¿Sí, profesor? | Kookmin (Boypussy)

Summary

Jimin es el profesor más estricto de la universidad. Jungkook es un alumno más.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Único

Jungkook corría como loco por los pasillos vacíos de la universidad. Otra vez llegaría tarde. Y de todas las clases donde pudo pasarle, tenía que ser justo en la del profesor Park. Jodida suerte.


El profesor Park Jimin era conocido por todos los estudiantes por dos cosas: la primera, por ser el profesor más caliente de la escuela. Vestia siempre con trajes que parecían hechos a la medida, pues abrazaban sus generosas curvas de una manera que debia ser ilegal, además, poseía un rostro precioso y perfecto, desde sus ojos y sus pómulos hasta su pequeña nariz, pero sobre todo, esos labios tan llenos que era dificil ignorar.


Tambien se le conocía por ser el más estricto. No aceptaba tareas con retrasos ni trabajos a medias, no justificaba faltas, no toleraba que platicaran en sus clases y sobre todo, le molestaba que los alumnos no fueran puntuales.


Jungkook frenó justo afuera del aula mientras inhalaba y exhalaba fuertemente para regular su respiración, no quería que sus compañeros se dieran cuenta de que habia corrido para aminorar la tardanza, pues eso no iba de acuerdo con su reputación de chico desinteresado y rebelde.


Un minuto después, cuando su respiración se normalizó, llamó a la puerta.


—Profesor Park, ¿Puedo pasar?


El profesor lo miró con evidente molestia.


—La tolerancia son tres minutos joven Jeon y ya han pasado cinco —respondio el profesor de manera cortante como si eso fuera suficiente explicación.


—Lo sé y lo siento, pero no fue mi culpa —. Intentó explicar el pelinegro — El autobús no se detuvo y...


—Y no recuerdo haberle pedido que me contara su triste historia —lo interrumpió el maestro mirándolo de arriba a abajo con desdén—. Pase a su lugar y que quede claro para todos, a partir de hoy no hay tolerancia. La siguiente vez que alguien llegue tarde no entrará a clase y no tendrá derecho a reponer las actividades del día.


Jungkook entró al salón y fue directamente a su lugar apretando la mandíbula con enojo. ¿Qué se creia el profesor Park? No era justo que lo reprendieran delante de todos. En verdad no había sido su culpa. Por la mañana su novio se llevo el coche para llegar a tiempo a su primera clase y el autobús habia pasado unos minutos antes de lo habitual, por lo que tuvo que esperar el siguiente.


Suspiró frustrado. Quería desquitar su enojo con algo, pero tendria que esperar a que las clases terminaran.


El profesor Park continuó explicando su tema de manera habitual y para concluir la sesión les dijo:


—Gracias a su compañero Jeon deben entregarme un ensayo de 30 páginas sobre el tema que vimos hoy. Lo quiero pasado mañana a primera hora en mi escritorio.


No les dio tiempo de protestar. Tomó sus cosas y salió del aula sin mirar atrás, dando pasos firmes y manteniendo su elegancia habitual.


Bueno, si Jungkook no habia estado lo suficiente enojado antes, ahora lo estaba.





                                         🌈




Cuando las clases por fin terminaron, Jungkook no podía estar más feliz por irse a su casa. Necesitaba relajarse, su dia habia sido una completa mierda.


Comenzó a caminar por la acera hacia la parada de autobús, esperaba tener mejor suerte que en la mañana.


La tuvo. En cuanto llegó a la esquina vio un auto conocido detenerse frente a él. Abrió la puerta del copiloto y subió rápidamente.


—Hola amor —su novio parecia tener un particular buen humor. No era el caso de Jungkook asi que solo respondió el saludo con un asentimiento de cabeza—. ¿Esa es tu forma de saludarme?


Jungkook forzó una sonrisa.


—Conduce, Jimin. Me gustaría llegar a casa rápido,.


El pelirrubio soltó una carcajada y empezó a conducir mientras intentaba seguir la conversación.


