Los días que dormí a tu lado

Summary

El puesto de Subdirector de las empresas Kim esta en disputa, Jeon Jungkook es uno de los miembros más jóvenes de la familia que compite por este puesto junto con su primo Do Hyun, pero tiene algunas desventajas. Jungkook sabe que durante años, su abuelo ha estado detrás de las tierras de los Park, un hermoso lugar en donde planean construir un resort y una zona comercial que les traerá muchas ganancias. Está seguro que de conseguir esas propiedades, su abuelo finalmente se decidirá por el y la guerra se acabará. Así que cuando se entera que el viejo Park le acaba de heredar en vida todo a su único nieto omega, se le ocurre la grandiosa idea de conquistarlo. Jimin es un chiquillo amante de la naturaleza, sencillo y demasiado pueblerino para el gusto de Jungkook, para nada alguien en el que el frío Jeon se interesaría. El plan era simple, conquistar al omega, casarse con él, obtener las tierras y después pedir el divorcio. Lo que no sabe Jungkook, es que ese omega simplón y pueblerino, lo hará ver su suerte y que las cosas no siempre salen como las planeas. -Historia original.✍🏻 -Omegaverse 🐺 -Contenido adulto 🔞 -No acepto adaptaciones. -Historia Kookmin.

Status
Complete
Chapters
40
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4.5 2 reviews
Age Rating
18+

1

Jungkook

Inhala en cuatro tiempos, exhala en seis tiempos. Imagina una luz cálida  que recorre tu cuerpo, comienza por tus pies, luego pasa por tus piernas. Se va llevando toda la tensión...

Cinco minutos de meditación, era todo lo que me podía permitir para no enloquecer con mis propios pensamientos y la presión que cargaba en mis hombros. Guardé los AirPods de vuelta y di una última respiración profunda para continuar mi trabajo en donde lo había dejado. Me gusta pensar que el estrés y la presión son necesarios, sin ellos no estaría ni a la mitad del camino que he recorrido.

Siempre he sido un tipo competitivo y un poco ambicioso, no me avergüenzo de ello. Voy por lo que quiero sin pensarlo y no me detengo. Ni siquiera lo hice por mis padres cuando me preguntaron si quería ir con ellos a vivir una vida tranquila en un lugar cerca de la playa. Nunca entendí porque renunciarían a todo, podían tener una vida cómoda y llena de lujos en la ciudad, pero ambos eran de esas almas libres que no necesitaban mucho para ser felices.

Eran bastante peculiares, renunciaron a vestir ropa de diseñador, a viajar en primera clase, comer en los mejores restaurantes, vivir en un lujoso apartamento  y sobre todo a ser reconocidos y respetados por ganarte todo eso.

Si, eran extraños, pero son unos padres grandiosos que incluso me tomaron en serio para que yo mismo decidiera qué hacer con mi vida y lo respetaron. Se amaban, eran el uno para el otro,  me criaron en un hogar lleno de amor hasta que mi padre un día volvió harto del estrés en el trabajo y nos anunció que había vendido las acciones que tenía en la empresa de su familia. No tardó en convencer a mi madre de irse a vivir con el a un lugar en las afueras de la ciudad  donde podían comer comida orgánica que ellos mismos cultivaban. En menos de un mes, planearon todo y me preguntaron si quería ir con ellos. Por supuesto que me quedé con el abuelo.Mi abuelo se pasó años sin dirigirle la palabra a mi madre, le había pagado las mejores escuelas del país para que pudiera ayudarlo con la empresa que tanto amaba y que pensaba heredarle pero ella se fue, renunció a todo y era feliz.

El abuelo Kim es un viejo duro, me enseñó a no detenerme ante nada, me preparó para ser un tipo exitoso y estoy agradecido. Cada vez que me decía "estoy orgulloso de ti, no eres como tú madre" mi pecho se hinchaba satisfecho por el reconocimiento.

El único problema es que no era el único por el que se sentía orgulloso. Do Hyun, el idiota de mi primo también buscaba su reconocimiento todo el tiempo y mi vida se basó en una competencia constante desde ahí.

Para mi desgracia, Do Hyun tenía algunas ventajas. Empezando con que llevaba el apellido Kim, en cambio, yo llevaba el apellido de mi padre, era una tontería pero una que me recordaba todo el tiempo que estaba en desventaja y que no podía heredarle a mis hijos el apellido de mi abuelo. También estaba el hecho de que el padre de Do Hyun, el hermano de mi madre, no había renunciado a todo para vivir una vida "hippie", él se había quedado y trabajaba duro en la empresa del abuelo.

