Señorita NdeTeko (3) | gl

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Summary

Dominica Imhoff lo sacrificó todo por un concepto errado de familia. Tras meses atrapada en un matrimonio sin amor en New York y bajo la sombra de un Ángel controlador, el destino le ofrece una salida inesperada: volver a casa. Dominica no regresará sola a Argentina. En la soledad de su embarazo, conoció a Samantha NdeTeko, la publicista que se convirtió en su refugio y en el apoyo incondicional que nunca recibió de su marido. ​Pero el regreso al hogar despierta viejas tormentas. Dominica ya no es la joven asustada del pasado, sino una madre decidida a reclamar su libertad. Ahora, se debate en un explosivo triángulo de lealtades: por un lado, el fuego incandescente de Bella Grammer, quien la ha esperado en silencio; por otro, la paz que Sam le ofrece, a pesar de ocultar secretos que podrían destruirlo todo. ¿A quién entregará su corazón? ¿Elegirá el fuego incandescente de Bella o la esperanza de una nueva vida con Sam?

Genre
Romance/Erotica
Author
Mar
Status
Ongoing
Chapters
25
Rating
4.7 6 reviews
Age Rating
18+

Capítulo 1

Aviso:Este libro es parte de la saga "Señorita Grammer". Cronológicamente es el tercer libro.

Busca el libro anterior y los próximos en nuestro perfil.

Disfruten la lectura.

Los nombres de los personajes en nerita indica quien narra.

~

Bella

Estuve contando los dias desde que la vi por ultima vez, desde que dijo "Te llamaré" y yo le respondi "Estare esperando"

Lo más terrible de todo es que aún la sigo esperando.

Tal vez me pagó con la misma moneda, me enamoro y me dejo, tal como yo se lo hice. Tal vez pudo ser una venganza, o tal vez no. Sea lo que sea, ahora solo puedo suponer, porque la verdadera explicacion la tiene ella. Y apuesto que esta a miles de quilometros lejos de mi.

Una semana desde de volver de Cordoba, al no tener noticias de ella, me acerqué a su casa. La sirvienta me atendió y aseguró que ella estaba de viaje por trabajo y el señor tambien, solo que no me dijo si estaban junto o no. Una vez fui a la pasteleria, la secretaria Laura no me deba muchas respuestas coerentes, y yo entendí que sus jefas estaban muy ocupadas. Su mejor amiga Leni estaba en el puesto de gerente mientras que las dueñas estaban ausentes. Tuve un reunion con ella y le explique mi situacion, mi hstoria con ella y como no podia ubicarla. Ella se apiado de mi, me dijo unas palabras, pero no eran las que yo esperaba.

—Se toda la historia, Dominica me lo contó todo. Se que se amaban y que quieres verla, pero te sugiero que dejes de buscarla. Yo no se donde se encuentra ella, viaja constantemente por el mundo. Y aúnque lo supiera, no te lo diria.

—Esta con él... ¿no es así? —pregunté triste.

—Bella, por favor retirate.

—Si tú sabes la historia... sabes que me fui lejos por un tiempo... ¿es eso? ¿se vengó de mi de la misma manera?

—No te hagas esto... vete y ya no vuelvas.

Sip, Bella Grammer otra vez con el corazón partido, con una angustia incurable e insertidumbre.

Veinte meses despues...

—Podriamos cambiar el color del vestido por uno rojo, si lo prefieres —sugirió el director de fotografia trantando de animar a mi despanpanante amiga.

—¿Podrian solo darme un minuto? —pidió histérica.

Me senté a su lado —Vamos reina... no es tu primera sesión de fotos y no será la ultima, ¿por que tan nerviosa?

—Bella, es la foto con todo el reparto. Es para la promocion de la pelicula. A partir de ahora... todo sera muy diferente.

Luci, la italiana, que empezó en Pichlord como modelo para mi revista. Ahora será la protagonista de una pelicula, no es actriz, pero su cara hermosa le dio el papel.

—Es extactamente como lo soñaste, llego el momento, estrella... a brillar— le susurré.

Le di animos y muy segura de si, fue al set con sus demas compañeros.

De pronto me llega un mensaje, era de mi novio que me esperaba afuera del edificio. Señale a mi amiga que me retiraba y ella desde lejos me envio unos besos.

Salí del lugar, y él esperaba con su detestable deportivo rojo, con su sonrisa presumida. Tenia el cabello atado con una pequeña coleta, aún con su barba detestable, con shorts y mosculosa mostrando sus musculos.

—¿En serio? ¿Por que tragiste esté auto? odio despeinarme —comenté, entre al auto y lo salude con un beso.

—Hoy estas en modo diva... creo que pasas mucho tiempo con tu amiga Lori —dijo él y encendió el auto.

—Se llama Luci —aclaré.

Lucas Goretti, un fotografo que se unió hace cinco meses a la revista, de treinta años y una belleza irresistible, me cautivo. Tenemos una relacion desde hace unos cuatro meses, más o menos.

Llegamos al trabajo y apenas tocamos nuetros piso, él me dio un beso corto y se fue a trabajar. Yo me encamine hacia la sala de junta, al entrar una de nuestras mejores pereodista estaba ahí, Josefina, luego de la historia por la Gala de la Galeria Pier, mi hermana le dio el merecido puesto como una de nuestras periodistas.

La rubia estaba muy distraida mirando por la ventana y al telefono. Me acerqué en silencio, le toque la espalda con mi dedo indice, ella se asustó y se dio vuelta rapido. Me miró con asombró, articuló —Oye...mmm— y corto.

—¿Quien era? ¿Algun pretendiente? —cuestioné interesada luego de verla cortar la llamada de esa forma.

Se acercó a la mesa a acomodar unos papeles —¿Que? No, es trabajo... nada más.

—"Oye...mmm", ¿asi terminas a una llamada de trabajo? —comenté entre risas.

Se acomodó las gafas —Tienes razon, me atrapaste. Si era... era alguien... alguien de mi interes personal —afirmó nerviosa y continuó —Con permiso, olvide unos papeles en mi escritorio.

"De interes personal" ¿Que significa eso? Cuando Josefina se pone nerviosa habla como si estuviera narrando alguna de sus columnas en la revista.

Al segundo de que le chica se retiró, su celular sonó, lo habia dejado en la mesa a un lado de sus papeles. Me incliné para ver de quien se trataba y en la pantalla solo decia "Numero privado".

Sin pensar tomé el dispositivo y acepté la llamada. Llevé el celular a mi oido y entre cortado pude escuchar —Josefina, se corto la llamada, ¿Esta bien tu señal?

Como habia interferencia, me acerqué a la ventana y hablé —Hola, ¿quien habla? —pasaron unos segundos y no hubo respuesta —¿Hola?

Josefina vuelve y al verme con su telefono se acerco muy enojada y me quitó el dispositivo de las manos y habla —Hola, habla Josefina — aclaró, me miro muy seria y dijo —Si... luego te llamo.

Se cruzó de brazos y me miro enojada.

—¿Que? Pensaba en tomar el menaje por ti —le sonreí para que no me regañe.