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¿Has estado alguna vez en una de esas situaciones a las que no recuerdas con exactitud como llegaste ahí? bueno, esta no era una de esas situación, pero a veces se sentía tan raro que llegaba a sentirse así.
• En la sala de música en quince minutos.
Rueda los ojos al leer, está, es una de esas veces en que no sabe como fue que termino metido en todo esto.
Lleva más de tres meses con estos encuentros clandestinos entre él y su gruñón tutor de química. Recuerda muy bien el día en que el entrenador le dijo que debía tomar tutorías o no podría seguir en el equipo de rugby de la escuela; no era que Harry fuera un mal estudiante, por el contrario tenía muy buenas notas y ser jugador de rugby solo mejoraba las cosas, todo eso hasta que entro a la clase de química de la Señora Smith, la profesora lo odiaba y él la odiaba a ella, por ende era incapaz de entender sus clases por más de que se esforzará, así que por culpa de esa odiosa profesora es que Harry termino tomando tutorías martes y jueves después de clases con el presumido Louis Tomlinson, no se llevaban mal realmente pero en sus tutorías se metía de lleno en el papel de profesor histérico y regañon.
Sus primeros encuentros se basaban en regaños por parte del castaño y malas palabras por parte del rizado. Harry estaba frustrado, odiaba tener que tomar tutorías y sentirse inferior al lado de Louis, ver como se regocijaba diciendo que era más que él... o tal vez solo le molestaba lo sexy que se veía mientras le daba las tutorías. Harry nunca supo con certeza cuál era su orientación sexual, nunca tuvo tiempo para fijarse en esas cosas, siempre estaba metido en sus estudios y la practica de rugby, los fines de semana los ocupaba en casa de su abuela ayudándola con lo que necesitara y terminando trabajos, en vacaciones solía entrenar todos los días en las mañanas y en las tardes cuidaba a las hijas de su vecina, así que realmente nunca tuvo tiempo para fijarse en si le gustaban las mujeres o los hombres.
Claro que eso cambió un martes de tutoría, después de cuarenta minutos de regaños por parte del castaño, Harry por fin entendió el tema que estaban estudiando y pudo resolver él solito los ejercicios de su tarea, se emocionó, se emocionó bastante para ser sinceros, tanto que terminó saltando a los brazos de Louis cuando le dijo que todo estaba bien, el castaño se río de su comportamiento infantil, saltando en sus brazos y gritando que lo había hecho, luego, todo fue rápido y confuso.
- Te ves hermoso feliz y no usando tu boquita para decir malas palabras. - le había dicho Louis, acariciando suavemente su mejilla, el rizado se ruborizo y bajó la mirada, pero no se alejó, al contrario, se acercó más, en los fuertes brazos del castaño, siendo abrazado con fuerza por la cintura, sentía su respiración mezclarse con la suya, pero fue orgulloso (un completo cobarde) y se alejó, empujándolo levemente.
- Tengo que irme. - Dijo sin mirarlo mientras recogía sus cosas, sentía la mirada del castaño en su espalda, pero no tenía la valentía de mirarlo aunque estuviera muriendo de ganas por dentro. Para ser sinceros si lo piensa ahora, no sabia muy bien que le sucedía en ese momento, no sentía la tensión sexual del momento, solo nervios de estar cerca del castaño, con sus palabras repitiéndose una y otra vez en su cabeza, nunca pensó en Louis de una forma sexual, solo le parecía lindo, y le gustaba verlo molesto, así se veía sexy pero sin dejar de ser lindo y tierno, claro eso cambió en segundos.
Louis lo tomó de la cintura y lo volteó hacia él, un acto suave pero firme, se acercó a él acorralandolo contra el escritorio, dejándolo sin escapatoria. La respiración de Harry era entrecortada, no era capaz de mirarlo a lo ojos, solo podía ver sus finos labios, se veían tan suaves, deseaba tanto poder tocarlos.
- Vamos. - Habló Louis, tomándolo del mentón, levantando su cara, mirándolo a los ojos, sus pupilas estaban dilatadas y se veían tan profundos, que soltó un jadeo involuntario. - Sé que quieres ésto, tanto como yo.
