Extraña sensación

Summary

Después de ser golpeado por un quirk inesperado, Izuku se encuentra atrapado en una experiencia completamente nueva y desconcertante. Lo que al principio evitaba a toda costa, ahora lo lleva por un camino lleno de cambios y descubrimientos. Mientras lucha por adaptarse a su nueva realidad, la inesperada compañía de Katsuki se convierte en un ancla en medio del caos, convirtiendo lo inusual en algo sorprendentemente satisfactorio. Pero este nuevo don no solo afecta su vida diaria; también pone a prueba la dinámica entre ellos. ¿Podrá su relación resistir los retos y transformarse a través de esta experiencia? Lo que comenzó como una simple lucha por adaptarse podría redefinir sus destinos de formas inesperadas.

Status
Complete
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Esa tarde había ido a pasear y chocado contra una mujer de mediana edad que al parecer tenía prisa. Ella se disculpó con el chico de manera atropellada, diciendo que lo sentía mucho y que de algún modo se lo compensaría en algún momento.

El chico sin saber a qué se refería, retomó su camino de regreso a los dormitorios. Todo parecía ir bien pero, en cuanto pasó al lado de su mejor amigo, con un pequeño roce, un dolor fuerte apareció en el vientre bajo. Por suerte, nadie de sus compañeros, lo notaron.

Pensó en ir a ver a Recovery Girl, sin embargo, la idea fue totalmente descartada y con Aizawa, menos todavía. Solo esperaba que fuera por culpa de la cena.

Fue hacia el ascensor, con la idea de ir a su habitación a descansar rogando que el dolor se desvaneciera. Cuando las puertas estaban por cerrar, Uraraka le pidió que esperase. No pudo negarse, después de todo, ella era su mejor amiga.

En el ascensor, la chica habló de que las chicas harían una fiesta de pijamas en la sala común y más cosas similares. Trató de distraerse con la charla, mas era imposible, el dolor era insoportable.

Se agarró la barriga y fue deslizándose hasta el suelo del ascensor. Ochaco entró en pánico al verlo así, pero sabía que debía mantenerse tranquila para no alterar más a Izuku.

—Deku-kun, ¿qué pasa?

—Me duele como mil demonios, es insoportable.

—¿Te cayó mal la cena?

—No arhg tengo idea—gruñó—No es el estómago, es aquí.

La castaña vio que se agarraba la parte baja del abdomen, tirando hacia donde está la vejiga. Pensó que tal vez la zona se había inflamado por algún problema urinario.

—Deberíamos ir con recovery girl para que te revise.

—No quiero molestarjh.

—Deku-kun, por favor.

—Se me pasará.

—Si tú lo dices.

Llegaron al piso de Izuku y este se dirigió hacia su habitación. Ochako, sabiendo cómo era Izuku con no querer molestar a la enfermera, decidió hacer un sacrificio e ir a la habitación de Bakugo.

Sabía que probablemente el rubio le cerraría la puerta en las narices y así realmente fue. Llamó otra vez y otra hasta que volvió a abrir.

—¿Qué quieres cara redonda?

—Necesito ayuda.

—Pues pídesela a otro por qué no pienso ayudarte con los deberes —Iba a cerrar la puerta pero Ochaco fue más veloz y lo tocó haciéndole flotar—¡Oye! ¡Bájame!

—No es por los deberes, ya se lo pedí a Yaomomo, es por Deku.

Al escuchar el apodo del peliverde dejó de moverse como un gusano en el aire y se la quedó mirando. ¿Deku? ¿Qué sucedió ahora?

—No quiere ir con recovery girl y sé que si tú se lo dices irá por narices.

—¿Se ha vuelto a romper los huesos o qué? —la chica negó y le explicó qué pasó en el ascensor. Suspiró y se frotó la sien—Bien, pero no le digas nada a esos idiotas que luego me perseguirán.

—Trato hecho— lo liberó de su quirk y cayó en la cama — Te esperaré abajo, trataré de que las chicas no se entrometan.

