Un encuentro inesperado capítulo 1
Todo comenzó en 2022, en una escuela donde Valeria y Emil compartían un mismo destino. Aunque al principio no se conocían, el destino los unió a través de Yuri, un amigo en común. Valeria había entablado una amistad con Yuri, y un día él le habló sobre su hermano, quien también estudiaba en el mismo centro. Durante uno de los recreos, el hermano de Yuri se acercó a Valeria para saludarla, y no estaba solo. Emil lo acompañaba y también la saludó.
El sol brillaba intensamente aquel día, y Valeria, distraída por el bullicio del recreo, no notó cuando el hermano de Yuri se acercó. Al levantar la vista, sus ojos se encontraron con los de Emil, quien la saludó con una leve sonrisa que, sin saber por qué, le provocó un cosquilleo en el estómago.
—¡Hola! Soy Emil —dijo él, su voz era cálida y amable.
—¡Hola! Yo soy Valeria —respondió ella, sintiendo un ligero rubor en sus mejillas.
Con el tiempo, los saludos se convirtieron en conversaciones más largas. Emil se unía a las charlas que Valeria sostenía con Yuri, y poco a poco, ambos empezaron a conocerse mejor. A menudo se encontraban en la cafetería durante el almuerzo, donde Emil hacía reír a Valeria con sus anécdotas.
—Siempre tengo que ganar en el juego de matemáticas, aunque me cueste un poco —bromeaba Emil, mientras tomaba un sorbo de su jugo.
—No te preocupes, un día me enseñarás —replicó Valeria, sonriendo y sintiéndose cada vez más a gusto a su lado.
Al principio, eran solo amigos, pero la conexión entre ellos fue creciendo. Un día, Valeria conoció a Madeline, una prima de Emil que también asistía a la misma escuela. Ambas se hicieron amigas rápidamente, y la relación entre Valeria y Emil continuó fortaleciéndose. Madeline se unía a ellos con frecuencia, y el trío compartía risas y secretos durante los recreos.
Cada día que pasaba, Valeria se sentía más cerca de Emil. Se trataban con respeto y cumplían con las expectativas que cada uno tenía del otro. Sin embargo, en el fondo, Valeria comenzaba a sentir algo más profundo por él, aunque no sabía cómo definirlo. A veces, mientras estaba con sus amigas, se sorprendía pensando en Emil y en cómo su sonrisa iluminaba su día.
Esa noche, mientras Valeria se preparaba para dormir, no podía dejar de pensar en el saludo de Emil. Algo en su mirada había sido diferente, pero no estaba segura de qué. ¿Era solo su imaginación? Sacudió la cabeza, intentando apartar esos pensamientos, pero su corazón parecía tener otras intenciones.
¿Podría ser que realmente le gustara Emil? Esa inquietante pregunta la acompañaba mientras se acomodaba en la cama, anhelando que el sueño la sorprendiera. Sin embargo, una parte de ella deseaba con fervor que al día siguiente pudiera verlo de nuevo, y quizás, encontrar el valor para descubrir lo que realmente sentía.