El pasaje del cuervo!

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Summary

Primer libro de la saga, qué a lo largo de sus cuatro libros cuenta el relato y la intensidad de una relación, desde sus bases, desde la primera vez qué interactuaron. Especialmente cómo autora tengo mucha fé en esta serie de obras, qué idealizan una relación que si bien tiene sus altas y bajas, ambos encuentran un final digno.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Un alma que se quiebra, un cuerpo obediente!

Vamos a catalogar el amor; muchos lo persiven cómo un sentimiento reconfortante, sanador y pasional.

Qué se especializa en forjar lazos y emociones entre dos seres completamente ajenos y distintos por separado.

Para aquellos más insensibles se muestra ante sus ojos cómo un estado pasajero de la vida que quiebra, ata y con el paso del tiempo se convierte en una carga. Aunque?...La cobardía no es un delito o sí?

Puede llegar a ser un instante o una vida; la fuerza destructiva más infame pero a la vez salva y protege.

Puedes verlo donde está presente y puedes persivirlo donde lo hay! Y para algunos se convierte en una obsesión, dónde mantenerlo vivo o reconstruir los pedazos de lo qué una vez fue lo consumen. Cargando con el soporte a sus hombros de sus perdidas y sus victorias. Sus fallos se convierten en experiencias de batallas perdidas y sus logros en pequeños momentos de alegría qué se arrastran a los pies de la esperanza!

Algunos se rinden a mitad de camino, aquellos quienes se excusan detrás de una retirada a tiempo es una victoria! Pero no! En realidad sólo un ser insípido y astuto pienza de una manera tan cobarde y trivial.

Alguna vez han pensado? Qué pasa con aquellos, qué ni siquiera se les fue concebida esa oportunidad? Los que por obra del bastardo guión del destino lo perdieron todo? Así es, a quienes la muerte les quitó a su amante, ya halla sido al principio, a mitad o al final del camino! Rogando cada noche por fuerza, valentía y conformidad!

El traspasó el velo y se reunieron ambos una en cuerpo y otro en alma. Cada tercer día de cada mes en el mismo lugar dende una vez fueron uno.

Ella nunca pudo sentir su tacto, su voz o sus caricias. Pero sabía en lo profundo de su ser que en aquel lugar tenía un pedacito de su presencia.

El por el contrario, podía oler su cabello, palpar sus mejillas rosadas; poner el pulgar sobre sus labios carmesí, haciendo una ligera caricia. Incluso disfrutar de ese perfume con olor a vainilla que el mismo muchas veces había puesto en su cuello.

Pero así era cómo realmente deseaba amar a su esposa? Cuándo un avismo estre ambos los dividía. Siempre desbordado de ese sentimiento de anhelo. Su amor era cómo una puerta entre abierta, estaba allí; pero no podía ser cruzada.

Este hombre de un momento a otro se revolcó en su autocompasión, cayendo de rodillas ante su amante viva. Justo antes de que estallase su ira y su desesperación. Ambicionando más, deseando más qué unos insignificantes toques. Qué aunque para el lo significaban todo. Por otro lado para ella no eran nada.

- Porqué? Por qué aunque eres mía ya no puedo tenerte?- Es un castigo!

Ella se volteó, un silencio arrollador devoraba aquel viejo y maltratado invernadero.Mirando hacia la cúpula la mujer soltó un suspiro de pesar y agravio.Luego se marchó, sus tacones que pisoteaban la hierba húmeda se detuvieron en su séptimo paso; para luego voltearse.

- Diego, han pasado dos años, dejaré de venir!- Eh conocido a alguien, él me ama.- Se supone que debo dejarte ir.

- No!

El hombre atemorizado tomó entre sus manos el rostro de su esposa, sus ojos observaron firmemente a la mujer, apesar de qué esta no podía persivirlos!

- Tu eres mía por derecho, yo me casé contigo!- Eres mi mujer carajo!- Me perteneces!- Acaso me vas a abndonar!?

- No fuiste tú quién la dejó primero?

Una voz resonate en su cabeza, cómo una espiral de remordimiento qué llegó hasta su alma.

Su esposa ya se había marchado para entonces, mientras Diego, el marido posesivo en su desesperanza corría tras ella.

- Clara! Esto es lo qué deseas de verdad?-No lucharas por nosotros?

Mientras que a ojos ciegos y oidos sordos. Las palabras de aquel hombre eran mudas para su amada. Que siguió su camino hacia el auto, mientras otro esperaba por ella de brazos cruzados.

