Quemado
Será que el día recuerda mi cara
O solo llora en la madrugada
Abrazado a un tiempo que solo separa
Sombra de aquella, que un día fue halada
Si la sombra habla que pida perdón
Que se arrodille y suplique
Llore y se arrepienta de corazón
porque no la salva ni lo que predique
Arder, tenés que arder
Porque no mereces más que eso
Sombra que no intenta ni pertenecer
Que deja a mi corazón preso
Que tus gritos invadan el palacio
Porque de tu pesar soy reacio
Sombra imbuida en tristeza
Que sepas que por ti nadie reza
Perdí un sentido entre la ceniza
Que ahora aulla junto a la hornalla
Cantando sonatas entre una risa
Se escuchó el golpe para que alguien vaya
Cayó uno y cayó otro
Cayó el tiempo
Cayó la luna
Cayó la sombra enfrente de la cuna
Alumbra la medianera
Con un aroma a hogar
La sombra fría era
Con un agujero sin reparar
No hay razón para ser sombra
Ni razón para acabar
Vuela el que no maniobra
Y acaba el que se va a matar