Carrera a tu corazón

Summary

El debut en el mundo del automovilismo puede ser un desafío abrumador, pero Franco Colapinto: el nuevo fichaje del equipo Williams Racing, la suerte parece que le sonrio. Sin embargo, no es el único que ha tenido un golpe de fortuna. Una joven chilena y talentosa corredora de McLaren también ha recibido su oportunidad. Ahora, ambos deben demostrar su valía en la cima del automovilismo para asegurarse un lugar en sus respectivos equipos y hacer realidad sus sueños.

Status
Ongoing
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
18+

Cap 1: Clasificación.

La vida de un piloto de fórmula 1 no es precisamente la mejor si no se tiene dinero bajo el brazo, por lo que para la ahora llamada "la flecha chilena" al entrar en este lugar, en este equipo... Era cuanto menos, extrañó.


Paso de la f2 a esto, al mejor puesto que una persona puede pedir en la mejor competición del mundo automovilístico... Y aun no cae a la realidad.


Esta en su habitación de hotel, sabiendo que hoy el mundo afuera la conocerá, todos le tendrán sus ojos en ella.


Y encima su equipo que también tiene un ojo en ella, pesando si fue buena la idea de dejar a Norris por esta joven promesa.


Su mano derecha tira un poquito de su pantalón bordó a modo de pellizco, la luna brilla por la ventana y las luces prendidas en su habitación disipan la luz natural.


Suspira, esperando que todo salga bien en la carrera de hoy...


Alza su cabeza, viendo el espejo enfrente suya, suspiro.


—Tú puedes, weona... Nada es difícil para ti...


Ella se levantó de su cama y camino hasta la ventana, viendo a lo lejos el circuito de yeda y como las luces de la pista brillan con intensidad, como si fuera una enorme gema en un gran desierto.


Escucho unos toques en su puerta, yendo para abrirlo.


—Hola Óscar.


El australiano movio su cabeza hacia arriba, un gesto leve que la chilena solo respondió dándo el pase para adentro.


—¿Estas lista para hoy?


—Tengo muchos nervios... Presion...


Él le dio un leve golpe en el hombro de su compañera.


—Tranquila, todo ira bien, ya lo veras, si logramos pasar, que sera asi. —Óscar se acercó a ella y su mano apretó el hombro suavemente, a modo de apoyo. —El siguiente sera en Australia... Asi que, posiblemente te invite a sitió cercanos, quien sabe puede que conozcas a otros artistas con mucha suerte.


—¿Tu crees?.


—Claro que si, vamos, seguiremos hablando en el Paddock.


Al salir de la habitación, los dos vieron que alguien de otro equipo estaba afuera, iracundo y dando insultos.

Ese hombre iba a seguir hasta vio a los amigos.


—¿Que? ¿No tiene algo mejor que hacer ustedes dos?.


Sin embargo, la ira que sentía ahora se paso a la chilena, mas que nada por ser la unica entre tantos hombres.


—No sabia que ahora tu equipo tenia sus propias-


—Gringo, cierra el hocico, huevón, y si estás tan enojado, sácalo en la pista, culiao. — sofia vio cómo Óscar dio un paso adelanté para evitar que las cosas se vayan a peor.


Algo que funcionó, el estadounidense del equipo Williams se dio la vuelta y se fue, refunfuñando en voz baja.


—Oye... La próxima, solo ignora a Logan, es un idiota, se lleva mal con... Bueno, todos, nadie se salva.


La chilena solo asentio a su amigo y agradecio su acción la cual como respuesta recibió una sonrisa por el australiano.



Ya en el Paddock, la chica salio del lugar de su equipo, viendo a los periodistas de diferentes lugares.


A lo lejos, vio a su amigo del alma, el joven Monegasco de Ferrari, Charles Leclerc.


Viendo que nadie le hace alguna nota rápida, espero a que la prensa terminé con el joven y se acercó por detras para hacer un ruido fuerte con su voz, escuchando el susto de él seguido a su risa para al final, unirse con un abrazo.


— ¡¡¡Estoy tan feliz de verte, Mon Ami!!!


El entusiasmo de él es tanto que no cabia en su cuerpo aun el hecho de su mejor amiga este enfrente suyo, aunque era una lastima que no fuera su compañera y aun con eso, es la persona mas feliz del mundo al tenerla cerca.


—Yo también, la verdad, sigo sin creer que voy a correr contigo durante toda la temporada.


—Ni yo, y pensar que fue hace unos años cuando ambos estábamos en formula 4, dios, como pasa el tiempo. —El hombre se llevó una mano a su cabeza y acomodó su pelo para luego negar. —Da igual, espero que corras de la misma manera que en ese entonces.


—Lo dice el hombre que me rebazo por cinco carreras seguidas.


Ambos se rieron, recordando buenos tiempos pero la pequeña reunión se termine cuándo de adentro, el compañero de Leclerc lo llamó.


—Bueno, ya escuchaste.


—Si, te veo en la carrera.


—Suerte.


La chilena vio como su amigo se fue, viendo al español, Carlos Sáinz, el cual la saludo también a lo lejos, ella devolvió el saludo y se fue a su zona.


Suspiró aliviada de saber que su fiel amigo también logró. Sin embargo, escucho algo cuando paso por la zona la escuderia Williams, algo... Algo no iba bien alli dentro pero tampoco quiere saber que es asi que a paso lento y cauteloso, se alejo de alli de igual modo, escuchando la queja del mismo sujeto de antes, Logan Sargent debido a sus gritos.



Pronto, la primera carrera de clasificación estaba cerca.

Ella veia cada tanto que ponian en el auto, mas que nada las gomas, no estaba convencida de las blandas, con medias suponia que soportaría mas tiempo pero tampoco quería alzar la voz, confia en el equipo y sus decisiones.


