Solo
Corro en medio de la oscuridad de la ciudad, no tengo ni la más mínima idea de cómo fue que llegue a esto. Puedo sentir como algo o alguien me persigue.
¿Dónde están todos? ¿Por qué nadie responde a mi llamado? ¿Qué está sucediendo? ¿Dónde está el sol?
¡POR FAVOR AYUDENME! ¡ESTOY... SOLO!
Mi vida era normal, trabajo, estudio, amigos, etc. En pocas palabras mi vida era genial, pero ahora todo ha cambiado. Lo último que recuerdo antes de que todo esto sucediera, es el momento en que regresaba a mi casa después de una larga fiesta que habíamos organizado mis amigos y yo, para celebrar nuestra graduación. Me tiré a la cama, y caí en un sueño profundo, el más largo de mi vida, porque aún sigo con la esperanza de que todo lo que estoy viviendo sea solo una pesadilla. Al despertar, intenté levantarme pero un fuerte dolor de cabeza me obligó a quedarme acostado, creo que me pase de tragos la noche anterior. Abrí un poco los ojos para observar a mi alrededor y note que aún no amanecía, entonces seguí durmiendo tranquilamente.
No sé por cuánto tiempo más dormí pero, ya el dolor de cabeza había disminuido, aún parecía no haber amanecido pero yo decidí levantarme a comer algo porque está hambre estaba a punto de matarme. Caminé hasta la cocina, abrí la nevera y saqué un poco de leche. Deje salir un largo bostezo mientras estiraba todo mi cuerpo y mientras lo hacía, mire el reloj análogo de la cocina, quede muy confuso al ver que el reloj marcaba las 11:00 am.
-Rayos, tendré que conseguir uno nuevo. -dije.
Después de haber saciado mi hambre, regresé a mi habitación, me acosté en la cama nuevamente y tome mi celular para hacer cualquier cosa que me quitara el aburrimiento porque ya ni tenía ganas de seguir durmiendo, igual tampoco tenía sueño.
Revise mis redes, actualize mi historia y fue entonces que me percaté de algo. La hora en mi celular marcaba las 11:30 am.
-¿Qué carajo le está sucediendo a todo?
Solté mi celular y encendí el televisor, pasaba de un canal a otro pero todos se encontraban sin señal. Tome nuevamente mi celular, mire mis chats y ví que de todos los mensajes que había escrito, ninguno había llegado a su destinatario. Cada vez me encontraba más confuso, me levanté de la cama, corrí un poco las cortinas para poder observar las calles y la única luz que provenía de allí afuera, era la luz que emitían las lámparas que se encargaban de iluminar las calles todas las noches. Todo era demasiado confuso, entonces decidí darme una ducha para despejar mi mente. Terminé de ducharme, me vestí, revise mis chat y los mensajes aún no eran entregados a los destinatarios. No podía seguir más tiempo encerrado en la casa, necesitaba salir y tomar un poco de aire, no me importaba qué hora fuera, necesitaba salir.
Llegué a la puerta, la abrí y salí. Inmediatamente sentí como el frío de la noche golpeaba mi cara y entraba hasta lo más profundo de mis huesos, qué bueno que había decidido traer conmigo una chaqueta.
Caminé por varios minutos mientras observaba todo a mi alrededor, debía estar realmente aburrido para estar caminando por aquellas calles desoladas y oscuras, pero lo que más sobresalia, era la soledad de las calles y no exagero al decir que estás eran las calles más solas que he visto en mi vida. De verdad que todo era extraño, un silencio absoluto, calles totalmente vacías, hasta en las calles más transcurridas se observaba una soledad total.
Mientras miraba al suelo, vi una lata vacía, la pateaba como un niño golpea un balón de fútbol, hace tanto tiempo que no hacía algo tan infantil como esto. Me encontraba tan perdido en mis pensamientos que lo único que me saco de ellos fue el sonido de la alarma de un auto que se había activado al haberlo golpeado tratando de patear la lata.
Mire el carro y luego rode mis ojos a la casa que se encontraba frente a mí.
En ese momento solo tenía dos opciones, la primera era esperar a que el dueño saliera y afrontar las consecuencias.
La segunda era, salir corriendo y evadir mis responsabilidades.
Yo elegí la primera. Espere bastante rato pero nadie salía, la alarma del carro se apagó y nadie había salido de la casa. Mire a hacia los lados encontrandome con bares y discotecas cerradas. En mi mente estaba empezando a surgir teorías que no quería que fueran reales, pero debía comprobar si esos pensamientos era reales.
Grité con todas mis fuerzas esperando que alguna luz se encendiera o que alguien acudiera, pero nada de esto sucedió. Lanze piedras a las ventanas y nada sucedía.
Todo lo que hacía, solamente comprobaba que realmente yo estaba solo.
Un fuerte sonido empezó a sonar por toda la ciudad, este sonido era parecido a una alarma de seguridad, no sabía de dónde provenia aquel sonido, parecía venir de todos lados.
