⭐️ 1 ⭐️
—Jungkook, ¿Sabes lo que eso significa ?
Giré la cabeza hacia la ventana, mirando al cielo sin nubes, y luego mire a la persona que tenia cómo visitante.
—Me haré cargo de esta empresa, le guste o no a la familia.
—Me pongo de pie, Eun-woo y Namjoon se levantan de sus lugares,colocándose detrás de mí. —Fue un placer conocerte, pero has estado adsorviendo demasiado tiempos, valioso para mí. — Saludé a los presentes estrechando fuertemente sus manos, terminó la despedida y comienzo dirigirme a la puerta.
—Mira, esto será bueno para todos — levanté mi dedo índice.— Me lo vas a agradecer tarde que temprano.
- ⭐️⭐️⭐️⭐️-
Me quitó la chaqueta y me desabroche un par de botones de la camisa negra que traía puesta. Estoy sentado en el asiento trasero de mi auto disfrutando del silencio y la frescura del aire acondicionado.
—A casa,— Odene y empecé a navegar por los mensajes de mi teléfono.
La mayoría de ellos relacionados con negocios,y demás cosas del trabajo pero entré ellos también encontré un SMS de Lisa:
“ Estoy mojada, nesecito que apagués el fuego que arde entre mis piernas y azotes mi culo con un buen castigo. ”
Mi polla cobró vida por debajo de la tela de mi pantalón ,suspiré hondo, me acomodo y la aprieto con mi mano ejerciendo fuerza. Haciéndome soltar un suspiro lleno de desesperación. Oh sí mi verga sintió bien.
Sabía perfectamente que esta reunión no iba a ser agradable y no me dejaría ir.
Pero también sé lo que me relajaba.
“ Prepárate para el día veinte “ respondí brevemente, y me acomodé en el asiento a ver cómo desaparecía el mundo fuera de la ventana del auto.
La comidad hace que cierre los ojos
Y entonces ahí estaba otra vez. Mi polla se puso dura como el acero en cuestión de segundos.
Dios, me volveré loco si no lo encuentro. Han pasado cinco años desde el accidente; cinco largos años —como dijo el doctor: un milagro.
—la muerte y la resurrección, durante las cuales soñé el más hermoso chico que nunca he visto en la vida real.
Lo conocí en mis visiones anormales cuando me encontraba en coma.
El olor de su cabello, la suavidad de su piel de porcelana, casi sentí la forma en que lo estaba tocando. Cada vez que fallaba con Lisa o con cualquier otro ya sea hombre o mujer, le hacía el amor a él.
Lo llamé mi bebé.
Él era mi maldición, mi locura y supuestamente mi liberación.
El auto se detuvo. Agarré la chaqueta y salí. Namjoon, Eun-woo y los chicos que me llevé estaban esperando en la pista del aeropuerto. Tal vez reaccioné exageradamente, pero a veces se necesita de una demostración de fuerza para confundir al enemigo.
Saludé al piloto y me acomodé en el asiento blando y el aeromozo me dio un whisky con un cubo de hielo. Lo miré, él sabía lo que me gustaba. Me quedé mirándolo, él se enrojeció y sonrió coqueto. ¿Y Por qué no? Pensé, y me levanté vigorosamente.
—¡Despegue!— Le grité al piloto, cerré la puerta , y desaparecí con el chicó.
Cuando nos encontramos en la habitación, lo agarré por el cuello y lo giré con un fuerte movimiento, empujándolo contra la pared. Lo miré a los ojos, estaba tan asustado.
Me acerqué a sus labios, le sujete el labio inferior y el gimió. Sus manos colgaban libremente a lo largo de su cuerpo, y sus ojos se clavaban en los míos. Lo tomé por el pelo para doblarle la cabeza con más firmeza, cerró los párpados y volvió a gemir.
Era lindo, atractivo, todo mi personal tiene que ser así, me gusta todo lo bonito.
—Arrodíllate…— Estaba boquiabierto, tirando de él hacía bajo sin dudarlo,acató la orden. Ronroneé, alabando su correcta sumisión, pasé mi pulgar por su boca, que obedientemente abrió. Jamás estuvimos involucrados y sin embargo, sabía perfectamente qué hacer. Apoyé su cabeza sobre la pared y comencé a desabrochar mi pantalón, el aeromozo tragó saliva en voz alta, sus grandes ojos me miraban todo el tiempo.
—Silencio— dije con calma, pasando mi pulgar sobre sus párpados admirando su belleza.
—No empezarás a abrir hasta que yo te lo ordene.
Mi polla saltó de mis pantalones, dura y casi dolorosamente inflamada por la excitación.
La apoyé en los labios del chico, el cual la recibió gustoso y con la boca abierta.
No sabía lo que le esperaba, pensé, y se la puse hasta el final de su garganta, manteniendo la cabeza para que no se pudiera mover.
Sentí cómo se ahogaba, la empuje a un más profundo. Si , me gustaba que abrieran los ojos con horror, como si realmente pensaran que lo iba a estrangular.
Me retiré lentamente y lo toqué en la mejilla, casi acariciándole suavemente. Lo vi calmarse y lamer la saliva espesa de sus labios, que salía de su garganta.
—Te follare la boca. — El chico estaba un poco tembloroso
—¿ puedo?
No tenía ninguna emoción en mi cara, ninguna sonrisa. Por un momento, él chico me miró con los ojos bien abiertos y, después de unos segundos, sacudió la cabeza en sentido afirmativo.
—Gracias— susurré, moviendo ambas manos sobre sus mejillas.
Lo apoyé contra la pared y una vez más se la puse mi polla hasta el final de su
garganta. Él apretó sus labios a mi alrededor. ¡Oh, sí!
Mis caderas empezaron a empujar con fuerza hacia él. Sentí como el chico no podía respirar, después de un rato empezó a pelear, así que le agarré con más fuerza.
¡Muy bien! Sus uñas se atascaron en mis piernas, primero trató de apartarme, luego trató de lastimarme arañando. Me gusta, cuando pelean, cuando no tienen fuerza.
