Capítulo 1: Madre e hija. Y, el chico solitario que aún sonríe.
Narra Kyouka:
Un embarazo no es tarea fácil, me di cuenta de ello hace mucho tiempo. Todo de ti cambia, emociones, tus sentidos… incluso tu cuerpo cambia… me crecieron los pechos de golpe, mamá dijo que era porque iba a comenzar a lactar, pero aun así me emocioné… ¡es que hicieron grandes y puedo hacerlas rebotar! … Cof… bueno, en realidad no son exageradamente grandes, pero aun así me encanta… ¿Qué porque hablo mucho conmigo misma? … Sí, eso es para no pensar en lo que está pasando y en el dolor que estoy sintiendo ahora mismo. ¿¡Ya dije que estar embarazada no es tarea fácil!? …
Si, así es… yo estoy dando a luz.
Mika: vamos cariño, lo estás haciendo bien. Solo puja un poco más.
Kyouka: ¡e-eso hago…!
Doctor: el bebé ya está asomando su cabeza, señorita Jirou ya falta poco.
Kyouka: s-si… vamos bebé sal rápido, mami quiere verte.
Después de unos últimos cinco minutos la chica dio a luz, satisfactoriamente.
Una hora más tarde.
Kyouka yacía en su camilla descansando luego de pasar unas cuantas horas en la sala de parto. Nuestra a amada peli violeta amamantaba a su bebé.
Kyouka: ufff, quien diría que dar a luz sería tan difícil.
La chica estaba reluciente y con una enorme sonrisa en su rostro.
Mika: si… pues no parece que hayas sufrido dolor alguno.
Kyouka: claro que sentí dolor, pero si no hay dolor, no hay cositas lindas como estás – comenzó a acariciar las mejillas de su bebé - ¿Verdad, mi preciosa Madoka? Eres mi cosita tierna.
Kyotoku: ¡estoy tan feliz de tener a mi primera nieta! – estaba llorando.
Kyouka: ya deja de llorar papá, llevas así una hora entera.
Kyotoku: es que no puedo evitarlo.
Kyouka solo suspiró.
Kyouka: eres como un niño…
Mika: Madoka-chan se parece mucho a su padre.
Ante esas palabras Kyouka se sonrojó y entre un poquito enojada y avergonzada dijo…
Kyouka: ¡h-has silencio! ¡Mi preciosa Madoka no se parece a ese simio!
Mika: jajaja, ¿Lo niegas?
Kyouka: ¡E-es o-obvio! Solo mírala, es mucho más linda que ese simio – apartó su mirada mientras hacía un puchero.
Mika: pues yo veo todos los rasgos de Izuku-kun en ella – sonrió burlonamente – su cabello rizado…
Kyouka: ¡No te escucho!
Mika: color de piel.
Kyouka: lalalalalala, ¡No te escucho!
Kyotoku: ¿ahora quien se comporta como un niño?
Mika: también tiene mejillas regordetas con sus características pecas y por último…
Kyouka: ¡No sigas! ¡Detente!
Mika: lo que más te encantaba de él…
Kyouka: p-para…
Mika: sus ojos verdes esmeralda.
Kyouka: ¡Nooo!
Mika: jajaja, tranquila. No dejes que esto te moleste.
Kyouka: eres un demonio, mamá – lloraba cómicamente.
Mika: no tiene nada de malo que se parezca a su padre, solo acéptalo.
Kyouka: y yo acepto que se parece al tonto de su padre – vio a su hija y está le devolvió una sonrisa – hasta cuándo sonríe se parece a Izuku… al menos su cabello no es verde… oh, se está quedando dormida – vio a su hija cerrar los ojos.

Mika: ¿Kyouka, al menos has pensado en Izuku-kun? ¿En cómo se sentirá al enterarse que se perdió un momento como este?
Kyouka: no me hagas sentir culpable. Déjame disfrutar con mi hija – devolvió su atención a su hija.
Mika: que necia…
Un mes después.
Nuestra amada peli violeta se encontraba en su habitación. Kyouka le cambiaba el pañal a su hija.
Kyouka: fiu, para ser una bebé hermosa, haces popo muy apestoso.
Por su parte la pequeña solo reía y agitaba sus bracitos.
Kyouka: ¡que linda!
Kyouka terminó de acomodar a su hija y luego la cargó.
Kyouka: bien, mi princesa está lista – le dio un beso en la mejilla – bueno, ¿Ahora qué hacemos mi preciosa Madoka?
La chica salió de su habitación y fue a la sala de la casa.
Kyouka: tus abuelos salieron a trabajar, lo único que podemos hacer es ver televisión o jugar un poco – vio a su hija – esa miradita, has de tener hambre – levantó su camisa, sacó uno de sus pechos y lo acercó a la boca de su hija.
Y tan rápido como pudo la pequeña Madoka comenzó a chupar el pecho de su madre.
Kyouka: oh, sí que tienes hambre – dijo para luego encender la televisión – veamos que hay hoy en las noticias.
[Y entrando en tema de sociales. El héroe oriundo de Japón, Deku, y quién apenas tiene ocho meses de haberse graduado de la prestigiosa academia de héroes U.A. ha sido nominado para entrar al ranking mundial de héroes…]
Kyouka: ¿eh? Espera, ni siquiera al nacional, sino al mundial… esperen. Izuku aún no está listo para tanta responsabilidad, no pueden hacerle cargar con tanto peso.
