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𝐿𝑎 𝑚𝑢𝑠𝑖𝑐𝑎 𝑒𝑠 𝑎𝑚𝑜𝑟 𝑏𝑢𝑠𝑐𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑝𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎𝑠
En la bulliciosa Secundaria de Seúl, la fama por la que eran conocidos Hyunjin y Minho resonaba por los pasillos no por sus logros académicos, que eran para presumir, sino por las constantes peleas públicas. Sus habituales riñas habían sido motivo de rumores y susurros entre los demás alumnos, a excepción de sus amigos, los cuales conocían la razón de dicha enemistad. La tensión entre ellos era palpable, y aunque ni sus amigos sabían un secreto que guardan con tanto recelo en sus corazones, ambos sentían una atracción mutua y ninguno sospechaba los sentimientos más íntimos del otro, por lo que les complicaba la vida al no saber qué sentimiento es correcto demostrar.
Aquella hostilidad que tienen empezó por un malentendido que desencadenó una serie de eventos inesperados; resultaba que ambos chicos estuvieron envueltos en un triángulo amoroso con la misma chica, Eunji. Minho sentía que le gustaba, según él, la hermosa chica de pelo castaño, pero Eunji solo demostraba afecto a Hyunjin quien, a los ojos del alto, era la sombra de Minho.
Al principio no le molestaba para nada ser en algunas ocasiones el segundo lugar de los exámenes de su grado, desde que ingresó ha notado la inteligencia de su contrario. Minho, quien era eclipsado por la belleza del alto, tampoco lo veía como rival, es más, deseaba algún día caerle bien y poder ser amigos para sí ayudarse con las tareas y, quien sabe, salir algún día, claro como amigos; eso pensaba hasta que llegó Eunji con un intercambio estudiantil temporal. Eunji sabía que ambos chicos eran los más inteligentes de aquel grado, así que pensó aprovecharse de ello.
Minho sintió que había encontrado alguien que lo hiciera sentir las emociones que leía en los mangas que su amigo Jisung le pasaba de vez en cuando, sus favoritos son los de romance, él creyó que Eunji había estallado y enamorado su corazón. Pero se llevó una decepción al notar que la castaña prefería pasar más tiempo con Hyunjin que con él.
El caos se desató cuando Minho decidió declararse a Eunji en medio del campus, ignorando por completo su intuición de que sus sentimientos no iban a ser correspondidos. Hyunjin al presenciar esto sintió una mezcla de emociones: sorpresa, incredulidad y tristeza, no sabía el porqué, o al menos no lo admitiría públicamente, vió a Minho ser rechazado, en su mente solo se reproducía: “yo si te aceptaría”; mientras que Minho se iba a esconder para ya no pasar más vergüenza, en sus pensamientos solo pasaba una cosa: “esto es culpa de Hwang”, por lo cual, lo que antes era admiración se tornó en rencor por haberle quitado su “primer amor”.
Aquella tarde soleada, Hyunjin fue en busca de consolar al parecer es su amor platónico, le quería hacer saber que Eunji es una tonta por no haber notado a la tan hermosa persona que le había entregado el corazón y lo desechó como si nada. Cuando finalmente lo encontró, en el cuarto donde guardaban todo tipo de limpieza, estaba en cuclillas y tenía un rostro lleno de lágrimas, hasta que notó su presencia, en cual se convirtió en una llena de odio, quería abrazarlo pero Minho le dijo secamente:
—Vete de aquí Hwang, al final de cuentas tú siempre vas a tener todo, ¿No?
—Minho, ¿De qué hablas?
—Hablo, de que ya obtuviste lo que querías, Eunji siempre te quiso a tí más que a mi. ¿Qué más quieres? ¿Humillarme?
—Minho, no estoy entendiendo nada.
—Que no entiendes estúpido— se levantó de manera brusca, lo agarró de la camisa y lo estampó contra la pared— ¿Tu cabecita no puede procesar más de la cuenta o qué? Te lo digo de una vez para que se quede guardado en tu memoria. No te me acerques, ni a mi, ni a mis amigos. Eunji fué la primera en hablarme, mis amigos igual, pero de repente se juntaron tu grupo de amigos con el mío, después te veo a ti en todas partes, y eso si que me molesta; quédate con Eunji si quieres, ya no me interesa. Lo que si no voy a permitir es que alejes a mis amigos de mi, ¿Entendiste?