Cerré los ojos y vi al chico, arrodillado frente a mí, su mirada casi oscura me atravesó. Me gusta follar duro.
Apreté mi mano aún más fuerte en su cabello, sus ojos estaban llenos de deseo. No pude soportarlo más, dos estocadas más fuertes y me paralice, mi semilla se derramó fuera de mí, estrangulado más al chico. Abrí los ojos y miré su maquillaje borroso. Me retiré un poco para hacer espacio para él.
—Traga,— Le dije atrapando mi mano un mechón de su cabello.
Las lágrimas fluían por sus mejillas, pero él obedeció mi orden. Le saqué mi polla de la boca y cayó sobre sus talones, mire su manzana de adán moverse dos veces en señal de que ya había tragado.
—Lámelo.— Le dije. El chico se congeló.— ¡Hasta que esté limpia! ordene.
Apoyé ambas manos contra la pared delante de mí y lo miré, estaba enfadado. Se volvió a levantar y tomó mi hombría entre sus manos,con su lengua comenzó a lamer los restos de semen. Sonreí un poco, al ver la edad que tenía era algo joven. Cuando creí que había terminado de satisfacerme, me alejé de él abrocharme el pantalón.
-Gracias. -- Le di una mano, y se paró junto a mí sobre sus piernas ligeramente temblorosas. -- Ahí está el baño.— Apunté con el dedo índice en mi mano derecha, tal vez él conocía este avión como la palma de su mano. Asintió con la cabeza y se dirigió hacía la puerta.
Volví con mis acompañantes y me senté en la silla. Había tomado sorbo de la bebida perfecta, que ya había perdido un poco la temperatura.
Eun-woo dejó el periódico y me miró.
—En la época de tu padre nos habrían matado a todos.
Suspiré, poniendo los ojos en blanco y con irritación golpeé el vaso contra la parte superior.
—En los tiempos de mi padre, habríamos comerciado ilegalmente con alcohol y drogas, y no dirigiremos las mejores empresas de Asia.
Me apoyé en el sillón y puse mi mirada furiosa al consejero.
—Soy el jefe de la familia Jeon y esto no es una coincidencia, sino una decisión meditada de mi padre. Casi desde que era niño, me he preparado para que nuestro linajentre en una nueva era cuando yo tome el mando —, suspiré y me relajé cuando él aeromozo se nos escabulló casi imperceptiblemente.
— Eun-woo, se que te gusta lesionarte a ti mismo.—¿Quieres te de un tiró? No creo extrañarte.
Tomé otro sorbo.
El sol se estaba poniendo sobre Busan cuando aterrizamos en el aeropuerto internacional de Gimhae. Me puse mi chaqueta y nos dirigimos a la salida de la terminal. Me saqué las gafas y sentí el golpe de aire caliente. Miré hacía el Bong Aesan, hoy se podía ver en todo su gloria. Los turistas estaban contentos, pensé y entré en el edificio con aire acondicionado.
—La gente de Seúl por el caso que hablamos antes— comenzó Namjoon, caminando a mi lado. --También tenemos que lidiar con los clubes en Jeju.
Lo escuché atentamente, elaborando en mi cabeza una lista de las cosas que todavía debo hacer hoy. De repente aunque mis ojos estaban abiertos, se hizo oscuro
Y entonces lo vi.
Cerré mis ojos unas cuantas veces, antes había visto a mi hermoso chico solo en visiones.
Abrí los ojos y él desapareció. ¿Mi condición se deterioró y las alusiones se intensificaron? tengo que ir a ver a ese idiota de medico para hacer mis pruebas.
Pero eso será más tarde. Ahora es momento de terminar con el contenedor que murió por mí. Aunque “ muerto “ no era el término más exacto en esta situación.
Estábamos llegando al auto cuando lo vi de nuevo. Joder, eso es imposible.
Me metí en un auto aparcado y casi arrastré a Namjoon dentro, que abrió el segundo par de puertas.
—Es él —, susurré con la garganta comprimida, mostrando a través del vidrio delantero, el hermoso chico que caminaba por la acera, alejándose de nosotros
—Ese es el bello ángel de mis visiones—
Estaba aturdido, no podía creerlo. ¿ O era solo yo? Estaba perdiendo la cabeza. El auto se puso en marcha.
—Más despacio. -- Dije casi en un susurró cuando nos estábamos acercando a él.
Mi corazón murió por un segundo. Mi hermoso chico me miró directamente sin ver nada a través de una ventana casi negra. Sus ojos verdes esmeralda, su nariz pequeña y su labios rosas en forma de corazón, era exactamente como me lo imaginé, bello en todo su esplendor.
—Ahora no, Jungkook
Sentí todo mi cuerpo paralizado. Estaba aquí, vivo, existía. Podría tenerlo, tocarlo, llevármelo y estar con él para siempre.
—¡¿Qué demonios estás haciendo?!Namjoon — Grité.
—Está con gente. No sabemos quién es.
El auto aceleró, y todavía no podía quitar los ojos de la figura del hermoso chico que desaparecía.
—Ya estoy enviando gente tras él. Antes de llegar a casa, sabrás quién es el. ¡ Jungkook ! —levantó la voz cuando no reaccioné.
—Has esperado tantos años, que no podrás esperar unas cuantas horas más.
Lo miré a Namjoon con tanta furia y odio, como si estuviera a punto de matarlo.
— Tienes una hora — le dije, estaba gruñendo, mirando sofocado al asiento del frente.
—Tienes sesenta malditos minutos para decirme quién es.
Aparcamos en la entrada y cuando salimos del auto, la gente de Namjoon se acercan a nosotros y le entregan un sobre, vertiendo su contenido en la parte superior del vehículo.
—¡Maldita sea!—
Me agarré la cabeza cuando miré las fotos ya no eran cuadros pintados por artistas, sino fotografías que mostraban la cara de mi hermoso chico. Tenía un nombre,apellido pasado y futuro que ni siquiera esperaba. Escuché un golpe en la puerta.
—¡Ahora no!— Grité, sin apartar la vista de las fotos y las notas
—Park Jimin— dije para mí, tocando su cara en el papel de tiza es bello,definitivamente mio.
