Relatos eróticos y chicos simpáticos.

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Summary

Un pequeño compendio de historias de chicos pertenecientes a la comunidad LGBT+ que espero y sea de su agrado. Vengo de una página donde borraron todas mis historias relacionadas y quiero empezar de nuevo

Genre
Erotica/Romance
Author
H
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Viejo

Hola a todes. Mi nombre es Luis Arturo Campos Sierra. Soy un chico abiertamente gay desde los 13 años y soy un chico afortunado.

La vida me ha tratado bien, no se los niego. Toda la prepa viví con una actitud de Regina George (Diva) y unas ganas de demostrar que nadie podia estar arriba de mi, excepto un hombre por supuesto.


Sinceramente si me siento algo privilegiado, digo. Un chico delgado blanco, de ojos azules y una familia... Acomodada se podria decir es el sueño de muchos. Pero con la llegada a la universidad, la realidad me dió un golpe. Muchos de mis compañeros habian luchado por llegar hasta donde están, dividiendo su vida entre estudio, trabajo, y algo de tiempo libre. O algunos otros chicos que por alguna razon estaban ahi. Tal era el caso de mi amigo José Mauro. JoseMa para los cuates. El chico desde el primer dia se volvió mi amigo, gay y pasiva como yo. Cualquiera diría que nos bufariamos desde el primer momento y tal vez si lo hicimos, pero por alguna razon nos caiamos bien. Yo de la facultad de derecho y el de administracion compartíamos apenas 3 clases los primeros 2 semestres pero si se sabia divertir ese chico. Fue varias veces a mi casa y llevabamos amigues de todos sitios. Saliamos y nos divertiamos como nunca, siempre un monton de jotas divinas... Como debe ser.


Ir a la casa de JoseMa siempre era mi gusto culposo, por un lado odiaba la situacion en la que vivía. El y sus 5 hermanos viviendo en el mismo cuarto. En una vecindad donde su madre dormia en su propio cuarto sola y su padre se la vivia en el unico sillon que tenían al llegar de trabajar pues era como su recamara pues llevaban años peleados pero sin separarse por "los niños" al parecer me dejaba un mal sabor de boca. Pero por otro lado ver al guapote de su padre, que estaba bien macizo y tenia solo 36 años el hombre.

Un hombre tatuado que la mayoria del tiempo se la pasaba sin playera, oliendo a algo de sudor y desodorante barato con una cara de malo que muy pocos podrian apreciar y una sonrisa picarona que añadida a una voz supermasculina y algo "ñera" desconcertaría a cualquiera de mi familia. Pero era el hombre mas amable que pudiera yo conocer. Su trato hacia todes nosotres siempre fue el mas bello. A mis amigas trans siempre las trató como mujeres, lo que son. Y no tenía desapego a su hijo como muchos otros "machos" de su epoca tendrían,sino por el contrario. Josema era su orgullo e incluso no veía mal que mi amigo saliera con chicos incentivandole a salir con un tipo con un buen nivel de estudios.


Algunas de mis amigas decían que el era CHACAL... Pero sinceramente preferíamos quedarnos con la duda a siquiera tirarle la onda por que, aparte de ser casado el hombre era demasiado lindo con todes y no queríamos que por intentar algo perdieramos la amistad de JoseMa que la muy perra nos hacía unas miradas cuando su papá nos hacía platica para que no intentaramos tirarle la onda ni echarle flores en lo más mínimo.


Una noche de chicas, ya saben... Salir a putearts, buscando caricia o de perdido ver cariñosos en jockstrap bailando como animales en celo en una limo rentada para aparentar obviamente la friolenta de Josema queria ir por un sueter a su casa. Por alguna razón decidí acompañarlo, quiza para darme un taco de ojo con su papá que estaba seguro ya estaba en shorts acostado en el sofá viendo la television. Pero al llegar me di cuenta de donde habia sacado Josema lo friolento. Envuelto en un edredón viendo la lucha libre con un cafecito (con piquete) estaba el señor Mauro.


- 'Mijo, que bueno que ya llegastes. Te dejé unos taquitos de huevo con chorizo en un aluminio en la mesa. Mira nomas. Luisito ¿Cómo está muchacho? ¿Viniste a traer a mi chamaco? ¿Quieres un vasito de refresco?


El señor me decia alegre saliendo de las cobijas que le cubrian dejando ver su marcado cuerpo.


- Si don Mauro. Gracias. Le dije al señor para que no se sintiera mal.


...Que piernotas se carga ese señor. Y que espalda, Dios mío.


Me preguntó contento.


- ¿Cómo les fue en la escuela? ¿Ya te vas a tu casa?


Le respondí con la mejor de mis actitudes, tratando de seguir haciendo conversacion con el.


- Muy bien señor Mauro, ha estado algo pesado por los examenes de fin de semestre. Pero al menos ya estaremos en tercero muy pronto.


El señor me dió el vaso y volvió a sentarse en su viejo sofá.


