Capitulo 1
Cuánta mala suerte (o quizá buena suerte, dependiendo del punto de vista de la persona que lo viera) tenía que tener EraserHead quien había ido a ayudar a unos héroes a detener a Tomura Shigaraki, habían acorralado al chico al verlo pasear "en cubierto" en el centro comercial y para la buena suerte de los héroes que lo vieron, estaba completamente solo, o eso era lo que pensaban puesto que no veían a nadie más de la liga de los villanos y esperaban que atrapándolo, pudieran tener entre sus manos a los demás miembros si el chico cooperaba con ellos.
Al ver llegar al héroe EraserHead, todos vieron a Tomura entrar en pánico, tratando de escapar de la trampa que los otros héroes habían creado, usó su quirk para deshacerse del muro que se creó para mantenerlo cautivo, dándose cuenta que no le funcionó lo suficientemente bien por culpa del héroe recién llegado, no le importó porque de todas maneras pudo escapar, pero cuando fue a dar la vuelta en una de las esquinas, los héroes lo vieron chocar con un niño de primaria que de seguro había estado haciendo compras para sus clases, el villano cayó al suelo llevando consigo al pequeño con intención de deshacerlo con su quirk, pero este seguía siendo bloqueado.
Todos se acercaron a ambos chicos, notando que el cuerpo más grande no estaba a la vista y se tensaron, aun así ayudaron al chico a levantarse, dándose cuenta del cuerpo más pequeño en el suelo, era un niño de cinco o seis años, no estaban seguros, pero de lo que sí estaban seguros era que se trataba de Tomura Shigaraki, porque de otra forma no entenderían las marcas en su cuello y la enorme ropa que tapaba su cuerpo de manera descuidada.
ㅡ¿Qué demonios le pasó? ㅡCuestionó uno de los héroes. ㅡ¿EraserHead...?
ㅡEs él, es Tomura porque sigo sosteniéndole el quirk, pero no aguantaré mucho más tiempo ㅡLe recordó Aizawa mientras trataba de procesar lo sucedido.
—¡Ah, es cierto! Lo siento, EraserHead.
El héroe a cargo le colocó unas esposas ajustables para detener por más tiempo su quirk y luego todos vieron hacia el chico que se había quedado a un lado con la cabeza gacha mientras temblaba levemente. Aizawa pudo cerrar los ojos antes de parpadear y ver también hacia el chico con expresión seria.
—Es tu quirk ¿No es así? —Cuestionó Aizawa viendo al chico asentir. —¿Cuánto tiempo durará de esa manera?
—No estoy seguro, el doctor me dijo que mi quirk podía durar veinticuatro horas, una semana o meses, incluso años, todo depende de la persona —Explicó el chico con calma, señalando al pequeño. —Si bien ahora puede estar deseando volver a su edad rápidamente, mi quirk le dará las veinticuatro horas, pero si en algún momento del día cambia de opinión, se le pueden alargar más tiempo el crecimiento.
—Todo depende de cuánto tiempo quiera durar siendo un mocoso de kinder —Comentó otro de los héroes soltando un suspiro hondo. —¿Tu quirk elimina memorias también?
—No, pero dependiendo de su edad, el hablar será limitado —Respondió el chico con más calma. —Ahorita tiene cinco años, así que dependiendo de cuánto hablaba en ese momento cuando era pequeño, es lo que hablará también en estos momentos.
—Esto no sé si es bueno o malo —Comentó Aizawa dejando caer los hombros, ya quería volver a la U.A. para meterse dormir en su saco. —Tenemos que mantenerlo vigilado y por las expresiones de ustedes, presiento que su idea no me va a gustar ni un poco.
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Dicho y hecho, la idea le desagradó bastante porque ahora su clase tendría que cuidar de un villano en miniatura al que le habían colocado un collar con la misma función que las esposas y mismo collar que no se podría quitar sin el código correcto.
Ahora, dar la noticia a sus estudiantes sería complicado y el tener que llevar en brazos al mocoso no le estaba gustando ni un poco, claro que no se esperó el coro de "Awww" proveniente de casi todos los estudiantes al verlo entrar.
Algunos de sus estudiantes trataron de acercarse a tomar al niño de sus brazos, pero con sólo mirarlos de manera seria, los tuvo sentados de vuelta en sus mesas y en total silencio, agradecía que fuera de esa manera ya que tenía que comenzar a contarles quién era el niño.
