Cazador

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Summary

“De la sangre venimos y a la sangre volvemos”, ese adagio cuenta el inicio de una raza, una raza de Cazadores. Una mera leyenda de individuos destacados en el combate y aunque menos conocida, en la tecnología. Su atributo de sangre los diferenció de las demás razas lo que provocó su secreto. Meridan ha despertado en una tierra inhóspita y maldita en un cuerpo desconocido, en un mundo nuevo y hostil, ahora deberá aprender rápido el significado de “Cazar o ser cazado” en el macabro baile en el que siempre cambian las posiciones entre cazador y presa . Defenderse para salir con vida ya no es su única prioridad si quiere obtener respuestas y entender qué está ocurriendo.

Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1:Primera Cacería; Parte 1

Caza...Mata...Vive…


Esas palabras resuenan en mi mente dolorida y desorientada, siento el olor de la hierba al sol antes de poder siquiera abrir mis ojos. Cuando recién puedo abrirlos el rojizo color del atardecer apenas es visible a través de la hierba alta a mi alrededor. No puedo pensar, mi mente se siente pesada y dolorida, cada pensamiento me cuesta horrores y es terriblemente lento de formular, mi cuerpo no se siente mejor, es como si estuviera completamente hecho de plomo, no puedo mover ni un musculo, asi que solo me quedo tumbado ahí, ni siquiera pensando, solo retozando hasta que me pueda recuperar.

La luz solar comienza a desaparecer de a poco, hasta que solo queda la oscuridad, una oscuridad tenue gracias a las lunas gemelas que comienzan poco a poco a iluminar este mundo de oscuridad. Las lunas gemelas una de color verde y la otra de color rojo, rojo como la sangre… ¿Roja? ¿Verde? no hay dos lunas, debería ser solo una. Ni siquiera puedo pensar bien en este momento, pese a que el tiempo me ha ayudado a recuperarme apenas puedo encontrar las inconsistencias en mis propios pensamientos, una idea surge en la espontaneidad de mis divagaciones… un sueño, esto debe de serlo, tendría más sentido, pero un sentido de incongruencia resuena como una réplica desde el fondo de mi mente, algo no está bien, no es un sueño, la incongruencia solo se vuelve más grande a medida que logró mover mi agarrotado cuerpo y logró inspeccionar los alrededores y a mi mismo.

A medida que muevo mas mi cuerpo poco a poco se vuelve más ligero y recuperando un poco de mi flexibilidad, mi cabeza se desentumece más lentamente, pero poco a poco se va recuperando.

Comienzo a recitar cosas sencillas que he memorizado, para metafóricamente hacer entrar en calor a mi mente aturdida. Comienzo con matemáticas, tablas de multiplicar, luego canciones, al final incluso frases de series y películas que he visto. Cuando siento que mi mente ha regresado a un estado medio decente, algo peor ocurre, entre todos esos recuerdos faltan cosas, no hay nombre, ni siquiera una familia, dirección o país, mucho menos una religión. Todos los demas recuerdos estan intactos, pero todo lo relacionado con el, es un enorme y negro vacio.

Primero que todo comienzo a buscar en mi para encontrar una identificación, o algo que pueda ayudarme en esta situación, un celular sería lo ideal.

Algo estaba mal en el atuendo que llevaba, era una extraña gabardina negra con una capucha grande, parecido a un tipo de cuero, en mi muñeca había una especie de brazalete con varias piedras ovaladas incrustadas con dibujos en él, dibujos que con la poca luz no podía identificar bien. Los pantalones eran negros y tampoco eran ropa moderna, rematados con un cinturon color caqui con varios espacios cilindricos, como si fueran espacios para municion de una pistola, tambien había un objeto colgando de el, tenia gatillo, pero no era una pistola ni antigua ni moderna y por desgracia no era futurista, a la luz de la luna roja se veia mas macabra que nunca. Era un mango de pistola con gatillo sobre una estructura color bronce con espacio de un cilindro en la parte superior, y la parte siguiente algo similar a un cañón terminado en una aguja, grande y amenazante.

<¡¿Que mierda es esto?!>

Decido dejarlo donde lo encontre y revisar el resto de mis cosas en busca de algo útil que me pueda ayudar en esta situación, después de una búsqueda infructuosa lo unico mas que llevaba además de mi ropa era un collar de algo parecido a una serpiente comiéndose su propia cola, “Ouroboros” la serpiente del infinito, otra cosa inutil mas que recordaba, junto con diálogos enteros de “Los Simpsons” y de las películas de “Shrek”. Además de una extraña lanza, que parecía estar completamente hecha de algún tipo de metal y estar partimentada al verla a trasluz, podías finas rendijas en varias partes de ella. Y por último unos extraños viales de vidrio reforzados con bronce o algún metal alrededor, eran cinco los cuales estaban en los espacios del cinturón, para lo que al principio pensé que eran balas.

