Otras Criaturas
—Aquí nos separamos, muchas gracias por la compañía y el viaje. —Le dijo Floyd a la ballena líder a la altura de su ojo, posando una mano en su piel para dar una suave caricia. La ballena cerró su ojo para señalar que disfrutaba del toque y después cantó para despedirse, el resto de la manada comenzó a hacerlo también y Floyd se dirigió a la ballena más joven y le dio una suave caricia—. Adiós, pequeña, ojalá nos volvamos a encontrar cuando hayas terminado de crecer. —La cría de ballena, pequeña para los de su especie pero enorme para las sirenas, cantó complacida y se despidió del tritón, quién pronto se separó de la manada de ballenas y comenzó a nadar a su propia dirección, tomando algo más de profundidad.
Floyd es un tritón, más específicamente un tritón del pop del pop, y como los de su especie, poseía una cola similar a la de un pez con escamas brillantes y coloridas, unas orejas que parecían unas aletas y unas en su cuello. Generalmente vivían juntos en un lugar llamado Pop Village, a veces explorando en manada el océano unos cuantos meses antes de regresar… pero no era su caso, pues él ha estado vagando por el mar mucho tiempo, ha pasado por muchos lugares y ha conocido muchas sirenas y tritones de otros géneros musicales.
Y aunque esto sin duda alguna siente que le ha enriquecido el alma, a veces se siente solo, y en los peores momentos... Culpable, culpable por haber dejado a su hermanito cuando sus otros hermanos se fueron por su propia cuenta también.
Floyd suspiró en medio de su nado, debía encontrar algo que comer, pues hace ya varias horas que dió su último bocado. Aunque las ballenas fueron generosas y le dejaron agarrarse de su aleta y llevarlo durante largos tramos, debía de encontrar también reabastecer sus propios suministros para seguir con su viaje. Observó debajo de él, estaba en una zona bastante profunda del océano, así que solo alcanzaba a ver oscuridad, sin rastros de tierra, por lo que debía seguir nadando.
Sonrió cuando comenzó a divisar el final de la fosa, logrando por fin ver tierra y con ella plantas en las cuales podría buscar algo que comer. Iba a comenzar a dirigirse hacia él cuando por el rabillo del ojo notó algo iluminado en la fosa. Confundido, miró hacia el lugar solo para sentir que toda su sangre abandonaba su rostro.
Era un pez.
Un pez dorado gigantesco.
Su corazón se detuvo cuando aquella criatura comenzó a nadar hacia él con gran velocidad.
—¡Mierda! —¡¿Por qué demonios había un monstruo marino en la superficie?! ¡¿Y qué tan mala suerte tiene que tener para toparse con uno en el inmenso mar?! ¡Y justo cuando no hace mucho se separó de la manada de ballenas!
Floyd comenzó a nadar rápidamente en busca de un lugar en el que esconderse. Escuchó a la bestia comenzar a perseguirlo.
Cuando lo sintió cerca cambió de dirección de repente y comenzó a nadar hacia el fondo, para luego empezar a nadar hacia su derecha sin dejar de ir hacia la profundidad. El monstruo tardó un poco en localizarlo nuevamente, pero una vez lo visualizó, siguió con su persecución.
Floyd se logró acercar a la tierra del fondo, por lo que rápidamente buscó alguna cueva en la que esconderse, giró hacia su izquierda, pero a diferencia de la vez pasada, el gigante pez estuvo lo suficientemente lejos para girar también sin problemas.
Cuando Floyd se dió cuenta de la cercanía del monstruo, ya era demasiado tarde.
El pez abrió su boca y todo a su alrededor se volvió negro.
…
Genial, tantos años sobreviviendo solo para morir de la manera más ridícula y poco probable posible.
—¡No! —escuchó que alguien gritó en el exterior—. ¡Sparkles, no! ¡Escúpelo!
…
¿”Sparkles”...?
—¡Sparkles! ¡Escúpelo ahora mismo, señorito!
Floyd no tuvo tiempo de pensar otra cosa, pues fue expulsado violentamente de la boca del monstruo hacia el suelo, golpeándose contra algunas rocas.
—¡Pero no hacia el suelo! ¡Niño malo! —escuchó el regaño de la voz en medio de su aturdimiento, se colocó una mano en la cabeza en un intento de incorporarse con el dolor de cabeza que tenía—. Oye, ¿estás bien? —La voz se escuchó cerca y logró divisar una sombra que le cubría.
—S-sí, yo… —Y por el cansancio, la adrenalina, la inanición y el golpe, se desmayó.
Cuando se despertó, los tonos anaranjados que lograban infiltrarse en el mar y pudo divisar con su mirada borrosa, le hicieron notar que habían pasado algunas horas desde que se separó de las ballenas, confundido, pues no recordaba haberse quedado dormido.
—Oh, te has despertado, ¿estás bien? ¿Cómo te sientes? —Floyd cerró los ojos con fuerza y se talló los ojos, cuando al fin pudo enfocar bien su vista, solo pudo quedarse observando el rostro de la criatura sobre él. Tenía la nariz pequeña y unos grandes ojos redondos del color del mar; su piel era completamente blanca y sus mejillas sonrosadas; de carnosos labios pintados de un verde brillante al igual que su cabello, cuya forma le recordaba a los tentáculos de un pulpo; sus orejas parecidas unas conchas marinas en espiral aunque finalizaban en una figura muy similar a como lo hacían las orejas de las sirenas del rock; cuando el desconocido puso la mano sobre su frente para comprobar su temperatura, pudo ver que unas aletas sobresalían de la parte externa de su antebrazo, también de color verde.