Después de media hora de analizar lo que conseguí, me senté en la silla y empecé a mirar la pared.
—¿ Puedo ?— preguntó Namjoon, metiendo la cabeza por la puerta como no reaccioné, entró y se sentó en frente.
—¿ Y ahora qué pasará Jungkook ?—
—Lo traeremos aquí — respondí impaciente moviendo mis ojos al joven tan bello de la foto.
Se sentó, asintiendo con la cabeza —pero, ¿ cómo vas hacer eso ?— Me miró como un idiota, lo que me molesto un poco.— Vas a un hotel y les dices que cuando moriste, y en las visiones que tuviste miarates a un chico que ahora esta hospedado aqui.
—Miró la nota que estaba delante de mí.—Y en ellas, tú,Park Jimin, serás mío.
—Lo secuestraré — lo decidí sin dudarlo. -envía gente al apartamento de este…— dejo de hablar buscando el nombre de su novio entre las notas —Soobin. Que averigüen quién es.
—Tal vez sea mejor que le preguntes a Moonbin. Está ahí —habló Namjoon.
—Bien, dejemos que la gente de Moonbin averigüe todo lo que pueda.
Necesito encontrar una manera de traerlo aquí lo antes posible.
— Tienes que encontrar una manera. - Miré a la puerta, una voz de mujer surgió. Namjoon también se dio la vuelta.
—Aquí estoy yo. - Ella estaba caminando hacia nosotros, sus largas piernas de cielo se alcanzaban. Maldije en mi mente. Me olvidé completamente de ella.
—Te dejó con eso. - Namjoon se levantó con una estúpida sonrisa y se dirigió hacía la salida. -Me ocuparé de lo que hemos hablado.
mañana terminaremos con esto —, añadió.
La rubia se me acercó. Con sus piernas me separó suavemente las rodillas.
Olía a locura como siempre, una combinación de lujuria y poder.
Arrolló su vestido de cóctel de seda negra y se sentó sobre mí, metió su lengua en mi boca sin avisar.
—Pégame, maltratame —, pidió, mordiéndome el labio y frotando su coño contra la tela de mis pantalones —¡con fuerza!—
Me lamió y me mordió la oreja, y miré las fotografías que estaban esparcidas por todo el escritorio.
Me quité la corbata, que había aflojado antes, me levanté, deslizando a Lisa en el suelo. Le di vuelta y le amarré en las manos.
Ella sonrió lamiéndose el labio inferior, abrió las piernas y se recostó sobre el escritorio de roble, con el trasero al aire.
Estaba sin bragas. Me acerqué a ella por detrás y le di un fuerte golpe. Gritó en voz alta y abrió la boca de par en par. La vista de las fotos esparcidas sobre el escritorio y el hecho de que estuviera en tan bella ciudad hizo que mi polla se pusiera dura como roca.
—Oh, si— estaba excitado, frotando su húmedo coño sin dejar de lado las fotos de Jimin. La sostuve por el cuello y agarré todos los papeles que cubría con su cuerpo, luego la puse de nuevo en el mostrador, levantando las manos por encima de su cabeza. Arreglé las fotografías para que me mirarán.
Tener al bello chico de las fotografías… no quería nada más que ese momento.
Estaba listo para llegar en cualquier momento. Rápidamente me quité los pantalones. Le metí dos dedos a Lisa, y ella estaba gimiendo, y retorciéndose debajo de mí. Era estrecha, húmeda, deliciosa y extremadamente caliente. Empecé a mover con la mano derecha su clítoris y ella se agarró con más fuerza al escritorio sobre el que estaba tumbada. La agarré por el cuello con la mano izquierda y la golpeé con la mano derecha, sintiendo un alivio inexplicable. Una vez miré la foto y la golpeé aún más fuerte. Gritó, y la golpeé como si eso la hiciera convertirse en Jimin. Su nalga estaba casi morada. Me incliné y empecé a lamerla, estaba caliente y palpitaba. Extendí sus nalgas y empecé a retorcer la lengua en su dulce agujero, y tuve a mi bello chico frente a mis ojos.
—Si— gimió en voz baja.
Tengo que tener a Jimin, tengo que tenerlo a él pensé levantándome y golpeando a Lisa contra mí. Se dobló la espalda en una curva y luego cayó sobre la madera empapada de sudor.
Me la cogía duro, mirando constantemente a Jimin. Pronto. En un momento esos ojos esmeralda me mirarán cuando se arrodille frente a mí.
—¡puta!— Me mordí los dientes sintiendo que el cuerpo de Lisa se ponía rígido.
Me empujé a mi mismo con fuerza y dureza hacia ella, sin prestar atención a la ola de órganos que la inundaban. No me importaba, los ojos de Jimin me hacían sentir como que no tenía suficiente, pero no podía soportar más. Tenía que sentirme más, más fuerte. Saqué mi polla de Lisas y la pasé a su estrecho culo con un pequeño movimiento. Un grito salvaje de dolor y placer salió de su garganta y sentí que se apretaba a mi alrededor. Mi polla explotó y todo lo que pude ver fue a mi hermoso chico de ojos verdes.
☆ 8 horas antes ☆
” Jimin “
El sonido del despertador entró literalmente en mi cerebro.
—Levántate, cariño, son las nueve en punto.
Tendremos que darnos prisa para empezar nuestras vacaciones en Busan esta tarde.
¡ En marcha! —Soobin estaba de pie en la puerta de la habitación con una amplia sonrisa.
No quería abrir los ojos. Es miércoles por la noche que idea tan absurda de volar a esta hora, pensé. Desde que dejé mi trabajo hace unas semanas, el día ha perdido completamente su valor. Me fui a dormir muy tarde, me desperté muy tarde, y lo peor de todo es que no sentía ningún tipo de remordimiento. Había estado atrapado en el pantano de las grandes remodelaciones durante demasiado tiempo, y cuando finalmente alcanzó la cúspide del éxito. Lo dejé todo porque perdí la inspiración y los ánimos de trabajar.