Se dirigió a la habitación del peliverde refunfuñando. Conocía tan bien al ojiverde que estaba casi seguro de que tendría que llevarlo arrastrando hasta la oficina de Recovery Girl.

Llamó a la puerta y el peliverde no le contestó. Lo volvió a intentar consiguiendo el mismo resultado. Estaba por irse cuando la voz de Izuku se escuchó. Frunció el ceño. ¿Qué narices estaba haciendo Deku?

Intentó abrir la puerta, pero el seguro estaba colocado. Importándole tres pares de pimientos si lo castigaban, explotó la cerradura. Izuku era más importante ahora que un simple castigo por daños a los dormitorios.

Al abrir la puerta, Izuku no estaba en su cama. Escuchó ruidos en el baño y se acercó hasta allí.

— ¿Deku? ¿Va todo bien?

— Sí, todo genial Kacchan

— Izuku — colocó el puño en la puerta mientras hablaba — te conozco y sé tu tono de voz cuando mientes así que no, no está nada bien. ¿Qué sucede?

Silencio. Un minuto de silencio. El minuto más largo para el cenizo. Escuchó a Izuku suspirar profundamente antes de hablar.

— Creo que… Creo que esta tarde he sido…

— ¿Has sido qué?

— Golpeado por un quirk.

El rubio no dijo nada. Se quedó sin palabras. Si había sido afectado por un don, ¿por qué no había ido a ver a recovery?

— Déjame entrar.

—¡No!

— Vamos, ni qué te hubieras transformado en un gato mutante.

— No… Pero…

— Si no abres, volaré la cerradura en mil pedazos.

— ¡Está bien! Solo quédate lejos.

Escuchó como el seguro de la puerta era retirado. La puerta se abrió muy despacio. Abrió los ojos como platos. Izuku estaba sudando, tenía la cara muy roja y, para rematar, olía a algo que no sabía especificar.

Katsuki trató de acercarse a él pero Izuku retrocedió. Se detuvo mirándolo de arriba a abajo. Notó cómo el cuerpo del peliverde temblaba.

— Joder, hay que ir con Recovery Girl — se acercó a él ignorando las súplicas del peliverde —Izuku, hay que averiguar qué quirk te ha afectado.

Mientras Bakugou peleaba contra Midoriya para ir a ver a la enfermera, Aizawa entró en los dormitorios encontrando a las chicas teniendo una pijamada con algunos chicos, como Shoto, Denki y Eijiro. Preguntó por Midoriya y Ochaco dijo que estaba en su habitación. El tutor asintió dirigiéndose hacia el piso del peliverde.

Cuando llegó al piso correspondiente, empezó a escuchar gritos que provenían de la habitación de Midoriya. Fue acercándose, temiendo que Bakugou le estuviera pegando por algo. Al llegar, vio la cerradura hecha cenizas en el suelo. Se frotó el ceño. Esos dos le iban a dar canas antes de tiempo.

Entró y vio a Bakugou tratando de atrapar a Izuku quien se había pegado al techo usando los látigos negros y la floatibilidad.

— ¡Izuku, baja de una vez por All Might!

— ¡Ni hablar! ¡No pienso ir con Recovery a estas horas!

— Vas a ir de todas maneras — activó su don deshabilitando los de Midoriya que cayó en brazos de Katsuki — Ella quiere verte con una chica que, por lo que ha dicho, te golpeó con su quirk.

Ambos chicos, al ver que la suposición del pecoso era cierta, se miraron. Aizawa salió de la habitación siendo seguido por Bakugou cargando a un enfurruñado Izuku sobre sus hombros.

Los que estaban en la sala vieron como Katsuki cargaba a Izuku hacia la salida sin saber el por que de ello. Ochaco miró a Katsuki sonriéndole con culpa porque le dijo en donde estaba Izuku a Eraserhead. El rubio negó con la cabeza dándole a entender que no pasaba nada.

El camino hacia la enfermería fue una batalla total. Izuku aprovechaba que a veces Katsuki aligeraba su agarre para usar el don de la séptima usuaria y huir. Pero, tan pronto como el rubio y el pelinegro se daban cuenta, Aizawa borraba el don otra vez.

