Promise Me You’ll Try (Kookmin)

Summary

Jungkook es un papá recién divorciado, que acaba de conocer al lindo profesor de su pequeño hijo. Adaptación sin fines de lucro, créditos respectivos al autor no identificadx.

Genre
Erotica
Author
Val 🍒
Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Único 💋

Sopla un viento frío y Jimin se estremece. Es hora de volver al interior del edificio de la escuela. Se pregunta si sus alumnos sienten frío por dentro. El asistente del profesor parece agitado cuando Jimin sale al pasillo.

–¡Señor Park, hay alguien aquí para verlo!–

–¡Hola!– Un hombre que lleva un abrigo largo negro se da vuelta.

Mierda, es tan guapo.

–¿Cómo puedo ayudarte?– Jimin intenta no parecer demasiado nervioso.

–Soy Jeon Jeongguk.–

–¿Oh?– La sonrisa de Jimin se desvanece y luego comienza a hablar rápido. Está entrando en pánico. –Lo siento, se supone que no deberías estar aquí. Por favor, no me hagas llamar a la policía. Sólo vete–.

Jeongguk lo mira como si se sintiera traicionado.

–¿Realmente haría eso Sr. Park? ¿Solo porque quiero conocer a mi hijo?–

–Tengo instrucciones estrictas de su esposa–.

–Ella no es mi esposa. Ahora estamos divorciados–.

–No era consciente de eso. Pero no puedes estar aquí–.

–Bien, concretaré una reunión con mi abogado–.

–Puede hacer lo que quiera Sr. Jeon, yo estoy a cargo de este salón de clases y cada estudiante dentro de este salón de clases es mi responsabilidad–. Jimin habla con bastante firmeza.

–¿Tú trabajo es proteger a estos niños de sus propios padres?–

–¡Papá!– Un niño de cinco años sale corriendo del aula hacia el pasillo hacia el trío a toda velocidad.

Antes de que Jeongguk pueda hablar, Jimin llama al chico.

–¡Niki! Por favor, ven aquí y párate a mi lado–.

El niño sostiene los pantalones de Jimin cerca de las rodillas y le sonríe a su padre.

–¡Oye niño! ¿Quieres venir con papá?– Jeongguk extiende sus brazos hacia su hijo.

–Niki, recuerda lo que dijo tu mami.–

–¿Qué? ¿Qué dijo? ¿Está envenenando la mente de Niki contra mí? Niki, cariño, no cree nada de lo que tu mamá dice, ¿vale? ¡Ella solo quería el dinero de papá!–

–¡Señor Jeon! ¡Por favor no diga esas cosas delante de Niki! ¡Su hijo todavía está traumatizado por todo lo que le ha hecho pasar!–

–¿Y por qué lo hice pasar? Usted sólo conoce un lado de la historia, Sr. Park. No sabe qué clase de animal enfermo...–

Jimin jadea y cubre los oídos de Niki con sus grandes palmas.

–Lo siento. Pero tienes que entender. Todo lo que pasó no puede ser solo culpa mía–.

–Eso no cambia nada. Sra. Jeon... umm, la mamá de Niki paga la matrícula de Niki y es la tutora legal. Puedes traer una carta oficial de la corte si quieres ver a Niki–.

Jeongguk se burla.

–Sé que no le gusta esta situación, señor Jeon. A mí tampoco–.

Jimin sostiene el hombro de Niki como para sostenerlo. Está tratando de tirar de un hilo suelto en los pantalones de Jimin y se ríe mientras tira de él.

–Mi hijo parece estar muy cómodo contigo–. Los ojos de Jeongguk se suavizan.

–Sí, somos amigos, ¿verdad Niki?–

–¡Sí! ¡Mejores amigos!– Niki chilla con una sonrisa traviesa.

–Está bien, supongo que me iré porque puedo ver que Niki está en buenas manos. Simplemente odio que regrese a casa con eso...–

Jimin le frunce el ceño a Jeongguk y sus manos van instintivamente a los oídos de Niki nuevamente.