Nunca pensé que experimentaría un bloqueo laboral a mis tan solo veinticinco años, pero lastimosamente eso es lo que me sucedió.
Trabajar en el área de remodelación de interiores me dio satisfacción y realización, enorme permitió que mi exuberante ego creciera, cada vez que negociaba grandes contratos sentía una emoción, y cuando negociaba con personas mayores y más capacitadas, me volvía loco de alegría, especialmente cuando ganaba cada victoria en batallas financieras me dio un sentido de superioridad y llenó el lado vano de mi carácter.
Alguien puede decir que es una estupidez, pero para un chico de un pequeño pueblo de Rusia ( limassol grado) llamado también el pequeño Moscú, que no a terminado sus estudios, demostrar a todos los me rodean, cómo me abrí camino en este tan competitivo mundo de la decoración no fue fácil pero lo logré.
—Jimin, ¿ Quieres jugo de manzana o café helado?
—¡Soobin, por favor! ¡ Es la mitad de la noche! — Me di vuelta y me cubrí de pies a cabeza.
El brillante sol de Octubre caía en la habitación. A Soobin no le gusta la oscuridad, así que incluso en las habitaciones no habían ventanas que oscurecieran el interior.
Afirmaba que la oscuridad lo deprimía, lo cual era más fácil que conseguir un café en Starbucks. Las ventanas estaban en el lado este, y él sol molestaba mi sueño cada mañana.
—Hice jugo de manzana y café helado. -- Satisfecho de sí mismo Soobin estaba de pie en la puerta de la habitación con la bebida helada en la mano, hace calor afuera y como se que te encanta el jugo de manzana. Dijo y me entregó el vaso, levantando el edredón.
Salí de mi cueva, enojado y de muy mal humor. Sabía que no me lo perdería de todas formas.
Soobin se puso de pie y sonrió; ya que habíamos estado juntos de forma cariñosa, por la mañana la energía se estaba extendiendo a través de él. Era un hombre poderoso con una melena dorada que lo hacía ver atractivo. Pero su físico por favor nada que envidiar todo lo tiene bien puesto, es el mejor hombre que he conocido, tiene su propio negocio y cada vez que gana mucho dinero le gusta donar a hospitales infantiles de Moscú diciendo ” Dios me dio así que lo compartiré “.
Tiene los ojos azules como el mismo cielo, llenos de calidez, una nariz grande y rota,no siempre fue inteligente y educado lleno de gracia, lo que más me gusta de él.
Es su sonrisa, es encantadora, es capaz de desarmarme en un segundo. Dios me volvió loco cuando lo conocí.
Sus enormes brazos decorados por tatuajes, básicamente en todo su cuerpo tiene bellos trazos qué lo hacen ver perfecto.
Es un hombre poderoso con más de cien kilos, con él siempre me siento seguro. Me veía ridículo con él, yo y mis ciento setenta y cuatro centímetros de altura y sesenta y un kilos de peso.
Mi madre me dijo que hiciera deporte toda mi vida, así que entrené todo lo que pude, y como tenía una obsesión con lo segundo supongo que practiqué desde caminatas hasta kendo arte marcial Japonés. Gracias a esto mi silueta, a diferencia de la figura de una mujer, está muy bien formada, mi estómago es duro y plano, mis piernas ligeramente musculosas,mi trasero es grande y firme símbolo del millón de sentadillas que hacía, nada que envidiarle a una mujer.
—Me estoy levantado— dije para beber un delicioso jugo de manzana. Guardé el vaso y me dirigí al baño. Cuando me paré frente al espejo, me di cuenta de lo mucho que necesitaba unas vacaciones. Mis ojos verdes estaban tristes y apagados, pero mi falta de actividad causó resignación. Mi cabello rojizo corría por mi rostro y casi caía sobre mis hombros, en mi caso no me gusta andar ni muy corto ni muy largo.
Estoy orgulloso de lo bello que es mi caballo, pero desafortunadamente ahora me siento abrumado por mi propio ayuno, la abstinencia a trabajar, la falta de ideas de qué hacer a continuación. Mi vida profesional siempre ha influido de manera excelente. Sin una tarjeta de presentación en mi cartera y un teléfono de empresa, tengo la leve impresión de que ya no existo.
Me lavé los dientes,me peine el cabello, me puse brillo en los labios y decidí que esto era lo mejor que podía hacer hoy. De todos modos, fue suficiente porque hace algún
tiempo debido a la pereza, me hice maquillaje permanente sutil pero duradero ahorrando tiempo, y dejándome más tiempo para dormir.
Ayer fui a mi vestidor a preparar mi ropa. Independientemente de mi estado de ánimo y que las cosas no fluyan de la manera que yo quiero, eso no significa que voy a andar como indigente.
siempre tendría que andar vestido impecable con el traje adecuado y el perfume correcto, ese simple detalle hace
que mi día mejore considerablemente.
Mi madre siempre me decía que un hombre debe de ser hermoso incluso cuando sufre,para el viaje elegí unos pantalones cortos de color beige, una camisa de botones blanca acompañe este vestuario con unas zapatillas del mismo color.
Me encanta volar, es una manera de sentirme libre pero al mismo tiempo me da miedo, son sensaciones externas.
Entré el la sala de estar conectada a la cocina , el interior es super moderno, las paredes están revestida de cristal negro y dorado dándole un toque elegante. Es un ático muy bonito cada cuadro, florero, mesa hasta el minibar fueron ideas mías es una suerte que yo sea todo un experto.
Soobin estaba concentrado en su computador, este aparato es su mejor amigo, no importa lo que esté haciendo, viendo una película o simplemente acostado en el sillón. Cuando él está con su computador el mundo deja de existir, al principio me molestaba, pero tiempo después me acostumbré y lo dejé pasar ¿por qué no? Si gracias a ese aparato nos pudimos conocer, sería injusto si le exigiera que lo deje.
