CAPITULO 1
Era 1 de septiembre y todos los estudiantes de segundo a séptimo año se encontraban entusiasmados por la selección de casas, decir entusiasmados era poco, pues el rumor de que el gran Harry Potter “el niño que vivió” asistiría a su primer año en Hogwarts era el centro de atención en todas las mesas, incluso entre los jefes de casa se notaba el entusiasmo, las apuestas no se habían hecho esperar y todo aquel que aposto por Gryffindor seguramente ganaría.
El bullicio entre las chicas era escandaloso, seguramente muchas tenía la esperanza de atrapar el corazón del héroe del mundo mágico, aunque no solo las chicas tenían esa esperanza, un chico alto de tez blanca y cabello cafe llamado Cedric también deseaba conocer al “niño que vivió“, tan pronto la puerta del gran comedor se abrió todos guardaron silencio, la jefa de Gryffindor y profesora hizo acto de presencia con al menos 50 o más niños pequeños que parecían pequeños patitos caminando tras McGonagall.
Lo que los estudiantes conocían sobre Harry Potter era solo textos y rumores, poder reconocerlo entre tantos niños era difícil, más si aquel niño había escondido su cicatriz, solo les quedaba esperar a que fuera nombrado para su selección de casa. Frente a los niños se encontraba el sombrero seleccionador que recibía todo tipo de miradas por parte de los niños. Entonces el sombrero se movió. Una rasgadura cerca del borde se abrió, ancha como una boca, y el sombrero comenzó a cantar:
Oh, podrás pensar que no soy bonito,
pero no juzgues por lo que ves.
Me comeré a mí mismo si puedes encontrar
un sombrero más inteligente que yo.
Puedes tener bombines negros,
sombreros altos y elegantes.
Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts
y puedo superar a todos.
No hay nada escondido en tu cabeza
que el Sombrero Seleccionador no pueda ver.
Así que pruébame y te diré
dónde debes estar.
Puedes pertenecer a Gryffindor,
donde habitan los valientes.
Su osadía, temple y caballerosidad
ponen aparte a los de Gryffindor.
Puedes pertenecer a Hufflepuff
donde son justos y leales.
Esos perseverantes Hufflepuff
de verdad no temen el trabajo pesado.
O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,
Si tienes una mente dispuesta,
porque los de inteligencia y erudición
siempre encontrarán allí a sus semejantes.
O tal vez en Slytherin
harás tus verdaderos amigos.
Esa gente astuta utiliza cualquier medio
para lograr sus fines.
¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!
¡Y no recibirás una bofetada!
Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).
Porque soy el Sombrero Pensante.
Todo el comedor estalló en aplausos cuando el sombrero terminó su canción. Éste se inclinó hacia las cuatro mesas y luego se quedó rígido otra vez.
—Muy bien, ahora, yo ire mencionando sus nombres, cuando lo haga ustedes deberán pasar al frente y sentarse aquí— les indico a los de primer año— ¡Abbott, Hannah!
Una pequeña niña subió al banco y espero emocionada el resultado, no tardo mucho tiempo para que el sombrero seleccionador gritara— ¡HUFFLEPUFF!
— ¡Ron Weasley! —Todos reconocieron aquel apellido, y dejaron de poner atención, el resultado era obvio, incluso para el mismo— ¡Gryffindor!
— ¡Draco Malfoy! —Un niño de cabello blanco paso al frente, el sombrero apenas lo toco cuando dio el resultado— ¡Slytherin!
— ¡Hermione Granger! — Una niña de cabello rizado paso al frente altamente nerviosa, jugaba con sus dedos mientras el sombrero hablaba en su mente, pasaron unos 3 minutos hasta que el grito— ¡Gryffindor!
El resto de los estudiantes paso uno a uno, muchos fueron seleccionados a cada una de las casas, hasta que el momento esperado finamente llego- ¡Harry James Potter!
Murmullos se escucharon rápidamente “es él, es él”, “Por favor que quede en Gryffindor”, eran algunas de las cosas que se podia escuchar, Cedric podia escuchar como todos y todas se ponían como locos, y compadeció al pobre niño, que lo alabaran por perder a sus padres en un acto que no recuerda, debe ser demasiado para él, cuando finalmente llego al banco Cedic admiro cada facción del menor sus ojos verdes esmeralda eran muy hermosos.