La voz volvió a penetrar en sus cienes cómo un audio qué se repartía una y otra vez.

- No se puede luchar por algo que ya no existe!- Fragmentaste el velo, pero aún así no satisfaciste tú alma!- Los qué respiran continúan sus vidas y dejan a los muertos atrás porque el tiempo así lo exige!- Es la ley de la vida, permanecerán en sus memorias pero no en sus días!

- Sal de mi cabeza!- No puedes estar más equivocado!- La vida fluye si es cierto, pero cada ser que dejan detrás se completa en parte de su pasado para fomentar su futuro!- Y los recuerdos los persiguen porque no pueden olvidar lo que una vez fue y los aman con más intensidad, porque los han perdido!

- Qué crees que pasará?- Ella seguirá con su vida, se volverá a casar, construirá una familia y tú seguirás siendo un fantasma de su pasado!- Obsoleto, amargado y con suerte podrás alcanzar el descanzo eterno!- Porque te has aferrado tanto a lo qué ya no te pertenece, a lo que no puedes tener; qué te has creado una cuenta pendiente y vagaras por este mundo sin retorno por el resto de tu mísera existencia!

- Entonces qué debo hacer?- No me queda nada! -Pero el deseo de recomponerlo todo a cómo una vez fue me consume!

- Entonces quieres hacer un negocio?- Piensa qué puedes recuperar tu vida de vuelta, alcanzar tu propósito sin esfuerzo!

- Pero siempre hay un precio, no es así?-Quién eres?

- Eso es irrelevante, pero si te diré algo si aceptas, volverás a tener a tu amada, si declinas deberás dejar este mundo y confinarte a vagar por toda una eternidad sin memoria, sin esencia.- Serás olvidado y te convertirás en un alma errante, con el tiempo en cenizas. Irás directo al Limbo espiritual!- Entonces?

- Bien, qué debo hacer?

- Luego hay una cláusula que debes cumplir!-Te conseguiré un cuerpo, pero debes compartirlo en las noches conmigo y dejar que sea yo quién tenga cada noche a tu esposa!

- Eso es ridículo!- Me pides qué deje que otra alma o ser posea lo que es mío?

- Mejor eso qué nada, al final sólo uno la poseerá en cuerpo y alma, mientas que el otro se fusionará con el ser dominante y perecerá dentro de su conciencia haciéndose uno mismo!

- Bien! Pero ten en cuenta que es mi mujer, yo tengo ventaja sobre su alma y emociones!- Ella ya me pertenece!

- Entonces yo tendré y me are señor y esclavo de su cuerpo!

La noche se tornó de un oscuro intenso, una luna teñida de sangre y el pesar en el alma de un marido qué esperaba impacientemente aquella apariencia que se le consedería.

Aquella entidad no se hizo de esperar, trayendo el cadáver de un joven apuesto, alto, de cabello oscuro cómo el avismo y ojos azules cómo un alma nacida de la codicia.

Un alma sin rostro qué dejó el cuerpo en el suelo, esperando a qué fuese poseído por el esposo fallecido. Para luego introducir su presencia y ser, lentamente hasta poseer ambos un mismo recipiente.

Se hizo de día, el velo cayó, para entonces ambos fueron en busca de su preciada esposa viva.

El tiempo puede ser cruel, aveces hasta desalmado. La visión sobre la perspectiva de la vida en el pensamiento de Clara se había distorcionado un poco. Cómo en la de muchos cuando perdemos lo que más amamos.

La mujer creía que si continuaba su vida, su pasado la dejaría de perseguir. Y no pudo estar más equivocada que nunca.El pasado siempre está ahí, pero sólo aquellos qué saben cómo coexistir con él vencerán sobre sus demonios.

Sábanas blancas se batían cómo alas de mariposas, movidas por el viento; en aquella avitación ventilada, llena de claridad, pasiva y cargada con un desconocido ambiente. Desprendiendo un nuevo aroma qué desde hacía mucho tiempo no podía persivir, en su lújubre y estancada vida.

Aquel hombre con quien intentaba por así decirlo; tener un nuevo comienzo. Estaba allí a su lado, pero mientras más lo obervaba, más lo sentía cómo un desconocido.

- Qué hago aquí?- En la cama con este hombre?- Me siento tan ajena, extraña; tan desepcionada de mi misma!

Por favor todos sabemos que si intentas forzar una relación, al final no sale bien. Y a pesar de aquellos dos años qué se volvieron una tortuosa soledad. Clara seguía amando a su esposo. Quizás ya no cómo antes? Pero al fin y al cabo poseía sus pensamientos!

