¿Quién salvó a quién?

All Rights Reserved ©

Summary

Dos chicas, un solo destino, cada una con su propia historia de amor, dolor, sufrimiento y felicidad. Se conocen en el momento adecuado para cambiar sus vidas para siempre. Siempre hay alguien que está ahí aunque tú no lo veas; aunque tú creas que estás sola en este mundo, siempre está la persona que te hace sentir feliz, viva y amada aún después de creer todo lo contrario.

Status
Complete
Chapters
14
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Un pasado triste. Freen Sarocha Chankimha

La vida a veces puede ser injusta; al menos eso creía yo antes de conocer a la persona que me cambiaría por completo mi existencia.

Cuando era pequeña, sufrí mucho, pues mi padre nos abandonó cuando se enteró de que yo era niña, pero con pequeño detallito en mi parte, pues no soy igual a otras yo... Tengo... Mmm... Miembro.

Esto mi padre no lo pudo asimilar y huyó dejándonos solas.

Mi madre nunca me lo perdonó y desde entonces mi vida ha sido puro sufrimiento.

25 años atrás...

- Estamos felices, hoy veremos qué será nuestro bebé . Tardamos tres años para concebirlo y hoy tendremos la dicha de conocer su sexo.

Mi esposo quiere que sea niña y yo también quiero una niña; creo que nos hará muy felices este bebé.

- Por fin hoy podré ver a mi hermosa bebita; sí ya sé que piensan que estoy loco, pero he tenido muchos sueños de que mi bebé es una hermosa niña y hoy lo sabremos. Tengo tantas ganas de conocerla ya.

_ Vamos rumbo al hospital muy contentos, felices podría decir yo. Nuestro matrimonio ha tenido algunos altibajos e incluso mi esposo se empezaba a poner distante y algo grosero conmigo. A veces llegué a pensar en que él me dejaría por otra y de solo pensarlo me sentía fatal, devastada, pero gracias a la llegada de nuestro bebé las cosas cambiaron y él ha vuelto a ser dulce y amable como antes.

Flashback...

- ¡En serio,Valeria, otra vez la comida fría! Ni creas que me comeré esta porquería; quítala de mi vista o ¿quieres que la tire al piso para que te la comas tú?

- Perdón,amor, ahorita te la caliento de nuevo.

- ¡Ya no quiero nada, me quitaste el apetito, ni para darme de comer sirves!

- Mis días cada vez eran más tristes y duros con él; había cambiado demasiado. Llegué a pensar que fue porque no le podía dar un hijo y esto era lo que nos estaba ocasionando problemas; sin embargo, todo cambió cuando un día llegó a casa muy tomado, casi cayéndose. No era él, parecía otro; su ropa estaba llena de labial rojo y su olor era de perfume de mujer. Al querer reclamarle, él se puso muy agresivo; me repetía una y otra vez que yo no servía para nada, que había más mujeres que le daban más de lo que yo podía darle.

El camino directo hacia mí, mi cuerpo temblaba, pues me daba terror mirarlo así. Lo único que hice fue retroceder, pero no sirvió de nada, ya que él me acorraló contra la pared, tomándome de mis muñecas y bloqueando mis movimientos con su peso. De un momento a otro me aventó al piso y se subió a mi cuerpo, gritándome que si esto era lo que yo quería lo iba a tener. Por más que intenté quitarlo, no pude; sus fuerzas eran muchas y sus golpes dolían demasiado. Me quedé sin fuerza y él tomó mi cuerpo para usarlo como él quiso.

Me encontraba tirada en el suelo, hecha bolita, recordando todo lo que había pasado en esa noche; mi cuerpo temblaba y dolía, pues prácticamente él me había violado. Sentí como me tomó de mis brazos y me levantó, posicionándome en la cama para después arroparme como si no hubiera pasado nada; lo miré a los ojos y él, entre lágrimas, me pidió perdón, me dijo que jamás lo volvería a hacer, que estaba muy borracho y que se cegó por el alcohol.

Y yo... lo perdoné; así seguimos como si nada hubiera pasado, día tras día.

Así pasaban los días; a veces llegaba borracho. Cuando eso pasaba, yo me encerraba en el cuarto hasta el día siguiente; me daba miedo que volviera a hacerlo. Un día llegó muy enojado del trabajo y, como siempre, se quejó de la comida que le preparé. Me aventó el plato a mis pies y me abofeteó, tirándome al suelo. En la caída me golpeé la cabeza y me desmayé . Cuando recuperé la conciencia, me encontraba en un hospital.

Vi entrar a mi esposo con el doctor; al verme despierta, él fue hacia mí, siendo cariñoso y amable. Me pareció muy extraño. Me dio un beso en mi frente.

- ¿Amor,cómo estás?¿Te sientes bien?

- Me duele un poco la cabeza, pero...

_ Señora Valeria, ¿recuerda lo que le pasó?

- MMM... Mire a mi esposo y él me sonrió. -No mucho, creo que resbalé y todo se oscureció.

_ Lo mismo dijo el señor Leandro. Bueno, señora Valeria, su golpe no fue tan grave; usted será dada de alta este mismo día. Eso sí, tendrá que estar en reposo por lo menos una semana y tendrá que alimentarse mejor y cuidarse mucho más, pues es muy riesgoso para usted y su bebé. Los dejo un momento; voy a tramitar su alta.

- ¿Lo escuchaste, amor? ¡Vamos a tener un bebé!

- Yo seguía en stock. Intentando procesar lo que el doctor dijo.

_Todo cambió entre nosotros, para bien; regresando a ser la feliz pareja que habíamos sido en un inicio.

Fin del flashback.

- Llegamos, amor, espera un poco, déjame ayudarte a bajar del carro.

- Por fin sabremos qué es nuestro bebé.