—Este niño que ven aquí, es Tomura Shigaraki, fue afectado por un quirk que lo hizo pequeño y sólo los estudiantes que yo escogeré serán los que cuiden de él hasta que regrese de nuevo a su edad —Contó Aizawa viendo las expresiones de todos sus alumnos, estas variaban entre miedo, asombro y ternura, no comprendía por qué lo último, pero no le importaba tampoco.
—¿Y a quiénes escogerá, Aizawa-sensei? —Cuestionó Ochako con emoción de ser escogida.
—¡Yo quiero ser parte de los que lo cuidarán! —Exclamó Mina con emoción.
—¡Callados! —Exclamó Aizawa viéndolos volver al silencio y fastidiándose al sentir al mocoso cabecear de sueño, supuso que era hora de su siesta y de la propia también, así que debía apresurarse. —Midoriya, ven y agarra al mocoso para que deje de dormitar encima de mí.
Izuku se sorprendió al escuchar ser llamado y se levantó rápidamente para ir a sostener al pequeño villano que ahora era completa ternura, le acomodó la cabeza sobre su hombro y lo fue meciendo mientras caminaba de regreso hacia su mesa para sentarse, dejando que su profesor siguiera hablando.
—Los cuidadores de Tomura serán: Midoriya, Iida, Todoroki y Yaoyorozu, podrán turnárselo o cuidarlo entre todos, ustedes deciden —Comentó Aizawa ignorando los murmullos decepcionados de los demás estudiantes. —Por hoy pueden regresar a los dormitorios, mañana verán sus clases y deberán turnarse al mocoso para que realicen sus pruebas, buena suerte.
Fue lo último que dijo Aizawa antes de marcharse del salón dejando a todos en el salón comenzando a rodear a Izuku quien veía de reojo hacia el pequeño que ya se encontraba durmiendo cómodamente.
—Increíble que sea ese villano, ahorita sólo es una cosita tierna y adorable.
Casi todos estaban de acuerdo con las palabras de Momo quien se había acercado a observar más de cerca al pequeño dormido sobre el hombro del peliverde, mismo que se sentía ahogado por tanta atención, así que para salir casi huyendo del lugar, tomó sus cosas para dirigirse hacia el dormitorio, pero fue sorprendido por Todoroki quien le agarró la mochila y le asintió en silencio como modo de ayuda, sonrió en agradecimiento antes de seguir caminando ahora con el bicolor a su lado, detrás de ambos iba Iida quien ya tenía planeado preguntar todas sus dudas, pero sobretodo, quería saber quién dormiría y quién bañaría al pequeño villano. Momo llegó rápidamente al lado del presidente de la clase y los cuatro siguieron hacia los dormitorios mientras sus demás compañeros caían en cuanta que los cuatro guardianes no estaban presente, así que tomaron sus cosas y salieron corriendo hacia los dormitorios.
Una vez que los cuatro guardianes llegaron, Izuku fue el primero en acomodarse en el sillón con cuidado de no despertar al pequeño y luego vio a sus compañeros acomodarse a su alrededor, el pecoso se sentía más cómodo de esa manera así que vio hacia Tenya y asintió dándole permiso a que comenzara a hablar.
—Muy bien, decidamos quién va a hacer qué para cuidar al villano —Inició a hablar Tenya con su usual movimiento de manos.
—Tenko —Se dejó escuchar una voz pequeña que llamó la atención de los cuatro y los recién llegados que se paralizaron, todos vieron hacia el pequeño y esperaron en silencio para que continuara. —Mi... Mi nombre es Tenko, pero sólo él, él puede utilizarlo —Señaló hacia Izuku quien llevaba las cejas alzadas por la sorpresa luego de trabarse un poco al hablar.
—¿Y cómo quieres que te digamos nosotros, entonces? —Cuestionó Shouto con su típica expresión seria.
—To-Tomura, si me van a tratar como... como un villano, usen ese nombre —Volvió a tartamudear, estaba tranquilo, sabía que era por su edad el que no pudiera hablar bien, pero eso no significaba que no le frustrara.
Tenya, Shouto y Momo asintieron en silencio al pedido del menor, sabían que era su culpa por seguir tratándolo como villano y no como el niño que ahora era, pero estaban sorprendidos de que Izuku sea el único con permiso de llamarlo "Tenko", suponían que ese era su nombre antes de ser villano, por lo tanto, al pequeño le agradaba más el pecoso que ellos mismos y no sabían si molestarse o celebrar, lo último más que nada porque no tendrían que cuidarlo mucho tiempo y lo primero porque era normal querer la atención de un pequeño, tremendo problema les vino a causar el pequeño villano en miniatura con simples palabras.