- Deberian salir a pasear. Ya saben hacer cosas de chavos de su edad. Hay que disfrutar de su juventud.


Dijo el hombre mirando a su hijo salir de su recamara con un sueter.


- A eso vamos papá. Vamos a dalir a un antro a disfrutar un rato. No me tardo.


El hombre lleno de ilusión contestó.


- Ah! Que bueno 'mijo. Por un rato pense que te ibas a quedar aquí sin hacer nada un viernes social a pasear con tus amigos, tomar algo. Bailar hasta cansarte.


- O ver bailar a los gogos en el antro!


Dije yo bien emocionado tratando de hacerle pasar una vergüenza a mi amigo. El señor Mauro soltó una risotada de esas que pocas veces le escuxhas a un hombre de su edad.


- Maurito. ¿Vas a ver cariñosos mijo?


Dijo el hombre sonriente mirandonos a su hijo y a mi en señal de complicidad. De la nada toma su cartera com cierre de velcro y saca un billete de 500 y se lo da a su hijo con una voz orgullosa.


- Andele mijo y pongale el billete al cabron en medio de las nalgas y muerdale una.


Pero como boca floja que soy no dejo pasar ninguna.


- Quiere venir con nosotros don Mauro?


Pregunté en tono de broma intentando hacerle pasar otra de mis bromas a mi amigo.


A lo que deja de tomarle a su café y voltea a verme y luego a su hijo.


- 'Ps vamos. Que pa' luego es tarde. Total si quieren yo le hago de conductor resignado.


Dice siguiendo la broma.


- Ay pa. No seas así.


Contesta Josema.


Pero imaginé que el señor estaba algo ilusionado por el hecho. Quiza solo era yo el que lo veia. Pero el solo ir de la casa al trabajo con una señora a la que no ha tocado desde que tuvieron a su ultimo hijo hace 5 años quien no está en su casa por sus "largas jornadas de trabajo" en la fabrica donde está. Y el siendo un albañil que dia con dia se esfuerza tal vez merece un descanso, y disfrutar de su vida despues de todo.


- No se preocupe don Mauro. Yo le invito.


Y el señor me sonrió de una forma distinta. Pude notar un hermoso brillo en sus ojos, como si cierta ilusión le inundara. Aquel hombre tenía ganas de salir con amigos. A como me ha dicho Josema nació cuando don Mauro todavia tenia 15 años y el hombre toda su vida la ha dedicado a su esposa e hijos. Y al parecer hasta el mismo Josema se percató de ello.


- Bueno pa. Ven con nosotros. Pero no tomes mucho. Mañana vas a ir a trabajar en las casas que estan haciendo en Monte Lucas.


El señor se paró del sofá nuevamente.


- Si 'mijo. Usted sabe que soy responsable. Nomas deja le aviso a tu hermano Raul que voy a salir, pa' que cuide a tus hermanitos en lo que no estamos. Al cabo ya tiene 18, como quiera si nos hace falta Mayrita verdad.


El hombre fue por un pantalón algo despintado y roto y un sueter... A fin de cuentas es el papá de Josema. Bajó con nosotros hablando de que queria probar de "las bebidas exoticas" que preparaban en los bares y de que tenía años de no ir a bailar y al ver la limosina en la que iríamos parecia niño en feria.


- Buenas noches muchachas. Vamos a ver vatos en tanga!?


Y todes en el vehiculo gritaron emocionadas.


Platicó con nosotros de todo lo que habia hecho en el trabajo, con el paso de los minutos empezó a tomarnos confianza.


Al llegar al sitio se emocionó, quiza por el neón, todo mundo bailando y gente besandose. Ver tanto bailarín. De la nada me dijo nostálgico.


- Desde hace mucho queria yo invitar a uno de mis hijos a un table dance. Le dije a Mauricio, pero el esta muy apegado a esas cosas de la religión y le dije a Mayra de ver a los cariñosos pero nunca quiso. Y siempre me dio pena decirle a Maurito y que pensara que lo hago por que me obligo a querer tratar a mi hijo como alguien normal. Pero a mi me gusta esto, el ambiente y la diversión. Hubiera dado tanto por que mi muchacho pasara mas tiempo conmigo.


Entre todes juntamos para un privado con uno de los bailarines mas guapos. Pero hasta el gogó se emocionó al ver el cuerpo de don Mauro. Nos bailó a todos, si... Incluso Josema logró hacer lo indicado por su padre horas antes y le colocó un billete entre las nalgas. Pero al llegar con don Mauro, el gogó tambien lo estana tocando a el. Y don Mauro gritando como si se tratara de una bailarina, sin importarle que era un ser de su mismo sexo. De la nada el bailarín besa a don Mauro y este en lugar de quitarse u ofenderse le sigue el juego e incluso le besa de lengua para sorpresa de todes en el sitio.


Vaya que me calenté de ver a ese hombre haciendo tales actos. Pero al ver a mi amigo sorprendido a sobre manera (Lo cual era algo entendible por la situacion que sus ojos acababan de ver) no pude evitar hacerme el santo.


