#1 Un viejo recordando un viejo amigo
-Apoya a aquellos que te quieran ayudar y reza por aquellos que les costó muy caro hacerlo-.
– Como un viejo anciano en este momento, me encontraba en un bar dónde a los aventureros les encantaba festejar sus victorias, platicar de una nueva aventura o jurar lealtad entre camaradas; Quizá sea por esa hermosa barra de madera bien tallada, esas mesas hechas de un fuerte roble pero bien cuidadas como para no romperse tan fácilmente, esas sillas tan cómodas que tienen un asiento entretejido, una silla arrullo y ese piso tan bien cuidado... Sin dejar atrás las paredes con columnas imponentes que te aseguraban que no se caería la estructura, o no estaríamos vivos cuando eso ocurriese, ya habremos fallecido de vejez, incluso esas pequeñas astillas sobresalientes fuera del bar, era parte de su encanto; O simplemente vienen por la buena bebida y sus meseras tan hermosas, pero no todos son amigos al llegar, algunos se volvieron colegas después de conocerse en este agradable lugar... Justo como él-.
-Quedé tan inmerso en mis pensamientos habituales que no había notado que ya estaba esperándome mi bebida, lista para ser tomada con alegría, y hubiera realizado tal acción de no ser que comencé a escuchar a un par de aventureros haciendo mucho ruido; Uno con un aspecto algo peculiar, el cual hacía más ruido, era un muchacho el cual antes de escuchar su voz, hubiera jurado que podría haber sido una chica, joven el cual llevaba un gran sombrero algo extravagante en su cabeza, un sombrero con punta de pico doblada por la caída del peso de está que poseía una pluma blanca con púrpura, sombrero el cual tenía un patrón peculiar que hacía alusión a llamas de fuego desde el nacimiento del sombrero hasta la mitad de este… Creo que con ver sus accesorios era suficiente para saber que hechizos usaba más; También pude observar que el muchacho poseía una capa de color Roja casi en su totalidad y con las orillas de un color verde, era una capa bastante larga que apenas me permitió ver un poco la vestimenta del muchacho, pues poseía en el, una vestimenta de color rojo y a su lado tenía un bastón con un pedernal en su punta bastante atractivos para la vista-.
– ¿Ese hombre?, ¡Te aseguro que solo sobrevaloran su poder, pero un hechicero de mi categoría podría derrotarlo como si fuese una prueba para un colegio -Mencionó sonriente y en un tono embustero y presumido aquel joven que se hacía llamar hechicero, siendo apoyado por sus compañeros de bebida; Uno de ellos estaba recubierto en una armadura en su mayor parte negro oscuro, pero con algunas franjas de color rojo en las orillas de cada pieza de la gran armadura, era un muchacho de cabello color plateado, desordenado con mechones que casi se entrometían a sus ojos de color verde; El otro compañero pude observar, era un muchacho más sencillo, con una vestimenta que verías en cualquier aventurero novato, un equipo sencillo de cuero, pero el muchacho era visible que tenía Heterocronomía, teniendo un ojo de color blanco y el otro de color azul, cosa que fue lo que más llamó mi atención, incluso pude ver un visible cabello color negro, seguramente no eran de por aqui y no lo decía por sus aspectos, sino por la forma de actuar que tenían-.
– Si hablas de quien creo que hablas jovencito, un hechicero solamente es un pequeño nivel... El hechicero hechiza y a él no le haría nada; En tu tierra será de que enorgullecerse pero aquí eres un estudiante -Dije en un tono insolente mientras llevaba el tarro a mis labios, llenando de la agradable espuma mi barba poblada-.
– Uhh, te dijo novato el vejestorio de allá, hombre -Escuché mencionar a uno de los acompañantes del joven, exactamente el de vestimenta más sencilla, el pelinegro, todo mientras este se dejaba llevar por su actitud engreída-.
– Pues ya verá... hey, vejestorio, entonces, ¿Podría enseñarme algo?, seguro por algo abre la boca -Finalizó mientras se levantaba con una sonrisa embustera, dejándome ver a más detalle su vestimenta, en su sombrero tenía un extraño amarrado que cargaba una bolsa, seguramente de dinero, y su vestimenta roja era lo suficientemente larga para parecer una sola, pero debajo apenas era visible un pantalón negro corto, que no llegaba ni siquiera a sus rodillas; Inclusive pude ver sus ojos de color negro-.
– Solo he venido a beber un poco pero... Creo que darte unas clases me alejará de la cruel rutina -Respondí lleno de confianza mientras me levantaba con calma sacudiendo mi gran túnica y haciendo hacia atrás mi pelo plateado no muy largo, de la edad de mi cuerpo, preparado para salir del lugar y no causar problemas... Después de todo si se me pasa la mano no quiero que sea dentro del bar y que no me dejen entrar nunca más-.
– Usted ha hablado viejo, ya aceptó barbas de llama -Dijo grosero e insolente el muchacho mientras se iba detrás mío tomando su bastón y comenzando a correr mientras como escuchaba aún como sus compañeros lo alentaban y se quedaban en el bar… Quizá no les interesaba observar pues pensarían que me habrían de derrotar fácilmente-.