–Correcto. Intentaré ser consciente de mi temperamento. Gracias por su tiempo, Sr. Park. Espero que pueda dejarme darle la mano a mi hijo al menos antes de irme–.

–Sí, claro.–

Jeongguk se arrodilla en el pasillo y atrae a Niki hacia él.

–¿Entonces encontraste un nuevo amigo? ¿Te olvidarás pronto de tu papá?–

–¡No papá!– Niki lo abraza. Jeongguk está llorando.

Jimin mira hacia otro lado.

–Está bien, ¡démonos la mano!–

Niki pone su pequeña mano en la mano de su papá y la estrecha.

–¡Dulce!– Retira la mano y su palma está llena de caramelos en envoltorios de diferentes colores.

–¡Solo para ti Niki!–

–No, lo compartiré con mis amigos–.

Jeongguk frunce el ceño confundido, pero se da cuenta de dónde lo aprendió Niki cuando Jimin le acaricia la cabeza y lo mira con orgullo.

–Me iré ahora. Gracias, señor Park–.

Se levanta, se da vuelta y se aleja. Él no mira hacia atrás.

–Qué idiota.– El asistente murmura. –¡Gracias a Dios que su esposa lo dejó!–

Jimin sigue mirando en silencio la figura de Jeongguk que se aleja hasta que Niki tira de sus pantalones para ofrecerle algunos dulces.

Pasa un mes entero. Jimin piensa en Jeongguk a menudo. Niki parece más feliz en clase. Participa en actividades grupales y se vuelve conversador.

–¡Niki! Tienes que dejar de charlar ahora.– Jimin le dice por enésima vez.

Hay silencio durante unos 30 segundos y Jimin puede oírlo susurrar de nuevo.

–Niki... ¿quieres ser castigado?–

–Por favor, no hagas eso. Estoy aquí para llevarlo a casa temprano hoy–. Jimin se da vuelta cuando Niki chilla y deja caer todos sus crayones para correr hacia un sonriente Jeongguk.

–Sr. Jeon...– Jimin se levanta para detener a Niki.

–Por favor, señor Park. Tengo todos los documentos del abogado. Documentos oficiales. Niki va a vivir conmigo ahora. Nunca volverá con esa mujer–.

Jimin toma el montón de documentos de Jeongguk y los hojea. Suspira y se los devuelve.

–Bueno... felicidades Sr. Jeon. Me alegro por usted. Y por Niki. Así que, después de todo, no fue su culpa–.

–No, no lo fue.–

–¿Estabas diciendo que te gustaría llevar a Niki a casa?–

–Sí. Nos gustaría celebrar–.

Jimin sonríe.

–¿Le gustaría unirse a nosotros, Sr. Park?–

–¿A mí?–

–Cuantos más, mejor, ¿verdad? ¿Niki? ¿Quieres que el señor Park venga a nuestra casa?–

–¡Sí! ¡Party, party, yeah!–

–¿Dónde aprendiste eso?– Jimin se ríe.

–¡De papá!–

–Tu papá es lindo–. Jimin inmediatamente se pone rojo en el momento en que las palabras salen de su boca. Empieza a tartamudear.

–Yo... lo siento. No quise decir nada con eso.–

Jeongguk parece muy divertido.

–Coge tu abrigo, vámonos–.

Jimin llama al profesor asistente y le dice que se irá temprano.

Se maldice a sí mismo por actuar como un estúpido mientras saca su abrigo de la percha.

–Pareces un oso–. Jeongguk comenta mientras observa a Jimin usando el abrigo peludo marrón.

–¡Oso de invierno!– Niki está emocionada.

–Sí, exactamente, como un oso de invierno.–

Jimin se sonroja.

Caminan hacia el auto de Jeongguk y Jimin juguetea con la manija de la puerta del asiento trasero.

–¿No quieres ir delante conmigo?–

Jimin se sonroja de nuevo.

¿Qué le pasa a él? ¿Por qué siente esto por Jeongguk? Ni siquiera está seguro de si le interesan los hombres.