—Curioso muy curioso —Hablo el sombrero asustando a todos, el sombrero siempre hablaba en tu mente, eran raros los momentos en que expresaba tus cualidades a los demás, seña de que eras muy talentoso y él te reconocía como alguien que podia pertenecer a cualquier casa— Puedo ver tu talento y heroísmo, la valentía vive en ti, digno de un león, —la mencionada comenzó a emocionarse— pero eres inteligente tu mente es igual de poderosa que tu magia, Rowena estaría feliz de tenerte entre sus filas, sin embargo no le temes al trabajo y eres más leal que un corcel, los tejones seria felices contigo,—Hufflepuff no pudo evitar emocionarse, se podia escuchar a muchos gritar entre susurros de emoción— puedo ver tu ambición y determinación, podrías lograr lo que quieras tu solo si te lo propones, naciste para liderar no para acatar ordenes (la sed de venganza vive en ti) ciertamente Salazar te quiere, difícil decisión, Godric no está dispuesto a dejarte, Salazar está dispuesto o pelear por ti... ho, ya lo han dicho, pues que ha si sea, ha ganado la batalla........¡¡Gryffindor!!
Todos los leones victorearon alegres mientras un par de chicos gritaban “¡tenemos a Potter! ¡tenemos a Potter!” las demás mesas no tardaron en aplaudir, aquel chico esbozo una sonrisa hacia su mesa antes de sentarse y ser recibido calurosamente por todos, Percy Weasley fue el primero en saludarlo con un apretón de manos, el niño se veía feliz, Cedric no pudo evitar sentir cierta decepción al no tener a Potter en su casa, pero la olvido al ver al niño tan alegre sentado en medio de otros dos niños, el pelirrojo Weasley y una niña que de verdad parecía leona, su cabello rizado haría que nadie tuviera que preguntar por su casa sería muy fácil saberlo, dedujo por lo mucho que sonreían que debían ser amigos, lo entendía, el también estaría alegre si le hubiera tocado con sus dos mejores amigos.
En la mesa de profesores se podia notar que ciertamente McGonagall no ocultaba su felicidad por tener a Harry, después de todo ella conoció a sus “padres”, y no podia evitar sentir la nostalgia al verlo, se parecía James cierto, pero su sonrisa y no solo sus ojos si no también su espíritu “eran” los de Lily, aquella pequeña niña que siempre sera su favorita.
Albus Dumbledore se había puesto de pie. Miraba con expresión radiante a los alumnos, con los brazos muy abiertos, como si nada pudiera “gustarle más” que verlos allí.
—¡Bienvenidos! —dijo—. ¡Bienvenidos a un año nuevo en Hogwarts! Antes de comenzar nuestro banquete, quiero deciros unas pocas palabras. Y aquí están, ¡Papanatas! ¡Llorones! ¡Baratijas! ¡Pellizco!... ¡Muchas gracias!
Todos aplaudieron antes las emotivas palabras del profesor, Cedric no pudo evitar reírse de las miradas extrañas que tenían los nuevos integrantes de su casa.
— Muy bien que el banquete ¡Comience! — Hablo Dumbledore e inmediatamente todas las mesas se llenaron de comida, abundante comida.
Harry estaba muy feliz, no solo había sido seleccionado en la casa de sus padres, también estaba junto a Hermione y Ron, con emoción tomo un poco de comida y se deleitó con lo deliciosa que estaba.
— Harry, debes probar esto, es delicioso —hablo Ron pasándole un vaso de juego de calabaza. Lo probo y le dio la razon a su amigo pelirrojo, ya tenía jugo favorito.
— Harry, estuve viendo algunas de las clases que tendremos, y transformaciones me llamo la atención, dime ¿cuál es la materia que más te llama la atención a ti? —pregunto Hermione con emoción.
—Pociones.
—¿Pociones? —cuestionaron un par de chicos pelirrojos idénticos, a quien Harry ya conocía— Espera a que conozcas a Snape —Hablo uno de los pelirrojos— Perderás el interés —termino el otro gemelo.
— ¿es muy malo? —hablo Ron con cierto terror.
— Es el jefe de Slytherin, es bueno en pociones, aunque no le gusta para nada, desea el puesto del profesor Quirrell hace años, tenemos su clase con Slytherin, por lo que siempre aprovecha para favorecer a esas serpientes —contesto Percy.