Despues del baile y de ver correrse al bailarin frente a nosotres nos fuimos a casa hablando de todo lo sucedido ahí hablandole a don Mauro de tu mientras el parecia encantado por la fiesta.


- Y hace tanto que no me besaba yo con otro hombre chavos. Yo tambien tuve mis novios como ustedes. Estuvo bien pa' recordar viejos tiempos. A que no se lo esperaban. Y perdon mijo. Me dejé llevar. Al chile hace mucho no me divertía así. Perdoname mijo.


- Si pá. Te perdono.


Ambos se abrazaron y salieron de la limo en lo que el conductor hacia el recorrido para llevar a casa uno a su casa. En mi mente se plasmó el ver a ese hombre tan viril y estoico besando a otro hombre mientras le tocaba el miembro por fuera de la tanga con una mano y las nalgas con la otra. De ensueño.


Con el paso de los días, Josema se consiguió un novio que estaba estudiando medicina y con ello nos veiamos menos, pero yo quería la chisma completa.


Las ansias me mataban, asi que sin pensarlo fui a su casa a visitarle con la intencion de saberlo todo, sinceramente me sentia muy feliz por mi amigo y queria que me compartiera su alegría por un noviazgo.


Llegué a su casa y al tocar lo primero que vi fue a su padre. Completamente sensual y jovial. Sonriendome como siempre e invitandome a pasar.


- No Luisito, 'mijo anda noviando pero pasale. ¿Quieres una caguama?


Le acepté la bebida trayendo un vaso consigo.


- Es que hace tiempo no lo veo. Anda con su novio Jorge el doctor y no me ha contado nada.


Y me dice algo serio.


- A mi tampoco me ha contado nada de su novio. A veces lo trae pero nomas saluda y se vuelven a ir. En una de esas y a mi chavalo le da vergüenza que nos emparenten o algo.


Busco contestación para animarle.


- Pero como le va a dar vergüenza que los emparenten don Mauro, si usted es un hombre honrado y luchòn. De esos que con nada se rajan y que lo hacen todo por sus hijos.


El hombre sonríe.


- Quieres otra caguama verdad?


Le tomo del hombro.


- No, ¡que va! Solo soy honesto señor Mauro. Mirese. A sus 35 años esta fortísimo. Está todo cuadradote y tiene unos hijos increibles.


Esperaba que mis palabras le contentaran, pero me sonrió mirandome los labios.


- Tu tambien haces ejercicio ¿Verdad mi Luisito?


Le contesto algo apenado.


- Solo lo que puedo señor Mauro. No quiero verme enorme, solo quiero verme y sentirme bien.


Muy confiado me dice.


- Así estaba yo a tu edad. Luego dejé el ejercicio pero hace años volví y me empezó a gustar estar mas grande. Mira, ya vengo.


El hombre va hacia el cuarto de su mujer y regresa con un album de fotos.


- Mira Luisito, este album lo tengo lleno de fotos de cuando tenia la edad de ustedes, entre 18 y 19 años.


Me enseña fotos de la ciudad en esos años, la calidad de imagen era muy buena.


- Que cámara tenía señor Mauro. Las fotos se ven muy bien.


- Tenia una Kodak profesional. Me la regaló alguien muy especial. Mira, este soy yo a tu edad.


Era el, identico a José Mauro, pero sin la femineidad que le caracteriza.

Si... Igualitos, o al menos para mi.


- Me gustaba mucho tomar fotos, pero mi señora me rompió la camara cuando me iba a separar de ella.


Pasó la pagina y de ahi salió la fotografía de un Adonis.


Don Mauro apenas iba a voltear la pagina pero le detuve en seco.


- Quien es el señor Mauro?


EL hombre se sonrojó y volteó la mirada.


- El... El pues... Ps es mi ex. Pero mira acá las fotos de mis niños de chiquitos, mira...


No no no, esa no me la hace. ¿Como que un novio? Y que novio Dios mío.


- Que pasó con ese novio? ¿Me podría contar?


Don Mauro pensó mucho en si decirme o no. Pero al final aceptó.


