Capítulo I: Magistrae, ¿que es?
Antes que nada, me gustaría mencionar que esta es mi primera vez escribiendo, así que perdonen las faltas de ortografía y alguno que otro error. Ahora si pueden leer tranquilamente :)
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Magistrae. Magistrae es o fue una tierra lejana a la dimensión que todos conocemos, es decir, la dimensión humana. En este encantador mundo habitan todas aquellas criaturas que hemos visto en algún momento de nuestra infancia, ya sean duendes, elfos, dragones, bestias marinas y lo más importante, las brujas. Las brujas son importantes para este mundo, pues sin ellas el orden no sería efectivo y habría un montón de caos. Con sus varitas mágicas se dedican a iluminar las distintas regiones y pueblos y suelen cantar en la noche para hacer sus rituales y así cumplir la tradición que se celebra el 31 de octubre, que para muchos es Halloween o la “noche de brujas”. El último nombre es cierto, es la noche especial de las brujas pero en Magistrae se celebra de una forma muy diferente a la que suelen hacer los humanos. Se trata de bañarse en sangre de cabra mezclada con sal de los mares y luego todas las brujas hacen un círculo y lanzan hechizos, y de hecho de ahí se originan las pesadillas de los niños.
Pero no nos interesa saber mucho de las brujas, ¿no es así? Como dije anteriormente, son importantes para el Magistrae, pero curiosamente no son consideradas de alto estatus. Las protagonistas aquí son las tres hermanas del aire, unas diosas que al parecer están por encima de todo. Ellas pueden escucharte, verte y por supuesto también saben hasta tu nombre. Absolutamente nadie puede averiguar cómo es que nacieron o cuáles fueron sus orígenes, ni ellas saben de dónde salieron por lo que hace que sea la única cosa de la que no tengan conocimiento, así que para presentarlas es mejor comenzar con sus nombres: Thalmyra, Orfiana y Seraphía.
Thalmyra es la mayor de las hermanas pero curiosamente es la más inmadura y por ende la más terca. Su cabello es tan largo, liso y brillante como los hermosos caminos que las hadas suelen dejar mientras vuelan y viste de una delicada especie de túnica al igual que sus hermanas. Por otro lado, Orfiana es la hermana del medio que realmente no hace ningún aporte para Magistrae y la pereza la domina por completo. Además, es muy golosa y suele come de más, incluso cuando no tiene hambre. La única hermana que realmente vale la pena destacar es la menor, Seraphía, quien habría dado varias ideas y conceptos para mejorar ciertos aspectos de la dimensión, aunque aún así es una gran pecadora y se dice que solo finge su personalidad amable.
Como pudieron ver, si en este mundo las élites son así de vagas es porque su sociedad podría estar mal. Todas las criaturas fantásticas que mencionan en el mundo real y dicen que son héroes, dan miedo o son ladrones, en realidad son puras mentiras. En Magistrae se desmiente por completo y más por la carencia de querer mejorar y hacer un proceso ya sea tecnológico o moral. Es como si su gente tuviese miedo por lo desconocido y nadie se da cuenta de lo mágico que puede ser el ser humano y lo que puede hacer a través de su propio razonamiento e imaginación, pues sin los humanos Magistrae ni siquiera existiría, y si lo hace sería muy diferente a como lo conocimos hoy.
Ahora, hablemos de las cosas perdidas de este increíble mundo, pero vamos a hablar de una muy específica: el Talismán. Como muchos sabrán, un talismán por lo usual suele traer buena suerte a aquellos que los portan y este objeto tiene poderes mágicos en algunas ocasiones. ¿Y si te dijera que este caso es la excepción? Verás, en la época de los genios, Magistrae estaba repleta de desiertos áridos llenos de música (y de hecho hay una pequeña región que todavía salva eso) y los genios más poderosos tenían la oportunidad de crear distintas lámparas mágicas. Uno de ellos, cuyo nombre se desconoce, tuvo la gran idea de crear un talismán o tótem que venía con la idea innovadora de pedir una gran cantidad de deseos. Entre más portadores, más deseos podían cumplirse y eso hacía que quien poseyera este artículo tuviera una gran libertad de pedir y hacer lo que quisiera. Los primeros 10 portadores lo usaron de forma sabia y pedían cosas simples como salud y buena suerte a sus conocidos y familiares, y a veces hasta pedían ayuda de los dioses. Pero a partir del portador número 11 las cosas se salieron un poco de control. Los humanos se dieron cuenta de las pocas o nulas consecuencias que tendrían si pidieran literalmente lo que sea y comenzaron a desear cosas fuera de lugar como por ejemplo, los codiciosos y avariciosos pidiendo dinero y fortuna, los obsesionados con la belleza pidieron cambiar su físico a la fuerza o incluso hacerles amarres a personas, y en lados un poco más extremos llegaban a desearle directamente la muerte a sus peores enemigos.
Hasta el momento, la única vez en la que todos estos actos realmente tuvieron consecuencias fue el mismo origen de la famosa peste negra. Un portador le deseó la muerte a quien hacía llamar su “mejor amigo” y el Talismán pareció hacer lo suyo y como consecuencia el chico que estaba destinado a morir lo hizo tras la peste con la consecuencia de que gran parte de las personas europeas hayan fallecido por esta pandemia. Fue ahí cuando RECIÉN las hermanas se dieron cuenta de lo serio que era esto y como era de esperarse Seraphía es la única que hizo algo al respecto.
Seraphía pensó y pensó, ¿Y que fue lo único que se le ocurrió? Fácil, crear a una hada guardiana de origen divino que sería diferente a un hada común. La tal hermana logró teletransportarse en el mundo humano, aterrizando en lo que ahora sería Chile y se encontró con una curiosa flor, la flor del gallo. A partir de esa flor, luz solar y tierra nacería Melorea, quien fue encerrada en un cofre junto al Talismán antes de que pudiera tan solo abrir los ojos y ver el mundo por primera vez…
Continuará.