Sipnosis
—Joder... —murmuró en voz baja al ver la prueba que tenía en su mano—. Esto debe ser una puta broma...
Sus dedos temblaban mientras intentaba procesar lo imposible.
Dos líneas.
Un secreto que podía cambiarlo todo.
Con su mano libre cubrió su boca para ahogar un sollozo. No estaba listo.
No así.
No ahora.
Y mucho menos… para decírselo a él.
[•••]
—¿Cuándo pensabas decirme de esto? —la voz del menor temblaba entre la confusión y el dolor—. ¿Pensabas ocultármelo?
Se arrodilló frente a él, obligándolo a levantar la mirada. Sus manos, suaves pero firmes, sostuvieron su rostro.
El silencio se rompió con un sollozo.
—Tampoco pensaba ocultártelo… —su voz se quebró por completo—. E-es tuyo...
La confesión lo dejó sin palabras.
Pero no se alejó.
Porque, a pesar de todo… seguían siendo ellos.
Y ahora, más que nunca, tendrían que enfrentarlo juntos.