—Sabes que no puedo tener preferencias contigo o todo el mundo nos descubriría, ¿Verdad?


Al ver que Jungkook seguía sin responder, Jimin comenzó a preocuparse. ¿Acaso se habia pasado con el regaño? Solo estaba intentando no levantar sospechas, incluso le había parecido gracioso. Bueno, al parecer su novio no pensaba lo mismo.

Viajaron en un incómodo silencio y a penas Jimin terminó de estacionar el auto, Jungkook bajó tan rápido como pudo y se fue directo a su habitación en la segunda planta.

Jimin entró a la casa, se aflojó la corbata y dejó sus cosas en su escritorio. Subió las escaleras para buscar a Jungkook. Necesitaban hablar. Esperaba que el enojo no le durara mucho.


En cuanto Jimin atravesó la puerta de la habitación, sintió una mano grande y áspera rodeando su cuello, apretando sin demasiada fuerza mientras lo empujaban contra la pared y lo mantenían recargado e inmóvil.


—El imponente profesor Park —susurró Jungkook. Su voz con un toque de ironía —. Veamos qué tan estricto eres realmente , dulzura. Ponte de rodillas ahora mismo.


Jimin no dudó ni un segundo. Apretó con suavidad el brazo de Jungkook para que aflojara su agarre e hizo lo que le pidieron  Puede que tuviera autoridad frente a sus alumnos, pero lo cierto era, que en el dormitorio las cosas eran distintas.


—Jungkook, ¿Estás enojado de verdad? Sabes que era necesario que...


—No recuerdo haber pedido que me contaras tu triste historia —Jungkook lo miraba desde arriba con diversión mientras se desabrochaba el pantalón y lo bajaba junto con el boxer, dejando libre su erección—. Usa tu inteligente boca para algo más útil, cariño.


Jimin sintió un escalofrío ante la orden, pero abrió la boca de inmediato. Tomó el glande entre sus labios, comenzando a chupar de manera lenta mientras ingresaba poco a poco en su boca la longitud de su novio.


Un gruñido se escuchó de la garganta de Jungkook.


—Ojalá tus alumnos pudieran verte así. Vamos, bonito, sé que puedes hacerlo mejor que esto.


Jimin intentaba succionar pero el tamaño de Jungkook no ayudaba mucho para que fuera mas rapido o más profundo y el pelinegro comenzaba a impacientase.


—Parece que necesitas ayuda—dijo con voz ronca mientras tomaba a Jimin por el cabello y se empujaba en su garganta hasta el fondo. Pudo ver los ojos de Jimin llenarae de lagrimas debido a la intromisión pero eso solo hizo que se excitara más y continuó follandole la boca hasta que sintió que estaba por terminar. —De pie, no es en tu boca donde quiero correrme.


Jimin se levantó con la mandíbula adolorida y luciendo un poco desorientado. Jungkook comenzó a desvestirlo prenda por prenda mientras tocaba todo su cuerpo. Besó su clavícula y su cuello, dejando marcas de mordidas al mismo tiempo que presionaba sus pezones con los pulgares y podia escuchar como Jimin jadeaba.


Llevó al pelirrubio hasta la cama y lo lanzó en ella mientras él tambien se desvestia por completo.

Jimin había empezado a frotar su clítoris y lo observaba con ojos hambrientos. Jungkook llegó hasta él y lo volteó dejándolo sobre sus manos y rodillas.


Sin previo aviso enterró la cara en ese culo que tanto le gustaba y recorrió con su lengua todo lo que pudo, alternaba entre succionar el clítoris, lamer el agujero de su vagina y despues subía hasta empujarse en su ano tanto como el blando músculo se lo permitía.


Jimin era un mar de gemidos y se notaba que estaba cerca de su liberación.


—Kook, fóllame ya —exigió Jimin en un tono demandante.


Jungkook se retiró inmediatamente y le dio un fuerte azote en el culo.