–Estaré bien en el asiento trasero con Niki. Nos sentaremos juntos, ¿verdad, Niki?–

–¡Sí, los mejores amigos se sientan juntos!–

Jimin y Jeongguk sonríen con cariño ante el pequeño niño que se ríe y se emociona.

La casa de Jeongguk es enorme. Es literalmente una mansión. Jimin entra y siente como si hubiera entrado en una de esas casas que ve en las revistas de moda.

–Estás cargado...– Comenta involuntariamente.

Jungkook se ríe.

–Un poco, sí. ¿Te gustaría echar un vistazo?–

–¡Dios mío! ¡Sí! ¡Me encantaría!–

Jimin pasa la tarde explorando la casa bajo la guía de Niki. Jeongguk mantiene la distancia y observa a Jimin desde lejos.

–¡Hora de almorzar!– Jeongguk los llama mientras avanza hacia la mesa del comedor.

Jimin y Jeongguk hablan y pronto notan que Niki está profundamente dormido.

–Lo acostaré. Disculpe–. Jeongguk se levanta y levanta a Niki en sus brazos. Jimin los mira y sonríe. Jeongguk le devuelve la sonrisa y sale de la habitación.

Mierda. ¿Se está enamorando de Jeongguk? ¡No está bien! Ni siquiera es gay. ¿Lo es él? Había habido rumores. Uf, ¿por qué es tan guapo y dulce con su hijo?

Jimin se traga toda la copa de vino que Jeongguk le había servido al comienzo de la comida. Se siente nervioso.

–Apagado como una luz.– Jeongguk comenta mientras regresa.

–Sí, tuvo un gran día–.

–¿Y usted, Sr. Park? ¿Cómo ha ido su día hasta ahora?–

Jimin traga saliva. ¿Por qué se siente nervioso con Jeongguk?

–Perfecto... agradable. Mi día estuvo agradable–. La garganta de Jimin se siente seca.

–Aunque primero dijiste ‘perfecto’.– Jeongguk le guiña un ojo mientras bebe su vino.

¿Qué carajo? ¿Está coqueteando ahora mismo?

–Yo... creo que es hora de que me vaya a casa–.

–¿Quieres que te lleve a casa?–

–Puedo conseguir un taxi o algo así...–

–No. Yo te llevaré. Iré a ver a Niki por última vez–.

–De acuerdo...–

Jimin juguetea con el tenedor y la cuchara y se pregunta por qué está nervioso. Es sólo un viaje en coche. Y Jeongguk es hetero… ¿verdad?

Se levanta y va a la sala a buscar su abrigo. Agarra el suave material peludo y se sonríe a sí mismo al recordar que Jeongguk lo llamó oso.

–Ni siquiera se movió cuando arreglé su manta. ¿Estás listo?– Jeongguk entra a la sala vistiendo una bonita chaqueta.

–Me alegra mucho que me hayas invitado. Gracias por la comida–.

–No hay necesidad de agradecerme, el placer fue todo mío. Después de ti.– Jeongguk mantiene la puerta abierta para Jimin.

Nadie nunca había hecho eso por él antes.

Jimin intenta no parecer demasiado obvio sobre cómo se siente por dentro.

Entran al auto y Jeongguk sonríe mientras Jimin se sienta en el asiento del pasajero.

–Me alegra que hayas decidido sentarte a mi lado. Casi tenía miedo de que quisieras sentarte atrás otra vez–.

–Sí, ahora somos solo nosotros dos, así que...–

–Sí, somos solo nosotros dos, Sr. Park–. Jeongguk enciende el auto y el corazón de Jimin se siente como si estuviera en llamas.

Después de diez minutos de silencio, Jeongguk finalmente habla: –No es ilegal tener una conversación mientras conduzco Sr. Park–.

–¿Ohh? Lo siento. ¿De qué quieres hablar?–

–Puedes empezar diciéndome por qué pareces un poco nervioso cuando estoy cerca. ¿Te estoy asustando?–

Jimin deja escapar una risa incómoda: –¡No! ¿Por qué dices eso? No me asustas–.