- Ps, yo tenia tu edad y la de Maurito. Ya tenía a Mauricio, y a Mayrita también. Te juro que en la vida habría yo pensado que me gustaran los hombres. Pero un día chambiandole de albañil fui con unos camaradas a trabajarle a una familia medio acá riquilla. Tenían dos hijos. Eleuterio y Domitilo. Domitilo era el mayor, es el que ves aqui en la foto. Domy... Me trataba como un igual, como tu tratas a mi Maurito, yo se que tu tambien eres de otra clase social. Pero tu al igual que el no miran diferencias. Me gustaba mirarlo haciendo ejercicio en las mañanas pensé que era admiración y con vergüenza le hablaba de a poco, así que me iba mas temprano por que quería ejercitarme con el. Tenía muchas máquinas afuera de su casa. En una de esas no lo vi venir y me volví su amigo. Pero cuando lo veía sin playera ps algo me pasaba a mí. Pensé que era pura curiosidad de ver un chavo blanquito de pelo claro y ojitos azules... Así como tu. Me lo negué mucho, hasta que noté que el sentía lo mismo. Pero el fue mas decidido que yo y me dió el primer beso que tuve con otro hombre. Nooo si me prendí como becerro. Duramos los 7 meses que estaba yo ahí laborando para su familia. Tuvimos acá el innombrable. Y apenas y me acordaba de mi mujer y mis hijos. Fue mío y fui suyo. Tan decidido estaba a quedarme con el que el dia que supe que se iría a Guadalajara con su familia hasta ellos me aceptaban mientras lo ocultaramos volviendome un empleado de la familia. Y estaba de acuerdo por que hasta me pagarían. Hasta se lo dije a mi madre para que velara por mis hijos y cuidara del dinero que le mandaría. Tal vez ahí empezó mi error. Mi mamá le dijo todo a mi mujer.


Volteó la hoja y al reverso venía una carta con una rosa ya muy dañada. En la que decía que le estaría esperando para irse temprano.


- La noche antes de irme, supe que mi mujer habia estado con otro hombre. Pero que una vez mas estaba embarazada. No sabía si era mío o del otro hombre, pero el ver a mis hijos emocionados por su nuevo hermanito me cortó las alas. El asma de Maurito, Mayra que ya platicaba conmigo y mi Mauricio que apenas empezaba a caminar me detuvieron. Preferí a mis hijos, aun si no era feliz con ella. Vio mi camara y rompió todo, pude salvar el rollo y la ultima carta, la última de tantas.

Fuí despues de dos días, con la esperanza de que aún estuviera ahí pero una nueva familia había llegado, mi oportunidad de amar se había ido y con ello mis ganas de ser feliz. Juré que algun día. Cuando mis hijos sean grandes yo me divorciaría e iría a buscarle. Pero ya falta menos para los 40 y cada vez que junto dinero para irme prefiero invertirlo en mis hijos y luchar un poco mas por ellos.


Me sorprendió todo lo que me había dicho. Como un hombre tuvo que aceptar su destino en lugar de aferrarse a un sentimiento.


- Me imagino que fue dificil para usted el no volver a estar con alguien que amó. Y ahora tampoco estar con su mujer fisicamente.


Sonríe pícaramente y me mira a los ojos.


- Como quiera ya no es lo mismo, ya no se cuida como antes. Ademas 6 hijos si le cambian la vida a uno. Aparte fue chido haber ido con ustedes a ver cariñosos. Me besé bien rico con el Yoshua. Hace mucho no agarraba nalgas, ni tampoco una verga... Y ya hacía falta.


Yo siempre me he considerado pasivo. Pero se que tengo buena herramienta, 19 centimetros que no decepcionan en un oral. Tomé la mano de don Mauro que estaba en el album y la llevo hacia mi entrepierna.


Sorprendido voltea a verme, pero no con enojo, sino nuevamente denotando cierta complicidad.


- Está muy buena Luisito. Y la traes bien caliente.


Me decía con cierta emoción mientras movía su mano.


- Si, puede tocar cuando guste. A mi me gusta.


Y acerca su rostro al mío.


- ¿A ti te gusta tocar Luisito?


Y que me emociono por dentro como una putita.


- Si, si me gusta. Me gusta besar, tocar, chupar.


Me da un beso sencillo. Solo rosando sus labios contra los míos. Una y otra vez mientras nos tocamos mutuamente.


Se bajó los shorts hasta llegar a los pies. Y vi esa cosa enorme, oscurecida, algo agrietada. Con un potente olor a hombre llena de preseminal. Fácilmente superaba el tamaño de la mía. Desde el largo hasta el grosor. Parecía algo apenado al notar que su miembro parecía babear.


- Perdón Luisito, estoy muy emocionado. Hace mucho no hago esto. Hasta parece mentira.


Me arrodillo ante su miembro y casi como si demostrara devoción a el inclino mi cabeza para poder probar de el. Escuchar sus viriles gemidos me provocaba cada vez más.


Para su asombro entró toda a mi boca lo cual le hacía el omento más placentero. Duramos así alrededor de 20 minutos hasta que se escuchaban unos pasos en la escalera qué daba hacia la entrada.


- Don Mauro, viene alguien.


Le dije asustado.


- Ya me voy a venir Luisito. Cometelos. Y yo abro ahorita.


Se escuchó el toque de la puerta y al momento la voz de Josema. Pero en ello sentí un liquido entrando a mi boca, un sabor muy dulce. Casi como si probara miel de maple, incluso la sensación era algo parecida. Tal vez un poco más pastoso, pero sin duda el sabor de este hombre no era como el de ningún otro.