Parado al fin, con una lanza en la mano, miré al cielo con dos lunas y no pude dejar escapar una sola frase en voz alta.

-¿Dónde mierda estoy? ¿¡Y de quién se supone que es esta ropa cosplay?!

Debí haber pensado mejor lo de gritar en un lugar desconocido y posiblemente peligroso, porque pronto la hierba alta comenzó a moverse a lo lejos hacia mi, y los movimientos eran rápidos, y no solo eran uno.

-¡Mierda!

Comencé a correr hacia el lado contrario, no necesitaba ser un genio para saber que si algo te persigue es mejor huir primero y preguntar después. Era más rápido que lo que sea que me estaba persiguiendo, pero yo tampoco sabía que estaba haciendo ni a donde estaba yendo. Al menos la mitad de esa afirmación era cierta, pensé en esa tontería cuando algo se abalanzó hacia mí desde un costado y me tackleó.

Ambos caímos y rodamos por la hierba alta que amortiguo algo de la caída, pero que me dejó algo desorientado, habiendo soltado la lanza de mis manos.Pude sentir un ardor en mi pantorrilla y por reflejo patee con mi otra pierna desde el suelo a lo que sea que me había quemado.

Más pronto que tarde entendí que no era una quemadura, era un corte, con la adrenalina a tope y la poca visibilidad no podía saber bien qué tan grande era el corte, ni si sangraba mucho o no. Me incorpore rápidamente para ver unos ojos grandes y amarillentos, cuando estaba en el suelo no lo habia notado pero ahora que estaba erguido podía notar que no era tan alto como pensé al inicio, en realidad solo me llegaba apenas al pecho, su piel era verde y sus dientes afilados, tenía una especie de pechera de cuero y un puñal en la mano, estaba jadeando y mi patada parecía haberle partido la nariz por que estaba torcida sangraba mucho, sus ojos estaban llorosos pero no los apartaba de mí, también mantenía una postura media agazapada mientras que con una mano mantenía el puñal y con la otra se acomodaba la nariz, casi puedo jurar que escuche moverse los huesos devuelta a su lugar.

Eso era un ¡Puto Goblin! un maldito Trasgo.

Pense que deberia estar furioso conmigo por la patada, pero parecia feliz, y mantenia su distancia conmigo, no era tonto, queria mantenerme aqui hasta que llegaran sus compañeros, las reglas de la fantasia dictan que esos abortos fallidos verdes siempren van en grupo, son cobardes y traicioneros. Y pues, violan mujeres para reproducirse, igual que los orcos violan elfas, <¿Hay lindas elfas entonces? ¡Por un demonio estoy tonto, tengo que correr! y dejar de pensar idioteces. ¡¿Estoy en shock o que?!>

Trate de ir a un costado amagando para ir por el otro, pero esa cosa sí era un Goblin realmente o no, no se lo trago y me mantuvo en mi lugar moviendo su puñal,

contrario a lo que esperaba no intento llamar a sus compañeros en las inmediaciones, pero no podía pensar en la razón ahora mismo.

La razón de muerte predilecta en el choque de la ficción contra la realidad al inicio de todas las historias es la falta de asertividad, perdiendo la minúscula ventana de tiempo ideal para actuar, eso sí lo sabía, pero era diferente cuando tenías a un enano verde malicioso con un puñal amenazandote. Entonces decidí intentar una vez más amagar un escape, y en cuanto el Goblin intentó pararme decidí apostar a mi altura para darle una patada, levantando mi pierna derecha, girando mi cintura y dándole con el empeine de mi pie en toda su horrorosa cara de lleno. Por desgracia no fui tan rápido como él, aunque le di de lleno el infeliz me clavó el puñal en el pie de forma horizontal por encima del tobillo.

Dejé escapar un grito de dolor, y por la falta de equilibrio caí al piso donde doblando mi pierna derecha sobre mi pecho temblando de dolor, tome el puñal y me lo arranque llorando y gruñendo más.