Era febrero, y yo, curiosamente, no había estado en una relación por más de seis meses. Ya estaba aburrido de eso o quizás estaba más afligido por la soledad, así que decidí crear un perfil en un portal de citas, lo que me dio mucha diversión y definitivamente elevó mi ya alta autoestima. Durante una de las noches de insomnio, mientras hojeaba los perfiles de cientos de candidatos me encontré con el perfil de Soobin que buscaba una pareja que le hiciera compañía.
Fue una sorpresa así el chico bonito doméstico al monstruo tatuado. Nuestra relación es inusual porque ambos tenemos un carácter muy fuerte y explosivo,ambos tenemos intelecto y mucho conocimiento de nuestras profesiones. Nos unió, nos intrigó y nos impresionó.
Lo único que faltaba en nuestra relación era una mascota, la pasión y la atracción que nunca estaríamos de acuerdo, a él no le gustan los animales.
Yo en cambio los amo, así como también amo masturbarme soy un volcán hirviente de energía sexual. Me masturbaba casi diario me encanta, me hacer sentir bien, feliz , tranquilo esto es lo más valioso para mi el sexo. O al menos eso creía.
— Amor, estoy listo, solo tengo que cerrar mi maleta de alguna manera y podemos irnos.
Soobin se río desde el computador, lo metió en su maleta y se dirigió hasta donde estaba mi equipaje.
—Puedo intentarlo yo si tu quieres, cariño —dijo tomando la maleta llevas demasiadas cosas,— siempre le he dicho exceso de equipaje, diez pares de zapatos y una innumerable cantidad de bolsas de mano es absurdo,cuando lo que ocupas no es ni la mitad de eso.
Me incliné y puse mis manos en su pecho, lo miré fijamente con ojos de cachorro y le dije.
Pero amor, tu sabes lo obsesionado y capricho que soy.
—Me puse mis gafas en la nariz.—
En el aeropuerto sentí una sensación algo extraña o más bien miedo, amaba volar pero eso me llenaba de angustia y felicidad al mismo tiempo ¿ porque? Le tenía miedo a morir definitivamente, eso era uno de los mayores problemas que debí enfrentar, desarrollado,claustrofobia a sentirme encerrado en el interior de esa gran ave de acero no me hace sentir seguro.
En el luminoso vestíbulo de la terminal de salidas, ya nos esperan los amigos de Soobin, ellos eligieron el lugar de destino de nuestras vacaciones.
Taehyung y J-Hope han sido por muchos años, estaban pensando en casarse, pero el pensamiento había terminado.
J-Hope es alto, de piel algo bronceada bastante guapo, con unos ojos color miel y de cabello rubio extremadamente claro. Solo tiene un problema: le gusta regalar amor por donde anda, o sea el señor es todo un don juan.
En cambio Taehyung es de piel blanca,tien una sonrisa cuadrada de infarto, es alto, ojos grises hechiceros su cabello es de color rosa vibrante, sus facciones son delicadas.
Tomé dos tranquilizantes para no entrar en pánico.
Hicimos una parada en Sapporo (Japón). Allí, una hora de escala y un vuelo directo, gracias a Dios, solo una hora y estaremos en Busan.
La última vez que estuve en Corea del Sur, fue cuando tenía quince años y desde entonces no he tenido la mejor opinión sobre la gente que vive allí. Los Sur coreanos son raros y muy fieles a sus raíces, pero hay sus exenciones que rompe con los estándares de sociedad, pero a mi no me tocó conocer a ninguna que lastima también está la barrera del idioma.
Cuando aterrizamos en el aeropuerto internacional de Gimhae, el sol ya se estaba poniendo, el personal del lugar encargado de ayudarnos con el alquiler de un automóvil, estaba tardando demasiado. Éramos los últimos en la fila.
Está ansioso por el hambre, entonces decidí salir del edificio, en cuanto estuve fuera casi inmediatamente sentí el calor. A lo lejos pude ver el imponente Bongnaesan.
—Viendo hacia todos lados en busca de algún lugar donde poder saciar mi hambre. No me percaté de que la acera había terminado y antes de darme cuenta había un enorme hombre Sur coreano con el cual casi me tropecé.
Me quedé como si estuviera paralizado cinco centímetros de la espalda de aquel hombre, él ni siquiera se movió,como si no hubiera notado que casi aterrizó en su espalda.
Unos tipos con trajes oscuros salieron corriendo del edificio del aeropuerto, y parecía que lo estaban escoltando. No espere a que pasará, sino que me di la vuelta y me dirigí a la tienda de alquiler rogando a Dios, que el automóvil estuviera listo. Cuando me acerqué al edificio tres SUV pasaron super lento por delante de mí, el automóvil del medio parecía no moverse de tan lento que iba, pasé de largo era imposible ver a través de las ventanas negras.
—¡ Jimin !— Escuché a Soobin gritar, con las llaves del automóvil en la mano. --¿ a dónde? Vamos.
El Ananti Busan Village nos recibió un hotel de cinco estrellas, su lujosa recepción y sus tomos blanco con enormes ventanales dejando entrar la luz da la sensación de estar en otro planeta.
Soobin me abrazo dirigiéndonos a nuestra habitación, ya estando adentro de esta desempacamos nuestras maletas con excepcional rapidez y después de solo quince minutos, terminamos de desempacar.
Lamentablemente, al tener tan poco tiempo no puede arreglarse a como es debido, pero ya de camino a la habitación estaba dando un repaso mental de mi maleta, para esta primera salida, me puse un traje rojo de pantalón y chaqueta con camisa blanca, que se ajustaba perfectamente a mi cuerpo, de accesorios una sutil cadena de plata y mi infaltable perfume Rose Blossom me encanta su aroma. Me empolvé ligeramente la cara , me coloqué en los labios un brillo con partículas doradas que me hacía sentir fabuloso.
Taehyung y J-Hope me miraron con sorpresa. Llevaban exactamente los mismos trajes con los cuales habían viajado.
—Jimin, dime ¿ cómo es posible que hayas vivido para cambiarte así de precioso en tan poco tiempo — dije Taehyung de camino hacía el ascensor.
—Bueno…—Me encogí de hombros —Ustedes tienen talento para beber soju, yo puedo prepararme todo el día, para estar listo en quince minutos.