El pánico comenzó a invadirme y cuando me di cuenta, ya estaba corríendo de regreso a mi casa. Corría sin parar y mientras corría miraba a mi alrededor, todo seguía normal, nadie aparecía, nadie salía de su casa, ninguna luz se encendía. ¿Pero por qué está sucediendo esto?, ¿Acaso soy el único que está escuchando este ruido? O es que ¿Realmente estoy completamente solo, en la ciudad?
Finalmente llegue a mi casa, abrí rápidamente la puerta y entre cerrandola de golpe. El sonido aún seguía resonado por todos lados.
Han pasado varias horas desde que el sonido cesó, ocho horas aproximadamente y el sol sigue sin aparecer. He tratado de comunicarme con mis familiares y amigos pero todo ha sido inútil, las llamadas se encuentran fuera de servicio. El internet no funciona. Decidí ir a las casas de mis amigos pero en ninguna de ellas encontré a alguien. Me estoy empezando a desesperar.
Ya ha pasado aproximadamente una semana, todo sigue como el primer día, no importa las horas que pasen, todo sigue oscuro, no quiere amanecer, parece ser que ya nunca más volveré a ver la luz del sol. He pasado todo este tiempo encerrado aquí en mi casa. No me había atrevido a salir porque tengo miedo, desde hace dos días me he sentido observado.
No quiero salir pero debo hacerlo la despensa se encuentra vacía, debo conseguir alimentos pero no tengo mucho dinero.
¡Qué importa el dinero, no hay nadie en esta ciudad, así que no habrá problema con que tome ciertas cosas!
Tomo mi celular y mi chaqueta y salgo de la casa. Me encuentro caminando hacia el supermercado en el que solía comprar mis alimentos. Llegando allí abro la puerta, tomo todo lo que quiero y salgo.
Emprendo mi regreso a casa rápidamente caminando a gran velocidad, casi corriendo. Hace pocos días había empezado a nevar, anunciando que la Navidad comenzaría dentro de varios días.
Con cada paso que daba mi velocidad aumentaba, no me gustaba esa sensación de sentirme observado. Me detuve en seco al percatarme de unas huellas en la nieve, estás se dirigían hacia debajo del puente de la ciudad. Era imposible que las huellas fueran mías porque yo no había caminado por allí antes.
Una pequeña luz de esperanza empezó a surgir en mi, tal vez no estaba solo, tal vez al fin había encontrado a alguien.
Comenzé a seguir el rastro pero me detuve al escuchar un suave sonido que cada vez incrementaba más hasta convertirse en un fuerte rugir. Estaba aterrado por lo cual comenzé a correr, eso es lo que cualquier persona haría estando en mi lugar.
A medida que avanzaba podía sentir como algo o alguien me perseguía, corría y corría pero aquello seguía detrás mío.
Ahí estaba yo, corriendo sin parar, huyendo de algo desconocido para mi, sin tener la certeza de saber si lograría escapar. Mis piernas empezaban a temblar, mi respiración comenzaba a agitarse, no podría seguir más tiempo. Afortunadamente llegue a mi casa y entre rápidamente. Me detuve detrás de la puerta jadeando, deseando que aquello que me perseguía no quisiera entrar aquí.
Subí a mi cuarto, me senté intentando calmarme.
-¿Qué demonios era eso? -me pregunté.
Encendí el televisor olvidando que no encontraría nada para ver, pero una pantalla azul sería lo primero que vería al encenderlo. En medio de la pantalla azul se encontraba un mensaje que decía “Comunicado de Emergencia” y una voz empezó a hablar.
-Felicidades sujeto prueba número 2, has sobrevivido una semana en la dimensión oscura, tenga en cuenta que la complicaciones ya han sido enviadas. -terminado de hablar, la pantalla azul desaparecio.
¿Dimensión oscura? ¿Sujeto prueba? ¿Número 2? ¿Más complicaciones?
Tenía tantas preguntas que nadie podría responderme. El pánico me había invadido, no podía pensar ni razonar, ¿Qué rayos significaba todo esto?
Caminaba de un lado a otro tratando de comprender todo lo que estaba sucediendo y así estuve por varios minutos.
-Puedo intentar salir de la ciudad. -pensé.
Como no había pensado en esto antes, quizás fuera de esta ciudad todo este normal, además podría entrar a mi apartamento a sacar algunas cosas. El apartamento se encontraba en un edificio que quedaba justo en la salida de la ciudad.
Tomé un bolso, en ella guarde algunas mudas de ropa y el poco dinero que tenía. Ya estaba listo para irme, comenzé a caminar hacía la puerta y cuando lo hacia, escuché cómo la puerta del baño era forzada, como si alguien estuviera intentando salir de él. No sé porque la puerta del baño tenía seguro, pero lo que si sabía era que había alguien ahí dentro. Me acerqué lentamente al ver como el golpeteo se detuvo, ya estaba lo suficientemente cerca de la puerta cómo para abrirla pero no estaba seguro de si debía hacerlo.