El goblin esta vez tardo más en levantarse, apenas podía mantenerse en pie bien, ya que se tambaleaba, para ese tamaño el hijo de puta era duro, estuve a punto de noquearlo de una patada y salir de ahí bien, pero no solo no lo logre sino que incluso logró apuñalarme, aunque perdió su arma en el proceso yo ya no podía escapar con la pierna derecha herida como la tenía, era su victoria, pronto vendrían sus compañeros y yo estaría acabado.

Esto no era tan fácil como lo hacían parecer las historias, o era que tal vez, yo no era un buen material de protagonista para una. Aun así sabía que no me iba a quedar sentado esperando mi muerte como un cordero directo al matadero, mi pierna se sentía caliente y palpitante, mi corazón latía a mil por hora, hasta el punto en que pensé que explotaría, lo peor era el ruido, era ensordecedor dentro de mis propios oídos. Podía sentir todo eso y ni siquiera había pasado un instante desde que me había sacado el puñal de la pierna. No se de donde saque fuerzas pero me lance gritando como un animal salvaje, tal vez tratando de compensar mi fuerza con ferocidad, o tan solo tratando de de liberar mi frustración e ira, así como mi miedo, apenas había despertado, con amnesia en lo que bien podía ser otro mundo, e iba a morir así, con monstruos que vienen en un tutorial en cualquier otra historia.

Mi ímpetu tomó desprevenido al Goblin, o tal vez no se había recuperado del todo del aturdimiento. Tumbandolo y abusando de mi mayor peso y altura coloque mis rodillas sobre sus brazos y comencé a apretar su cuello, mientras llorando me reía y lo insultaba.

-¡Vamos puta verde, pelea, no eras muy valiente con un puñal! Ha ha ha…

Lo más espeluznante para mí en ese momento no fue ver los ojos saltones a punto de salirse de sus cuencas del Goblin, fue verme reír en el reflejo de esos ojos, que ya habían perdido la luz y eran opacos. Algunas gotas cayeron de esos ojos apagados, rodando por la comisura de su nariz y fusionándose con mis propias lágrimas que caían sobre el cadáver.

Comencé a gritar entonces, pero era un grito animal, inconexo y lleno de emociones puras, indignación, desesperación e ira.

-¡Ahhhhh! ¡Ahhhhhhhhhh! ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!

Cada respiración me ardía, pero cada grito era mayor que el anterior, y me desgarraba la garganta en cada uno.

La hierba alta comenzaba a separarse a lo lejos, eran los compañeros del muerto que me habían perseguido, en ese momento conté a una docena, iba a morir, de repente lo entendí, pero no renuncié a mi vida solo por ello, había hecho las paces con la muerte, pero no vendería mi vida barata, me levante y rengueando llegue hasta donde estaba el puñal ensangrentado con mi propia sangre y lo tomé en mi mano izquierda, la derecha aún la necesitaba para algo más.

Mirando la hierba alta llegué a ver una zona aplastada, no muy lejos de mi, ahí encontré mi lanza. Si era solo clavarle la punta a alguien seguramente debería tener más posibilidades que cortarlos solo con el puñal.

Use la lanza para enderezarme como pude, y los espere ahí, jadeando, con los nervios a flor de piel,tratando de ignorar el sonido de mi corazón martillando mis oídos para poder oir a esos Goblins acercarse y tener cualquier ventaja más a mi favor, por minúscula que fuera.

Mi corazón parecía que quería partirme las costillas y escapar por su cuenta de lo fuerte que latía, en medio de la noche con las dos lunas por testigo en el firmamento me erguí como pude esperando a esos desgraciados verdes, pronto los vi, no eran muy diferentes de su compañero asfixiado no muy lejos, pequeños verdes y cabrones.

Llevaban diferentes armas, algunos hachas, otros dagas, algunos tenían escudos redondos con ellos y un par tenía lanzas cortas. Me estaban rodeando lentamente, paso a paso, mientras yo retrocedía lentamente manteniendo la punta de mi lanza hacia ellos en todo momento.

Solo le dieron una leve mirada al cuerpo y siguieron, eran sigilosos y no se comunicaban entre sí, ni se reían con malicia como imagine que harían, el semicírculo comenzaba a cerrarse a mi alrededor, ya estaba tan tenso que apenas notaba el ardor de mi pierna, toda mi atención estaba en esas criaturitas del averno.

En ese momento el mundo se deformo ante mi y comenzó a doblarse hasta caer, sentí tiempo después el dolor, algo me había dado en la cabeza y había caído, no pude verlo pero escuche los movimientos rápidos del semicírculo cerrarse rápidamente, mientras lo único que podía pensar era .

Al final mi valor me ganó unos instantes más, los suficientes para temer realmente.