–¿Entonces qué es?–

–Yo sólo... todavía somos extraños.–

–Puedes llamarme Jeongguk en lugar de Sr. Jeon si eso ayuda. Porque me encantaría llamarte Jimin–.

El aliento de Jimin se queda atrapado en su garganta cuando escucha su nombre por primera vez en la voz de Jeongguk.

–¿Puedo llamarte Jimin?–

–Sólo si puedo llamarte Jeongguk...–

–Perfecto...–

Jimin junta sus manos para evitar temblar. ¿Por qué se siente como un adolescente hablando con la persona que le gusta por primera vez?

–Así que debes estar preguntándote acerca de los rumores–. Jungkook se aclara la garganta.

–¿Rumores?–

–Sí, sobre mí. Debes haber escuchado muchas historias–.

–En realidad no. No me interesan los chismes.–

–Bueno, me gustaría dejar las cosas claras si encuentras alguna información sobre mí–.

–De acuerdo...–

–Mi divorcio estaba destinado a ocurrir. Mi ex esposa y yo no éramos compatibles y fue un matrimonio arreglado. Nunca compartimos ningún amor entre nosotros. Pero Niki nació de una noche en la que ambos estábamos enojados y borrachos. Fue la primera y única vez que tuvimos relaciones sexuales y resultó en un embarazo. Hablando de suerte–.

–Por favor, no digas eso–.

–Oh, amo a Niki. Por favor, no me malinterpretes. Pero desde una perspectiva legal, nuestro divorcio tomó mucho más tiempo debido a Niki. No culpo a mi hijo. Así es como funcionan las cosas–.

–Mmm.–

–Ella comenzó a robar mi dinero delante de mis propias narices. Invirtió mi dinero en sus negocios sin preguntarme. Al principio no dije nada. Pensé que me lo haría saber en algún momento, pero no lo hizo. Luego su hermano también me traicionó al firmar un acuerdo con alguien que trajo grandes pérdidas a mi empresa. Estaban construyendo un imperio con mi dinero mientras yo estaba al borde de la bancarrota–.

–Lamento escuchar eso. Me alegra mucho que todo esto se haya resuelto ahora–.

–Sí, no la puse tras las rejas porque sea la madre de mi hijo, pero... seguro que merecía pudrirse en la cárcel. Ella también fue físicamente violenta conmigo–.

–¿Qué?– Jimin parece sorprendido. –Escuché que fuiste tú quien la golpeó en varias ocasiones, eso también delante de Niki. Y que ella quería dejarte porque descubrió que eres gay–.

–Pensé que no estabas interesado en los chismes Jimin.–

–No lo soy, sólo tenía curiosidad por ti.– Jimin jadea al darse cuenta de lo que acaba de decir.

Jungkook se ríe.

–Lo lamento...–

–No hay nada de qué lamentarse. De hecho, me alegra escuchar eso–.

–¿Lo estás?–

–Sí, porque yo también tengo curiosidad por ti–.

Jimin mira por la ventana y espera que Jungkook no note el color en sus mejillas.

Llegan al apartamento de Jimin. El sol se pone y el cielo luce glorioso. Jimin sale del auto y escucha la voz de Jungkook.

–Gracias por venir. Fue un placer conocerte. Aunque no fue suficiente–.

–¿Quizás deberíamos encontrarnos de nuevo entonces?– Jimin se siente valiente ahora que está en un entorno más familiar.

–Sí, deberíamos.–

–¡OK, Adios!–

–Espera, dame tu número de teléfono–.

Intercambian números y parece que Jeongguk ha logrado algo.

Arranca el auto y avanza lentamente.

–Por cierto, los rumores sobre que yo era gay eran ciertos–.

Jimin se queda atónito en silencio mientras el auto acelera y se aleja.

Esa noche se acuesta en la cama y sigue escribiendo un mensaje y borrándolo. Lo hace al menos diez veces y luego decide no escribir nada después de todo. Se queda dormido.