El despertar ya no fue lo mismo si no era a su lado. La mujer tomó sus ropas y sin mirar atrás se alistó y luego salió del edificio. Dejando atrás entre sabanas mojadas y condones de la noche anterior al supuesto remplazo de su marido.

Entonces su reencuentro llegó cómo un cliché barato. Ambos tropezaron sin previo aviso, el bolso de la mujer cayó al suelo, mientras el con voz grave se disculpó.

- Fue mi error!

- No!- Lo siento mucho, aveces no me fijo bien por done voy, iba distraída!

Lo tenue de su voz, la clara incomodidad de su mirada y el pesar en sus palabras.Eran rasgos qué el siempre notaba en Clara cuándo mentía! No era desde luego una disculpa genuina.Poco le importaba el sólo acto de tener la culpa. Pero se disculpaba porque si algo poseía, eran aquellos modales, aquella imagen de perfección que deseaba proyectar ante la sociedad. Qué muchas veces habían sacado de quicio a su marido!

- Oh te nubló mi belleza?- Tranquila se que no quieres disculparte.- No lo hagas!- Porque lo haces?

Atrevido era el hombre, qué había tocado una fibra sensible en ella. Cómo se atrevió a hacer una pregunta qué ya conocía la respuesta?-Sólo por diversión!

- Eres un tipo muy ingreido e irrespetuoso si eres atractivo lo acepto, pero mi esposo lo era aún más!(Porque dije eso?)

Pensó la mujer, observando con una expresión de disgusto a aquel hombre frente a ella, del cuál no podía quitar la vista.

- Enserio? -Dijiste era?- Desde luego si era un hombre muy sensual!

- Amm?- Si falleció hace mucho.- Lo siento no se porque tengo esta necesidad de responder a tus preguntas? - Es muy extraño?- Lo conocío?- Es qué la forma en la que se expresó?- Su tono de voz?

- Así era!- No eramos amigos, pero compartimos muchos secretos en común!- Pero no es momento para tener esta conversación o sí?

- No!- Pero le dejo mi teléfono porque, usted acaba de despertar en mí una insaciable curiosidad.- Necesito saber quién es usted y qué relación tenía con mi difunto marido?

Si algo por lo qué conocía bien Diego a su esposa era porque, era difícil llamar su atención, pero no podría resistirse al beneficio de la duda!

- Mi nombre es Clara!

- Un placer, Clara, hasta otra!

Este se fue satisfecho, había conseguido lo que quería, entendió la chispa en la duda. Despertando su interés, un paso qué lo acercaría a ella y los llevaría a una pasión explosiva, cómo un mechero encendido cuando es lanzado hacia un botellón de gas!

Se mantuvo en el pensamiento de Clara todo el día. Mientras miraba por la ventana insípida y aburrida de su oficina; pensó qué en mucho tiempo nadie llamaba su atención de manera tal que, hiciera que se obsesionara con él. Aunque fuese por un tema tan casual, cómo la muerte de alguien.

Y tarde se dió cuenta qué desde hace mucho nadie le preguntaba o cuestionaba por su forma de actuar y por primera vez en dos años, le pedían que no hiciera algo que no deseaba hacer.

Sentado con una botella de burbon justo a su lado y el vaso medio lleno, ajitando los cubos de hielo de su bebida que resonaban con el cristal del recipiente. Diego tenía grabada en el pensamiento a aquella mujer que deseaba tener, tocar, hacerle el amor sin clemencia. Pero para su desgracia no podía ofrecerle nada en ese instante. Lo había perdido todo aquel fatídico día a causa de aquel accidente, su identidad, su carrera, su hogar; todo por lo qué se había sacrificado; lo que tanto esfuerzo le costó construir a pesar de las adversidades.

Pero cómo una soga al cuello, en la pantalla del lugar, una noticia fue anunciada en los noticieros.

El hijo de un magnate empresario, el ejecutivo Atlas Castillo había desaparecido hacía tan sólo setentaitres horas, los medios estaban enloquecidos, por otro lado las redes estallaban en críticas y algunos en cambio expresaban según ellos el apoyo para sus familiares en la búsqueda del Playboy.

Impacto total, pues el cuerpo qué ocupaban, pertenecía al mismísimo ejecutivo. Sobresaltado y en pánico Diego quién ahora poseía otra identidad, fue directo al baño para tener una pequeña eh incómoda charla con su otra mitad. Quién les había complicado la existencia.

