionado.


De inmediato el aire caliente me golpeo el rostro. —Un gusto conocerte. —me dice.


—El gusto es mío, soy Chiara Morgan ¿Y tú?


—Christopher Salvatore. —me responde el.


Un auto nos embiste por detrás y un hombre con abrigo negro largo de nos acerca. De inmediato reconozco la figura: Alessandro Rossi.


—Christopher, fue un gusto haberte conocido Pero es hora de que me enfrente a el.


—¿Estarás bien? —me pregunta.


—Asi es. Soy la hija de un mafioso ¿Debo ser  mala, no?


—Supongo que si, cuídate Chiara Morgan.


Me baje del auto y me encontré con Alessandro de frente.


—No huyas más, si huyes te encuentro, si te pierdes, quemó el mundo por encontrarte y no me hagas decir el resto. —me dice.


—Que exagerado. En fin te creo, soy la elegida por la organización. —dije entre sollozos.


—Seras la elegida en cuanto te pongamos a prueba, ven conmigo, ahora. —una camioneta llegó y Alessandro subió, detrás de el subi yo.


El auto de Christopher desapareció en medio del bosque sin dejar huella. Y esa fue la primera y ultima vez que ví y hablé con Christopher Salvatore.


Soy la elegida, elegida por mi padre. Chiara volkov Morgan

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