Lo despierta el sonido del timbre. El sol es brillante. Se quedó dormido. ¿Ordenó algo en línea? No puede recordarlo. Cerebro demasiado confuso. Se salpica agua en la cara y bosteza ampliamente mientras abre la puerta.

–¡Buenos días!–

Jimin cierra la boca con un chasquido y casi se lastima los dientes.

–¿Qué estás haciendo aquí?–

–Estoy aquí para desayunar contigo. Tengo una reunión en dos horas, ¡así que pensé que podríamos comer juntos antes de que no esté disponible por el resto del día!–

Jeongguk lleva un traje caro y sostiene grandes paquetes de comida.

–¿Como en tu puerta o...?–

–¡Dios mío! ¡Por supuesto que no! ¡Por favor, entra! Esto es inesperado y mi cerebro todavía tiene sueño–.

Jeongguk entra y mira alrededor del apartamento de Jimin con interés.

–Buen lugar.–

–Umm... ¿gracias? Aunque es como el tamaño del cuarto de almacenamiento de tu mansión–. Jimin intenta bromear.

–Me gusta. Es acogedor–.

–Gracias.– Jimin sonríe.

–¿Comamos?–

–¡Sí! Sólo deja los paquetes de comida en la mesa y siéntate, por favor. ¡Regresaré en un minuto!– Jimin corre al baño para arreglarse el cabello y cepillarse los dientes.

–Tu pelo de cama era más atractivo–. Jeongguk comenta mientras Jimin sale del baño. Ha dispuesto todo prolijamente sobre la mesa junto con dos platos.

–¿Encontraste mis platos?– Jimin intenta ignorar el cumplido porque siente mariposas en el estómago.

–¡Sí! ¡Vamos a comer! No cené anoche y apuesto a que tú tampoco.–

–¡Eso es verdad! ¿Dónde está Niki?– Pregunta Jimin mientras se sienta al lado de Jeongguk.

–Está en la casa de mi hermano. Le gusta pasar tiempo con mi hermano y su esposa. No tienen hijos y son buenos con él–.

–Eso es dulce.–

Comen un rato en silencio.

–¿Y? ¿Acabas de despertarte y decidiste traerme el desayuno?–

–Sí, porque no pudiste enviarme un mensaje de texto anoche, así que pensé que sería mejor encontrarnos cara a cara–.

Jimin casi se ahoga con la comida.

–¿Viste que estaba escribiendo?–

–Sí, sabes que esos pequeños puntos seguían apareciendo y desapareciendo. Esperé durante una hora entera. Entonces, ¿qué era lo que querías decir?–

–yo....–

–No seas tímido–.

–Quería saber... cómo te acostaste con tu ex si eres gay–.

–Correcto. Esa es una pregunta válida. Mi ex esposa y yo estábamos en un matrimonio arreglado como ya sabes. Mis padres se quejaban constantemente porque querían un nieto. Es una cuestión de negocios. Sólo necesitan herederos. No sabían que yo era gay. Nunca tuve el coraje de decírselo–.

–¿Y tu ex esposa? ¿Cuándo se lo dijiste?–

–Ella lo sabía antes de que nos casáramos. Así que cualquier rumor sobre que ella me dejaría porque soy gay es falso. Ella siempre lo supo. Estaba en esto por el dinero. Quería quedarse y permanecer como una sanguijuela el mayor tiempo posible. Y ella odiaba a Niki. Yo fui quien solicitó el divorcio–.

–Tus padres... deben estar decepcionados por todo esto–.

–Están muertos. Me alegro de que no vivieran para ver este día–.

–Lamento tu pérdida, Jeongguk.–

Jeongguk le da una pequeña sonrisa. –Yo era su títere Jimin. Sólo un juguete en sus negocios. No había experimentado el amor hasta que tuve a Niki en mis brazos. Él es la única persona que me hizo creer que vale la pena vivir la vida. Vivo para mi hijo–.

–Bueno, tú también deberías aprender a amarte a ti mismo, Jeongguk–.