Se escuchó abrir la puerta y con ello la frase "Qué Bueno que saqué copia de la llave". Era mi amigo Josema. Probablemente con su novio y yo haciendo a broma... Me acabo de comer a sus hermanos. Don Mauro ya tenía los pantalones arriba y volvió a abrir su álbum mostrándome fotos de Josema.


- Papá! Qué pena. Le andas mostrando fotos mías de bebé a mi amigo. Con razón no bajabas. Han de estar burlándose de mi de niño.


Pero el señor Mauro orgulloso contesta.


- No me burlaría de uno de los seres más bellos qué me ha dado la vida. Eres lo más hermoso que tengo. Mi primer bebé.


Josema se acerca y besa la mejilla de su padre.


- Yo también te amo papá. Estoy orgulloso de ti. Pero espero que no te aburriera mi papá Luis. Mira, te presento a Edgardo. Mi novio. No he tenido ni un solo chance de presentartelo amix.


El novio de Josema me saluda y van al cuarto al momento que don Mauro me pasa su viejo teléfono mientras va detrás de su hijo a ofrecerle algo de tomar. Le grabé mi número y vuelve el solo, acercándose a mi. Me besa tiernamente en los labios.


- Más tarde te mando mensaje para que me des tu dirección. Quiero ir a visitarte.


Me tomó de la barbilla y fue a la cocina de su casa. Encantado de la vida no paraba de imaginarme el sexo tan salvaje qué tendríamos. De solo pensar que ese hombre tenía tantas ansias por estar conmigo empezaba a temblar.


Le envié mi dirección. Y solo dijo gracias. Esperaba que lo dejara en el olvido, ya saben como si nunca hubiera pasado. Pero dos horas después, y sin esperarlo siquiera tocaron a mi puerta.


- ¿Pensastes que no iba a venir mijo?


Su penetrante mirada me trajo a el. Puse mis manos en su pecho y el me tomó de la cintura sin dudarlo una sola vez. Besó mis labios a detalle, me acarició como si tuviera necesidad de hacerlo.


Se desnudó por completo en cuestion de segundos con una sonrisa que irradiaba sensualidad y confianza. El calor de su cuerpo parecia llenar la sala de mi departamento y el brillo del reflejo de su sudor lo hacia ver magnífico. Cada paso que daba hacia mi subia mi temperatura, mis ansias y mi libido. Pegaba su cuerpo al mío hasta que empezó a besar mi cuello desabotonando mi camisa de por medio. Fue tan indescriptible, tan distinto a otras ocasiones que he estado con hombres. Paresia mas nervioso que yo. Pero tenía la iniciativa y tomaba la batuta en el acto. Sus asperas manos tocaban mi pecho y abdomen.


- Estás hermoso cabrón.


Me dijo al oído instantes previos a introducir su lengua y morder mi oreja. Me hacía suspirar con fuerza en tanto retiraba mi cinturón y mi pantalón.


Al bajar mi boxer se arrodilló sin dudarlo ni un poco y tocó mi miembro entre sus manos. Acariciandome las bolas con una y con la otra llevandose mi falo a la boca. Era bueno en ello, pero se notaba la falta de práctica. Lo llevé a la cama entre besos y caricias y me acosté al lado opuesto al suyo, comenzando con ello un 69 que de vez en cuando deteniamos para mirarnos mutuamente como si se tratara de una escena de nuestras fantasías.


Dedidido a todo me puso en 4 y lentamente se introdujo en mi. De ves en cuando la sacaba para poder lubricarme a base de fogozos besos en mi esfinter que cada mometo parecia pedir mas.


Despues de algun tiempo me dio la señal que estaba por venirse. Le di la oportunidad de seguir hasta llenarme de sus fluidos. Sentir el calor de su secreción me encantó y de ser sincero queria pedir mas de el. Se recostó algo agitado, pero yo apenas habia empezado.


- Que haces Luis?


Me dijo algo asustado al notar que mis manos ya estaban frotando sus enormes y duras nalgas belludas.


- Te puedes dejar llevar un poco?


Aceptó despues de pensarlo unos segundos, mordiendole y acariciandole a la par le hacia soltar unos suspiros y leves gemidos que hacian notar que estaba disfrutando totalmente de esta escena.


- No te detengas.


Me dijo mientras sus ojos se tornaban blancos. Lo había logrado. Lo estaba haciendo mío.


- Pídelo de nuevo. Pero dime papi.


Soltó una pequeña risa y de la nada, suspiro de nuevo.


- No te detengas... Papi.


Me tomó de las piernas y para el momento en que me di cuenta ya sentía la humedad de su boca en mi falo.


Empezó a masturbarse de la nada y con ello sus gemidos increcentaban. Volvió a correrse, pero esta vez todo cayó en su abdomen. Despues de ello llevó su mano derecha a su vientre y tomando con ello su lefa introdujo sus dedos a la boca para despues seguir con la felación. La escena era unica. Nunca habia visto a alguien hacer tal acto mientras disfrutaba de mi mamando su virginal culo.


Minutos despues no pude resistir mas.


- Ya me... Vengo.