—Esta bien, deja de joder y vamos por unos tragos, Soobin.
Los cuatro atravesamos el vestíbulo del hotel hacia la salida.
Haeundae Beach era hermoso y pintoresco por las noches, sus calles llenas de vida y música, familias llegan a disfrutar de la belleza. Busan empieza a vivir de noche y el calor es insoportable en esta época del año. Llegamos al puerto, los bares , restaurantes y cafeterías se entienden por todo el paso marítimo.
—Me voy a morir de hambre , me voy a caer aquí y no me levantaré otra vez —, dijo Taehyung.
—Y me matará la falta de alcohol en mí sangre. Mira este lugar, será perfecto para nosotros — Taehyung señaló con el dedo el restaurante de la playa.
Jang Su Sam es un restaurante elegante con sus sillones blancos y sus mesas de cristal. Había velas encendidas por todas partes, el techo era enorme, el lugar era ligero, fresco y mágico. A pesar de su precio bastante alto, está lleno de vida. Soobin asintió con la mano al mesero y después de un rato, gracias a unos cuantos wones, estábamos sentados cómodamente en los sofás ojeando el menú. Tengo la impresión de que todos me miran se que el color de mi traje no es tan común.
—Me siento como si me estuvieran observando—, le susurré a Soobin con una estúpida y lamentable sonrisa.
Miró a su alrededor, se inclinó hacía mí y susurró—Tienes una manía de persecución cariño. Además te ves increíble, así que deja que te miren.
Volví a mirar, como si nadie me prestara atención, pero sentí como si alguien me siguiera observando.
Pedí mi platillo favorito, el pato al horno es una de las pocas cosas que disfruto.
—Tengo que ir al baño — les informe mirando a todos lados., así que fue
En la esquina junto a una hermosa barra de madera había una pequeña puerta, fui en su dirección golpeé la puerta y desafortunadamente estaba ocupado, al dar media vuelta para volver a mi mesa, al caminar unos cuantos pasos sin percatarme choqué, con un hombre, mi cabeza dolió al golpearse con su duro pecho. Me miró y al levantar mi vista hacía el norte que es alto, guapo con un aura oscura que me atemorizaba ¿ nunca me había sentido tan asustado? Esa mirada avellana no se apartaba de mi.
—Creó que te perdiste —, dijo en un tono algo raro. — Si me dices que estás buscando, te ayudaré.
Me sonrío con sus blancos y parejos dientes, puso su mano en mi cintura, y me acompañó a la puerta por donde entré. Cuando sentí su toque, un escalofrío recorrió mi cuerpo,lo que hizo que me tambaleaba al caminar. Estaba tan aturdido que no podía ni hablar a pesar de mis esfuerzos. Simplemente sonreí, nervioso me dirigí hacía mi mesa, me recosté en el sillón y tomó uno de los tragos que ahí se encontraban bebiendo de un sorbo y pidiéndole otro al mesero
Soobin me miró algo sorprendido.
—¡Cariño! Soy yo el que tiene problemas con el alcohol.
— De alguna manera, la bebida era muy fuerte, asentí rápidamente sintiendo como el alcohol entraba en mi sistema.
—En el baño creo que está haciendo algún tiempo de hechizo, ya que tu visita allí funcionó muy bien para ti cariño.
Miré nervioso a mi alrededor en busca de un Sur coreano que me hizo temblar de pies a cabeza. Sería fácil encontrarlo igual que yo llamaba mucho la atención con su traje informal negro, pantalón de lino sueto y su camisa del mismo color de su pecho colgaba un collar con una hermosa J grabada, y unos mocasines si cordones a juego con su vestuario. Aunque solo lo vi por muy poco tiempo recuerdo la vista tan posesiva con la que me miró.
—¡Jimin!— Fui arrancado de mi búsqueda por la voz de J-Hope
—¿ Qué buscas con tanta urgencia entré la gente? Me pregunto.
Ni siquiera me di cuenta cuando otro vaso con alcohol fue puesto delante de mí. Decidí tomarlo lento, aunque lo quería beber de la misma forma que el anterior, ya que el temblor de mi cuerpo no desaparecía. Nos llevaron la comida, el pato está perfecto lo acompañe con un porción de arroz. Soobin comió un calamar gigante, hábilmente cortado y esparcido en un plato acompañado de ajo y cilindro.
—¡Mierda!— Soobin gritó rompiendo el silencio. ¿Sabes qué hora es? Son más de las doce ¡ Así que, Jimin! Y comenzaron a contar descontrolados una canción de cumpleaños en un estilo algo divertido. Los huéspedes del restaurante nos miraban con interés, y luego se unieron al coro. Se escuchó un aplauso estruendoso en el restaurante y me sentí nuevamente nervioso, parezco idiota aquí parado escuchando como cantan esa canción que no me gusta me recuerda que soy un año más viejo.
Se me acerca cuánto extraño, con su sonrisa alcohólica a felicitarme, me subí al sillón y miré a los presentes agradeciéndoles el gesto
—Tenían que hacer esto ¿eh? —Le sonreí a Soobin.
—Bueno cariño, no te enojes, pedí tu licor favorito, para empezar nuestra fiesta.
—Cuando terminó de hablar, apareció el mesero con unas botellas de Soju y cuatro vasos .
—¡ Me encanta!— Grité, saltando en el sillón como un niño.
Mi alegría no pasó desapercibida por el mesero, que me sonrío.
—¡ Salud, entonces!— dijo Taehyung levantando su vaso. -- Para que encuentres lo que buscas y todo lo bueno te alcance un feliz cumpleaños.
Pegamos nuestros vasos y bebimos hasta el fondo. Cuando termine mi tragó, realmente tenía que ir al baño, estabas decidí encontrarlo con ayuda del personal. El mesero me mostró la dirección en la que debía ir. Después de las doce el restaurante se cambió a un club nocturno, la atmósfera cambió drásticamente, Dimanite de BTS comenzó a sonar en los altavoces. Las luces del lugar disminuyeron
considerablemente, estaba corriendo entre la multitud hacía el baño, cuando una vez más tuve la extraña sensación de que me estaban observando. Me detuve y observé a mi alrededor para investigar.