–Es más fácil decirlo que hacerlo, Jimin.–

–Espero que lo intentes. Sé que has pasado por muchas cosas y que es difícil. ¿Pero puedes prometerme que lo intentarás?–

Jungkook le sonríe a Jimin.

–Ok lo prometo.–

–¿Podemos vernos hoy? ¡Extraño a Niki!– Jimin le envía un mensaje de texto a Jeongguk la semana siguiente.

–Sí, ¿lo traeré?–

–¡Amaría eso!–

–¡Está bien, estaremos allí en una hora!–

Niki entra corriendo para explorar el apartamento de Jimin en el momento en que Jimin abre la puerta.

Jimin se ríe cuando Niki les hace muecas lindas a los peces en su pequeño acuario.

–¿Dónde ha estado toda la semana? ¿Por qué no vino a la escuela?–

–Estábamos asistiendo a sesiones con un psicólogo infantil–. Susurra Jungkook.

–Oh, ya veo. Entonces, ¿estas sesiones están ayudando?–

–El progreso es lento, pero el médico dice que debemos tener cuidado porque ha pasado por muchas cosas–.

–Tú también, Jeongguk.– Jimin presiona su mano sobre el brazo de Jeongguk.

–Me alegro de que te tenga. Ha aprendido muchos buenos hábitos de ti, Jimin–.

–Yo... yo no hice mucho. Niki es simplemente una buen niño–.

–No, Jimin. Hiciste mucho por él y te estoy agradecido–. Jeongguk toma sus manos.

Sus miradas se cruzan y Jimin mueve su boca hacia la de Jeongguk.

–¡Señor Park! ¿Es este su juguete? ¿Puedo jugar con él?–

Jimin se da vuelta y grita cuando ve su vibrador en las garras del pequeño.

Jeongguk lo mira fijamente y una sonrisa traviesa se forma en su rostro cuando reconoce el objeto.

La cara de Jimin está roja de vergüenza.

–Por favor, deja eso, Niki. Eso no es un juguete–.

–Técnicamente...– Jeongguk comienza a hablar.

Jimin lo mira y Jeongguk se echa a reír.

–¡Ok, cambio de planes! ¡Vamos al parque!– Jimin carga a Niki. –¡Te estás poniendo pesado, Niki!–

–¡Se supone que no debes cargarme! ¡Tengo cinco años! ¡Soy un niño grande!–

–¡No! ¡Eres pequeño!–

–¡No, soy grande!–

Se divierten mucho en el parque. Niki los mantiene alerta mientras corre tratando de montar todos los columpios y toboganes.

–Niki, más despacio.– Jimin y Jeongguk intentan tirarlo hacia abajo de un tobogán que es demasiado grande para él.

–¡Te lastimarás Niki!–

–¡Aww! ¡Qué familia tan linda!– Pasa una señora con un cochecito.

–Yo no... nosotros no...– Jimin no sabe qué decir.

–¡Gracias!– Jeongguk le sonríe alegremente a la dama mientras pasa junto a ellos.

Jeongguk le guiña un ojo a Jimin y Jimin casi suelta a Niki. Afortunadamente Jeongguk lo estaba sosteniendo firmemente desde el otro lado.

–¿Qué fue eso?– Jimin pregunta cuando están de regreso en el auto. Él está sentado al frente mientras Niki está tumbado atrás profundamente dormido.

–¿Qué fue eso que?– Jeongguk está jugando con él. No arranca el coche.

–Ella nos llamó familia.–

–¿Sería una mala idea?–

–Supongo que no...–

–¿Qué estás tratando de decir Jimin?–

–Que quiero besarte.–

–Eso es exactamente lo que quería escuchar–.

Se besan. Es suave y lento. A Jeongguk le encanta el sabor de los labios de Jimin. Jimin está sorprendido de que en realidad se estén besando.

–Eso fue perfecto... quiero decir, agradable. Eso fue agradable–. Jeongguk sonríe ante su propia broma mientras enciende el auto.

