Kinktober🔥[Katsudeku]

Summary

Historias sexys no relacionadas con los prompt del Kinktober de la página Es de fanfic Portada hecha por @Kbesto

Status
Ongoing
Chapters
10
Rating
4.9 7 reviews
Age Rating
18+

Dirty talk

Para ese punto Katsuki podĂ­a llamarse a sĂ­ mismo, una persona afortunada, despuĂ©s de ser secuestrado, despuĂ©s de la guerra, de morir y revivir y  de casi perder un brazo y aun estar en terapia (pero yendo en buen camino, ya que ya podĂ­a crear pequeñas explosiones) se podĂ­a decir que a Katsuki Bakugo lo habĂ­a favorecido la vida.

Sin embargo, el hecho por el cual Katsuki se sentĂ­a tan dichoso no era nada de eso, si no que ahora y desde hacĂ­a tres meses tenĂ­a como novio a Izuku Midoriya. 

Ambos habĂ­an pasado mucho tiempo juntos entre sus sesiones de fisioterapia, estudiando para sus clases atrasadas y entrenando para poder seguir el ritmo de sus compañeros despuĂ©s de la guerra y todas sus heridas. 

Por lo mismo en algĂşn momento Katsuki se dio cuenta de que querĂ­a pasar más tiempo con Izuku del que ya pasaba, que querĂ­a besar sus rosados labios, que querĂ­a abrazarlo cuando vieran pelĂ­culas y hacer todo ese tipo de mierdas que hacen los novios, y bueno Ă©l no se caracterizaba por ser una persona cobarde. 

Un dĂ­a tomĂł al pecoso de la mano y lo arrastrĂł a ground beta (Izuku en un momento le preguntĂł si iban a pelear, Katsuki solo rodĂł los ojos, ya habĂ­an pasado ese punto) y finalmente se confesĂł, le dijo cĂłmo se sentĂ­a y que querĂ­a e Izuku aceptĂł sus sentimientos, y desde ese dĂ­a han sido una pareja estable, amorosa y feliz. 

Es decir, como no podrĂ­a serlo si desde que “murió” Katsuki volviĂł como otra persona, mucho más tranquilo, más abierto a los sentimientos que tenĂ­a y tambiĂ©n a expresarlos. Además de que el pequeño nerd de mierda era la cosa más linda, tierna y adorable de todo el planeta, por lo que querer a ese rollo de canela era bastante fácil.  

Izuku no solo lo habĂ­a salvado a Ă©l en incontables veces, sino que al haber salvado al mundo de AFO y Shigaraki, se habĂ­a convertido en el hĂ©roe más querido de JapĂłn y cuando la gente conociĂł su dulce personalidad lo amaron aĂşn más. Todos querĂ­an acariciar la cabeza del lindo conejito verde. 

Cosa un poco diferente a lo que querĂ­a hacer Katsuki con ese conejito. 

Para ese momento y despuĂ©s de tres meses de besos candentes, de suaves caricias en lugares que le ponĂ­an la piel de gallina y de que sus hormonas adolescentes lo tuvieran cachondo cada vez que veĂ­a el trasero de su novio, Katsuki en lo Ăşnico en lo que podĂ­a pensar era en una sola cosa. 

Y aunque habĂ­an llegado a segunda base (se habĂ­an pajeado un par de veces juntos) nunca habĂ­an podido llegar más allá. La primera vez que las cosas se estaban poniendo más caliente, ninguno de los dos tenĂ­a lubricante, despuĂ©s cuando estaban en la habitaciĂłn de Katsuki, Kirishima estaba jugando un estĂşpido juego y les matĂł todo el ambiente, y en más de una ocasiĂłn se habĂ­an visto interrumpidos en el mejor momento por alguno de sus compañeros. 

El rubio tenĂ­a la sospecha que el Icy-hot querĂ­a verlos o algo, porque ya era la tercera vez que los interrumpĂ­a. 

Pero ya nada de eso importaba porque Katsuki tenĂ­a un plan. HacĂ­a unas semanas su padre lo habĂ­a llamado y le habĂ­a dicho que Ă©l y su madre se irĂ­an a un crucero de la moda o algo asĂ­ y que estarĂ­an varios dĂ­as fuera. De inmediato Katsuki pensĂł en su casa, su pobre casa que estarĂ­a sola y sin nadie para que la cuidara. 

Ese dĂ­a bajĂł las escaleras hasta la sala comĂşn de los dormitorios con una sonrisa, tenĂ­a listo su plan para llevarse a su novio a casa por el fin de semana y pasarlo…bueno de la mejor forma que pudieran. 