Luego de eso terminaron sin ropa, Harry siendo tomado por Louis en el escritorio de su profesor de historia, sus gemidos y jadeos eran suaves, intentando callarlos en la boca o cuello del otro, aunque claro, no estaban siendo nada discretos, el choque de sus pieles resonaba por todo el salón, con la posibilidad de cualquiera que pasara por ahí los escuchara.
Al día siguiente, Harry tuvo que faltar a su entrenamiento, mintiendo sobre estar enfermo, aunque claro, lo parecía, estaba hecho un desastre, había dejado sus habituales camisas abiertas hasta el pecho y las reemplazo con un gran sweater gris, y sus jodidamente apretados Skinny jeans, por unos joggers negros, acompañados de unas vans blancas, sus rizos estaban revueltos, y le dolía cada músculo del cuerpo incluso al respirar. Por supuesto, el rizado no le dijo a su tutor que era virgen, por lo cual fue follado duramente en ese duro y muy incómodo escritorio.
Después de eso, se veían día de por medio, en la escuela, en el auto del castaño, en casa del rizado, incluso una vez lo hicieron en el baño del cine. Ese día llegaron por separado, cada uno con su grupo de amigos, ninguno de los dos sabía que el otro iba a estar ahí, así que solo aprovecharon la oportunidad, se dieron una mirada rapida antes de entrar a la sala a ver la película, en medio de está, el rizado, quien estaba unas sillas más adelante, se levantó y se dirigió al baño, no hubo necesidad de hablar, o enviar algún mensaje, ni siquiera de darse una mirada; Cinco minutos después Louis estaba entrando al baño, poniendo pasador y metiéndose en un cubículo sujetando el culo del rizado, mientras este envolvía su cintura con sus largas piernas, mientras se devoraban la boca con necesidad.
- Déjame chupartela primero. - Susurro el rizado mientras le abría el pantalón al castaño con manos ágiles, pero Louis detuvo sus movimientos, sacándole un gruñido de frustración al rizado.
- No tenemos tiempo para juegos, se que prefieres tener mi polla en tu culo que en tu boquita, ¿no?
El rizado sólo asintió, cegado por la excitación, se sentía muy necesitado en ese momento, necesitaba tener a Louis dentro suyo o moriría - sí, podía llegar a ser muy exagerado en ocasiones- por lo que bajo sus pantalones con desesperación y movimientos torpes, se volteó y sacó su culo, meneandolo hacia Louis pidiéndole que lo tomara, lo cual provocó una risa ronca en el castaño, amaba verlo así, necesitado y dispuesto para él.
- No has tenido mi polla en tu culo en dos días y ya estas como puta necesitada ¿verdad? - El castaño susurro en el oido del rizado, provocándole un jadeo, acariciando las mejillas de su culo, apretandolas y separandolas, para luego dar un azote, sacándole un gemido bajito al chico bajo él. - Habla. - Su tono fue serio y demandante, su voz ronca por la excitación y sus manos afianzaron el agarre en la piel del rizado, sin llegar a lastimarlo.
- S-sí, te necesito, te necesito tanto, necesito tu polla llenandome, por fav-¡Ah! - No pudo terminar de hablar, el castaño había introducido dos dedos en su entrada, dolía pero no era un dolor malo, era un dolor cargado de placer, le encantaba que Louis fuera duro con él, que fuera demandante, que lo tomara como quisiera, que usara su cuerpo como quisiera.
El castaño lo penetraba con sus dedos, movía sus dedos en forma de tijeras y luego los torcia, dándole placer al rizado y abriendolo al mismo tiempo, no duró mucho, pues no tenían mucho tiempo.
Tapó la boca del rizado con su mano, acercandolo a su pecho, mientras que con la otra mano alineaba su erección con la rosada entrada del otro chico, penetrandolo lento, sin llegar a lastimarlo por no prepararlo bien, cuando estuvo totalmente adentro soltó un gruñido, amaba como se sentía el interior del rizado, cálido y apretado, tomándolo como nadie. Harry comenzó a mover su cadera intentado autopenetrarse, pero fallando debido al agarre que el ojiazul ejercía en él. Louis comenzó sus estocadas duras y certeras, debido a la posición, robándole gemidos y lloriqueos al rizado, quien pedía por más...