La puerta era atravesada por algo que intento agarrarme, por suerte yo tenía buenos reflejos, evitando ser atrapado. Corrí lejos de la puerta y salí de la casa, escuché aquel mismo rugir pero esta vez provenía de mi casa.
-¡Debo escapar rápidamente de aquí!
Necesitaba un carro para escapar, no tengo carro pero debía conseguir uno, intenté abrir la puerta de uno que se encontraba en la calle cómo lo mostraban en las películas pero no me funcionó y al contrario, se encendio la alarma del carro, creo que esto atrajo la atención de aquello que me había perseguido antes.
Me interne por un callejón estrecho y oscuro, de esta manera podría escapar de lo que sea que me persigue, luego termine entrando a un bosque, tal vez era la manera más segura de llegar al apartamento sin exponerme por las calles.
El apartamento estaba bastante lejos y por esa razón me tarde tres días enteros (o en este caso noches) para llegar a él. Estuve a punto de perderme mientras caminaba por ese bosque, pero afortunadamente logré orientarme. Salí del bosque rápidamente, pero primero me aseguré de que no hubiera ninguna criatura cerca al lugar. Caminé rápidamente, entre al edificio, subí por las escaleras olvidando que podía usar el ascensor, bueno tampoco sabía si este se encontraba funcionando. Ya había subido varios pisos cuando escuché unos pasos que provenían de los pisos inferiores. Mire hacia abajo y ví a alguien subiendo por las escaleras a gran velocidad, podía sentir las fuertes y rápidas pisadas, me di cuenta de que aquello no era humano. Recordé el ascensor y corrí hacia el. Apreté el botón desesperados varias veces para que se abriera rápidamente, finalmente se abrió, entre rápidamente, elegí el piso y comenzó a cerrarse. Cuando se cerraba pude escuchar cómo los pasos cada vez se acercaban más a mi. La puerta se cerró completamente y aquello que me perseguía le dio un fuerte golpe al ascensor haciendo temblar el lugar donde me encontraba. El ascensor comenzó a ascender, la puerta se abrió al llegar al destino. Salí corriendo hacia mi apartamento porque aquello se dirigía hacia este lugar. De la desesperación no era capaz de abrir la puerta y entonces finalmente lo ví.
Observe el aspecto de aquella criatura que todo esté tiempo me estuvo siguiendo. Era alta, con brazos largos, su piel era oscura, sus manos eran gigantescas, estaban rodeadas por pelaje. Me detuve en el intento de abrir la puerta, ya no había nada que pudiera hacer, este era mi fin. Aquella criatura se encontraba a solamente un metro de mi, estiró sus brazos hacia mi y cerré mis ojos esperando mi final.
De repente me encontraba dentro del apartamento, viendo como alguien intentaba cerrar la puerta. Cuando aquella criatura estuvo a punto de atraparme, una persona abrió la puerta de mi apartamento jalandome hacia dentro de este mismo. Por más rápido que hayan sucedido las cosas, la criatura había logrado meter una mano, evitando cerrar la puerta. Yo tenía que hacer algo para ayudar a esa persona que me había salvado. Tomé un cuchillo y empecé a apuñalar la mano de la criatura quién finalmente saco la mano mientras rugía fuertemente, cerré la puerta y le pase el seguro.
-Gracias por salvarme -le dije a esta persona que se encontraba frente a mí.
-No tienes que agradecermelo, cualquiera hubiera hecho lo mismo. -respondio él -Mi nombre es Chris. -estiro su mano hacia la cual estreche.
-El mío es Bruce.
-¿Sabes algo acerca de todo esto que está sucediendo? -negue con la cabeza -Debí haberlo pensado.
-¿Tú sabes por qué está sucediendo esto?
-No, pero tengo teorias de que esto podría ser un experimento por parte del gobierno que se ha salido de control.
-Eso suena bastante loco.
-Para mí ya nada suena loco.
Después de hablar por varios minutos me confesó que había recibido un mensaje, exactamente el mismo mensaje que yo recibí al encender el televisor, con la diferencia de que él había sido llamado cómo “sujeto prueba número 3”, lo que significaba que aún había alguien más aparte de nosotros o quizás más de una persona.
Antes tenía un propósito, sobrevivir en esta soledad, pero ahora tengo uno nuevo, encontrar a aquellos que cómo nosotros, están sobreviviendo en este lugar. No tenemos el más mínimo indicio que nos pueda indicar cómo comenzó esto ni del por qué estamos aquí, pero lucharemos juntos por recuperar nuestras vidas, esas vidas en las que solíamos ser felices. No importa que problemas tuviéramos en nuestra vida normal, al menos allí estábamos rodeados de gente que nos apreciaba. Vamos a recuperar esa vida cueste lo que cueste porque está lucha no ha terminado, al contrario, apenas está iniciando. Ya no soy débil, ahora soy más fuerte porque ya no estoy...
Solo.
Fin.