Hyunjin no dijo nada, estaba en shock y no sabía cómo responder. Y digamos que en aquel tiempo, Minho no era muy paciente para esperar una respuesta así que lo volvió a azotar contra la pared, lo que le ocasionó un quejido por parte del alto.
—¡¿Qué si entendiste Hyunjin?!
—¡Si, si entendí!
Y lo soltó, después de eso se fue, dejando al rubio recién teñido todo confundido. Repasó todas las palabras que le dijo Minho, quien definitivamente lo odiaba. Él estaba al tanto de la preferencia que Eunjin ponía sobre él, y esa fue una de las razones del porqué empezó a sospechar de la castaña; estuvo recaudando información pero de dónde venía casi nadie la conocía. Él no es de quedarse con los brazos cruzados, así que, con una investigación exhaustiva, pudo encontrar algo que le dió muy mala espina.
Alguien había escuchado hablar de las malas intenciones que tenía con él y Minho, se aprovechó de todo lo que pudo para tener buenas calificaciones a costa de los esfuerzos de los demás, y aunque juntó a todos los inteligentes para hacerlos amigos, les generaba inseguridades a cada uno sobre los demás para seguir compitiendo, nunca tomó en serio los comentarios que le hacía la castaña, pero al parecer el que más la pasó mal fue Minho, quien terminó enamorado y Eunji lo sabía. Dudaba mucho al principio cuando unió los puntos, lo que le ayudó a aclarar todo fue un mensaje por parte de la otra secundaria que según estudiaba, y al parecer ya no, porque la corrieron por cometer actos de corrupción y malas influencias afectando al resto del plantel. Agradeció en su momento tener amigos de otras regiones.
Por suerte, Eunji se fue después de dos días de lo sucedido; y aunque quisiera recuperar aquella silenciosa amistad que había formado con Minho, le fue imposible. Aquel enamoramiento que tiene con el pelinegro se estaba marchitando con los actos crueles que recibió por parte del pelinegro. Lo primero que le hizo lo soportó, eran burlas e insultos, creyó que dejarían de existir con el paso del tiempo, pensaba que el enojo de Minho era absurdo cuando él técnicamente nunca dijo sobre competir por amor; de los insultos pasaron a empujes cuando se encontraba cerca, que de igual forma nunca hacía algo. Pero lo que hartó su paciencia fue en una exposición de arte, donde él era partícipe y Minho lo arruinó, o al menos es lo que el pelinegro presume.
Todo pasó cuando lo habían escogido con otros compañeros para hacer una exposición con la temática sobre el aniversario de la fundación de la institución. Cada uno tuvo un tema específico y él felizmente obtuvo el de romance, tenía una idea completa de que pintar y posiblemente recuperar la amistad del pelinegro, le dolía saber que sus amigos se reunían con todos menos Minho solo porque él estaba ahí.
La hora de la presentación había llegado y con eso la revelación de su pintura, que ante los ojos de los demás estaba perfecta, pero Hyunjin sabía que no era así, había algo que él no había puesto y de ese tema solamente lo sabían sus amigos y aquel chico con el que pasó tardes en la biblioteca hablando y solo él se atrevería hacer dicho crimen.
Lo buscó por todas partes sin éxito alguno, pidió ayuda de sus amigos que tampoco pudieron hacer mucho, hasta que los amigos del pelinegro lo auxiliaron. Le habían dicho que Minho estaba en la azotea del instituto, lo habían visto subir ahí hace un buen rato y que todavía no había bajado. Así que sin más en mente que dejarle las cosas claras al pelinegro se fue corriendo. Y aunque su principal propósito era ese, dejarle claro las cosas, la situación no fue como lo esperaba.
Minho se encontraba esperando al rubio que se diera cuenta de su ubicación, porque en resumen, él fue el causante de la pequeña modificación de aquella pintura, sabiendo que lo que más apreciaba Hyunjin, eran sus trabajos de artes y encontrar algo que él no hizo lo iba a poner furioso, y no se equivocó. Había llegado frenéticamente y azotando la puerta de la entrada que daba a la azotea, dada por la agitación que ilustraba su cuerpo, confirmaba sus sospechas de que había dado en un punto sensible del rubio.
—¿Por qué Minho?
—Porque qué, Hyunjin.