- ¡Styles! - La voz de su profesor de historia lo saca de sus pensamientos, unos muy sucios pensamientos, voltea a mirarlo de inmediato sin poder evitar recordar lo que hizo en el escritorio detrás de él. - ¡Dejé de estar soñando despierto en mis clases! la próxima vez lo enviaré a dirección.
Harry solo asintió, con sus mejillas ardiendo, sin saber que decir, últimamente vivía en las nubes, unas nubes llamadas Louis, pero aún así prestaba atención en clase y cumplía con todo, pero claro eso no era suficiente para el señor Clark aún así, trato de seguir prestando atención a la explicación, debía sacar un buena nota en su próximo examen, así que sacudió esos ojos azules de sus pensamientos.
Unos minutos después, su teléfono volvió a distraerlo, era un nuevo texto ¡mierda! Louis le había escrito antes y lo olvido por estar fantaseando. Reviso el mensaje sin que el señor Clark lo notara.
• ¿En dónde mierda estás?
• Llegó en cinco minutos.
Envió el mensaje y levantó la mano, llamando la atención de su profesor, después de excusarse y mentirle diciendo que se sentía mal y necesitaba ir a enfermería, su profesor lo dejó salir, sabía que no le creía, su excusa era predecible y si no iba al baño o a la enfermería, su entrenamiento se adelantaba, pero por alguna extraña razón tampoco le decía nada al respecto y lo dejaba marchar.
Debía correr e inventar una excusa para Louis, sabia que debía estar molesto, no solo lo dejó esperando quien sabe cuánto tiempo, sino que había ignorado su primer mensaje, no es como que el castaño le reclamara por no contestarle, pero Harry se sentía culpable cuando no lo hacía.
A veces se ponía a pensar en lo cómico que resultaba ser la situación, él era el mejor jugador de rugby de la escuela, su cuerpo era grande para un chico de 17 años, sus hombros anchos, su cintura pequeña y sus piernas largas y bien formadas, era de los estudiantes más populares por obvias razones y aunque no le interesaba lo que decían los demás, sabía que también era muy deseado por los estudiantes, incluso alguna vez escuchó rumores, chismes sin sentido de él siendo un completo 'imbecil y mujeriego' si se le preguntaba a una de las chicas, te diría que Harry ha follado con más de media escuela, aun cuando ni siquiera le hablan; por otro lado, estaba Louis, el mejor estudiante de la escuela, el protagonista de todas las obras escolares, el encargado de tutorías de química, física y cálculo, un cerebrito sin remedio, con una voz angelical y sí, era igual o incluso más popular que Harry pero Louis no tenía una 'fama' él era conocido por lo que realmente es, por todos sus multiples talentos, sus buenas notas, su generosidad y amabilidad, no por un chisme sin sentido. Eran tan diferentes, pero tan parecidos a la vez que se complementaban a la perfección, también está el hecho de que cualquiera diría que Harry siendo un fuerte jugador de rugby sería quien llevaría el control de la situación, pero como ven, ahí va él corriendo por su chico del teatro, siguiendo cada una de sus órdenes sin desobedecer, haciendo lo posible por complacerlo y odiandose cuando lo hacia molestar (en secreto le gusta que Louis se moleste con él porque se vuelve más posesivo y demandante pero claro no se lo dirá nunca, como nunca le ha contado que era virgen en su primer encuentro) Harry realmente amaba complacer a Louis en lo que fuera.
Después de correr al otro extremo de la escuela e idear un plan decente, el cual se basaba en darle una mamada a Louis, entro a la sala de música, encontrando al chico tocando el piano, era un melodía que no reconocía, el castaño no había notado su presencia, estaba dándole la espalda, ver a Louis tocar el piano era de las cosas favoritas de Harry, la pasión con la que tocaba, teniendo un porte elegante y sostificado, era tan hermoso a los ojos del rizado, que si le preguntaban, diría que Louis es una completa obra de arte, la mejor creación en toda la historia del mundo.