—Parece que no has aprendido nada, Jimin. Asi no funciona esto. —La sonrisa en su cara mostraba superioridad mientras se ponia de pie y buscaba su ropa.


—¿Qué estas haciendo? —preguntó Jimin sin poder ocultar su sorpresa.


—Vestirme, por supuesto, me parece que tendrás que terminar el trabajo tu solo —dijo el pelinegro disfrutando del desconcierto de Jimin.


—¡No! No puedes dejarme así —Jimin se veia completamente desordenado. Su cabello rubio era un desastre y tenía las mejillas rojas por la excitación —. Por favor, Kook, por favor—agregó desesperado.


—Ese tono suplicante me gusta más. ¿Quieres intentarlo de nuevo?—dijo con voz ronca.


Entonces Jimin comprendió de qué iba todo esto y joder, ver a Jungkook queriendo someterlo no debería excitarlo tan malditamemte tanto.


—Jungkook...


—¿Sí, profesor?


—Por favor, fóllame. Te lo ruego.


Jungkook tiró las pocas prendas que habia alcanzado a levantar y caminó hacia la cama sin apartar la mirada de Jimin.


—¿Crees que te lo mereces después de como me hablaste frente a todos? —dijo al mismo tiempo que comenzaba a acariciar de nuevo a Jimin, acostado en la cama. Manos recorriendo su pecho, su abdomen, sus muslos y nalgas, su boca envolviendo el pezón derecho.


—Lo siento —jadeó Jimin perdido en el placer—No volveré a hablarte asi.


—Por supuesto que no lo harás, cariño, ¿Puedes decirme por qué? —preguntó Jungkook mientras volvía a rodear el cuello de Jimin con su mano y apretaba.


—Porque soy tu juguete y debo recordar mi lugar—. El tono de voz de Jimin salió tan forzado debido a la presión que estaba recibiendo en su garganta.


Joder. Jungkook sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo al escuchar a Jimin. Se levantó inmediatamente y abrió las piernas del rubio para penetrarlo en una sola embestida.


Los dos jadearon al mismo tiempo ante el placer y el alivio que sintieron.


No se detuvo a preguntar si Jimin estaba listo, comenzó a embestir una y otra vez de manera fuerte y desordenada, buscando su propio placer y dándoselo a su chico en el proceso. Solo podian escucharse en la habitación las respiraciones agitadas, los jadeos y el sonido de pieles chocando con cada embestida.


Jungkook no dejó de ejercer presión en el cuello de Jimin hasta que vio que le estaba costando respirar, entonces salió de su interior y lo giró poniéndolo en cuatro sin tiempo de recuperarse y lo penetró desde atrás.


—Me encanta ver como mi polla entra y sale de tu coño necesitado —con su mano izquierda tomó el cabello de Jimin y comenzó a jalarlo usandolo como punto de apoyo mientras que metió sus dedos de la mano derecha en el ano de Jimin y presionó hasta encontrar su punto dulce. Molió ese punto sin dejar de llenar su coño y Jimin no pudo mas que terminar mientras soltaba un grito ahogado.


Al ver que Jimin habia alcanzado su orgasmo, Jungkook se dejó ir persiguiendo el suyo también y mientras se corría se inclinó para morder el cuello de Jimin, asegurandose de dejar una marca que sin duda sus compañeros de clase ver


Terminó agitado, sonriente y jadeante mientras los acomodaba acostados en la cama y envolvía a Jimin con sus brazos.


—Como dije —empezó el pelinegro —Ojalá tus alumnos pudieran verte así.


Jimin le dio un manotazo en el pecho pero no pudo evitar reirse.


—Eres insoportable —le dijo con cariño.


—Igual que tu. No creas ni por in segundo que voy a entregarte el maldito ensayo, fue tu culpa que llegara tarde por llevarte el coche.


—Puedo tomar la sesión de hoy como tu ensayo, no te preocupes.


Jungkook soltó una gran carcajada.


Que buen profesor era su novio.