Claramente estaba preocupada por el chico.
[… Aunque el mismo día que dicha noticia salió a la luz, la joven promesa rechazó el puesto debido a temas personales…]
Kyouka: menos mal – dijo aliviada – espera, ¿Por qué me preocupo por ese idiota? Por mí que haga lo que quiera.
En eso vio a su hija estirar sus bracitos hacia la pantalla de la tv, justo en el momento que mostraron una foto de Izuku.
Kyouka: así que reconoces a tu papá – suspiró – no puedo prometerte que algún día puedas conocerlo.
En Japón.
Dos jóvenes héroes saltaban de edificio en edificio, ambos estaban patrullando.
Katsuki: ¿estás seguro de que fue buena idea rechazar tu nominación al ranking mundial de héroes?
Izuku: no creo estar preparado para eso todavía, y Kyouka, ella seguramente opinaría lo mismo.
Katsuki: Izuku, voy a ser sincero contigo. Ya debes superar a esa chica.
Izuku: no digas eso, Katchan.
Katsuki: eres cabeza hueca – suspiró – aunque sea acepta esa nominación. Te ayudará mucho en lo que quieres lograr… ya sabes, tu venganza.
Izuku: ¿Tú crees que si sirva de algo ese puesto…?
Katsuki: ¡Es obvio, estúpido nerd! Solo piénsalo, obtendrás fama…
Izuku: la fama no la necesito…
Katsuki: ¡Ya lo sé, déjame terminar! … Cof, como te decía. No solo obtendrás fama, sino que también obtendrás el reconocimiento de muchos héroes.
Izuku: ¿Qué estás pensando exactamente, Katchan?
Katsuki: cerrarle las puertas en la cara a la chica con ojos de mapache.
Izuku: ¿quieres que arruine su carrera como héroe? No puedo hacer eso…
Katsuki: ella arruinó tu vida junto a la chica que te gusta ¿No? Vio tu cara de idiota y te la jugó en grande. Tú puedes hacer lo mismo. Si quieres puedo ayudarte.
Izuku: ciertamente arruinó mi vida junto a Kyouka – comenzó a enojarse – Katchan, lo haré.
Días después, en Estados Unidos.
Nuestra amada peli violeta le preparaba su biberón a su hija cuando vio en las noticias cierto tema que no le gustó.
[Sí, así como lo oyen. El héroe Deku entró a las nominaciones y está luchando por entrar al top diez del ranking mundial de héroes. Aunque nadie sabe el porqué de su cambio de opinión.
Ahora la joven promesa oriunda de Japón ha tomado el puesto número diecisiete y se espera que escale más en el ranking]
Kyouka: idiota, ¿Qué haces aceptando eso? Aún no es el momento para ello…
La bebé comenzó a llorar.
Kyouka: oh, todo está bien mi pequeña – sacó a la bebé de su cuna y luego le dio de comer con el biberón – bien, come cuánto gustes.
Mika: pero si es la mamá del año.
La mujer se acercó a la cocina.
Kyouka: llegaste temprano del trabajo, mamá. ¿Pasó algo?
Mika: solo regresé temprano. Tu padre se hará cargo del resto.
Kyouka: ya veo…
Mika: parece que nuevamente vez las noticias sobre Izuku-kun.
Kyouka: s-solo fue casualidad – se centró en su hija.
Mika: porque no vamos a la sala y nos sentamos en el sofá. Será más cómodo para ti.
Kyouka: tienes razón.
Así fueron hasta la sala y se sentaron en el sofá.
Mika: y bien, ¿Cómo es cuidar de un bebé?
Kyouka por su parte suspiró.
Kyouka: es muy difícil, pero no me molesta.
Mika: eso es porque ella aún no ha llorado de noche – decía mientras jugaba con las mejillas de su nieta - Todavía no llegas al momento en el que te desvelas tratando de calmarle.
Kyouka: vamos mamá, no me asustes así.
Mika: es solo una advertencia. Yo ya tengo experiencia, recuérdalo.
Kyouka: eso es cierto… mamá, ¿yo fui difícil de criar?
Mika: ciertamente para mí y tu padre fue muy difícil cuidar de un bebé. Cómo tú, yo di a luz muy joven y por un tiempo estuvimos muy alterados y preocupados por no saber cómo cuidarte de la mejor manera.
La mujer sonrió.
Mika: pero tuvimos suerte, tu desde muy pequeña fuiste calmada y no llorabas tanto, siempre te comías todas tus comidas. Fue fácil, pero a la vez no tanto… ¿Si me expliqué bien? – Tenía un ligero sonrojo decorando sus mejillas – en cierto modo Madoka-chan se parece a ti. Aunque presiento que podría ser un poquito rebelde.
Kyouka: no digas eso mamá, yo la cuidaré muy bien para que no sea una chica tan rebelde. ¿Verdad, Madoka? – unió su nariz con la de su hija.
Mika: ahora regresemos a un tema importante. Kyouka, ¿Sigues pensando en Izuku-kun, sí o no?
Kyouka: ¿A qué viene todo esto y tan de repente?
Mika: no esquives mis preguntas.
Kyouka: sabes que él ya no me importa ni un poco… bien, ya te acabaste todo tu biberón, eres una glotona mi linda Madoka – dejó el biberón en la pequeña mesa que tenía al frente – mamá es cierto que el me sigue gustando, pero lo nuestro se acabó. Yo debo superarlo, por eso te pido que no me hables más de él.
