Desaparecido.

Summary

Todo a su alrededor le recordaba a su único y primer amor. Se sentía desbastado al perderlo, solo quería volver a verlo aunque esto le causará su muerte también, todo sea por volver a ver a su amor.

Genre
Other/Horror
Author
Darian
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

..

Sus ojos volvieron a mis pensamientos, esos hermosos ojos en los cuales me perdía todas las noches en un mar que reflejaba una galaxia entera, mi lugar favorito de ver.


Una luna oscura que me muestre todos sus defectos en un par de segundos.


Sus iris tenían un color miel el cual me transmitía el sentimiento de estar en casa aunque estuviera a miles de kilómetros de esta. Me proporcionaban felicidad, una felicidad que solo él podía darme...


Él era mi felicidad.


Su rostro aparecio en los mas profundo de mi mente que no podia concebir paz, solo sufrimiento y malos recuerdos de toda mi vida. Los toques de ese rubor natural de sus mejillas era hermoso que hacía ver sus  pómulos suaves y dulces como un algodón de azúcar, sus labios finos eran de un color rosa claro con su arco de cupido bien pronunciado creando una armonía facial perfecta. Su sonrisa era tan única, era una sonrisa cuadrada con dientes perfectos.


Las pocas cosas que me quedan de él son las fotos que nos tomábamos retratando nuestros tiempos juntos. Mi galería tenía miles de archivos junto a él, hasta fotos de él desprevenido. Mi dulce ángel.


Señora Kim, miles de condolencias a su familia por la perdida de su hijo... Taehyung era un buen muchacho, alguien ejemplar, no entiendo porque le sucedio eso a él. — La voz de mi madre se escuchó por todo el velatorio ya que todos estaban sumidos en un silencio haciendo que mi cuerpo temblara de frío. Mi mirada se dirigió hacia a mi madre la que tenia una sonrisa triste y sus ojos estaban llenos de lágrimas, ella siempre a sido fuerte para contenwr sus sentimientos pero Taehyung ya hacia parte de nuestra familia y era tan doloroso ver a todos reunidos alrededor de su ataúd.


Desapareció un mes entero, no entiendo porque nunca nadie nos dio alguna pista sobre su paradero. Es mi hijo, el único que tuve, todos los reunidos aquí lo aman pero, ahora él ya no estara caminando entre nosotros. — Sus lágrimas salieron mas grandes y dolorosas, como si la trataran de ahogar.


Me acerque a pasos lentos a donde estaba mi madre junto con la señora Kim para poner una de mis manos sobre uno de sus hombros. Sentía un nudo en mi garganta el cual no me dejaba hablar. — Señora Kim, puedo quedarme un rato a solas con él? — Ella tomó mi mano en un gesto tierno y cálido acariciando el dorso de mi mano con su pulgar. No me incomodaba su tacto, en lo absoluto. A veces ella también me escuchaba llorar y hablar cuando solo quería desahogarme, ella era mi segunda madre...


Claro que si hijo mío, serás el último en despedirte de mi pequeño. Les diré a los demás que nos retiremos para que tengas espacio, de eso no te preocupes. — Su sonrisa fue lo más angelical que pude ver en días.


Mis pies me guiaron hasta el ataúd sintiendo mis pisadas con pesadez, no quería verlo en ese estado, quería verlo sentado a mi lado comiendo un helado de vainilla y chocolate. Tendria que pedirle un deseo al hada madrina para poder verlo hasta las doce de la noche como en la cenicienta pero con una historia diferente.


Estaba deteriorado y mis lágrimas comenzaron a bajar sintiendo como recorrían mis mejillas con tanta frialdad llegando hasta a la punta de mi mentón.


Mi Taehyung estaba pálido pero seguía teniendo esa pizca de hermosura con la que lo conocí. Su cabello estaba ligeramente largo y descolorido por la perdida de tinte que se había puesto unas semanas atrás. Sus labios se admiraban con un poco de brillo por el bálsamo que le habían echado anteriormente. Su piel tenía algunos rasguños en su piel algo ya cicatrizados tratados de ocultar con maquillaje.


Por qué te paso esto mi pequeño?


Los años sin ti pasarán lentos y tortuosos pero en mi mente siempre vas a estar tú.


Kim... Te ganaste mi corazón de una forma tan inexplicable que no puedo describir lo que siento con palabras pero, ahora es tarde para poder demostrarlo con acciones.


Meses antes.


Te vez un poco mal hyung, necesitas que te traiga algo? — Sonreí levemente posicionando las palmas de mis manos sobre sus hombros con cuidado.


No kookie, me encuentro bien, no debes de preocuparte por eso. — Me dedicó una de sus sonrisas haciendo que mi ser se derritiera de ternura.