Frente al espejo se desarrollo aquella conversación qué no pudo hacerse esperar.

- Acabas de joderlo todo!

- Cómo carajos iba a saber qué el cuerpo que encontré en aquel lago era de ese hombre?

- Y ahora que?- Porque su familia lo está buscando y tarde o temprano se van a dar cuenta qué el cuerpo de su hijo se va paseando por ahí cómo si nada!- Y sabes qué?- Van a venir a por él!

- Bueno ahí tienes la vida qué deseabas!

- No puedo tomar la vida de otra persona y hacerme pasar por él!- Tiene una familia que tienen sentimientos y necesitan saber qué este hombre está muerto!

- Eres débil!- Es nuestra oportunidad, es tú obligación cumplir con nuestro negocio, acaso no deseas recuperar a nuestra esposa?

- No digas nuestra!- Me causa repulsión!- Dime una cosa, tú le pusiste fin a la vida de este hombre?

- No!- Yo sólo puedo ocupar cuerpos que yacen sin vida y que al mismo tiempo no esten putrefactos!

- Entonces quién lo asesinó, también vendrá por nosotros en cuanto se dé cuenta que este cuerpo aún vive!

- No pensemos en eso ahora!- Además no sabesmos si fue un suicidio, un accidente o un asesinato!

Tomando una hoja y un bolígrafo el joven enpresario anotó los nombres y la dirección de su nueva familia. Trzando una plan debido a una contusión cerebral estuvo varios días vagando sin rumbo en busca de una pista sobre su identidad, tras una repentina perdida de memoria.

Así fue cómo se convirtió en el remplazo de Atlas. Recuperaría esa vida qué se le debía y que le había sido arrebatada en la cúspide de su felicidad.

Los días venideros corrieron cómo un río en estado líquido. A través de la ventana de Clara qué observaba con evidente angustia la lluvia caer. Entonces una llamada la sacó de su laguna mental.

- Este número?

- Hola soy el hombre de antes; Atlas Castillo. Querías saber más sobre tu esposo y demostraste interés en nuestra relación profesional?- Quieres reunirte ahora con migo en el café, cerca de la floristería del parque a unas cuadras de tu casa?

- Si, si claro; eso sería genial!

Supongo que la demora fue coger un abrigo y por alguna razón le tentó ponerse labial en los labios. -Acaso voy a una cita? Se preguntó inquieta, sintiéndose tan nerviosa cómo cuando su esposo la tocaba o por el más mínimo roce de sus caricias.

El café estaba casi vacío, sólo clientes habituales y aquella música melancólica qué le hacía recordar cuando visitaba ese lugar con su marido.

Un fuerte aroma a café se desprendía de la barra, una taza fue llevada hasta su mesa, después de esperar por unos minutos. Entonces llegó y con él una ráfaga de emociones. Un perfume muy parecido, eh incluso su forma de vestir y la manera en la qué sostenía la taza era igual a las mañas de su esposo.

-Te gusta?

- Perdón?

- El americano, no es así cómo lo prefieres?

- Y cómo es exactamente qué lo sabes?

- Ya te dije, tu difunto esposo y yo eramos muy buenos amigos, teníamos una reunión estrecha y aveces solía darme detalles sobre su vida amorosa, sus gustos, eh incluso me pedía consejo para hacerte regalos.

- Ah ya veo, es así.

- Qué pasa, te noto nerviosa?

Y la verdad era que ante la presencia de ese hombre, Clara se sentía tan pequeña y por alguna razón un deseo candente, eh irracional de besar sus labios.- Acaso me estoy volviendo loca? Se preguntaba frotando sus piernas una con la otra debajo de la mesa.

Atlas qué se dió cuenta de la situación, no desaprovechó esta oportunidad, tomando la iniciativa. Puso su mano sobre la suya qué aún sostenía el recipiente caliente. Luego fue subiendo lentamente por todo el brazo, hasta sus mejillas. Disfrutando así, la expresión de desconcierto en el rostro sonrojado de Clara.

Deslizando sus manos hasta los labios de Clara, justo introduciendo su dedo pulgar en su boca. Clara tragó en seco.

-Puedo besarlos?

- Qué hace usted, se burla de mí?

Sus miradas se cruzaron entonces Atlas se dió cuenta de qué había ido demasiado lejos.

- Acaso quieres espantarla?- Detente! Resonó en su cabeza, aunque ganas no le faltaban a ambos de poseer a aquella mujer.