Mika: ya lo sé, es solo que me preocupo por ti y por mi nieta.
Kyouka: yo me las arreglaré para tener una buena vida sin tener que depender de alguien más. Yo solo necesito a mis padres y a mi preciosa Madoka.
Mika: está bien – sonrió.
Tres años después.
Una pequeña familia estaba reunida alrededor de una mesa. En el centro había un delicioso pastel y frente al pastel estaba una pequeña niña de cabello violeta ligeramente sombreado de verde en las puntas y rizado. Ojos verdes esmeralda y de tez morena clara, por supuesto tenía cuatro pecas en cada mejilla.
Celebraban su tercer cumpleaños, ya habían cantado la canción de cumpleaños y ahora procedían a cortar el pastel.
Kyouka: Madoka, cuidado con el cuchillo.
Madoka: tranquila, mami. Yo puedo sola.
Kyouka: no necesitas hacerlo sola – decía muy preocupada al ver a su hija con el cuchillo en la mano.
Mika: lo dice la señorita que le gusta hacerlo todo sola – se burló un poco de su hija.
Kyouka: s-solo no me gusta que otros me molesten – dijo avergonzada.
Madoka: ¡Mami ya lo corté, sírvelo! ¡Rápido! – se bajó de la silla y comenzó a dar saltitos.
Kyouka: sí, sí. Solo ten cuidado de no caerte.
Kyotoku: mi pequeña está muy emocionada, ¿Verdad? – cargó a su nieta.
Madoka: ¡Sí! … Abuelito.
Kyotoku: dime, mi pequeño corazoncito de pollo.
Madoka: ¿Es cierto que a mí me entregó una cigüeña a mamá? Mami me dijo que una cigüeña me dejó frente a ella, que por eso no tengo papá.
Kyouka: y así fue corazón.
Madoka: pero es imposible, ¿Cómo hacen las cigüeñas para hacer los bebés?
Kyotoku: b-bueno, es algo difícil de explicar. Las cigüeñas mantienen esa información muy en secreto.
Madoka: ehhh, yo quiero saber cómo hacen los bebés.
Kyouka: porque no olvidas eso y vienes a comer una deliciosa rebanada de pastel.
Madoka: ¡Pastel! ¡Abuelito, rápido!
Kyotoku: sí, sí. Disfruta de tu delicioso pastel – bajó a su nieta.
Y tan rápido como pudo la niña se sentó en la mesa.
Kyouka: bien…
Mika/Kyouka/Kyotoku: ¡feliz cumpleaños, Madoka-chan!
Algunas horas más tarde.
La pequeña Madoka se encontraba en la sala de la casa de sus abuelos, en sus manos había un cómic. La niña lo veía muy ilusionada.
Madoka: boku no hero – los ojos de la chica brillaban.
Comenzó a hojearlo y leerlo.
Madoka: tú puedes ser un héroe.
Al leer aquellas líneas la pequeña niña se enamoró.
Madoka: increíble – tenía una enorme sonrisa – cuando despierte mi don me convertiré en un héroe… como Yamikumo.
Kyouka: oh, así que mi pequeña ya decidió lo que quiere ser cuando sea grande – cargó a su hija.
Madoka: mami, seré como Yamikumo – le enseñó la página en la que aparecía el personaje.
Kyouka: ser un héroe es difícil. Yo estudié para ser uno.
Madoka: ¡Mami, tu eres una heroína! – dijo con emoción.
Kyouka: tengo mi licencia – sonrió.
Madoka: ¿entonces por qué eres policía? – preguntó confundida.
Kyouka: veamos… digamos que quería más experiencia.
Madoka: ¿Para ser un mejor héroe?
Kyouka: sí, para así poder proteger mejor al mundo.
Madoka: mami, también quiero ser como tú.
Kyouka: oh, sus palabras me halagan linda señorita.
En eso la pequeña Madoka dio un gran bostezo.
Kyouka: parece que alguien ya tiene sueño.
Madoka: no tengo sueño – intentaba no cerrar los ojos.
Kyouka: pues yo no te creo mucho. Vamos, te llevaré a la cama.
Así madre e hija fueron a la habitación de la pequeña. Una vez allí Kyouka acostó a su hija y le arropó.
Kyouka: bien, a dormir – besó la frente de la niña.
Madoka: mami…
Kyouka: dime corazón.
Madoka: ¿Yo podré despertar un don? Yamikumo no tiene un don – le enseñó el cómic a Kyouka.
Kyouka: tranquila, estoy segura de que despertarás tu don solo debes ser paciente.
Madoka: sí. Mami…
Kyouka: ya duérmete.
Madoka: no quiero.
Kyouka: ya deja de jugar – con sus jacks acariciaba las mejillas de su hija.
Madoka: ¿Crees que yo herede tu don?
Kyouka: eso es muy difícil saberlo.
Madoka: ¿La cigüeña no te dijo nada cuando me entregó?
Kyouka: no me dijo nada.
Madoka: ¿Segura?
Kyouka: muy segura. Ahora cierra esos ojitos y duerme.
Madoka: sí.
No pasaron ni cinco minutos y ya la pequeña se había quedado dormida… o eso le hiso creer la pequeña Madoka a su madre.