—No creo que un profesor pueda ser así, tal vez es que no nos esforzamos lo suficiente —dijo Hermione.
— Ja, ¿solo nosotros los leones? Snape nos odia con toda el alma —hablo George — Si es que tiene —completo Fred.
Harry escuchaba atento esa conversación, había leído acerca del profesor Snape, sus habilidades en Pociones eran increíbles, agradecía a Draco por haberle recomendado aquellos libros, ciertamente debería preguntarle a Percy dónde se encontraba la biblioteca, miro hacía la mesa de profesores, no tardó mucho en reconocer al maestro de Pociones, quien también lo miraba, Harry lo noto, el parecía esconder sus emociones dentro de ese semblante serio.
Al percatarse de que el niño lo miraba demasiado, Severus arqueo una ceja en desagrado, pero tanto su expresión como pensamientos se esfumaron cuando el niño le sonrió cálidamente, e inconscientemente el recuerdo de cierta persona sonriéndole de la misma manera llego a su mente, el menor podía parecerse a su padre, pero ahora, aquella persona siempre estaría presente cada que él mirara al niño. Pero aún tenía tiempo, antes de acercarse al niño como lo que es, su sobrino y ahijado, solo debía esperar un poco más.
—Se parece a él —pensó con nostalgia.
En la mesa de Hufflepuff, los nuevos tejones se relacionaban con sus compañeros.
— Rayos, que mal que no tenemos a Potter—hablo un chico de cabello oscuro, ojos grises y piel blanca llamado Tyler.
— Si, pero al menos hice una buena apuesta gané 10 galeones— Dijo otro chico de cabello castaño, ojos cafes y piel blanca de nombre Alexander.
— Vamos, Alex, todos sabíamos que Potter quedaría en Gryffindor —dijo Cedric a su amigo.
— Si, era algo muy obvio amigo, aunque, la decepción no puede evitarse, pensar que no fuimos dignos del gran héroe del mundo mágico es, desgarrador —dijo dramáticamente.
— Amigo, alguna vez te han dicho lo dramático que eres—pregunto Cedric.
— La verdad es que si, pero admítanlo aun así me aman.
—Era una pregunta retórica, idiota—dijo Alex.
Una vez todos los estudiantes se encontraban llenos y con vigorosas platicas en cada mesa, el profesor Dumbledore desapareció la comida con un movimiento de mano, poco a poco las mesas estaban quedando vacías.Por último, también desaparecieron los postres, y el profesor Dumbledore se puso nuevamente de pie. Todo el salón permaneció en silencio.
—Ejem... sólo unas pocas palabras más, ahora que todos hemos comido y bebido. Tengo unos pocos anuncios que haceros para el comienzo del año.
»Los de primer año debéis tener en cuenta que los bosques del área del castillo están prohibidos para todos los alumnos. Y unos pocos de nuestros antiguos alumnos también deberán recordarlo. Los ojos relucientes de Dumbledore apuntaron en dirección a los gemelos Weasley. —El señor Filch, el celador, me ha pedido que os recuerde que no debéis hacer magia en los recreos ni en los pasillos.
» Las pruebas de quidditch tendrán lugar en la segunda semana del curso. Los que estén interesados en jugar para los equipos de sus casas, deben ponerse en contacto con la señora Hooch.
»Y por último, quiero deciros que este año el pasillo del tercer piso, del lado derecho, está fuera de los límites permitidos para todos los que no deseen una muerte muy dolorosa.
— Bueno ya oíste Tayler, anda y ve al pasillo del tercer pisó —bromeo Alex.
— Muérete tonto — exclamo ofendido.
— Si, en definitiva, este sera un año interesante— comento con gracia Cedric.
— Mis queridos niños es hora de ir a la cama, sus perfectos llevaran a los de primer año a sus salas comunes, el resto de los estudiantes andando a descansar —ordeno Dumbledore.
— Gryffindor síganme — hablo Percy— Tengan cuidado con el camino, deben poder recordarlo para no perder antes del toque de queda, de lo contrario serian castigados con puntos.
» En el camino se encontrarán con escaleras, tengan cuidado, pues les gusta cambiar. Debo advertirles también sobre Peeves, es un duende y le gusta molestar a todos, ni siquiera a nosotros los perfectos nos escucha solo al baron sanguinario el cual lo amenazo para que no se acercara a ustedes, ya hemos tenido accidentes con otros de primer año.