Se acercó al castaño con cuidado, sin ser ruidoso, cuando estuvo a su lado se arrodilló y gateo acomodándose en medio de sus piernas, Louis no lo miró, siguió tocando, como si no existiera, hacía eso cuando estaba molestó, así que Harry siguió con su plan.
Con movimientos delicados, desabotono y bajo la bragueta del pantalón, miro a Louis y esté aún sin mirarlo, se levantó levemente del banco para permitir que bajara su pantalón, Harry lo hizo enseguida, bajando el pantalón y bóxer hasta los tobillos del castaño.
Una pequeña sonrisa se asomó en los labios del rizado cuando vio el semi erecto pene, su boca se abrió levemente, y aunque quería tenerla llenando su boca, jugaría un poco primero, sabia que eso enloquecía a Louis.
Sus dedos empezaron a acariciar desde los tobillos, subiendo por sus pantorrillas hasta sus muslos, mientras besaba, lamia y mordía la cara interna de los perfectos muslo de Louis, subía desde sus rodillas hasta rozar los testículos con su nariz, para hacer el mismo procedimiento en su otra pierna, el castaño gruñia y soltaba ligeros suspiros y jadeos pero sin dejar de tocar en ningún momento.
Sus manos empezaron a subir, acariciando las caderas del castaño, mientras seguía el trabajo de besar y morder los muslos del chico, Louis estaba completamente duro, su polla goteando presemen, necesitando ser atendida, Harry subió su mirada, encontrándose con unos ojos casi negros por sus pupilas dilatadas, dejando una pequeña esfera de azul, jadeo justo en la polla del castaño, decidió terminar con el juego y aún mirándolo a lo ojos, tomó la polla entre sus dedos y empezó a lamer el glande como si de un helado se tratara, saboreando el presemen, Louis gimió alto, dejando el piano olvidado, cuando el castaño introdujo un poco más de la mitad de la polla en su boca mientras con su mano tomaba la parte del falo que no entraba, empezó un vaivén lento, chupando con fuerza, ahuecando sus mejillas y enrollando su lengua en la polla, Louis soltaba gemidos y gruñidos bajos.
Harry se separó para tomar aire, sin detener el vaivén de su mano, Louis le sonrió y tomó sus rizos con una mano, con fuerza lo tiró hacía él para unirse en un desesperado y obsceno beso, el castaño lo besaba con fuerza sin soltar sus rizos y Harry sin detener el movimiento de su mano en la polla de Louis.
Se separaron por falta de aire, Louis afianzando más el agarre en los rizos del chico, mientras se pone de pie. Harry lo miró con una sonrisa coqueta, respiró profundo y relajó su mandíbula, sabía lo que Louis iba a hacer y le encantaba. Como si fuera un acto coreografeado, Harry abrió su boca, respirando por la nariz, Louis guió su cabeza a su polla, haciendo que esté la tragué casi por completo, no se mueve, deja que el rizado se tome un momento para poder tragarla toda, Harry ha cerrado sus ojos con fuerza, respirando por la nariz para evitar arcadas, relaja aún más su mandíbula y baja aún más tomándola toda, sintiendo como la polla llena su boca hasta golpear su garganta, como su nariz roza con la pelvis del castaño y como éste gime de satisfacción. Nuevamente Louis sujeta sus rizos con fuerza, manteniendo su cabeza firme y empieza a follar la boca del rizado con fuerza haciendo que tenga arcadas, lo que lo excita aún más, follando esa hermosa boquita cada vez más rápido, con más fuerza.
Algunas lágrimas escapan de los ojos de Harry, sus ojos cerrados con fuerza mientras Louis folla su boca. Su polla duele, siente sus pantalones tan apretados, haciendo que el dolor sea insoportable, necesita tanto poder tocarse. Los movimientos de Louis son cada vez más rápidos, fuertes y descordinados, Harry sabe que esta cerca, abre sus ojitos y lo mira, el castaño tiene los ojos cerrados, su boca levemente abierta, soltando gemidos y maldiciones, su frente tiene una leve capa de sudor y siente que se puede venir de solo verlo mientras folla su boca rudamente, solo buscando su liberación.