Kyouka: perfecto – acomodó una vez más las sábanas que arropaban a su hija.
Mika: conque la cigüeña ¿Eh? Optaste por el clásico.
Kyouka: para ella será más que suficiente.
Mika: Madoka-chan es muy inteligente. Sabes bien que ella no se creyó ese cuento.
Kyouka: supongo.
Ambas salieron de la habitación de Madoka.
Mika: ¿y si pregunta por su padre?
Kyouka: no lo sé… ya sabré que hacer cuando eso pase.
Mika: más te vale.
Por otro lado, con Madoka.
La pequeña al ya no escuchar a su madre y a su abuela afuera está se levantó de la cama y encendió su computadora.
Madoka: videos de héroes – escribió en el buscador – sabía que había muchos, pero no tantos… el símbolo de la paz, All Might. Que nombre tan genial – sonrió – oh, este suena mucho más genial. El sucesor del símbolo de la paz… Deku – sus ojos brillaron - ¿Una entrevista? – le dio click al vídeo y este inicio.
[Entrevistador: señor Deku. ¿Para ser un héroe, qué condiciones se necesita? Obviamente tener un don es necesario, pero…
Deku: JA JAJAJA JA, ¡NO!
Entrevistador: ¿Eh?
Deku: para ser un héroe no necesariamente se necesita un súper poder. Cuando haces una buena acción; ayudar a una señora a cruzar la calle, guiar a un niño perdido a la estación de policía, incluso bajar a un gatito que se quedó atrapado en la copa de un árbol. En ese momento te conviertes en un héroe.
El héroe sonrió.
Deku: confía en lo que quieres ser y nunca te rindas. En la academia donde estudié, en la U.A. teníamos un lema. Ve más allá de tus límites, Plus Ultra.
Entrevistador: maravillosas palabras de quién es considerado a convertirse en el próximo héroe número uno.]
Solo fue un vídeo de casi dos minutos, pero la pequeña Madoka se había enamorado nuevamente, se enamoró de las palabras de aquel héroe.
Madoka: Deku-sama…
Mientras tanto en Japón.
Una chica de piel y cabellos rosados nuevamente era rechazada por otra agencia de héroes.
Mina: ¿Qué pasa? Llevo dos años queriendo unirme a una agencia, pero nadie me acepta – suspiró – y mis compañeros de clases aún no tienen su propia agencia a excepción de Midoriya. No me queda de otra que ir con él.
Una vez que Mina llegó a la agencia del héroe Deku, la chica fue hasta la recepción.
Recepcionista: Dígame, ¿en qué podemos servirle? – dijo con una sonrisa.
Mina: vengo a ver a Deku, fuimos compañeros de clase…
Recepcionista: ¿Desea agendar una cita con él?
Mina: ¿Puedo verle hoy?
Recepcionista: el ahora mismo está en la prefectura de Gunma, no sabemos cuándo llegará.
Mina: ¿Tan lejos?
Izuku: Ashido-san, ¿qué haces aquí?
Recepcionista: Deku-sama, bienvenido.
Izuku: si, es bueno volver.
Recepcionista: ¿cómo le fue en sus días de patrullaje?
Izuku: normal. Gracias por tu preocupación y por tu maravilloso trabajo.
Recepcionista: es un honor.
Izuku: bueno, iré a mi oficina.
Mina: Midoriya…
Izuku: oh, sí. Tú estabas aquí… sígueme.
Mina: sí.
Ambos se fueron a la oficina de Izuku.
Mina: increíble, tienen cafetería – vio a la multitud a través de una ventana.
Izuku: muchos necesitan un buen descanso luego de un largo día de patrullaje.
Mina: UH… ¿no es ese Kaminari? – Preguntó sorprendida - ¿Trabaja contigo?
Izuku: si… y bien, ¿Qué es lo que quieres?
Mina: ¿me aceptarías en tu agencia?
Izuku: ¿Por qué?
Mina: ninguna agencia quiere aceptarme. Por eso vengo contigo, porque somos amigos…
Izuku: ¿Amigos? – Preguntó confundido - ¿Desde cuándo lo somos? – puso una mirada tan seria y atemorizante que doblegaría a cualquier villano.
Mina: ¿a-aun guardas rencor contra mí? – Preguntó un poco asustada – y-ya supéralo. Solo fue una broma…
Izuku: si claro, una broma… Ashido-san, será mejor que te vayas – sonrió dulcemente – yo no necesito payasos. Ve a hacer bromas a otra parte.
Mina: e-espera Midoriya. Está bien, yo me disculpo, así que por favor dame una oportunidad. Ahora mismo estoy desesperada – dejó caer unas lágrimas – no puedo seguir trabajando sola…
Izuku: ahora lloras… trabajar solo no se compara en nada con perder la felicidad, Ashido-san.
Mina: yo lo siento, de verdad…
Izuku: lo sientes… tus disculpas no me llegan a ningún lado.
Mina: ¡Es tu culpa por ser un perro infiel, al igual que la idiota de Kyouka! Sí, es una pena que aún no puedas encontrarla. Tal vez y está muerta.
Izuku: será mejor que te calles. De lo contrario te quedarás sin trabajo.
Mina: ¡ja! Prefiero trabajar sola, que estar en esta agencia…
Izuku: yo hablo de quitarte la licencia.
Mina: ¿Eh?