Estaban tan confiados que ahora si escuche claramente su risita, curiosamente no parecía maliciosa como imagine, sino una risa feliz y un tanto contenida, que mierda.

En ese momento una sombra inmensa se abalanzó desde la espalda del grupo Goblin, era como un huracán, en un instante desgarró el cuello de uno con sus grandes fauces como al siguiente le arrancó las extremidades de un zarpazo a otro. Escuché unos gritos espantosos, pero la bestia no rugía, los únicos sonidos eran de los moribundos y los que estaban por morir.

Por eso no querían hacer ruido, me reí en el suelo, mientras aprovechaba la hierba alta y trataba de alejarme en silencio arrastrándome. Di un último vistazo cuando escuche lo que parecían palabras, solo para ver una formación de batalla organizada contra la bestia, habían perdido a cuatro de sus compañeros en un instante, sumado al que estrangule, solo quedaban ocho o nueve de ellos.

Tomaron sus escudos al frente y las lanzas en el medio de la unión de los escudos, ahora se movian girando lentamente siempre manteniendo a su atacante al frente, la bestia era segura y no parecía tener prisa después de su primer arrebato, con la poca luz que había podía decir algo de cómo se veía, era como el ancestro de los depredadores de la tierra, un ser inmenso sin rasgos destacables de ascendencia canina o felina. Su pelaje era de un verde oscuro, muy oscuro, en este mar de hierba, era obvio quien tenía la ventaja, sus ojos eran apagados, a diferencia de los ojos de los gatos que reflejaban la luz, los suyos no devolvieron nada a la luz de las lunas gemelas.

Seguí arrastrándome, sin saber si agradecer o maldecir, con suerte esa cosa se comería a los Goblin y me dejaria en paz, o tal vez vería mucho esfuerzo en pelear y se llevaría los cuatro cuerpos junto con la presa sangrante que era yo mismo.

El mejor escenario era que ambos murieran en combate, pero lo dudaba considerablemente. No escuchaba ninguna refriega, así que debían aún estar midiéndose entre sí, con este breve respiro palpe mi cabeza, estaba pegajoso y tibio, había sangrado bastante, pero parecía que el pelo y la coagulación habían reducido gran parte de la hemorragia.

Aún arrastrándome mi vista comenzó a desdibujarse, comenzaba a tener frío y mi cuerpo se iba ralentizando. No quería admitir lo obvio, se cortó una vena o una arteria en mi pierna, ni siquiera podía decir que mori peleando, moriría desangrando...como un cobarde.

<Caza...Mata...Vive… Esas fueron las palabras que me despertaron, ahhh...qué importa>

Terminé de tumbarme en el suelo boca arriba, mirando por última vez el firmamento, moriría en un charco de mi propia sangre seguramente, los párpados comenzaban a pesarme, dejé de luchar y cerré mis ojos.

Poco a poco se iba yendo el frío, incluso comenzaba a sentirme un poco más tibio, sabía que era solo mi imaginación, pero era más agradable al menos… Aun así algo se revolvía en mi interior, era una indignación pura y una furia fría, incluso si decía que quería rendirme, no estaba dispuesto a hacerlo.

Mi cuerpo comenzó a moverse con pequeños espasmos, puede que yo me hubiese rendido, pero este cuerpo era terco, así que decidí seguir con lo que fuese que era esta locura mía. Arañando la tierra con mis manos, poco a poco convirtiéndolos en puños, comencé a levantarme lentamente, tome la lanza con ambas manos, y deje el puñal, no lo necesitaría, sentí un pensamiento inconsciente en mi, o tal vez dentro de este cuerpo, no era exactamente un pensamiento estructurado como una frase, si tuviera que dar un ejemplo, era como un formato distinto de un archivo, podía entenderlo inconscientemente, pero no leerlo. Me di cuenta de lo que tenía que hacer en ese momento, aunque esto invocaba innumerables preguntas, las hice a todas de lado y avance renqueante hacia mi objetivo. “Si quiero vivir, esa es la única manera” esa fue la iluminación que recibí en ese momento, no sabía con exactitud por qué esto era así, ni por que esa información parecía estar en un formato diferente, pero estaba dispuesto a aferrarme a lo que fuera para vivir.

Mi mente ya no divagaba, era exactamente lo contrario, estaba centrada al máximo, podía sentir cada centímetro de mi cuerpo, sentia que tenia un control absoluto de cada parte de mí mismo, podía sentir algo en lo profundo de mi, algo con lo que volvía a conectarme después de mucho tiempo, ahora sabía que tenía que hacer, mi instinto me lo decía.