Básicamente Do Hyun y yo, nos odiábamos, crecimos compitiendo por la atención del abuelo todo el tiempo, Do Hyun contaba con su padre y yo, estaba por mi cuenta. Así que tenía que esforzarme más, estudié más, trabajé más, renuncié a una vida relajada, era hermético y estricto en todo. Tenía que sacarle ventaja al imbécil y lo hacía. Saqué mejores notas que él en el colegio, en la universidad fui el capitán del equipo de soccer y Do Hyun se ganó el mismo título pero en el equipo de basketball. Lamentablemente su equipo no ganó el primer lugar, el mío sí. También le sacaba ventaja físicamente, yo era mucho más atractivo que el, lo heredé de mi padre y pude joderle la vida un par de veces quitándole la atención de las omegas con las que salía.

Desafortunadamente cuando nos volvimos adultos la cosas empeoraron, pensé que cuando acabara la universidad mi vida no iba a ser tan agotadora pero me equivoqué. Ambos comenzamos a trabajar en la empresa del abuelo, una de las mejores empresas constructoras del país. Ahora competíamos por proyectos y Do Hyun era bueno en ello, su padre ayudaba bastante, asesorándolo y acompañándolo todo el tiempo. 

El abuelo había anunciado que en la siguiente reestructura de la empresa habría dos puestos vacantes por jubilación. Así que decidiría entre nosotros dos, quién sería el nuevo subdirector nacional y un puesto más abajo reportándole al subdirector, el director de proyectos del sur del país. Faltaba poco más de un año para eso, pero era poco tiempo para demostrarle al abuelo que yo era mejor que Do Hyun.

Por supuesto que mi primo y yo no queríamos mudarnos fuera de Seúl  y tener un puesto debajo del otro. Por lo que ambos comenzamos una carrera desesperada por ganar el puesto de subdirector nacional.

Los dos lo estábamos haciendo bien, consiguiendo contratos para construir enormes edificios, hoteles y carreteras, que aumentaban las ganancias de las empresas Kim, pero no era suficiente, el padre de Do Hyun a pesar de ser imparcial, representaba un peso a favor de Do Hyun.

—Tu primo firmó para restaurar la carretera de Incheon—murmuró Yoongi, la única persona en quien confiaba en la constructora—Saldrá a celebrar con su equipo de idiotas.

—Pensé que no aceptarían ese presupuesto tan elevado—me tallé el rostro con frustración—El bastardo es hábil.

—Bueno tú lograste comprar esos terrenos cerca de la playa por menos de lo que tu abuelo estaba dispuesto a pagar. El viejo estaba feliz, pensé que te besaría enfrente de todos.

—No es suficiente—negué—Tenemos que conseguir algo que Do Hyun no pueda igualar o todo se irá a la mierda.

—No hay mucho—resopló Yoongi.

—Hay que encontrar algo si no quieres tener que mudarte a Busan el siguiente año y estar bajo la supervisión del idiota de mi primo.

—No es tan malo, me gusta el acento de Busan—rió y yo lo asesiné con la mirada.

—¿Qué hay de ese lugar Crystal Lake? Mi abuelo siempre ha querido ese lugar—chasqueé los dedos.

—Ya lo intenté Jungkook. El dueño ha heredado a su único nieto el lugar, hablé con él hace dos semanas. Apenas escuchó que llamaba de Construcciones Kim, me despachó cordialmente.

—¡Maldita sea! Les están ofreciendo el doble de lo que vale, nunca obtendrán tanto.

—El lugar es bonito—mi amigo se encogió de hombros.

—Hay muchos lugares bonitos para vivir con esa cantidad de dinero. ¡Solo son unos pueblerinos necios!

—No te desanimes, buscaré otras opciones.

—Ve a verlo, tal vez si hablas con él personalmente, acceda. No puede ser tan tonto como su abuelo, inténtalo.

—Como mandes jefe—respondió cansino—iré la siguiente semana. Ahora ¿podemos ir a comer? Desayuné muy temprano y estoy famélico.

—Ve, yo me quedaré a revisar los presupuestos que le llevaré al abuelo—sacudí una mano.

—Bien, te traeré algo entonces—Yoongi palmeó mi hombro—no te estreses tanto, se resolverá.

