No me me sueltes
Que fuerte era el aroma a tabaco.
Estes, uno de los suport más reconocidos de la tierra del amanecer se encontraba a puertas de ese oloroso bar de mala muerte, en su natal tierra de elfos que él reinaba no existía ese tipo de lugares, no estaba acostumbrado a esa aura.
-Lárgate estes, este lugar no es para ti- claramente no era zona de confort del peliblanco, pero no iba a dejar solo a su compañero.
Desde el abandono de claude Clint no era él mismo, había vuelto a sus viejas andadas y se destruía a si mismo, eso rompía el frágil corazón del elfo.
Él no iba a dejar caer al hombre que secretamente amaba.
-Mi amigo... ven, vamos a casa- intentó acercarse al vaquero pero este lo alejó, ya estaba en su décima copa y no estaba de humor, ni siquiera para su celestial guardián.
Tuvo una buena noche con esmeralda pero ni con toda la tierra del amanecer a sus pies podía olvidar los ojos marrones de Claude, sabía que se estaba haciendo mal, no quería ver los ojos de tristeza y pena del curandero pero el sexo casual, el tabaco y el alcohol era lo único que le hacía olvidar el dolor que sentía.
Estes iba a insistir, pero fue rodeado por unos malhechores no precisamente con buenas intenciones.
-¿buscas diversión muñeca? - el de blancas hebreas no era un combatiente, ni un asesino ni mucho menos un tirador, era un soporte curador, la violencia no estaba en su ADN.
Afortunadamente su compañero tirador salió a su defensa y desahogo toda su ira y frustración con esos pobres criminales.
Ese bar se volvió un caos con una incontrolable bestia vaquera.
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-te dije que ese lugar no era para ti- ya en la calma y privacidad de su hogar estes pudo tomarse el trabajo de curar las leves heridas que tenía su compañero con su poder.
-No te iba a dejar ahí, mathilda ya me informo de todo- la voz del curador era tan calmada y suave que tranquilizaba a cualquiera que lo escuchara, a veces el tirador se sentía hechizado por su melódica voz- clint…. esto está mal, te estas matando a ti mismo- decir esas palabras destruían al joven elfo, le dolía la autodestrucción de la persona que tanto amaba, y se culpaba a sí mismo.
Tal vez, si no fuera tan cobarde pudo haber sido honesto con el vaquero desde un inicio.
Tal vez y solo tal vez podía haber ocupado el lugar de claude y así ahorrarle todo ese dolor a su amado.
Pero el hubiera no existe, y ahora le tocaba lidiar con las consecuencias.
Intentó que Clint lo mirara a los ojos pero este se alejó.
-Tu dormirás en la cama y yo en el sofá, mañana volverás al valle de los elfos, no puedes alejarte mucho tiempo de tu tierra- Clint era todo un casanova, no había alma en la tierra del amanecer que no haya pasado por su cama pero estes era otra historia.
Clint sabia de los sentimientos de estes No era un idiota, pero simplemente no podía usarlo a su favor.
Respetaba tanto al soporte que simplemente no podía verlo como una noche más de aventura, pero su corazón estaba tan herido que simplemente no podía corresponderle, no estaba seguro de que podría amarlo de la misma manera.
Su pasado con claude lo seguía atormentando.
Estes no iba a dejarlo así, rápidamente lo abrazo por la espalda.
-Ni hagas esto Estes, sabes que no puedo- aún así el tirador no se alejó.
-Tranquilo amigo mío, puedes desahogarte y romperte, aquí estaré para tomar cada pieza de tu corazón y reconstruirlo- Clint estaba agradecido por ese detalle, sabía que estaba preocupando a sus amigos por sus malos hábitos pero toda la rudeza y brutalidad que mostraba en el campo de batalla solo ocultaban la fragilidad de su corazón.
Fragilidad que solo mostró a una persona.
Persona que lo había abandonado de una cruel forma.
-Estes …- llamo acariciando la mano del peliblanco
-¿Dime?-
-No me sueltes-
-No lo haré- sonrió - Ni ahora ni nunca-
El Amor puede ser cruel
A veces amas a quien no debes e ignoras al que da todo por ti.
Pero así como puede ser cruel también puede ser hermoso.
Solo el tiempo dirá cómo continuará la historia de estas dos almas.
Solo el tiempo decidirá si los unirá o no.
…