Un hombre vestido totalmente de negro apoyado en la viga de una de las cajas y una ves más me está paralizado con su mirada, me recorría de pie a cabeza.
Parece un coreano típico, era guapo, su oscura melena caía rebelde sobre su rostro,
que está adornado por una barba de varios días, sus ojos avellanas, sus labios perfectamente dibujos le daban ese toque sensual que parecía tallado por los mismos dioses.
Su vista era fría y penetrante como la de un animal salvaje listo para atacar. Sólo cuando lo vi de lejos pude notar que es bastante alto.
Era superior a la mayoría de hombres que habían en el lugar hacía que, debía medir mínimo unos ciento ochenta y algo de estatura.
No sé por cuánto tiempo nos miramos; tenía la impresión de que el tiempo se había detenido. Sentí un leve empujón que me liberó del aturdimiento, era un hombre que deseaba pasar.
¿ Que tenía esa mira que me paraliza? Me giré en una pierna y caí al suelo.
—¿ Estás bien?— preguntó el hombre que surgió a mí alrededor como un fantasma.
Me agarró del codo y me levantó. Era sorprendentemente fuerte. Lo hacía tan fácil como si yo no pesara nada. Esta vez, me recompuse, y él alcohol que alteraba mi sistema me hizo alucinar.
—¿ Y siempre haces el trabajo duro de una pared o una grúa? Me relajé tratando de enviarle la mirada más helada y desinteresada que he conocido.
Se alejó de mí y seguía mirándome como si no pudiera creer que yo fuera real.
—Me has estado mirando toda la noche ¿ verdad? —pregunté molesto. El hombre sonrió como burlándose de mí.
—Mira al club— respondió.— controló el servicio del lugar, compruebo la satisfacción de los clientes, busco chicos que necesiten una pared o una grúa.
Su respuesta me divirtió y me confundió.
—Así que gracias por ser una grúa y le deseo una buena noche. -- Le di una mirada provocativa y me dirigí al baño. Cuando se quedó atrás, me sentí aliviado y pude respirar. Al menos no me vi como un completo idiota y pude hablar con el.
—Nos vemos, Jimin. -- Lo escuché a mis espaldas. Cuando me di la vuelta, había una extraña multitud detrás de mí, el hombre desapareció.
¿Cómo supo mi nombre?
Cuando volvimos a la mesa, había otra botella de Soju en el mostrador de cristal.
—Bueno, bueno amor, puedo ver que estas feliz celebrando nuestro cumpleaños. Me reí.
—Pensé que lo habías pedido —dijo sorprendido Soobin —. Ya he pagado por todo si quieres seguir adelante.
Miré a mi alrededor sabía que la botella no está aquí de casualidad, él me seguía acechando.
—Probablemente es un regalo del restaurante. Después de semejante coro, supongo que es costumbre entre ello.—Taehyung sonrío
—Ya que está aquí tomemos un trago.
Esta sorprendido y con muchas preguntas ¿ Quien era el hombre de negro? ¿ Cómo sabía mi nombre? Porque me miraba así.
Pasamos el resto de la noche en una peregrinación de club en club regresamos al hotel cuando amaneció.
Un terrible dolor de cabeza me despertó, bueno… Me encanta Saju, pero la resaca literalmente me vuela el cráneo.¿ Quién se emborracha con eso? Con toda la pereza del mundo me levanté de la cama y me dirigí al baño. Encontré los analgésicos , me tragué tres y volví a la cama.
Cuando me desperté después de un par de horas. Soobin no estaba, el dolor de cabeza había desaparecido, y desde atrás de la ventana abierta se escuchaban sonidos de diversión en la piscina. Tengo vacaciones así que tengo que levantarme y broncearme. Me di una ducha rápida, me puse mi traje de baño y después de media hora estaba listo para ir a la playa.
J-Hope y Taehyung estaban bebiendo una botella de Soju en los alrededores de la piscina, ¡ quieres un trago!, me dijo. Negué con la cabeza.
—¿ Has visto a Soobin? Me desperté y se había ido.
—Trabajo en el vestíbulo del hotel, el Internet era demasiado demasiado débil en la habitación —, explicó Taehyung.
Si el mejor amigo del comprador, el trabajo, el favorito de los amantes pensé,tumbado en el sillón. Pasé el resto del día en compañía de los dos tortolitos. Hasta que J- Hope interrumpió la romántica atmósfera con la siguiente aclaración “¡ Que culo tienes pajarito!“
—¿Quizás deberíamos de almorzar?—Preguntó. — . Voy a buscar a Soobin que decepción cuando está absorto en ese aparato.
Se levantó del sillón y se dirigió hacia la entrada del hotel.
—A veces me canso de él. —
Me volví hacia Taehyung, y él me miró con grandes ojos. —Nunca seré lo más importante. Es más importante su trabajo, que los amigos. Tengo la impresión de que no hay nada mejor que hacer y está muy cómodo. Es como tener un perro,cuando quieras lo acaricias, cuando te da la gana juegas con él, pero cuando ya no quieres nada solamente lo alejas y ya.
Porque él es para ti, no tú para él. Soobin hablaba más seguido con sus amigos en Facebook que lo que habla conmigo en casa, sin mencionar la cama.
Así son las relaciones Jimin, el deseo se desvanece.
—Pero después de un año y medio… ¿ Hay algo malo en mi ?¿ Es malo que solo piense en fallar?
Taehyung río a carcajadas en el sillón.
—Supongo que necesitas un trago porque no vas a cambiar nada por preocuparte ¡ Mira dónde estamos ! Es divino, tu eres guapo con un cuerpo de ensueño. Recuerda si no es este otro será.
Me sacudí el cabello, me puse mis glamurosas gafas Ralph Lauren y seguí a Taehyung hasta el vestíbulo, buscamos a nuestros acompañantes por todos lados y no estaban así que nos dirigimos al bar y pedí un copa de whisky en las rocas, oh si definitivamente lo necesita.