Fuertemente brotaron de mi potentes chorros que a mi parecer nunca antes había logrado. Su cara y boca llena de mis fluidos, tratando con su lengua atraer el resto entre sonrisas.


- Estuviste cabron papi. De haber sabido que te gustaba, habría venido desde hace tanto.


Miré su rostro para despues voltear hacia el reloj.


- 3 AM!


Dije ausstado.


- Que? Tan tarde es? Voy a Las 8 a trabajar. Y ya no hay quien me lleve.


Le dije encantado.


- Puedo llevarte...


Pero se negó.


- No, pueden sospechar. ¿Me puedo quedar aqui?


Sonreí y toqué su rostro.


- Cuando quieras.


El ver como su dura cara cambiaba de semblante al ser acariciado de esa manera y poder notar una tierna sonrisa al ver que tambien cerraba sus ojos me dio cierto requiebro.


Por las siguientes horas lo sentí apegarse a mi y abrazarme con dulzura. Sentí su cabeza en mi pecho y su mano en mi abdomen. Empece a soñar.


El sonar de la alarma trajo consigo un hombre nervioso y asustado.


- Ya son las 7?!


Expreso casi exclamando.


- Si, entro a las 9 pero me gusta despertarme para desayunar algo.


Le contesto.


- Es que yo... Entro a trabajar a las 8. Si falto no voy a poder pagar la mensualidad de la universidad de Maurito. Y tengo que comprarle el telefono a Raul. Mauricio quiere una bicicleta para ir a la escuela y a su trabajo. Tengo que estar listo ya.


Toco nuevamente su rostro y su agitación parece disolverse y enternecerme de solo verle.


- Ve a bañarte. Preparo algo de desayunar y un lunch para que te lleves. Voy y te dejo terminando. No te presiones. Beso sus labios y acata las indicaciones.


A este punto amigas, yo pensé que tendria el mejor sexo de mi vida. Pero el hombre se enfoca tanto en sus hijos que a pesar de tremenda imagen que me regaló solo salio a desayunar.

En lo que comía me preparé para irme a trabajar y con ello saqué algo de ropa para que no llevara la misma ropa sucia y rota con olor a sudor que traía.


Volteó a verme y parecia encantado con la escena. Pero siempre he sabido que soy hermoso.


- Ahora que te veo bien Luisito, si estás bien chulo.


Me dijo emocionado por verme.


- Tu tambien estas guapisimo Mauro. Ten, ponte perfumito para que te veas mas guapo.


Me esperó sentado unos minutos y verlo ahi sentado en mi casa tan guapo me ilusiono un poco la verdad.


Fui y lo dejé a su trabajo.


- Te espero en la casa a las 5? Hago algo de comer.


- Si, pero no te preocupes por caerme bien o algo Luisito. No somos nada serio.


Ay amigas, esa frase como duele.


Fue a su trabajo sin siquiera decirme adiós. Y lo esperé... Chicas, una semana lo esperé. Dos semanas voltee hacia el pasillo por si habia llegado. Ni un solo mensaje o llamada me habia dado. Lo di por perdido.


Ya pasado un mes dije. "Pues quizá con eso reafirmó su situación con su mujer. Tal vez solo quería con quien pasarla bien y olvidarse de esa pagina de su vida... Clavo saca otro clavo y me tocó a mi". Casi no hablaba con Josema por el hecho de que siempre estaba con su novio. Sentia que me estaban olvidando y yo aqui sinrtiendome cada dia mas solo. Fui un viernes a un bar gay a divertirme en una fiesta de ropa interior y me la pasé increible. Pero al volver ¿Adivinen quien estaba sentado en el suelo de espaldas a la puerta de mi casa?


- Luisito. Buenas noches. ¿Como estas mijo?


- Bien Mauro. ¿Y usted cómo está?


Me da la mano y me abraza.


- Mi mujer me... Me corrió de la casa. Luisito, no tengo donde ir. Dice que me va a demandar y no se por que. Yo quiero ver a mis hijos Luisito, pero no me quiere dejar verlos. Hoy llegué a la casa y mis cosas ya estaban afuera. Necesito a mis hijos Luisito, son mi fuerza.


Le dejé entrar. De principio dormía en el sofá. Pero no podía obligarle a vivir en las mismas condiciones en las que su mujer le dejaba. Pasó un mes y con ello nada nuevo. El solo se dedicaba a trabajar y guardar dinero para sus hijos. Trataba de llamarles pero extrañamente todos los numeros eran enviados a buzon. El seguia pagando los servicios de sus hijos a como podía. Nunca dejó de esforzarse por ellos ni un solo momento.


Llegaron las vacaciones de verano y decidí llevarlo conmigo a la playa.


Una noche, disfrutando del calor y de la vista escuché decirme "mi amor" por primera vez.


Solo imaginen a un hombre de mas de 30, y que mide alrededor de 1.80 acercarse a ti y llamarte su amor mientras te besa en la boca.