–Aunque primero dijiste ‘perfecto’.– Jimin le devuelve la sonrisa.

Ya es pasada la medianoche y Jimin está inquieto. Le envía un mensaje de texto a Jeongguk. Quizás podría charlar un poco antes de irse a dormir.

“Oye, ¿estás despierto?”

“Sí”

“¿Qué estás haciendo?”

“Solo revisando algunos archivos “

“¿Trabajas todo el tiempo? Necesitas un descanso”

“Verdadero. Estoy cansado. Me vendría bien un descanso. Qué tienes en mente”

“Nada”

“Entonces, ¿por qué enviaste un mensaje de texto?”

“Porque somos amigos y quería charlar.”

“¿Besas a todos tus amigos en el estacionamiento?”

Jimin esconde su rostro en la almohada.

“Ok, eres más que un amigo, supongo.”

“gracias joder”

Jimin sonríe a la pantalla de su teléfono.

“Tengo que ir”

“Ok, buenas noches Jimin.”

“Buenas noches Jeongguk, no te quedes despierto hasta tarde.”

“no lo haré”

Jimin suspira mientras se da vuelta para acostarse boca arriba. Sonríe felizmente para sí mismo. ¿Se está enamorando?

Tienen varias citas. Jeongguk hace que Jimin se sienta especial. A Jimin le encanta pasar tiempo con él. Sacan lo mejor del otro. Jimin siempre le recuerda sus capacidades y Jeongguk lo aprecia. Cambia algo dentro de él, le hace sentir que puede conquistar el mundo. Se mira a sí mismo de otra manera. Jimin lo ayuda a sanar. Jeongguk, a su vez, ayuda a Jimin a tener más confianza. Lo anima a obtener otro título. Jimin siempre quiso aprender sobre marketing digital pero nunca tuvo la oportunidad porque tuvo que empezar a ganar dinero a una edad temprana. Jeongguk se asegura de no renunciar a sus sueños.

Han pasado más de siete meses y sus besos se han vuelto más apasionantes y feroces. Es difícil no tocarse mientras se besan. Finalmente encontraron algo de tiempo libre juntos. Últimamente Jimin ha estado estudiando mucho y Jeongguk ha estado ocupado cuidando su negocio.

–Por favor… ¡por favor Gukkie!– Jimin literalmente no tiene idea de lo que quiere, su cuerpo está en llamas. Están en la casa de Jeongguk y Niki está en la casa del hermano de Jeongguk durante el fin de semana.

–¿Puedo llevarte a mi habitación? Creo que hemos esperado lo suficiente. Por favor, di que sí, Jimin–.

–Está bien, sí. Vámonos–.

Jeongguk lo sujeta por la cintura y lo lleva a su habitación. Su cama es enorme y muy suave. Jeongguk lo empuja suavemente y Jimin vuelve a caer en el colchón. Se besan apasionadamente. Jimin puede sentir la polla de Jeongguk frotándose contra su muslo.

–Por favor, fóllame...–

–No puedo esperar–.

Jeongguk lo suelta para quitarse la ropa. Jimin mira fijamente mientras su cuerpo desnudo aparece a la vista. Él es hermoso.

–Soy el hombre más afortunado del mundo, Gukkie–.

–Yo también, Minnie.– Jeongguk dice mientras le quita la camiseta a Jimin.

La sensación de piel contra piel es divina cuando sus pechos chocan y ambos sienten los pezones del otro. Jimin gime cuando Jeongguk ahora empuja contra él.

–Quítate los pantalones. Por favor.– Jimin súplica.

Jeongguk se baja los pantalones y Jimin casi babea al ver su polla.

No espera a que Jeongguk diga nada. Lame la punta y por dentro se deleita con las maldiciones que caen de la boca de Jeongguk mientras lo chupa todo. La polla de Jeongguk se siente pesada en su lengua y no puede esperar a sentirla dentro de él.

–Es tan grande.–

–¿Tienes miedo de que no encaje?–

–Me obligarás a tomarlo, ¿verdad?–

–Sí, es cierto.–

Jimin sigue chupando y Jeongguk tiene miedo de derramar su carga en su boca a este ritmo.