– Muchacho... Preferiría que aterrizaras bien en caso de que se me pase la mano... -Mencioné ya fuera del bar, pues habíamos caminado lo suficiente para estar cerca de un gran bosque de cerca, me preparé sacando un gran libro de mi túnica amarilla con morado, una extraña combinación que a mí me agradaba, pues mis ojos eran de color morado igualmente que todo el centro de mi túnica-.
– Vamos, seguro que no aguanta ni el viento natural vejestorio -Alardeó el muchacho mientras apuntaba su extraño báculo con un pedernal en la punta...-.
– Muy bien... trataré de no excederme, jovencito... -Dije abriendo mi libro y emanando una gran cantidad de energía... Nemilistli, contrario a la cantidad del chico, era muy débil la cantidad de Nemilistli que emanaba-.
– ¡Llamas feroces e infernales!, ¡Respondan a mi llamado y hagan cenizas a mi adversario! -Escuché decir al joven liberando una chispa desde su bastón con pedernal, chispas que se convirtieron en llamas concentradas de color rojo con algunas brasas amarillas-.
– Vientos, tornados, mi fuerza que se exprese contra estos transtornados -Di en finalización mi recitación para no sobre pasarme con mi fuerza, generando un fuerte tornado que era visible gracias a un color púrpura que expresaba en la mayoría de mis recitaciones, tornado que iba en dirección al muchacho-.
-Y lo que ocurrió a continuación no fue más que el combate más corto que he tenido en toda mi vida, ya que el solo logró hacer llamas de fuego mientras yo provoqué un tornado que lo alzó por los aires y apagó sus débiles llamas, y claro, espere a que cayera sobre su trasero para hablar y molestarlo, aparte de que cayó perdiendo su sombrero desafortunadamente pero dejaba ahora ver su cabello castaño largo amarrado como una cola de caballo con un listón púrpura-.
– Primera lección muchachito... No subestimes a tu contrincante, y... No es lo mismo un hechicero que un Recitador, tenga un buen día... -Dije finalmente para después irme en una postura algo firme y guardando mi gran libro del cual me siento orgulloso, aunque fui detenido por el joven que jaló la cola de mi túnica-.
– Espere... ¿A qué se refiere con "recitador"?, ¡Usted no es nada contra mi!, ¡Solo fue suerte! -Dijo lleno de impotencia aquel muchacho, podía observarlo en sus ojos que fruncían el ceño-.
– Veo que tienes mucho que aprender... Seré amable para explicarte, forastero... En esta tierra existen 3 continentes... El continente norte de dónde seguramente perteneces... El continente central que es donde estamos, y el continente sur que está lleno de selva y monstruos distintos a los que puedan habitar en los otros dos continentes; Un tiempo muy largo el ser el continente céntrico significó un gran peligro, pero aquí no nos dejamos dominar... Ahora tenemos tal poder que no tenemos aventureros mediocres... Mientras tú te haces llamar hechicero, yo soy lo que se le llama… Un recitador -Mencioné con calma mientras lo alejaba de mi túnica-.
– ¿Y cuál es la diferencia? -Preguntó adolorido y casi cayendo por la desesperación e impotencia, sin embargo, no veía realmente que fuera un mal muchacho-.
– La diferencia recae en qué un hechicero invoca poderes externos... En qué hechiza, un hechicero puede hacer recaer en ti una maldición que te pondría mal del estómago; Pero un recitador... Exactamente como su nombre lo describe, recitará el destino de su adversario con su gran poder; Incluso hay más clases aquí, que son más avanzadas que en cualquier lugar... Recitadores, sentenciadores, observadores, esperanzadores... -Detuve mis palabras recordando a alguien sumamente importante para mí, mi respiración se agitaba con recordar su antigua clase-, y Caprichosos... -Finalicé recobrando la postura y el aliento sin dejar que notará el muchacho como me había alterado una simple palabra-.
– ¡Patrañas!, soy de los hechiceros más fuertes que se han enviado a estas tierras para acabar con ese hombre -Dijo con decisión aquel muchacho, evidentemente su orgullo estaba dañado-.
– Los han enviado a morir entonces... Lo lamento por ustedes y sus familiares que han de recibir pronto aquella noticia... -Finalicé mientras me comenzaba a alejar hacia el bar, mi bebida seguramente ya se habría calentado y no queria tomarla aún más caliente-.
– ¡Pues no lo sienta!, ¡Porque yo seré quien acabe con todas las amenazas!, de lo contrario ¿¡Quién lo hará!? -Escuché los gritos del chico que cerraba su puño para apoyarse en el suelo y la otra mano tomaba su bastón, su mirada llena de determinación y un negro brillante de sus ojos por la fuerza de sus palabras… Pero... Esas palabras me hicieron recordarlo... Cosa que me paralizó en dónde estaba y voltee a ver a aquel muchacho... Si... Él se ve tal como se veía en sus inicios... Cuándo los esperanzadores eran la clase más subestimada, en el te veía a ti... Chimali-.