Izuku: cuando les hablé de ti a la comisión de héroes y sobre cómo me chantajeaste. Te juzgaron, ellos no necesitan héroes de tu calaña.
Mina: tú… ¿Y si yo les digo que tú fuiste el peor y que engañabas a tu novia con otra mujer…?
Izuku: ¿Eso? Eso es un tema aparte, Ashido-san. Eso es un tema más personal y privado, por ende, no se relaciona con ser un héroe, además era solo un adolescente siendo un adolescente. Pero lo tuyo, eso sí que es algo perjudicial para tu carrera. ¿Por qué crees que no te aceptan en ningún lado? Ya te tienen en la lista negra.
Mina: entonces es tu culpa de que nadie me acepte…
Izuku: correcto. Has acertado, ¡Congratulation!
Mina: eres alguien horrible.
Izuku: lo sé, después de todo soy humano.
Mina: el mundo sabrá de esto…
Izuku: lo dudo, yo solo advertí a la comisión de héroes. ¿Qué le dirás al mundo? Oh, ya sé, dirás esto. “yo chantajee a un niño idiota para que terminara con su novia, todo porque quería hacer una broma”
Mina: hazte el gracioso.
Izuku: perdiste. Game over, Ashido-san.
Mina: eres un…
Izuku: soy un imbécil. Lo sé – sonrió – ahora largo.
Y sin más que decir mina se fue.
Kaminari: así que eso pasó, viejo.
Izuku: no escuches a escondidas, quieres…
Kaminari: es tu culpa por hacer una ventana que da a la cafetería.
Izuku: esa ventana es para estar en contacto con todos.
Kaminari: vez, tú culpa.
Izuku: solo no escuches a escondidas.
Kaminari: siii… por cierto, ¿Si le fuiste infiel a Yaomomo?
Izuku: olvida eso. No estoy orgulloso de eso, pero tampoco me arrepiento.
Kaminari: ¿Y qué paso con Jirou?
Izuku: terminé con ella por una estupidez.
Kaminari: entiendo… ¿En dónde crees que este ella ahora mismo?
Izuku: no lo sé – dijo completamente derrotado.
Kaminari: jefe, eres un idiota.
Izuku: tanto como tú.
Kaminari: oye, yo no soy quien arruinó su relación solo porque me chantajearon.
Izuku: por favor, no me lo recuerdes.
Kaminari: ¿y la estás buscado? ¿A Jirou?
Izuku: por tres largos años.
Kaminari: ¿consideraste buscarla en el extranjero?
Izuku: lo consideré, pero algo me dice que la encontraré aquí, en Japón.
Kaminari: viejo, te van a salir canas si la esperas aquí.
Izuku: cállate, yo le encontraré.
En Estados Unidos, a la mañana siguiente.
La pequeña Madoka se encontraba frente a su madre y sus abuelos. Madoka tenía una enorme sonrisa y tenía unos de sus puños elevados al techo.
Madoka: ¡seré un héroe increíble como Deku-sama!
Por su parte Kyouka abrió enormemente sus ojos.
Kyouka: ¿en dónde escuchaste ese nombre? – se acercó a su hija.
Madoka: ¡internet! Es un héroe japonés, como yo.
Kyouka por su parte suspiró.
Kyouka: ¿Es mejor que Yamikumo? – vio el cómic que su hija traía consigo.
Madoka: Yamikumo y Deku-sama son la misma persona. Este comic se basa en su historia.
Kyouka: oh, ¿Y cómo sabes eso?
Madoka: lo decía en Wikipedia, además, tú también sales en él, aunque tienes otro nombre y tu don está ligeramente cambiado. Mami, ¿Tu estudiaste junto al héroe Deku? – vio a su madre con mucha ilusión.
Kyouka: s-si bueno… estudiamos juntos.
Madoka: increíble, ¿Cómo era él? ¿Eran amigos?
Kyouka: s-sí, algo – respondió un poquito nerviosa.
Madoka: me hablarías sobre él.
Mika: parece que debes saciar la curiosidad de Madoka-chan.
Kyouka: disfrutas esto, ¿Verdad? – vio a su madre.
Mika: quien sabe.
Madoka: mami, rápido. Cuéntame sobre él – jaló a su madre de la mano y fueron hasta el sofá.
Kyotoku: Kyouka no solía ser curiosa como lo suele ser Madoka-chan.
Mika: seguramente sea una característica de Izuku-kun.
Algunos minutos más tarde.
Madoka: así que Deku-sama es muy fuerte – decía asombrada.
Kyouka: si y muy adorable, no olvides eso.
Madoka: sí.
Kyouka: aunque es un poco tontito, tampoco olvides eso.
Madoka: eso es adorable – comenzó a anotar todo lo que le decía su madre en una libreta.
Kyouka: ¿Verdad?
Madoka: mami, tú y Deku-sama. ¿Eran novios?
Kyouka: ¿en dónde aprendiste esa palabra? – vio a su madre.
Por su parte Mika negó con sus manos.
Madoka: en la televisión.
Por su parte Kyouka suspiró.
Kyouka: esas ridículas series para adolescentes… veamos… Madoka, tu querido Deku y yo solo fuimos compañeros de clase. No hubo nada más.
Madoka: pero hablas tan bien de él y no has parado de sonreír desde que me hablaste de él.
Kyouka: b-bueno, es que era alguien agradable. Es lo normal.