» Para llegar a su sala común pasaran por dos puertas, al último llagaran al retrato de la señora Gorda, y deben de decir la contraseña—Percy se posiciono frente al retrato de una mujer de vestido rosa y muy gorda.
—¿Santo y seña? — exclamo hacia Percy.
—Caput Draconis —Contesto claro y entendible para los nuevos.
La mujer asintió, provocando que el cuadro se moviera hacia adelante, dejando a la vista un pequeño pasadizo al que todos entraron empujándose un poco. Al final de este una amplia habitación con sillones cómodos y una cálida chimenea yacían esperando a los pequeños.
—Los niños dormirán del lado izquierdo y las niñas del lado derecho —comenzó a explicarles —notaran que todas sus pertenencias ya están aquí, sus horarios se los entregare personalmente mañana en el desayuno, cómo prefecto les recomiendo dormir bien y poner un despertador para evitar retrasos en su primer día, que descansen y bienvenidos a Gryffindor —concluyo vigorosamente.
Los pequeños se encontraban muy cansados para entablar platicas, las niñas y los niños emprendieron el viaje a sus habitaciones, Harry tomo la guía pues los demás niños caminaban muy lento, camino hasta una puerta la cual abrió con cansancio de verdad necesitaba dormir, dentro cinco camas los esperaban frente a ellas baules con sus nombres para identificar sus camas. Harry siguió hasta su cama, busco en su baúl su pijama y se preparó para dormir antes de acostarse recordó las palabras de Percy, no tenía ningún despertador, pero se tenía a sí mismo, en casa de los Dusley solía despertarse a las cinco de la mañana, era como si tuviera un reloj dentro de él, aunque temía perder ese hábito, rápidamente sus ojos comenzaron a cerrarse y callo dormido.
Esto era extraño, hace unos minutos se encontraba en su cama, pero ahora estaba nuevamente en el gran comedor, miro a su alrededor buscando las mesas, o a los profesores... pero todo estaba desolado.
—Aqui heredero de Hogwarts — una voz cálida pero firme lo llamo, miro hacia el frente (donde la mesa de los profesores debía encontrarse) pero en su lugar cuatro personas sentadas en grandes sillas se hallaban, cada una sonriéndole.
— ¿Quiénes son? —inquirió el pequeño.
— Somo los fundadores de Hogwarts, heredero —respondió una mujer vestida con un hermoso vestido azul— es un gusto conocerte finalmente...
— Un largo tiempo hemos esperado tu llegada, el valor de tu ancestro siempre ha sido recordado por nosotros, y ahora el castillo te oirá y seguirá tus ordenes, pues finalmente el heredero de Hogwarts llego... —hablo hacia él, un hombre de cabello rizado, barba y con una imponente espada en sus manos.
— ¿Heredero de... Hogwarts? —cuestiono con duda.
— Tu sangre es pura, por cientos de generaciones no habido sangre igual, el pasado de tu familia, de ambas casas —recalco el hombre de cabello blanco y mirada penetrante— debes conocer, para tus dudas poder aclarar, Slytherin siempre te guiará, recuerda esto, no confíes en aquel que dice protegerte.
— Mi familia... —hablo con nerviosismo— los Black... p-pero ¿cómo lo traeré?
— Pide y el castillo obedecerá... —entono cariñosamente una mujer de cabello cafe y mirada dulce— mientras siempre sepas la verdad, aún podrás hacer justicia... es hora de despertar... heredero...









Holas soy la autora, tuve unos problemas con mi cuenta de Inkitt y tuve que crearme otra cuenta, asi que de ahora en más mis historias se subiran en esa, se llama exactamente igual Atina-kun2, adios gracias
Hola soy la autora de nuevo, tuve algunas ideas para esta historia así que decidí renovarla, ósea, cambiarle algunas cosas como la pareja principal, lo que sucede es que el hecho de que Cedric sea pareja de Harry no me parece para ESTA historia, así que esa sera una de las cosas que cambiare, entonces si deseas seguir leyendo habrá cambios, muchos cambios a decir verdad, promete hacer otra historia donde estos dos estén juntos, y estará aquí en este nuevo perfil, gracias por la comprensión.