El tipo me estaba ilusionando. Pero cai redondito. Llegamos a la casa con ansias de arrancarnos cada prenda. Se sentó en el sofá y extrañamente me dijo.


- Quiero que tu seas el hombre.


Ni entendia a que se refería?


- El hombre? ¿Cual hombre?


Comenzó a frotarse el cuerpo mientras me miraba fijamente.


- El primer hombre que me haga suyo. Quiero ver esos ojos azules viendome cuando me vuelva suyo. Quiero que me des poco a poco, enseñarte que debes hacer mientras tu me enseñes a mi. Ir aprendiendo sobre la marcha uno del otro disfrutando. Luis, quiero ser tuyo.

Estaba asustado e inquieto, nunca habia sido el activo. Siempre fui pasiva y comelona y este hombresote que quiza pese el doble que yo quiere que yo me lo tire como si fuera mi putita. Ay que más da, sobre el muerto las coronas.



Me retiré mi pantalón y mi suspensorio. Yo parecía estar más listo qué nunca a pesar de que el miedo me consumía. Me tomo de los brazos y abrió la boca por completo. Vi como se esforzaba para que mi miembro entrara por completo en sus fauces, después de ello comenzó a desnudarse por completo por si mismo. Me miraba a los ojos cuando volvía a introducirse mi falo.

Con tal cuidado y dedicación qué parecía tener cierto fervor a mí.


Tomé su pierna derecha y después la izquierda y lo levanté para poder morder sus nalgas y con ello introducir mi lengua preparando el terreno.


- Hazme tuyo... Papi.


Dijo en voz baja, haciendo con ello qué mi cuerpo reaccionara aun más a sus palabras y mi ser pidiera dominarle.


Apenas sentí su esfínter mi cuerpo empezó a temblar. Empecé a resoplar como si tuviese mucho frío, pero en realidad el calor de su cuerpo me tenía loco. Su rostro denotaba algo de dolor. La saqué por un momento pero volteó a verme.


- Que sucede?


Me decía algo desconcertado.


- Pense que te dolía mucho y no quiero lastimarte, se lo que es eso.


Me sonríe.


- Si se siente algo raro. Pero me estoy acostumbrando. No esta nada mal la sensación. Puedes usar saliva si no te sientes muy comodo.


Hice lo indicado y cubrí mi glande de saliva. Volví a entrar y todo dentro mío volvió a desontrolarse.


Empecé a bombear y verle cambiar sus facciones segundo a segundo entre dolor y placer me hizo sentir seguro. Su enorme cuerpo cedió ante mi. El sudor abandonando su piel, esos viriles gemidos. Su oscura y ronca voz pidiendo mas. Me doblegaron ante el. Lo estaba satisfaciendo.


- Ya me voy a venir.


Me dijo tocando su abdomen y miembro con sus manos. Vi como cada chorro de lefa volaba hasta llegar a su pecho y rostro.


- No te detengas.


Me pidió viendome a los ojos. Tiempo despues mi cuerpo exhausto hizo lo propio pero al retirar mi verga la tomó con sus manos y se la llevó a la boca. Mis secreciones fueron bebidas por el como si se tratase de vino. Verlo cansado resollando agitado y llendo a mis brazos sonriente me hizo sentir que fui un hombre suficiente para el.


Las semanas pasaban, volvimos a casa y ya actuabamos como una pareja. Pero sinceramente no me sentia feliz. Quizá el algún día iria a buscar a aquel hombre del que hablaba. El tipo de la foto, y yo solo era un escalon mas para llegar a su destino.


El sexo era brutal. Cada paso que dabamos como pareja me hacia sentirme mas seguro y al parecer a el también. De solo verle pidiendome ser el activo, sentir su humeda lengua sobre mi esfinter. Solo el besar sus labios me cambiaba de repente.


Una tarde de sexo desenfrenado en la sala completa y plenamente desnudos. Escucho llamar a la puerta.


- Luis! Abre ya jota.


Era JoséMa mi amigo. Mauro estaba cegado por el bombeo que me estaba dando y al parecer tambien estaba sordo.


- Mauro. Detente, llaman a la puerta.


Pero el incluso aumentó el ritmo volviendome loco.


- Si papi. Dame tu culo mi amor.


Y se escuchó en la puerta.


- Espera... ¿Papá?


Pero nada detenía a Mauro. Ya me vengo Luis.


Se empezó a deslechar dentro mío volviendome loco. Esa sensacion de tener a su ser dentro de mí dejando sus secreciones tenia algo que me gustaba.


- No me voy a ir hasta que me abran la puerta.


Abrí la puerta asustado, y vi a mi mejor amigo al lado de su pareja con un rostro que denotaba enojo y asombro.


- Ve a bañarte en lo que hablo con mi papá.


Mauro solo estaba cubierto por un cojín. Viendo asustado a su hijo, totalmente apenado.


Le pasé un short a Mauro en lo que fui a ducharme. Y al volver no esperaba la escena.