Madoka: ya veo… entonces, ¿Yo me puedo casar con él?
Kyouka: ¿¡Casarte!? ¿En dónde escuchaste esa palabra? – vio de nuevo a su madre.
Y nuevamente Mika negó con sus manos.
Madoka: lo escuché en la televisión, de las novelas que siempre vez.
Kyouka: es mi culpa – cubrió su rostro con sus manos.
Madoka: ¿Si puedo?
Kyouka: escucha Madoka, eso no puede pasar…
Madoka: solo era una broma – hiso un puchero – pensé que te pondrías celosa.
Kyouka: ¿Eh? Espera, ¿De verdad creíste que yo estaba enamorada de tu héroe favorito?
Madoka: mami, ¿Qué es estar enamorada?
Mika: respóndele – dijo a la distancia.
Kyouka: tu mantente en silencio – devolvió su atención a su hija – veamos, estar enamorado es cuando quieres mucho a alguien.
Madoka: yo te quiero, eso significa que estoy enamorada de ti.
Kyouka: e-es algo más complejo que eso. Además, tú, mi pequeño repollo morado no estás lista para esta conversación.
Madoka: ehhh, no es justo. Quiero que me lo digas…
Kyouka: cuando crezcas lo sabrás.
En Japón.
Era de noche y nuestro querido peli verde se encontraba en lo más alto de un edificio.
Izuku: solo llevo tres días en esta ciudad y ya he detenido seis atracos… los villanos aún no se detienen, es obvio, saque a All For One del camino… tampoco he parado de buscar a Kyouka.
Vio el mar de edificios.
Izuku: por alguna razón me siento muy agotado. Quiero descansar… pero debo encontrar a Kyouka… idiota, ¿Cómo la encontrarás si estás al límite? Debemos relajarnos… es cierto – se puso su capucha.

Izuku: es hora de moverse.
El chico comenzó a columpiarse con la ayuda de sus látigos negros y mientras se balanceaba pensaba en la chica que robó su corazón.
Izuku: ¿Qué estarás haciendo ahora mismo? … ¿Duermes? Me encanta verte dormir. ¿Estás cantando? Amo tu voz… ¿Eres feliz? Me encantaría verte sonreír. Me encantaría verte y hablar contigo de muchas cosas.
No pasaron ni diez minutos y ya había llegado al hotel donde se hospedaba. El chico saludo a la recepcionista y rápidamente se fue a su habitación. Una vez en su habitación el chico se quitó su traje de héroe y se metió a la ducha.
Izuku: el agua fría se siente tan bien… hunde todas mis preocupaciones.
El chico se puso a ver sus brazos.
Izuku: todas está cicatrices son culpa de mi falta de juicio y mi debilidad… lavaré también esos pensamientos negativos. Así podré mantener una sonrisa que salve de la desesperación al mundo.
El chico sonrió débilmente.
Izuku: ahora hablo solo, ¿Me estaré volviendo loco?
Luego de casi media hora en la ducha, Izuku salió, se puso algo de ropa cómoda y se lanzó de cara en la cama
Izuku: tengo hambre.
El chico estiró su mano hasta la mesa de noche y tomó el teléfono para pedir servicio a la habitación. Ya una vez hecho su pedido el chico encendió la televisión.
Izuku: volver al futuro – sonrió – a Kyouka le encanta mucho estás películas.
A la mañana siguiente.
Izuku dormía plácidamente cuando…
-Izuku, despierta. Ya amaneció.
El chico al escuchar aquella voz se levantó rápidamente y grito…
Izuku: ¡Kyouka-chan!
El chico vio a su alrededor muy alterado.
Izuku: fue otro sueño… lo sabía, me estoy volviendo loco – se dejó caer nuevamente en la cama – ¿debería rendirme? Llevo tres años buscándola… pero si me rindo ahora dejaría de ser yo. ¿Debería hacerle caso a Kaminari e ir al extranjero? Si lo hiciera ¿A qué país debería ir? No sé a qué país se fue Kyouka… lo normal sería ir a Estados Unidos – suspiró – pero ese país es enorme, ¿En cuál de sus tantos estados estaría ella?
El chico se bajó de la cama y vistió su traje de héroe.
Izuku: usaré el traje negro un poco más, ya me pondré el otro cuando inicie el verano.
Izuku se acercó a la ventana, la abrió y con la ayuda de sus látigos negros salió de allí columpiándose.
Izuku: ¿Me preguntó cómo les irá a Katchan y a Momo? Hace una semana me pidieron que fuera a verles, pero no he tenido tiempo. Estoy cerca de donde viven… si, este día me lo tomaré con calma – sonrió – mejor me devuelvo y me quito este traje.
Y ya hecho eso, el chico nuevamente salió del hotel, fue al estacionamiento del lugar y sacó su motocicleta, era una R1 Yamaha.
Izuku: ahora sí estoy listo.
Izuku se puso en marcha.
Izuku: ahora que lo pienso, ¿Katchan y Momo estarán en su casa? Mejor les llamo antes de importunarles…
El chico se estacionó cerca de un parque, sacó su celular e hiso su llamada. Rápidamente le atendieron.
*Momo: Izuku-san, hace ya tiempo que no hablamos. ¿Cómo has estado? Katsuki me dijo que te invitó a nuestra casa. *
Izuku: he estado bien, perdón por no reportarme. Han de estar preocupados.