- Me voy a venir. - Louis susurra, con su voz ronca, soltando gruñidos.
Louis abre los ojos, Harry sigue mirándolo, con sus ojitos cristalizados, sus mejillas rosadas y mojadas por las lágrimas, Los ojos de Louis se ven totalmente negros, llenos de lujuria y placer. Toma la cabeza del rizado con fuerza, sin dejar de mirarlo y hace que tragué toda su polla, dejándolo pegado a su abdomen, con un gruñido se viene en la garganta de Harry, lo sostiene contra él sin dejarlo respirar. El rizado siente su vista nublada al no poder respirar pero traga todo el semen de Louis, unos segundos después lo aleja, soltando sus rizos, Harry cae al piso, tosiendo y boqueando por aire.
- ¿Estás bien? - Louis se agacha, tomando su rostro en sus manos, viendo lo destruido que se veía. - Perdóname, me deje llevar, respira. - Susurró abrazándolo hacía su pecho y masajeando su espalda, Harry sonrió ante el acto del mayor y se acurruco más cerca en su pecho.
- Estoy bien, estuvo perfecto. - Su voz salió en un susurro, estaba ronca y le dolía al hablar. Levantó su cabeza para poder mirarlo a los ojos, sonriendole.
- ¿seguro estás bien? ¿no fue mucho? - Volvió a preguntar el castaño, acariciando su mejilla.
- No fue mucho. - Sonrió pero bajo la mirada de nuevo. - no estoy bien ... me duele. - Esto último lo dijo con un hilo de voz, tan bajó que si no estuviera abrazado a Louis, éste no le habría escuchado.
- ¿Y - Lo tomó de las mejillas de nuevo, para mirarlo a los ojos. - Qué quieres que haga?
Harry se acercó al chico, lamió el labio inferior de Louis y luego frotándose contra él casi gimió. - Follame.
- Eres una maldita puta necesitada. - Louis lo alejó un poco, impidiendo que se frotara en él, su tono era duro, dominante, la preocupación de segundos antes desapareciendo por completo. - ¿Creés que te voy a follar después de hacerme esperar por más de media hora? - Se alejó por completo y se levantó acomodándose sus pantalones.
- Pero no puedes dejarme así. - Protestó Harry, mirándolo desde el piso, su erección dolía, necesitaba que el castaño lo follara. Louis le dio una mirada fría y dura. - Por favor Lou, te necesito. - Volvió a intentar, esta vez acercandose al castaño, mirándolo con ojos suplicantes y un ligero puchero. - Por favor necesito sentirte dentro, necesito que me folles tan duro que te sienta por días. - Acariciaba el torso del castaño a medida que hablaba poniendo ojitos de cachorro esperando que funcionara.
- Me encanta cuando me ruegas. - Dijo, inclinándose para hablarle al odio. - Pero fuiste malo, bebé, ahora tienes que pagar. - Mordió el lóbulo de su oreja y se alejó, le dio un beso en la mejilla y caminó hacia la salida, dejándolo caliente, muy necesitado y molesto.
- ¡Hijo de puta! ¡te odio! - Gritó mientras corría para alcanzar al castaño, quien se giró con el ceño fruncido, totalmente serio, sabía que la había cagado pero no podía dejarlo así.
El castaño eliminó el espacio que había entre ellos, caminando amenazadoramente hacia él dándole una mirada fría y cargada de enojo, Harry instintivamente dio un paso atrás, ahora hecho un manojo de nervios, Louis tomó su rostro con fuerza para que no apartara su mirada.
- Cuida tus palabras. - Susurró, su tono era duro al igual que su mirada, Harry intentó hablar, pero el agarre de Louis se intensificó, impidiendo cualquier movimiento. - No olvides tu posición Harry, no olvides quien manda y deja de comportarte como una perra caprichosa que sabes cuanto lo odio. - Lo soltó y se alejó nuevamente, dejándolo solo, con una dolorosa erección y aún más molesto.