—¿Es todo?— Escuché la voz de un hombre detrás de mí .
—Pensé que tu paladar era más delicado?
Me di la vuelta y me quedé inmóvil. Estaba parado frente a mí otra vez. Hoy no puede decir que era un fantasma, iba vestido con unos pantalones de lino blanco y una camiseta blanca bastante holgada que combinaba perfectamente con su piel bronceada.
Se quitó las gafas de la nariz y me atravesó con sus ojos helados otra vez. Se dirigió al barman en perfecto coreano.
Que desde su aparición en el bar me ignoró por completo, quedando de pie y esperando la orden de mi perseguidor. Escondido detrás de esos bellos ojos color avellana que hacían ver el universo entero a través de ellos, fui extremadamente valiente, extremadamente enojado porque en cualquier momento puede explotar como una bomba nuclear.
—¿ Por qué tengo la impresión de que me estás siguiendo?
—Pregunté, con las manos en el pecho. Levantó su mano derecha y lentamente deslizó mis gafas para ver mis ojos. Sentí como si alguien hubiera tocado mi escudo que era mi protección.
—No es una impresión — dijo, mirándome directamente a los ojos.
—No es una coincidencia, tampoco
Feliz veinticinco cumpleaños, Jimin . Que el año que viene sea tu mejor año.—Me susurró y me beso suavemente la mejilla.
Estaba tan confundido que no podía emitir ni una sola palabra ¿ Cómo supo cuantos años estaba cumpliendo? ¿ Y cómo demonios me encuentro al otro lado de la ciudad? La voz del barman me sacó de mis pensamientos, le di la espalda. Puso delante de mí una botella Soju y un pastel de chocolate con una velita encendida.
—¡ Mierda! Me volví hacia él, me sorprendí cómo se esfumó en el aire.
—Bueno esto está bien —dijo Taehyung en la barra. —Iba a ser una botella y terminé como con unas cinco.
Me encogí de hombros y corrí nerviosamente por el pasillo en busca del hombre misterioso. No lo vi por ningún lado, saqué mi tarjeta entregándose al barman para que se pague la cuenta, — No la quiso tomar alegando que la cuenta ya estaba cancelada.
Taehyung sonrió, radiante y tomó la botella dirigiéndose a la piscina. Soplé la vela que estaba en mi pastel y lo seguí. Estaba enojado, desorientado e intrigado.
En mi cabeza surgieron diferentes escenarios donde descubrí quien era el hombre misterioso. Lo primero que me dijo mi cerebro fue la teoría de que era un acosador pervertido. Sin embargo, no estaba del todo de acuerdo con la imagen de un encantador y sexy coreano con un toque de oscuridad fuera un alma tan asquerosa! A juzgar por sus zapatos y ropa de marca, que usaba siempre, no era pobre. Y mencionó algo como la satisfacción de los clientes en el restaurante donde estábamos. ¿Pero qué está habiendo en el hotel?
Giré la cabeza como si quisiera desaparecer los pensamientos más, y alcanzó un vaso. ¿Qué importa? Pensé, bebiendo del líquido ámbar de mi vaso, solo es casualidad.
Cuando nos acabamos la botella Soobin y J-Hope aparecieron estaba de humor por el alcohol que había consumido.
—Entonces ¿Almorzamos? Soobin preguntó con entusiasmo.
Tenía demasiado alcohol en la cabeza, lo que tomé hoy y lo que tomé ayer. Estaba tan molesto por su descuido y explote.
—Soobin, joder—¿ Es mi cumpleaños, y desapareces todo el día, no te importa lonque hago o cómo me siento y ahora apareces y como si nada preguntas sobre el almuerzo? ¡Ya he tenido demasiado de esta mierda!
Ya no puedo más con el hecho que siempre es como tu dices, siempre eres tú el que decide cómo debe ser. Y que yo nunca soy lo más importante, en cualquier situación. Y el almuerzo fue hace rato ¡ Ahora es más bien hora la de cenar!
Agarré mis pertenencias y corrí hacia la puerta del hotel. Corrí a través del vestíbulo y me encontré en la calle. Podía sentir las lágrimas bajar por mi rostro, me puse mis gafas y me fui.
Las calles de Busan parecían pintorescas. A lo largo de la acera había árboles cubiertos de flores, los edificios eran hermosos y bien mantenidos. Desafortunadamente, en este estado, no podía disfrutar de la belleza del lugar donde me encontraba.Me sentí solo. En cierto momento me di cuenta que corrí, sollozaba como si quisiera escapar de algo.
El sol se estaba poniendo naranja en el horizonte, y yo seguía caminando. Cuando mi primer enojo pasó, sentí como me dolían las piernas. Mi calzado aunque era lindo no era adecuado para un maratón. En el callejón miré una cafetería que resultó ser el lugar perfecto para relajarse, ya que uno de los elementos del menú era mi ya confiable ice americano.
Me senté afuera mirando la tranquila superficie del mar. La anciana me trajo mi café que había perdido y me dijo algo en coreano, acariciándome la mano. Dios aunque no podía entender ni una palabra, sabía que ella está hablando de cuán desesperados pueden ser los hombres y cuán indignos son de nuestras lágrimas. Me senté allí y miré fijamente el mar que tanto me gustaba hasta que oscureció. No podía levantarme de la silla después de tanto alcohol, pero mientras tanto comía una excelente pieza con cuatro quesos, que resultó ser una delicia.
Me sentí listo para regresar y enfrentar lo que había dejado atrás cuando escape. Me moví silenciosamente hacia el hotel y las calles por las que caminaba estaban prácticamente desiertas porque estaban alejadas del paseo principal que bordea el mar.
En un momento dado pase al lado de dos SUV que ya había visto antes.
La noche está caliente, estaba borracho, mi cumpleaños había terminado y en general todo está mal. Me di la vuelta cuando la acera terminó y me di cuenta que no sabía dónde estaba. Maldición yo y mi orientación. Miré a.mi alrededor y todo lo que vi fue fueron las luces brillantes de los automóviles que entraban