Un leve suspiro salio de ella, siendo escuchando por un mecánico cercano, el cual le dio su apoyó para la carrera, bajando asi los nervios nacientes de la mujer.


La corredora se paró de su banco, se puso su balaclava, suspirando una ultima vez para calmar sus nervios, a medida que fue caminando al monoplaza, se puso su casco; un color rojo se asoma por tod el casco junto al forro de espuma mientras que abajo ahi azul con dos franjas finas blancas que bonito ver, una estrella blanca se ve la parte de arriba junto a un azul, mientras que a los lados, ahi dos franjas más gorditas de color blanco y azul para hacer contraste con el rojo, no supera al de su compañero obviamente, pero si logra destacarse al menos en sus ojos.


Una mecanica le pregunto como se siente el auto, ella alzo su pulgar hacia los demas y espero su turnó de salida.



—Bienvenidos a la Qualy de yeda, Arabia Saudita nos abre la noche al maximo y los pilotos están listos para este viernes de clasificación y como si no fuera eso suficiente para la emoción, McLaren a adquirido a una pilotó, la primera en la fórmula 1 que puede competir codo a codo con estos veloces hombres, la flecha chilena, ocupando el numero cinco y haciendo que todo un pais la apoye como nunca, ella es Sofía Gutiérrez y hoy, demostrará de lo que esta hecha.


La emoción es palpable en el comentarista y pronto otro hombre toma el micrófono mientras la camara de trasmisión enfoca a una piloto enfocada en la carrera.


—Hace 43 años que no se vé a un piloto chileno en fórmula de primera categoría y aun menos que sea una mujer pero todos espramos lo mejor para esta chica, Fernando.


—Pienso exactamente igual, no por nada la apodan la flecha chilena, Juan, ya terminó Russell: quedando quinto con 578 en su contador... sale nuestra estrella de boxes...


El ruido del motor se escuchar por toda la pista mientras el monoplaza naranjo y negro se mueve por el lugar, pasando curvas difíciles para ella a modo de bombeo en las mas cerradas, haciendo que las personas en la radio de ella se quejen.


—No hagas eso, el motor no esta adaptando para ese tipo de movimientos.


—Le funcionaba al mejor.


—Si, al mejor, tu estas en proceso, haz tu trabajo, nosotros el nuestro, Gutierrez.


—Okay, okay...


Al llegar a la parte recta metio el acelerador a fondo, notando que el auto si era mejor en las rectas que en las curvas.


—Wow... Y yo que pensaba decirles que lo adapten para las cuervas, esta cosa esta que vuela.


—Bienvenida a la fórmula 1.


En el control, algunos se rieron de la alegria de la mujer, la naturalidad de su reacciones era bueno para ellos.


Al terminar su carrera luego de unos minutos, acabo debajo de Russell, quinta.


Sin embargo, no estaba convencida, sentia que debia mejorar más aún algo que se lo hizo saber a sus compañeros en la radio.


—No importa mucho los segundos, el objetivo es no terminar en los últimos, lo hiciste muy bien, muchacha, regresa a boxes y espera por Óscar.


—Hecho jefe, cambio y fuera.


La numero cinco escucho una risa leve seguido de la desconexión de la radio.


Al llegar a boxes, fue recibida con aplausos y festejos por parte de los mecánicos que al salir fueron a abarzarla, sabiendo lo importante que era para ella algo tan simple como un abrazo.


Sonrio a los presentes y se separaron para dejar ver entre el tumulto de personas a Óscar que ya está yendo a su monoplaza.


—Ahí estas, saque el quinto lugar.


—¿Quinto? a ver si puedo superarlo.


Sofia se rio un poco y viendo como su compañero se pone su casco le desea suerte, dandole un golpe leve en el hombro con su mano.


Los mecánicos hicieron lo mismo que con la mujer en su carrera y luego se alejaron junto a la pilotó para luego ver como el McLaren se aleja velozmente de la pista de box.


Suspiró y se sentó en la misma banca que hace 30 minutos, sacándose el casco y la balaclava para buscar su celular y ver la fórmula 2, mas que nada para como va la carrera, no habian muchos hispanos que seguir, solo eran dos brasileños, un argentino y un español...


Y de entre todos, el argentino termino captando más sus ojos, sin poder creer las cosas que lograba en la pista de una fomula que ahora lo siente un poco lejos.


En su cabeza, solo habia una duda: ¿Porque los de Williams no sacaban a Logan y ponian a este chico en su lugar?.


Aun asi, ella sabia que los logros de formula 2 eran relativamente más fácil al vivirlo en carne propia; el auto es mas fácil de maniobrar y más corto mientras que los fórmula 1 más pesados y largos, ella misma notó incluso el cambio en la fuerza g que ejercer esa bestia con ruedas...


Y el solo hecho de recordarlo hizo que una puntada le de en lado derecho de su cuello, haciendo que un sonido de dolor slaga de su boca y al final, se lleve una mano.

Suspiró y siguio viendo la carrera, ya se encargaría de su cuello y cervical durante la semana.


A los minutos, escucho el motor cerca, alzo su vista y vio como el McLaren de Oscar se para en los boxes para ver como baja.


— ¿Como te fue? ¿Lo lograste?


A diferencia suya, el australiano recibió mas que nada palabras de apoyo y uno que otro abrazo, obviamente ella noto dicho cambió, preguntándose si fue por el hecho de ser una chica que todos fueron a recibirla tan animadamente.


Sin embargo, Oscar se acercó a la chica y se le quedó viendo, su vista decia todo hacia su compañera que solo lo vió, se paró y lo abrazo.

Una sonrisa se formó en su rostro y abrazo a su amiga aun mas fuerte.