*Momo: seguramente estás ocupado, te entendemos completamente. ¿Cómo te ha ido con tu búsqueda? *
Izuku: justamente hoy me hice la pregunta de si debería rendirme.
*Momo: si te rindes te prometo que te voy a dar otra bofetada*
Izuku: jajaja, tranquila solo lo pensé, no pienso rendirme luego de tres años.
*Momo: así se habla. Por cierto, ¿Estás trabajando? *
Izuku: no, justo ahora planeaba ir a visitarles.
*Momo: oh, perfecto. Katsuki y yo estamos en casa, eres más que bienvenido. ¿Sabes en dónde vivimos? *
Izuku: sí, Katchan me mandó la ubicación hace una semana.
*Momo: la casa es nueva, te fascinará*
Izuku: ya no puedo esperar por verla – sonrió.
*Momo: bueno tengo que colgar, Katsuki está todo histérico tratando de encender el carbón de nuestra nueva parrillera… ¡Espera Katsuki, una explosión no es la solución a todo! *
Se colgó la llamada de golpe.
Izuku: parece que se divierten.
El chico guardó su celular y nuevamente se puso en marcha.
Media hora de viaje después.
Izuku ya se encontraba frente a la puerta de la casa de Momo y Katsuki. El chico tocó el timbre rápidamente y tan rápido como lo hiso Momo le abrió la puerta.
Momo: b-bienvenido Izuku-san.
Izuku: ¿pasa algo? Pareces nerviosa.
Momo: bueno, es que Katsuki casi explotó media chimenea.
Izuku: ¿Están bien? – se preocupó.
Momo: si, por suerte pude contener la explosión con una bala especial que creé.
La chica dejó pasar a Izuku y ya estando dentro el chico pudo observar a Katsuki dentro de una enorme masa espumosa blanca.
Izuku: pfff, jajaja. Ustedes son un caos.
Katsuki: ¡n-no te rías! – dijo avergonzado – amor, ya has algo y quítame esto.
Momo: si, solo espera un poco – también estaba avergonzada y muy sonrojada.
Y luego de casi veinte minutos de limpieza.
Katsuki: por fin soy libre – suspiró aliviado.
Momo: tonto, ya me disculpé.
Katsuki: y yo te dije que no te estoy culpando de algo.
Momo: pero – vio al chico con ojos llorosos.
Katsuki: te compraré una enorme tarta de fresa, así que ya deja de hacer esas caras – comenzó a acariciar la cabellera de la chica – eres como una niña pequeña.
Momo: no me llames así – hiso un puchero.
Izuku: aun no entiendo por qué no se casan.
Katsuki: eso…
Momo: estamos esperando el momento adecuado – puso una mirada afligida – quiero esperar hasta que encontremos a Kyouka.
Izuku: no necesitan hacerlo. Es su felicidad…
Momo: quiero que Kyouka sea mi madrina de bodas.
Izuku: pero no sabemos cuándo volveremos a ver a Kyouka.
Katsuki: por como lo dices, Crees que ella está en el extranjero ¿Verdad?
Izuku: hace unos días lo estuve hablando con Kaminari y creo que es posible que ella esté fuera del país.
Momo: eso respondería la pregunta del porque no atiende mis llamadas, aunque también cabe la posibilidad de que haya cambiado de número.
Katsuki: tampoco responde los correos electrónicos que le envías – vio a su novia - ¿Acaso están peleadas?
Momo: algo, si – se desanimó aún más.
Izuku: mejor olvidemos este tema. Hoy me tomé un día libre de todo esto.
Katsuki: por fin usas la cabeza y piensas en ti. Vallamos a la piscina.
Izuku: ¿Tienen piscina? – preguntó asombrado.
El trío de amigo se dirigió a la parte trasera de la casa.
Momo: si, es una de las razones por la que Katsuki compró está casa – sonrió.
Izuku: ya veo – dijo pícaramente el chico - ¿Compró la casa solo para poder ver a la adorable Momo en traje de baño?
Katsuki: ¡C-cállate! – Se sonrojó - ¡Tampoco le digas palabras bonitas a mi prometida!
Izuku: jajaja, lo siento.
Momo: ustedes ya dejen de comportarse como niños. Izuku-san, no uses palabras que se puedan malinterpretar y Katsuki, no grites.
Katsuki/Izuku: si, lo siento.
Y ya estando en la piscina.
Izuku: por cierto, no tengo traje de baño.
Katsuki: solo usa uno de los míos – le lanzó uno de sus tantos trajes de baño al chico.
Izuku: oh, gracias… por cierto, Momo desapareció.
Katsuki: idiota, ella no se cambiará frente a ti. Piensa un poco.
Ambos se cambiaron de ropa rápidamente.
Izuku: tienes razón… aprovechando que estamos solos. ¿Tú y Momo ya han hecho el ya tu sabes? Hablo del sin respeto, el delicioso… mojar el churro…
Katsuki: ¡Cállate! – Lanzó a Izuku a la piscina - ¿Por qué he de hablarte sobre nuestra vida íntima?
Izuku: Qué cruel eres Katchan, yo solo tenía curiosidad.
Katsuki: tu curiosidad me provoca estrés.
Izuku: pero si lo han hecho, ¿Verdad?
Katsuki: eso es obvio, llevamos siendo novios mucho tiempo.
