Capítulo 1
Aviso: Este libro pertenece a la saga Bella & Dominica. Cronológicamente este es el libro número 3. Encuentra los demas libros en el perfil.
Disfruten la lectura.
Bella
Estuve contando los días desde que la vi por última vez, desde que dijo "Te llamaré" y yo le respondí "Estaré esperando" «Lo más terrible de todo es que aún la sigo esperando.»
«Tal vez me pagó con la misma moneda, me enamoró y me dejó, tal como yo se lo hice. Tal vez pudo ser una venganza, o tal vez no. Sea lo que sea, solo podía suponer, porque la verdadera explicación la tenía ella. Y apostaba que estaba a miles de kilómetros lejos de mi.»
Una semana después de volver de Córdoba, al no tener noticias de ella, me acerqué a su casa. La sirvienta me atendió y aseguró que ella estaba de viaje por trabajo y el señor también, solo que no me dijo si estaban juntos o no. Una vez fui a la pastelería, la secretaria Laura no me daba muchas respuestas coherentes, y yo entendí que sus jefas estaban muy ocupadas. Su mejor amiga Leni estaba en el puesto de gerente mientras que las dueñas estaban ausentes. Tuve una reunión con ella y le expliqué mi situación, mi historia con ella y como no podía ubicarla. Ella se apiado de mi, me dijo unas palabras, pero no eran las que yo esperaba.
—Se toda la historia, Dominica me lo contó todo. Se que se amaban y que quieres verla, pero te sugiero que dejes de buscarla. Yo no se donde se encuentra ella, viaja constantemente por el mundo. Y aunque lo supiera, no te lo diría.
—Está con él... ¿no es así? —pregunté triste.
—Bella, por favor retirate.
—Si tú sabes la historia... sabes que me fui lejos por un tiempo... ¿Es eso? ¿se vengó de mí de la misma manera?
—No te hagas esto... vete y ya no vuelvas.
«Sip, Bella Drammer otra vez con el corazón partido, con una angustia incurable e incertidumbre.»
Un año y ochos meses después...
—Podríamos cambiar el color del vestido por uno rojo, si lo prefieres —sugirió el director de fotografía tratando de animar a mi despampanante amiga.
—¿Podrían solo darme un minuto? —pidió histérica.
Me senté a su lado —Vamos reina... no es tu primera sesión de fotos y no será la última, ¿por que tan nerviosa?
—Bella, es la foto con todo el reparto. Es para la promoción de la película. A partir de ahora... todo será muy diferente.
Luci, que empezó en Pichlord como modelo para mi revista. Será la protagonista de una película, no es actriz, pero su cara hermosa le dio el papel.
—Es exactamente como lo soñaste, llegó el momento, estrella... a brillar— le susurré.
Le di ánimos y muy segura de si, fue al set con sus demás compañeros.
De pronto me llega un mensaje, era de mi novio que me esperaba afuera del edificio. Señale a mi amiga que me retiraba y ella desde lejos me envió unos besos.
Salí del lugar, y él esperaba con su detestable deportivo rojo, con su sonrisa presumida. Tenía el cabello atado con una pequeña coleta, aún con su barba detestable, con shorts y remera con las mangas cortas mostrando sus músculos.
—¿En serio? ¿Por qué trajiste esté auto? odio despeinarme —comenté, subí al auto y lo salude con un beso.
—Hoy estás en modo diva... creo que pasas mucho tiempo con tu amiga Lori —dijo él y encendió el auto.
—Se llama Luci —aclaré.
Lucas Goretti, un fotógrafo que se unió hace cinco meses a la revista, de treinta años y una belleza irresistible, me cautivo. Cumpliríamos cuatro meses de novios.
Llegamos al trabajo y apenas tocamos nuestro piso, él me dio un beso corto y se fue a trabajar. Yo me encamine hacia la sala de junta, al entrar una de nuestras mejores periodista estaba ahí, Josefina, luego de la historia por la Gala de la Galeria Pier, mi hermana le dio el merecido puesto como una de nuestras periodistas.
La rubia estaba muy distraída mirando por la ventana y al teléfono. Me acerqué en silencio, le toqué la espalda con mi dedo índice, ella se asustó y se dio vuelta rápido. Me miró con asombró, articuló —Oye...mmm— y corto.
—¿Quién era? ¿Algún pretendiente? —cuestioné interesada luego de verla cortar la llamada de esa forma.
Se acercó a la mesa a acomodar unos papeles —¿Que? No, es trabajo... nada más.
—"Oye...mmm", ¿así terminas una llamada de trabajo? —comenté entre risas.
Se acomodó las gafas —Tienes razón, me atrapaste. Si era... era alguien... alguien de mi interés personal —afirmó nerviosa y continuó —Con permiso, olvide unos papeles en mi escritorio.
«"De interés personal" ¿Qué significa eso? Cuando Josefina se ponía nerviosa habla como si estuviera narrando alguna de sus columnas en la revista.» Al segundo de que la chica se retiró, su celular sonó, lo había dejado en la mesa a un lado de sus papeles. Me incliné para ver de quien se trataba y en la pantalla solo decía "Numero privado".
Sin pensar tomé el dispositivo y acepté la llamada. Llevé el celular a mi oído y entre cortado pude escuchar —Josefina, se cortó la llamada, ¿Esta bien tu señal?
Como había interferencia, me acerqué a la ventana y hablé —Hola, ¿quién habla? —pasaron unos segundos y no hubo respuesta —¿Hola?
Josefina vuelve y al verme con su teléfono se acercó muy enojada y me quitó el dispositivo de las manos y dice —Hola, habla Josefina — aclaró, me miró muy seria y dijo —Si... luego te llamo.
Se cruzó de brazos y me miró enojada.
—¿Qué? Pensaba en tomar el mensaje por ti —le sonreí para que no me regañara.