Debes de tener hambre entonces, quieres algo de la cafetería? Hoy hicieron ponquesitos de arándanos que tanto te gustan.


— No tengo hambre, cariño. Gracias por la oferta. — Posó una de sus suaves y delicadas manos sobre mi cabello acariciando lo haciendo que mi cuerpo se relajara. Él me hacia creer en el amor.


Tienes frio?... — Dije en un susurro cerrando mis ojos ronroneando por los mimos.


Iba a seguir hablando pero sus finos labios contra los míos me detuvieron así que le di una pequeña lamida recibiendo una de sus risitas.


Ya te dije que estoy bien, bebé.


Te quiero... — Mis brazos enrrollaron su torso con suavidad. Sus mejillas estaban sonrojadas por el tacto de mis labios con su piel trigueña.


Yo también te quiero, kookie, y mucho, mucho más de lo que debería. — Nuestro abrazo suro unos cuantos minutos, unimos nuestras frentes para poder frotar la punta de nuestras narices con suavidad. — Quieres ir al cine al final de clases?


Claro. Y vemos alguna película de romance o... De terror?


La que tu quieras estará bien.


Tiempo después.


Tae, podrías responder mis mensajes? Hace días que no se nada de ti, al menos escribe me diciendome que estas bien, por favor. — Envié el audio de voz, estaba devastado. Hace una semana que no sabía nada de Taehyung. Nadie tiene idea que le paso o a donde se fue, yo solo quiero que vuelva una vez por todas. No puedo aguantar más tiempo sin él.


Mis ojos estaban hinchados de tanto llorar y en las bolsas de mis ojos tenia ojeras que crecían cada vez que una pesadilla no me dejaba dormir.


Lo extrañaba tanto, extrañaba que estuviera a mi lado cada que se quedaba dormir en mi casa, que me acompañe en los desayunos del día siguiente o el simple echo de compartir sonrisas cada que nos veíamos en el instituo, su presencia me hacia falta.


Querido, puedes bajar a desayunar para ir a tu escuela? — Mi madre habló al otro lado de la puerta de mi habitación con un tono un tanto desanimado.


Ya voy mamá. — Me levante de mi cama sintiendo un repentino mareo llegando a mi cabeza provocando que cayera sentado a la cama de vuelta. Pongo la palma de mi mano derecha sobre mi frente tratando de disipar lo que sentía.


...


Los días pasaron como si todo el cielo se fuera a caer en algún momento y yo rezaba porque eso sucediera. Taehyung no aparecía, quiero saber de él, necesitaba verlo. Todos los días en el instituto preguntaban por él sin yo saber que decirles a todas sus preguntas, porque yo tampoco sabía que había sucedido con él.


Algunos sospechaban de lo que le pudo a ver pasado, decían que estaba en el hospital o que salió del país por una vida mejor en Francia ya que él siempre solía hablar sobre ese lugar, lo peor que llegaban a decir es que había muerto.


...


Estaba sentado sobre el pasto mientras que mi espalda estaba recargada en uno de los árboles escuchando algunas de mis canciones favoritas. Tenía mis ojos cerrados sintiendo el viento llegar hasta mi rostro removiendo mi cabello. Abrí los ojos despacio sintiendo que alguien se sentaba a mi lado sin mi consentimiento asi que frunci el ceño levemente.


Hola Jungkook... — Voltee a mirar con desdén a la persona que estaba a mi lado por haber interrumpido mi descanso. Iba a hablar pero Soobin lo hizo primero. — Quieres ir por un helado más tarde? Tal vez... Podamos volver a hacer amigos, al igual que antes. — Su voz era suave y agradable, le había dejado de hablar porque a Taehyung me lo había pedido y va a seguir siendo asi porque no voy a romper nuestra promesa.


No Soobin, no tengo ánimos de salir. Pero gracias por tu invitación.


Seguro? Estos días te he visto bastante mal y me preocupas, aunque ya no tengamos la misma amistad que antes... Yo aigo extrañando te y sabes que estoy para ti en cualquier circunstancia. — Él era la primera persona que se me acercana en ma semana y agradecía por eso.


Solté un suspiro y lleve mi mirada a otra parte. — Podría contarte algo?


— Claro.


Tome un poco de aire mientras juntaba mis manos. — La verdad sobre Taehyung es que ha desaparecido, no sabemos donde se encuentra, desde hace unas semanas no ha vuelto y la verdad ya estoy empezando a pensar lo peor.


Oh... La verdad todo el mundoya ha dicho que esta muerto... Pero sabes, yo tampoco he perdido la esperanza de volverlo a ver.


Esta bien, Soobin. Gracias por entenderme y escucharme... Ahora si me disculpas, tengo que irme. Cuidate. — Sonreí levemente levantando me de mi sitio tomando mis cosas volviendo a los edificaciones del instituto caminando al salón de mi última clase.