Izuku: tienes razón… ¿Y hacen cosas pervertidas? Ya sabes, el 69, en cuatro… la del misionero…
Katsuki: ¡Te dije que te callaras! – Mientras se lanzaba a la piscina le dio una pata a Izuku - ¿Desde cuándo eres tan pervertido?
Izuku: eres muy severo – dijo luego de salir a flote – ¿Qué tiene de malo hacer eso con tu pareja? No necesariamente te conviertes en un pervertido por hacerlas.
Katsuki: solo olvida el tema.
Momo: ¿pasó algo? … Que injustos, entraron al agua sin mí.
La chica venía corriendo hacia el par y por supuesto ambos se sonrojaron, la razón… pechos saltarines.
Katsuki: ¡O-oye, ten cuidado, podrías resbalar y caer! – salió de la piscina y rápidamente tomó a Momo de la mano.
Momo: lo siento, cariño. Es que me emocioné un poco.
Katsuki: no te disculpes, solo ten más cuidado.
Momo: si, lo tendré – sonrió.
Así ambos entraron a la piscina.
Momo: e-está un poco fría el agua.
Izuku: es una buena temperatura. Además, hoy hace mucho calor – decía mientras nadaba tal y como un renacuajo nada en su estanque.
Momo: tienes razón – vio al cielo – ya estamos casi en verano.
Varios minutos después.
Momo: esto se siente bien.
Izuku: sí.
Katsuki: tienes razón.
Los tres amigos flotaban en el agua.
…
…
…
Momo: hay que hacer esto más seguido.
Izuku: sí.
Katsuki: tienes razón.
Dijeron los tres con una gran sonrisa.
…
…
…
Momo: huele a quemado…
Izuku: sí.
Katsuki: tienes razón.
Los tres amigos se vieron a los ojos y…
Katsuki: ¡la carne que deje sobre la parrilla!
Los tres salieron de la piscina y fueron hasta el asador y cuando Katsuki la abrió una enorme nube de humo negro salió de esta.
Momo: se quemó, ¿cómo pudiste olvidarlo Katsuki? Siempre estas atento cuando cocinas.
Katsuki: fue su culpa – vio a Izuku.
Izuku: ¿mi culpa? – se señaló a sí mismo.
Katsuki: ¿Quién fue el que llegó tan de repente?
Izuku: si claro, échale la culpa al que acaba de llegar. Admite que solo estabas pensando en los pechos de tu novia.
Katsuki: c-cállate y ya deja de hablar de los pechos de Momo.
Momo: me harán enojar y los colgaré a ambos por las orejas.
Izuku: si…
Katsuki: perdón.
Momo: bueno, ahora iré por más carne. Ustedes encárguense de ese desastre.
Sin más Momo se fue a la cocina.
Izuku: sabes, ahora que momo se fue te diré algo… creo que está embarazada. Le veo algo rellenita.
Decía mientras ayudaba a Katsuki a limpiar el asador.
Katsuki: no, solo subió un poco de peso. Ya hicimos muchas pruebas de embarazo por si acaso.
Izuku: así que solo engordó.
Katsuki: pero nunca le digas que esta gorda. Sus puños son letales – dijo mientras le daba un escalofrío.
Izuku: si… parece que ambos disfrutan de su relación – se desanimó un poco.
Katsuki: ya quita esa cara de idiota, ¿no dijiste que hoy era un día libre, que te divertirías? Estamos entre amigos, sonríe y no preocupes a Momo.
Momo: ¿pasó algo?
La chica traía una bandeja de carne consigo.
Katsuki: todo está bien, amor. Solo le dije a Deku que tú no estabas embarazada.
Momo: ¿p-porque hablaban de eso? – se avergonzó.
Izuku: por nada, solo fue un pensamiento…
Momo: espero que no creas que estoy gorda – en sus ojos se observó las llamas de la furia.
Izuku: t-tranquila, no pensé en eso – se asustó el chico.
Momo: más te vale – sonrió – Katsuki, haz lo tuyo.
Katsuki: ¡Cómo ordene la reina de la casa! – tomó el cuchillo que momo le creo allí mismo.
Momo: es todo un espectáculo verte cocinar, me encanta – comentó ilusionada.
Izuku: ¿tú no cocinas, Momo? tu comida es deliciosa.
Momo: la verdad es que prefiero que cocine Katsuki y no es que desconfíe en mis habilidades, es solo…
Izuku: te enamoraste de su comida.
Momo: si – se sonrojó.
Katsuki: tranquila, cocinaré para ti las veces que quieras.
Momo: si – sonrió.
Izuku: … ¡qué envidia! – salió corriendo y se lanzó a la piscina.
Ante eso Momo y Katsuki solo rieron.
Katsuki: es como ver a un niño.
Momo: ¿crees que estamos listos para tener bebés? – vio a su pareja.
Katsuki: tu dijiste que no…
Momo: solo responde – dijo seria.
Izuku: ¡hagan muchos bebés y sean felices! – gritó el chico a la distancia.
Momo: ¡I-Izuku-san…! – estaba sonrojada y avergonzada.
Katsuki: ¡cállate, estúpido Deku! – estaba igual que su pareja.
Izuku: ¡fiu, fiu! – silbó pícaro el chico.
Momo/Katsuki: ¡que te calles!
Izuku: siii.
Continuará…