Acercándome tambaleantemente vi a la bestia saltando hacia los costados de la formación para probarlos, a veces desgarraba a uno y la formación rápidamente lo metia al medio y otro tomaba su lugar, no durarian asi, pero ganaban tiempo y se retiraban de a poco y en forma ordenada, tal vez esperaban lo mismo que yo pensaba hasta hace unos momentos.

Me acerque a un cadáver que había desgarrado la bestia, para mi sorpresa aún estaba vivo, a punto de morir, pero aun así respiraba, tome el mango de la pistola y

con unas manos temblorosas y logre colocar un vial en su recamara, asegure el arma y clavé la aguja sin pensarlo en el pecho del Goblin moribundo y apreté el gatillo y la sangre comenzó a llenarlo.

Su cuerpo sufrió un espasmo y trato de alejarme de él, pero sin un brazo y herido como estaba no me costó meter mi antebrazo en su quijada cuando intentó morderme en su desesperación, había oído que un perro no podía morder si hacías esto, lo intente con ese Goblin y aunque siguió intentando morderme hasta el último momento y aunque sus dientes eran afilados, no logro hacerme sangrar realmente.

La sangre terminó de llenar el vial en la recámara del arma. Sus luchas inútiles no duraron mucho tiempo, no sabía si alguien tenía tiempo de notarme y tampoco me importaba ahora, me sentía como una parca tomando esa vida, no era como la primera vez lleno de emociones en conflicto. Ahora todo estaba simplificado para mi, no había culpa o conciencia, quería vivir y si quería hacerlo debía cazarlos.

Uno de los misterios que me habían perseguido desde que llegué aquí sin saber ni quien era ya había sido develado, en mi instinto primario estaba la respuesta que estaba esperando, era un Cazador, y la caza comenzaba ahora.


No estaba seguro si con solo el instinto y esa información de formato mental extraño sería capaz de salir de esta, pero ya no me quedaban muchas otras alternativas, solo podía apostar y esperar lo mejor.

Saqué la aguja del cuerpo ahora sin vida, extraje el vial lleno de sangre roja y brillante, y luego de dudar un instante...me lo bebí completamente. Me lo pase por la garganta sin siquiera molestarme en intentar saborearlo en pos de mantener mis dudas y pensamientos inútiles al mínimo, necesitaba mi lucidez actual. Pude sentir un calor recorriendo todo mi cuerpo, y pude sentir cada herida por pequeña que fuese como se recomponía y cerraba a sí misma de forma rápida.

Pensé que estaría eufórico por sanarme completamente de forma tan milagrosa, y aunque estaba feliz, sabía que esto no había terminado, al contrario esto apenas estaba comenzando. Si este mundo era mágico como me imaginaba que era, solo Dios sabe que mas me encontraria aqui si salia de esta.

Con mi pierna y mi cabeza en optimas condiciones, me gire lentamente, flexione un poco mi cuerpo para ver si sentía alguna molestia, pero no era necesario revisar, tenía un conocimiento perfecto de mi cuerpo, cada centímetro de él, de cada fibra ahora mismo, y sabía con certeza que estaba perfectamente curado.

Los Goblins ya no tenian formación, todos habían saltado con sus vidas en la línea sobre la Bestia, aferrándose a ella con todas sus fuerzas como garrapatas clavándole todo lo que tuviesen en las manos, incluso algunos que no tenían nada filoso en la mano lo intentaban morder, eran como yo, no quería morir y harían todo para vivir.

Pero sus intentos eran miserables, la Bestia era una reminiscencia del toro mecanico mas peligroso de todos, lanzando algunos por el aire y saltando para morderlos antes de que siquiera tocaran el suelo, luego comenzó a rodar en el piso para sacarse al resto después de no poder quitarselos tras un tiempo en el que las heridas comenzaban a acumularse en su espalda y costados.

Haciendo girar mi lanza en mis manos, hice que las partes móviles del arma cambiaran, y moviéndome con ellas en una forma que me recordaba a las artes marciales termine de reformarla en una guadaña larga y mortífera, me recordaba a los movimientos para usar un cuchillo mariposa, solo que más complejo, hermoso y mortífero.

Tome el vial de sangre vacío ahora, y la pistola con aguja y los guarde en mi cinturón, entonces con mi nueva resolución me acerque a la Bestia. Sabía que no podría ganarle si no atacaba ahora que estaba distraída con los Goblins en sus ultimas, no tenía tiempo de extraer sangre otra vez, era ahora o nunca.