—Te confié un tema que es muy difícil de hablar para mí, y tú solo podías haber hecho aquel acto cruel.
—Dime que es lo que hice. Ilumíname, así tal vez dejemos claras las cosas.
Hyunjin ya harto de la bonita pero burlesca sonrisa de Minho, lo agarró del cuello de la camisa y lo arrinconó en el barandal de la azotea que daba vista al patio, importándole poco el peligro que estaban los dos.
—Te confíe un día el tema de Kkomi Minho, y lo que tú hiciste por vil despecho fué pintarlo en aquella pintura. Definitivamente Eunji se llevó todas tus neuronas inteligentes. ¿Qué no sabes lo que es superar? Ni siquiera me metí con ella porque nunca me gustó, no tuve la culpa que te utilizara para tener buenas notas Minho, porque yo sí me dí cuenta de lo interesada que era esa chica. Eres un imbécil, acepté todas tus actitudes infantiles, porque sé muy bien lo que duele el despecho. Pero quiero que sepas que ya no lo voy a aceptar más, es tu culpa Minho, no incluyas a nadie más en tu remordimiento.
Minho calado por las palabras también lo agarró por la playera y lo volteó, dejando ahora a Hyunjin atrapado entre su cuerpo y el barandal.
—¿Mi culpa? ¿Dices que todo es mi culpa? ¡Hyunjin, yo te dije una vez que me gustaba Eunji!
—Eso no es verdad, tú dijiste que se te hacía atractiva.
—¡Es lo mismo!
—¡Por supuesto que no! Son cosas distintas. Puede hacerte atractiva una persona pero no significa que te guste. ¡Aprende a diferenciar tus sentimientos estúpido!
—¿A quién le dices estúpido, idiota?
—¿Pues a quien más? Eres más que un estúpido Minho, nunca te hice algo. Yo solo quería formar una amistad contigo pero no vale la pena, personas como tú no valen la pena cuando no saben lo que realmente sienten.
—Pues no me importa, no he querido tu amistad, nunca te lo pedí…
—¡Minho!
—¡Hyunjin!
Los amigos de ambos llegaron justo en ese momento donde subía la tensión y el peligro, pero por suerte los separaron; desde ese día los demás difícilmente se pueden reunir si están Minho y Hyunjin en el mismo espacio, es por eso que decidieron hacerlo solo en momentos específicos y que alguno de los dos no puedan ir.
Y así llegamos a la actualidad. Hasta la fecha, Minho sigue molestando a Hyunjin cada vez que lo percibe en su vista, lo que cambió es que ahora Hyunjin responde tales conductas de la misma manera. Ambos aunque tengan rencor en sus corazones, no olvidan cuáles son sus sentimientos más profundos y guardados en su alma.
Minho se dió cuenta días más tarde del rechazo que sus sentimientos no iban dirigidos para Eunji, sino para Hyunjin, pero persistiendo su rencor y su orgullo no lo iba aceptar, al menos no en público y con sus amigos.
Mientras que Hyunjin seguían presentes aquellos sentimientos que nadie sabe y que no está dispuesto a revelar por tal persona tan cruel. Imaginense, tener de amor platónico a quien se burla y te hace la vida escolar infeliz. Una locura, ¿No? Aún así, él no decide de quien flecharse, y aquel enamoramiento ha perdurado con el paso del tiempo; para no abrumarse con ello decidió hacer una playlist dedicada a Minho, todo lo que ha sentido en estos años con canciones. Una maravilla, piensa él.
¿El problema? Hace tiempo escribió esa lista en hojas junto con sus pensamientos, se la prestó a su amigo Jeongin que tenía un proyecto musical y no sabía que cantar. Él como buen amigo romántico, le pasaría alguna de las canciones que él tiene en dicha playlist, pero no se decidía por cual, así que le dió la lista completa; y aunque sabía que se iba exponer, Jeongin podría entender sus sentimientos si le contaba desde el principio, y eso fue lo que hizo.
Lo que no esperó es que su amigo perdiera dicha lista, y aunque Jeongin sí alcanzó a copiar las 20 canciones, le generó nerviosismo el descuido del menor al no guardar dicha lista, quien no sabía ni siquiera donde fué la última vez que la sacó; sólo esperaba que no le llegara esa lista a dicho protagonista de sus íntimos sentimientos, sueños y desvelos.