- Si mijo. Como ves, ya tengo tiempo aquí. Y esto se dió. No es nada serio. No es que Luisito se vaya a volver tu madrastra. La estamos pasando bien como una pareja.


Y el corazon se me rompió.


- Papá, el tambien es mi amigo. Tambien quiero que sea cuidado y no me gustaría que jueguen con el.


- No mijo. No te enojes, si quieres lo dejo.


Pero la respuesta de JoseMa como un hijo agradecido fue hermosa.


- Estar enojado con mi papá? El albañil que ganando 900 pesos me compró el teléfono que quería aunque tuvo que quedarse tiempo extra para poder solventar todos los gastos? El hombre que no me dejó trabajar hasta que terminara con mis estudios solo por que queria que fuera un profesionista independiente. Quien me vió con orgullo siempre y me defendió de burlas y ataques y cada dia me llevaba con la frente en alto por que creía en mi? Soy solo un hijo. Uno de 6, y por todos nosotros haz hecho tanto que no puedo siquiera pensar en enojarme contigo... Cuida a mi papá Luis. Pero por como lo veo si lo estas cuidando bien.


Mauro sonrió y me miró para despues volver con su hijo.


- Ahora que no doy los pagos de tu mamá ya ando mas desahogado y nos vamos a michas con la luz y el agua. Aparte voy con el al gym y tienen un combo de parejas.


Yo solo sonreí y fui a la cocina para servir algo a las visitas.


Recibimos juntos la noticia de que iban a casarse. Lo cual nos tenía muy emocionados a todos.


Al retirarse recogí los trastos y al llegar a la cocina lo siento detras mío.


- Ahora te toca metermela a mí.


Me decía confiado.


Pero sinceramente, a pesar de que sabía que el no queria nada serio conmigo, yo si me habia ilusionado. Y espero no me culpen, pero yo me sentía cercano a el, digo... Viviamos juntos, estabamos en los planes del otro.


- Haz pensando en buscar a Domitilo?


Le pregunté sin más ni más.


Quedó mudo al ver mi seriedad al voltear a verle.


- Tal vez no serías capaz de dejarlo todo por mi. Pero por ese hombre si. Y tal vez ya es el momento de que dejes de ilusionar a un 20añero qué a pesar de todo si se siente tu pareja. Quizá me ilusioné y fue mi culpa. Pero ¿Como no hacerlo si tenemos 5 meses viviendo juntos y durmiendo en la misma cama? Se que no soy el hombre de tu vida. Pero al menos demuestra algo de cariño y respeto por lo que trato de ser y hacer para ti. Te quiero en mi vida y me esfuerzo por hacer lo posible para estar contigo. Y si aun así es difícil quizá no deba seguir intentando algo que no va a resultar. Será lo mejor que vayas a buscar por quien si lo des todo.


Me miró y fue al cuarto, empezó a doblar su ropa en su vieja mochila. Pidió quedarse un último día para pedir su renuncia en el trabajo. Acepté, al día siguiente no nos vimos. Yo ya me había ido cuando su alarma apenas sonó. No quería siquiera despedirme de el.

Al volver a casa todo se veía diferente, como si ya no fuera aquel lugar en el qué vivía desde hace años.

Dos días después de sentirme solo quise salir y distraerme. Pero apenas salí de ducharme llamaron a la puerta.


Lo dejé entrar. - Ya está casado. Tiene una hermosa familia. Su esposo es un hombre bueno y tranquilo qué le ofrece todo a sus hijos. Y tienen el dinero para hacerlo. Es amado. Yo... Yo no podría alejarlo de su vida feliz por un capricho. Yo quería con el lo que el ya tenía. No puedo recuperar el tiempo perdido, pero contigo tenia eso que yo quería y no pude verlo hasta que lo vi. No quiero esa vida qué tiene el. Ahora quiero esa vida qué tenia contigo, pero siendo tu y yo. Siendo amado y dejando amar. Luis Campos, se que soy un viejo, que he sido gay menos tiempo del qué tu tienes aceptando te como eres. Pero quiero lo que tu eres. Te quiero tal y como eres y no tengo en mente sacarte de mi vida, no así de fácil. En estos meses viví la vida que había soñado. Namas me faltaba darme cuenta de que ya lo tenía. ¿Serías mi novio? Se que se oye muy pendejo, pero quisiera al menos saber la respuesta, no importa si es negativa.


- Claro que si cabron. Seré tu novio.


Bese sus labios y una cosa llevó a la otra. Pidió el divorcio días después. Fui con el a la boda de Josema, incluso fui bien recibido por la familia. 3 meses después de ese evento... Fue nuestro turno de intentarlo.

El. Ahora tiene 39 años, vivimos hasta el divorcio de Josema hace un año y Raúl se vino a vivir con nosotros. No se como explicarlo, pero estoy viviendo una vida feliz y tranquila con un hombre que me Mira con amor y en ocasiones con cierto morbo. Lo cual me hace verlo cada día más sexy.