–Para. Es nuestra primera vez juntos. ¿Quieres que te folle, verdad?–

–Sí, Gukkie, por favor fóllame–.

–Está bien, acuéstate. Vamos a prepararte–.

Jimin se acuesta y espera pacientemente. Todavía puede saborear el líquido preseminal de Jungkook en su lengua y es embriagador.

Jeongguk aplica lubricante en sus palmas y separa las piernas de Jimin.

–Eres tan bella.– Está hipnotizado.

Jimin quiere ocultar su rostro.

Jeongguk presiona un dedo en el agujero de Jimin. Jimin casi se aleja de un salto.

–¿Frío? ¡Pronto se calentará!– Jungkook se ríe.

Mete un dedo y espera a que Jimin le diga que está bien. Jimin asiente y él se desliza más hacia adentro y luego hacia afuera suavemente.

–Ooh, joder... joder, Gukkie...–

–¿Se siente bien?–

–¡Se siente increíble!–

–¿Necesitas una almohada?–

–Sí, Dios mío, ¿cómo lo supiste?–

–Puedo ver que necesitas algún tipo de apoyo. Aquí.–

Jimin acepta con gusto la almohada y la abraza mientras Jeongguk acelera el movimiento de su dedo.

–Sí… sí… más por favor Gukkie… ¡joder!–

Jimin levanta sus caderas mientras Jeongguk desliza dos dedos. Es apretado y Jeongguk está aún más ansioso por follárselo.

–No puedo esperar para follarte el culo apretado–.

Jimin se queja.

–¿Estás quejándote para que te llene?–

–Sí, quiero sentir tu gran polla en mi culo apretado–.

Jeongguk detiene sus movimientos.

Está mirando a Jimin.

–¿Qué ocurre?–

–Chupa mi polla otra vez, levántate–.

Jimin obedece inmediatamente.

Jeongguk simplemente lo deja chupar un par de veces antes de empujarlo nuevamente contra el colchón.

–¿Qué?–

–Sostén la almohada, es hora–.

–Ok...– Los dedos de Jimin se hunden en la suave almohada y gime y gime cuando Jeongguk finalmente desliza su polla en su agujero.

–¡Qué carajo estás tan apretado!–

–¡Muévete!–

Jeongguk se retira ligeramente y vuelve a empujar. Sostiene la cintura de Jimin con ambas manos y luego sus hombros mientras empuja más profundamente.

–¡Ve más rápido Gukkie por favor!– Jimin está a punto de correrse. Jeongguk envuelve su palma alrededor de la polla de Jimin y Jimin muerde la almohada.

–Qué hermosa, eres tan perfecta Minnie–. Sigue besando su cuello y susurrando suavemente. Su aliento es caliente contra su piel y Jimin gime ruidosamente, casi al borde de las lágrimas cuando mueve sus caderas y derrama semen en el puño de Jeongguk.

–Oh, joder... bebé...–

–Lléname por favor.–

–¿Quieres que yo?–

–Sí, adentro, por favor. Quiero sentirlo–.

El sonido obsceno de la piel golpeando aumenta mientras Jeongguk persigue su efecto para derramarse en el agujero de Jimin. Jimin agarra sus muslos mientras siente el semen de Jeongguk, dejando marcas de media luna roja en sus uñas.

–Oh, joder...–

–¿Te gustó Minnie?–

–Me encantó.–

–Me alegro mucho de tenerte todo el fin de semana–.

–Sí, necesito hacer esto muchas, muchas más veces–.

Jeongguk se ríe y besa suavemente la barriga de Jimin después de retirarse.

–¡Tu cama! ¡Tu semen se está derramando de mi agujero, Gukkie!–

–Cambiaré las sábanas, no es gran cosa. ¿Quieres ducharnos juntos?–

–¡Sí, por favor! ¡Siempre quise hacer eso!–

Jeongguk lo lleva a la ducha.

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