Era sin duda alguna la criatura más hermosa que haya podido ver jamás.
¿Es posible que sea..?
—Lamento mucho lo ocurrido —Sacó el desconocido de su ensoñación—. Es solo que Sparkles se emocionó mucho cuando le dije que iríamos a la superficie… —El monstruo, al escuchar su nombre, se acercó a un costado, haciéndolo saltar de su cómodo lugar en el regazo del chico—. Oh, tranquilo, no te hará nada, ya lo regañé. —El pez, que había adoptado un tamaño mucho más pequeño pero que seguía siendo enorme para ser un pez dorado (¡era casi de su propio tamaño, por la Luna!), se acercó con la cabeza gacha hacia él—. Quiere pedirte disculpas por asustarte, solo quería jugar y no vió lo rudo que estaba siendo. —Floyd miró al pez un segundo antes de, con algo de duda, acariciar su cabeza.
—Esta bien, acepto tus disculpas. —Sparkles se mostró feliz, nadando alrededor de él unas cuantas veces. El dueño del monstruo rió antes de levantarse dónde estaba sentado.
—Le agradas —El tritón pudo observar por completo al chico, que tenía dos piernas como los humanos, aunque de sus pantorrillas sobresalían aletas al igual que sus antebrazos; su esbelta figura estaba vestida con un top dorado con tela transparentes amarillas encima de cuello en v y base en v invertida de con bordes dorados de patrones, mangas hasta los codos que dejaban ver sus hombros, un short dorado con una falda amarilla a mitad de los muslos de tela transparente, también con bordes dorados. Su abdomen estaba repleto de joyas doradas con piedras azules, mismas que adornaban su cuello.
En verdad, era una deidad.
—T-tú… tú… —Floyd estaba abonado, tanto por la belleza de la criatura como por lo casi imposible de la situación.
—Oh, disculpa por no haberme presentado —El chico se acercó a él—. Me llamo Veneer, un gusto en conocerte. —El recién presentado extendió su mano, cosa que el tritón aceptó y se dieron un apretón de manos.
—Soy Floyd —Se presentó antes de apretar sus labios, acomodando su mente revuelta—. Tú… eres una ninfa.
—Oh —Veneer rió—, así que era eso —Floyd de repente sintió algo de vergüenza—. Está bien, no te sientas mal, yo lo entiendo, no solemos subir mucho a la superficie —dijo Veneer, asintiendo—. Aunque en realidad soy un descendiente de ellas, pero sí, podría decirse que soy una ninfa del mar para fines prácticos —Sonrió brillantemente, aunque no faltó mucho para que esta expresión se volviera triste—. Iba a preguntarte si de casualidad habías visto o escuchado de mi hermana, pero si soy la primera persona que conoces de mi especie, supongo que no sabes nada de ella —Floyd quería quitarle esa expresión del rostro, pero por desgracia no podía mentir, por lo que negó con la cabeza. Veneer suspiró—. Está bien, me lo esperaba, hace muchos meses que se fue y no sé nada de ella. Estoy preocupado por ella… —La ninfa bajó su cabeza con una expresión triste, tomando su brazo derecho con el izquierdo en un intento de consolarse a sí mismo.
Floyd no pudo soportar verlo así.
—Hey, no pongas esa cara —dijo tomándole la mano y subiendo su barbilla con la otra, logrando que lo vea—. Apenas estás empezando a buscar, así que no te desanimes, ya verás que la encontraremos.
—¿”Encontraremos”? ¿Eso quiere decir que me vas ayudar? —Floyd asintió—. ¡¿De verdad?! —El tritón se encogió de hombros.
—La verdad es que no tengo un rumbo fijo, así que, ¿por qué no ayudar a alguien? También me vendría bien algo de compañía. —Veneer dió un chillido emocionado.
—¡Gracias! ¡Gracias! —Floyd fue atrapado en un gran y fuerte abrazo—. Estaba tan nervioso de tener que alejarme tanto de mi hogar yo solo, ¡pero contigo me siento más seguro! —Se separó y lo tomó de los hombros—. ¡Qué mejor compañero para buscar en la superficie que alguien que vive ahí! —Floyd sonrió.
—He viajado mucho, así que incluso puedo mostrarte lugares mientras buscamos a tu hermana o después si aún lo deseas…
—¡Pero claro que quiero! —Veneer aplaudió, emocionado—. ¡Será divertido y muy interesante! —Sonrió—. Por cierto, ahora qué somos amigos y compañeros de viaje, quiero decirte que también eres el primer tritón del pop que veo en persona, ¡y en verdad me encanta tu cola! —Floyd sonrió aún más por el cumplido, sintiendo sus mejillas arder.
—Oh, muchas gracias.
—¿Puedo tocarla? —Ante el asentimiento del troll para luego nadar un poco para ganar algo de altura, Veneer miró sus escamas impresionado por lo brillantes y hermosas que eran. Con cuidado, la ninfa acercó su mano a la cola, tocando con suavidad—. He escuchado que tienen poderes especiales, ¿es eso cierto?
—Sí, es cierto —dijo con simpleza, viendo a Veneer admirar el color y la forma de sus escamas antes de que le mirara y sonriera, con los ojos totalmente brillantes.
—En verdad son muy hermosas, Floyd. —El tritón no pudo evitar avergonzarse ante su sinceridad, girando su cabeza hacia un lado y murmurando un agradecimiento que apenas se escuchó. Veneer no pudo evitar sonreír con picardía—. Aw, no te avergüences por la realidad, igual tú también eres lindo~.
Sip, definitivamente Floyd estaba completamente jodido con este chico.