Por fin, llegaron a la enfermería, donde Aizawa activó su don para evitar que Izuku huyera, mientras Katsuki bloqueaba la puerta.

— Midoriya, tranquilo, no voy a hacer nada.

— Me regañó la última vez que vine — murmuró pero todos escucharon. Una risa se escuchó. Izuku levantó la vista encontrándose con quién había chocado esa misma tarde — Eres tú.

— Un placer Midoriya - kun, me llamo Mieko Yumei — hizo una reverencia. — Me gustaría disculparme por usar mi don en ti, tenía mucha prisa y cuando estoy con prisas a veces se descontrola.

— Igualmente Yumei - san — sonrió él — ¿De qué trata su don?

— Bueno, yo lo llamo Omega.

— ¿Omega? — preguntaron ambos chicos.

— Así es, mi don permite ayudar a otras personas que por equis motivos no pueden tener hijos. Tengo un hermano mellizo que tiene el contrario al mío, él lo llama Alpha.

— ¿Cómo funciona?

— En cuanto el o la afectada por mi don, o por el de mi hermano, su cuerpo no presenta ningún cambio. Pero, en cuanto hace contacto - da igual el tipo - con su amado o con la persona que quiere, los cambios empiezan. Por decirlo de alguna manera, entra en celo.

— Como si fuera un animal…

— Exacto Bakugou - kun — habló ella — Todo empieza con un dolor en la parte inferior del abdomen que, poco a poco, aumenta a sudores y temblores corporales. ¿Has experimentado algo de lo que acabo de mencionar?

— Ahora que lo…

— Lo ha hecho — interrumpió Bakugou porque sabía que él se pondría a murmurar — Después de cenar, me dijeron que no se encontraba bien porque le dolía justo donde usted ha dicho. Cuando he ido a comprobar cómo se encontraba, lo he visto sudar, temblar y por alguna razón olía a canela.

— ¿Canela? — cuestionó el tutor — Cuando yo he llegado no he olido nada.

— Ya veo… — suspiró Meiko — Recovery, podría usar la enfermería para examinar a Bakugou.

— Por supuesto, querida.

— Ven Bakugou-kun, Aizawa necesitaré que si Midoriya-kun se descontrola lo retengas — el pelinegro asintió al escuchar la petición de Yumei. — Quítate la camiseta.

El rubio se sentó en la camilla y se quitó la camisa. La chica, con un estetoscopio que sacó de su bata, empezó a escuchar los latidos de Katsuki que eran rápidos. Le preguntó a Recovery cuáles eran los resultados que solía tener en las revisiones periódicas. Ella le contestó que eran bastante altas debido al quirk del chico, pero que no se pasaban del máximo. La chica siguió palpando el pecho de Katsuki para notar alguna anomalía. Estaba por revisar la boca de él, cuando sintió como un pequeño bultito sobresalía entre la clavícula y el cuello. Miró a Izuku.

Sin dejar de palpar en ese lugar, miró hacia Izuku quien había empezado a gruñir. Aizawa y Katsuki observaron como los ojos de Izuku brillaban más de lo normal y unos pequeños colmillos se asomaban. Katsuki parpadeó sin saber qué decir. Eraserhead, al ver que Izuku estaba por saltar sobre la chica, lo retuvo con sus cintas al momento. Suspiró y, con un ligero golpe en la nuca, lo dejó inconsciente.

— Lo que me temía, Bakugou-kun tiene las glándulas de olor. Por eso puede oler el olor a canela que desprende Midoriya-kun.

— ¿A qué se refiere?

— Lo que sucede es que cuando Midoriya-kun empezó con los cambios, el cuerpo de Bakugou-kun reaccionó a ellos. Pero no entiendo por qué no han sido tan fuertes como suele pasar.

— Nos conocemos desde muy pequeños, ¿puede ser por eso?

— Es una posibilidad — aceptó ella — Por ahora lo mejor es que no te acerques a él. Dale alguna prenda de ropa con tu olor para que se calme.

— ¿Podemos hacer algo más?

— No, ahora todo depende de ellos.