—Hey nerd —dijo cuando llegĂł hasta la mesa donde su novio estaba desayunando. 

En seguida el pecoso sonriĂł en grande y saltĂł a abrazarlo vibrando de felicidad. ÂżComo Katsuki no podĂ­a amar a ese tonto tan hermoso? 

—¡Kacchan! buenos dĂ­as Âżdormiste bien? —preguntĂł sin soltarlo del todo mirándolo hacia arriba con ojos brillantes. 

—Si, Âży tĂş? —preguntĂł de vuelta levantando los mechones para besar su frente mientras el pecoso murmuraba un bien y lo volvĂ­a a apretar. 

—Oye —lo llamĂł para que lo mirara nuevamente—. Te tengo una propuesta —dijo levantando una ceja sonriendo y la cara pecosa de Izuku se iluminĂł aĂşn más, provocando que tanto Katsuki como sus compañeros que pasaban por la sala comĂşn casi quedaran ciegos. 

—¿Iremos a otra cita? las citas de Kacchan son geniales —dijo emocionado. 

—Bueno, se podría decir que es una especie de cita —Izuku lo miró curioso—. Es una sorpresa, pero quiero que liberes todo el fin de semana desde el viernes después de clases.

—¿Me llevarás de viaje? —preguntĂł risueño el pecoso.  

—DĂ©jate sorprender pequeño conejito —le dijo pellizcando su nariz—. Por ahora termina tu desayuno o llegaremos tarde a clases. 

.

Finalmente el viernes llegĂł y Katsuki estaba emocionado, despuĂ©s de clases habĂ­a hecho una pequeña mochila con un poco de ropa y lo que pudieran necesitar, pasĂł a buscar al emocionado peliverde a su habitaciĂłn y salieron del campus de la mano. 

No les tomĂł mucho tiempo llegar hasta su casa de infancia, la cual estaba totalmente vacĂ­a y a oscuras a esas horas de la tarde noche. 

—¿Kacchan? ÂżquĂ© hacemos aquĂ­? tĂ­a Mitsuki no me dijo nada… 

Katsuki interrumpió a su novio pasando un brazo por sus hombros y besando su sien con cariño.

—La bruja y mi padre están de viaje, tenemos la casa para nosotros —respondiĂł sonriendo como un depredador mirando a su presa. 

De inmediato el pecoso se tapĂł la cara sonrojada con su brazo e hipĂł sin decir nada, a sabiendas de lo que harĂ­an en una casa solos, Katsuki solo pudo reĂ­r a carcajadas y arrastrar a su novio al interior de la casa. 

El rubio sabĂ­a que nadie los interrumpirĂ­a en el tiempo en que estuvieran allĂ­ solos, por lo que se tomĂł su tiempo para hacer una deliciosa cena y comer en un ambiente tranquilo conversando de todo lo que el nerd quisiera conversar. 

Y una vez ambos se habĂ­an preparado para ir a la cama el rubio arrinconĂł a su presa en su habitaciĂłn. Izuku se veĂ­a delicioso acostado en su cama, vestido solo con una de sus viejas camisetas y un boxer, dejando sus largas y musculosas piernas a la lujuriosa vista de Katsuki. 

—Kacc…

La voz del peliverde se cortĂł cuando Katsuki avanzĂł hasta Ă©l, se colĂł entre sus piernas y comenzĂł a besarlo suavemente. 

Los labios de Izuku eran suaves, y sabĂ­a a la misma pasta dental de Katsuki, eso lo emocionĂł aĂşn más, el pensar que al dĂ­a siguiente su novio olerĂ­a como Ă©l, al usar su shampoo y su jabĂłn. Decidido pasĂł las manos por sus lechosas piernas, deleitándose con lo suave que eran a pesar de lo musculosas que eran. 

ApretĂł su trasero y el peliverde jadeĂł en respuesta tan receptivo a todas las caricias que Katsuki le daba.   

—Te ves tan bonito debajo de mi —dijo el rubio quitándose la camiseta y tirándola por cualquier parte. 

—Kacchan es el más guapo —respondiĂł el pecoso paseando sus manos por los abdominales marcados del rubio—. Tan poderoso y fuerte… —suspiró—. Kacchan me pone tan cachondo. 

El rubio sonriĂł al no ser el Ăşnico en ese estado de excitaciĂłn despuĂ©s de solo unos cuantos besos y unas caricias. Determinado a llegar hasta el final, desvistiĂł al pecoso y ambos siguieron con sus caricias excitantes y preparándose. 

