Caminos Prohibidos. (Sukuna x Oc)

Summary

Koume Gojo ha pasado toda su vida a la sombra de su hermano, Satoru, el prodigio del clan Gojo. Sin poder ni energía maldita, su existencia ha sido ignorada y su valor constantemente cuestionado. Desesperada por encontrar su libertad y su propio propósito, Koume huye del clan, dejando atrås el peso de las expectativas familiares. Su fuga la conduce a un encuentro inesperado con Ryomen Sukuna, el despiadado Rey de las Maldiciones. Intrigado por la osadía y el espíritu de una humana sin poderes, Sukuna le ofrece un peligroso refugio en sus dominios. A medida que Koume se adentra en el oscuro mundo de Sukuna, una atracción retorcida y un peligroso juego de lealtades comienzan a florecer entre ambos, poniendo en riesgo no solo su vida, sino también su corazón. ¿Podrå Koume hallar la libertad que tanto ansía, o acabarå atrapada en las sombras del Rey de las Maldiciones?

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Sombras de Poder.


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La noche estaba oscura y hĂșmeda. Koume Gojo caminaba en silencio, apartada de la comitiva de hechiceros que habĂ­an sido enviados en una misiĂłn para rastrear la presencia de espĂ­ritus malditos en el bosque. No era una misiĂłn importante, como siempre, pues desde pequeña habĂ­a sido relegada a tareas menores debido a su falta de energĂ­a maldita. SabĂ­a que era la decepciĂłn de su clan, pero habĂ­a aprendido a vivir con ello, aunque cada dĂ­a en su interior crecĂ­a el deseo de escapar de esa vida, de ser libre.


De repente, un peso invisible cayĂł sobre el bosque. La atmĂłsfera se volviĂł densa y sofocante, y Koume sintiĂł un escalofrĂ­o recorrer su espalda. Todo se detuvo. Las criaturas nocturnas enmudecieron, el viento cesĂł, y una opresiva oscuridad se cerniĂł sobre ella. Koume dio un paso atrĂĄs, el miedo aferrĂĄndose a sus entraña.      (una voz grave y burlona resonĂł a su alrededor) “Vaya, vaya
 ÂżQuĂ© tenemos aquĂ­? Un ratĂłn perdido en la trampa de un gato.”


Koume levantĂł la vista y allĂ­, a pocos pasos, emergiendo de la penumbra, apareciĂł una figura alta y siniestra. Su piel pĂĄlida estaba decorada con marcas negras que parecĂ­an moverse en la penumbra, y sus ojos, rojos y brillantes, la miraban con un desprecio casi palpable.


-con voz temblorosa-“TĂș
 eres
 Sukuna.”


Él soltó una carcajada que resonó como un trueno en el silencio del bosque.


“Parece que hasta los insectos saben pronunciar mi nombre. QuĂ© honor.” -Se inclina un poco, mirĂĄndola con burla- "ÂżAcaso tu querido clan Gojo te mandĂł aquĂ­ como un sacrificio? Porque a decir verdad
 no pareces capaz de luchar ni contra una maldiciĂłn de bajo nivel.”


Koume sintiĂł el peso de esas palabras. SabĂ­a que no era fuerte, que no era valorada en su propio clan, pero escucharlo de un ser tan despiadado como Sukuna le provocaba una mezcla de rabia e impotencia.


-Tratando de sonar firme- “No me subestimes. Tal vez no tenga energĂ­a maldita, pero sĂ© defenderme.”


-arqueando una ceja, visiblemente entretenido- "ÂżDefenderte?" -rĂ­e- "ÂżCon quĂ©? ÂżCon esa insignificante esperanza que llevas dentro? ÂżO acaso piensas vencerme con tus palabras, pequeña Gojo?”


Sin previo aviso, Sukuna dio un paso hacia ella, y en un abrir y cerrar de ojos, apareció justo frente a Koume. Su mano se cerró alrededor de su garganta, y la levantó sin esfuerzo, obligåndola a mirarlo a los ojos. Koume sentía cómo el aire le faltaba, pero no apartó la vista de sus ojos, resistiéndose a mostrar miedo.


-con una sonrisa cruel- “¿Ves, pequeña Gojo? Esa impotencia que sientes
 esa debilidad que te carcome. Esa es tu verdadera naturaleza. No eres nada, solo una sombra de tu querido hermano Satoru. Una sombra inĂștil y olvidada.”


Las palabras de Sukuna atravesaron a Koume como cuchillas. La desesperaciĂłn, la vergĂŒenza y la rabia se entremezclaban en su pecho. Durante años habĂ­a soportado el peso de ser “la hermana dĂ©bil”, “la vergĂŒenza del clan Gojo”. Pero escuchar esas palabras en labios de una maldiciĂłn tan poderosa le recordaba lo insignificante que era a los ojos de todos.


-con dificultad, pero con determinación- “No
 no tienes idea de lo que soy capaz
 no sabes nada de mí.”


-apretando mĂĄs su agarre, una sonrisa sĂĄdica en su rostro- “¿Capaz? Oh, pequeña
 he vivido siglos, he visto a los mĂĄs poderosos caer ante mĂ­. ÂżTĂș? Ni siquiera eres digna de un segundo pensamiento.”


Sin embargo, a pesar de su crueldad, algo en las palabras de Koume le llamĂł la atenciĂłn. La obstinaciĂłn de esa chica, que a pesar de ser frĂĄgil y sin poderes, aĂșn mantenĂ­a una mirada desafiante, lo intriga. Lentamente, aflojĂł su agarre, permitiĂ©ndole respirar nuevamente, aunque sin soltarla del todo.


“Pero quizĂĄs, solo quizĂĄs, podrĂ­a encontrarle algĂșn uso a una Gojo tan
 peculiar.”


Koume se apoyó en sus rodillas, tratando de recuperar el aliento. Estaba exhausta, pero la curiosidad en sus palabras despertaba algo en ella. ¿Por qué alguien como él estaría interesado en ella? Sukuna la observó en silencio, una mezcla de burla y algo parecido a la diversión danzando en sus ojos.


-con voz rota, pero desafiante- “¿Por qué  por quĂ© te interesarĂ­a alguien sin poder?”


Sukuna se inclinĂł hacia ella, sus palabras frĂ­as como el acero.


“Porque a veces, los seres mĂĄs insignificantes son los que pueden causar la mayor destrucciĂłn
 si saben quĂ© puertas tocar. Y tĂș, Koume Gojo, pareces tener muchas puertas sin abrir.”


Koume lo mirĂł confundida, pero al mismo tiempo, la propuesta resonaba en su mente. SabĂ­a que no debĂ­a confiar en Sukuna, que todo lo que Ă©l decĂ­a estaba teñido de maldad y manipulaciĂłn. Pero
 si le daba el poder para liberarse del yugo de su clan, de esa vida en la que era constantemente subestimada, ÂżvalĂ­a la pena escuchar sus palabras?