¡Maldita sea! Estaba cansado, muy cansado de competir constantemente pero no iba a darme por vencido ahora. Esto era importante, definiría mi futuro. Si me sacaban de Seúl, difícilmente lograría volver y no iba a soportar tener que reportarle como subordinado al idiota de mi primo.

El abuelo estaba obsesionado con ese lugar, había estado por años intentando negociar con el dueño, pero el necio, se negaba. El objetivo era construir un hermoso resort con vista al bonito lago que cruzaba por sus tierras. Las vistas eran hermosas según las pocas fotografías que había podido ver del lugar. Mi abuelo estaba dispuesto a pagar el doble de su valor y ni siquiera se habían detenido a analizar la oferta. Por mucho tiempo el abuelo lo dejó a un lado, pero sabía  que seguiría interesado en ese lugar, lo veía como un excelente lugar de descanso para toda la gente adinerada que buscaba un lugar que luciera lindo en las publicaciones de sus redes sociales y los inversionistas estarían dispuestos a meter mucho de su dinero en esa mierda.

Tecleé en la barra de búsqueda de Google  "Crystal Lake", el lugar estaba en un pequeño pueblo cerca Jeonju. Si, era hermoso, pero no había mucho que hacer ahí, era un pueblo tradicionalista y aburrido. Con el proyecto que tenía en manos el abuelo, impulsarían el turismo de primera clase y por supuesto su calidad de vida. Esperaba que Yoongi pudiera al menos tener una conversación con el nuevo dueño, después analizaría mis opciones y ofrecería de ser necesario un poco más.

¡Si, esto era lo que me salvaría de ir a Busan! Lo que me aseguraría tal vez, obtener más acciones en la constructora. Mi abuelo no dudaría en darme ese puesto si lograba llevarle la compra de Crystal Lake y un buen proyecto. Era casi imposible que Do Hyun encontrara algo que compitiera contra esto, tenía que seguir intentándolo.

Tomé el teléfono y le marqué a Yoongi. Respondió a la primera, sabía que no dejaría de insistir hasta que me contestara.

—Yoongi, necesito que vayas a ese lugar Crystal Lake, investiga todo lo que puedas, debe de haber algo que quieran. Si el nuevo dueño es joven, seguro habrá algo que tome, tal vez ofrecerle algunas acciones cuando esté listo el proyecto, lo que sea. ¡Tráeme cualquier cosa!

—Jungkook, jefe, respira—murmuró con la boca llena de comida—iré el lunes, te traeré lo que pueda ¿ok? Ahora solo déjame disfrutar de la comida.

—¡No! Mañana, tienes que ir mañana mismo, esto no puede esperar. Negociar nos puede llevar meses y todavía tendríamos que trabajar en el proyecto. Si le entrego al abuelo esto, el proyecto será mío y difícilmente me enviará a Busan.

—Mañana—musitó cansino—está bien, iré mañana mismo, jefe.

—Bien, disfruta tu comida y tráeme algo.

El bullicio fuera de mi oficina me desconcentró, me levanté furioso, abrí la puerta de golpe y me encontré con el horrible rostro de Do Hyun.

—¡Ey, Jeon!—el imbécil alzó la voz sonriendo, le encantaba recordarme enfrente de todos que mi primer apellido no era Kim.

—¿podrían bajar la voz?—gruñí al resto de personas que lo acompañan—hay gente intentando trabajar aquí.

—No seas amargado, estamos celebrando—sonrió mostrando todos sus estúpidos dientes—cerramos un buen contrato y el equipo está feliz.

—Los felicito, pero bajen la voz—mordí.

—Pido disculpas—murmuró burlonamente—es la hora del almuerzo. Deberías de ir a comer, no es sano permanecer tantas horas con el estómago vacío. En Busan, la hora del almuerzo es a la una ¿sabías?

El idiota sonrío burlón. Creía tener el juego ganado, pero aún faltaba mucho tiempo, todo podía cambiar en un año.

—Me alegra que comiences a informarte de sus horarios, te costará menos acostumbrarte —murmuré antes de cerrar la puerta y dejarlo ahí parado.

Si, conseguiría ese lugar a cualquier costo y terminaría con esta guerra agotadora e interminable. Tenía todo un año para lograrlo, no podía perder tiempo. Todos tienen un precio, todos buscan algo que se puede comprar con dinero y el nieto de ese viejo no iba a ser la excepción.