Katsuki se llenĂł los dedos de lubricante e introdujo el primero en la entrada del peliverde sin dejar de masturbarlo con su otra mano. Su polla dolĂ­a pero Izuku era en lo Ăşnico que podĂ­a pensar y el Ăşnico al que podĂ­a tocar. 

JugĂł con la entrada del pecoso hasta que pudo meter un segundo dedo y los abriĂł como tijera, buscando el punto dulce de su novio para volverlo loco de placer. 

—¡Ah! Kacchan se siente bien… Tus manos… Las manos de Kacchan me tocan tan bien…—jadeaba—. ¡Dios! —gritó cuando Katsuki alcanzó su próstata—. Ya…ya Kacchan méteme la polla… ahora, necesito tu polla…

El pecoso le dio un pequeño empujĂłn y lo alejĂł para despuĂ©s cambiar de posiciones y sentarse a horcajadas sobre Ă©l. Katsuki jadeo al ver a su deslumbrante novio encima suyo listo para empaparse con su polla. 

—¡Joder! —gruñó el rubio cuando el pecoso alineĂł su miembro con su entrada. 

—Kacchan… —gimiĂł a medida que se deslizaba centĂ­metro a centĂ­metro. 

Izuku siguiĂł avanzando hasta que su miembro estuvo completamente enterrado en el cálido interior, Katsuki casi puso los ojos en blanco del placer y tuvo que mantener la cintura del peliverde quieta antes de que se corriera con solo meterla. 

—¡Ah!... la polla de Kacchan es aĂşn mejor…. —gimiĂł moviendo sus caderas—. Me llenas tanto… mira Kacchan. 

El pecoso se estirĂł y Katsuki pudo ver exactamente como la punta de su polla asomaba en el bajo vientre de Izuku. 

—¡Mierda Izuku! —Katsuki sintiĂł que se podĂ­a correr solo con esa vista. 

—Más…más…más profundo Kacchan —el pecoso no dejaba de saltar llevando las manos de Katsuki a sus pezones—. Quiero que Kacchan me folle siempre…se siente rico… 

Sin dejar de gemir Izuku se apoyĂł en su pecho y comenzĂł a mover su trasero lentamente de arriba a abajo, deslizando su miembro dentro y fuera, a un ritmo que le hacĂ­a apretar los dientes. El interior de Izuku se sentĂ­a cálido, hĂşmedo y resbaladizo, si fuera por Ă©l se quedarĂ­a por siempre en aquel lugar. 

Lamentablemente su cerebro estaba tan frito de placer, que no era capaz de articular palabras, solo gruñidos lastimeros. 

Katsuki estaba perdido en los deliciosos movimientos de su novio hasta que sintiĂł como sus bolas se apretaban y su orgasmo comenzaba a aflorar, por una parte lo Ăşnico que querĂ­a era correrse, pero por otro lado, querĂ­a estar en aquel lugar para siempre.    

—Joder… Zuzu me voy a correr —murmurĂł como pudo tratando de aguantar cada sentĂłn del trasero de JapĂłn. 

—Si…si Kacchan cĂłrrete dentro de mĂ­ —jadeĂł el pecoso tomando su propio miembro y deslizando su mano de arriba a abajo—. LlĂ©name cariño… quiero tu semen chorreando de mi por dĂ­as. 

Santa mierda 

Solo bastaron esas palabras y la vista que tenĂ­a enfrente para que su polla explotara en el interior del pecoso. Al mismo tiempo que este se corrĂ­a manchando todo su pecho sin importarle nada. 

Izuku aguantĂł su orgasmo hasta que ambos se sintieron sin hueso, extasiados por haber tocado el cielo y jadeantes por el esfuerzo. Y sin sacarlo de su interior o cuidado alguno, se dejĂł caer sobre su pecho mientras recuperaban las funciones cerebrales como para hablar. 

Katsuki paseĂł sus dedos por la espalda desnuda del peliverde, su cuerpo aun hormigueaba de placer pos coidal cuando hablĂł. 

—Mierda nerd, nunca hubiera pensado que esas palabras salieran de tu linda boquita —dijo en un tono burlón pero tomando las mejillas pecosas para acercarlo y besarlo.

—Kacchan —reclamĂł mortificado y totalmente sonrojado—. Yo… no sé… se sentĂ­a muy bien —Katsuki se carcajeĂł. 

—No te preocupes nadie en el mundo nunca va a saber que el tierno y adorable hĂ©roe Deku es en realidad una pequeña putita en la cama —riĂł. 

—¡Basta Kacchan! es solo para ti —dijo esto último en un susurro.


Con esto empezamos el kiktober, por temas personales iré un poco más lento pero haré la mayoría de los promt espero le den mucho amor a esta nueva aventura ❣️