Entre Olas

Summary

Mingyu, una sirena que decide escapar de las expectativas de su padre huyendo a la superficie. ¿Quién diría que se reencontraría con Wonwoo?, un chico que ha capturado su corazón. Juntos descubren un amor profundo mientras exploran el mundo humano. Sin embargo, su amor florece entre un secreto mágico pero tendrán que superar algunos obstáculos. --- - Esta historia tiene contenido +18❗️ - Lenguaje explícito ❗️ - Si no te siente cómodo con este tipo de contenido por favor, no leer. - Esto es solo imaginación, no intento dañar ningún idol🌸 • Historia completamente mía📝 • Portada hecha por mi

Status
Complete
Chapters
42
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

Todo estaba encendido en llamas, los barcos se hundían y los tripulantes se defendían con lanzas. Aquel pequeño chico estaba sentado en la esquina del barco mientras abrazaba sus rodillas del miedo que tenía.


Toda esta pelea se formó solo porque pensaron que aquella criatura le haría daño al pequeño de espejuelos cuando en realidad lo salvaba de ahogarse. Aquel hombre tomó una lanza y apuntó hacia aquella extraña criatura.


"¡Papá no!" - el pequeño se agarró de los brazos de su padre evitando que tirara la lanza- ¡el me salvó!


"¡Hijo!" -dijo la madre tomando a el pequeño en sus brazos-


Su padre logró lo que quería, logró atravesarle la lanza a una de esas criaturas, pero lo que no sabía era que esa enorme y extraña criatura respondería. El sacó la lanza del pecho de esposa para devolvérsela de la misma manera al padre de aquel pequeño, la lanzó pero la madre del pequeño reaccionó antes.


"¡Jeon, cuidado!"


Esas fueron sus últimas palabras luego de haberlo defendido de aquel ataque. Su abdomen comenzó a sangrar y su respiración se cortaba más rápido. En su puño le extendió un collar con unas pequeñas perlas que brillaban para su pequeño hijo.


"Mamá..."


AÑOS DESPUÉS


— ¡Jeon ya estás envejeciendo! — Un señor de unos 60 le gritó al joven—


— Solo tengo 27 -rascó su nuca y sonrió tímidamente-


¿Vienes por más calamares?


— Si -respondió tímidamente-


Uno de los pasatiempos de este joven, Jeon Wonwoo, era alimentar los delfines que venían al atardecer en su pequeña casa frente a la playa. Un lugar solitario, pues no muchas personas vivían allí ya que no era una playa para bañistas.


Wonwoo deseaba nadar con los delfines, pero el pobre no podía nadar debido al accidente que tuvo de pequeño el cual le dejó un poco de trauma.


El joven volvió a su casa con sus dos bolsas de calamares listo para alimentar los delfines, sin olvidar su pequeño compañero a quien consideraba su mejor amigo.


Hola Miko -pasó su mano por el lomo del pequeño gato-


Cortó unos trocitos de calamares y los puso en su pequeño plato.


Aquí tienes -colocó el plato en el suelo y este emitió un pequeño maullido de felicidad- iré alimentar los delfines, vuelvo pronto -acarició su orejita-


Jeon avanzó hacia la playa que esta quedaba justo detrás de su casa. Se sentó en unas piedras gigantes y comenzó a lanzar los calamares para llamar la atención de los delfines.


Comenzaron a llegar, silbaban de emoción. Siempre llegaban al atardecer ya que los peces también llegaban en ese momento para buscar alimentos y gracias a Wonwoo estos comían el doble.


A lo lejos Wonwoo pudo apreciar una figura de un chico aproximadamente de su edad. . . tal vez. Un chico medio moreno de cabello un poco largo, de lo que se podía ver. Wonwoo se preguntaba si debía decirle que no podía estar en el agua ya que la playa no era apropiada para nadar, el problema es que Wonwoo es tímido y no le gusta meterse en los problemas de los demás si no lo conocía, pero si tenía un buen corazón.


¡o-oye!... ¡no puedes estar ahí! -el moreno lo miró confundido-


"¿Será que no me entiende?" dijo en su cabeza.


N-no puedes nadar ahí -imitó la forma de nadar y el chico se fue bajo el agua- Mejor me voy de aquí antes de que pase algo


Wonwoo terminó de alimentar a los delfines para volver a su casa antes de que pudiera meterse en problemas por culpa de aquel chico... o algo por el estilo.


Una vez ya en su casa tomó un envase de ramen instantáneo, lo colocó en el microondas y lo comenzó a comer. Este era el almuerzo preferido de Wonwoo, lo podía comer en el desayuno tanto cómo en la cena, podría comerlo en cualquier momento.


Horas después ya Wonwoo estaba listo para dormir, había calentado su habitación ya que era friolento, también había puesto sus sábanas en el calentador. Acomodó su cuerpo en aquel cálido y acojinado colchón.


Miko emitía maullidos y gruñidos evitando que su amo durmiera.


Miko, sal de la ventana. Es hora de dormir -acomodó su cabeza en la almohada, Miko seguía gruñendo aun más fuerte- ¡Miko! Ya sal de ahí


Se dirigió a la ventana y cerró la cortina sacando a Miko de ese lugar. Antes de volver a la cama escuchó unos golpes en el cristal de su ventana.


Deslizó su mano por la cortina y se asomó, volvió a ver aquella figura de ese chico. Se puso su chaqueta y un gorrito para salir junto con su linterna.


Wonwoo alumbró el rostro del chico que se encontraba en el mar. Se preguntaba cómo podría estar tanto tiempo ahí, si tendría frío o simplemente era un loco. . .


¿porque arrojas piedras a mi ventana? -dijo fríamente-


¿tienes piedras de tierra? -preguntó el moreno-


¿piedras de que?... -acomodó sus gafas- llevas horas ahí ¿podrías irte de aquí? Es claro que esta playa no está en condiciones para nadar. Estás interrumpiendo propiedad privada, nunca te había visto por aquí


Relájate, eres muy nervioso -sonrió grandemente-


— Estás donde no debes de estar desde temprano, comienzas a tirar piedras a mi ventana y no dejas a mi gato dormir ¿pretendes que no me ponga nervioso?


— ¿que es un gato? -preguntó el moreno y Wonwoo suspiró-


Llamaré a la policía -se volteó pero el otro impidió que se fuera-


¡No, no lo hagas! -Wonwoo se giró-


Entonces sal de ahí... ya estoy cansado de estar aquí esperando


— No entiendes, no puedo caminar -rió- ojalá pudiera salir de aquí algún día y conocer tu mundo.


— ¿estás drogado?... Podrías quedarte atascado, esta playa tiene muchas piedras y el oleaje se pone muy loco de vez en cuando


— oh, creo que no lo sabes...


El chico fue bajo el agua creando una ola de burbujas en dirección que nadaba y Wonwoo alumbrando hacia ella. El moreno salió del agua de un salto haciendo que Wonwoo se sorprendiera al ver su cola... si, una cola de un tono azulado y algo verdoso que brillaba como perlas.


Él volvió y nado hasta donde estaba Wonwoo con su cara de espanto, en realidad no sabía que expresión traía Wonwoo, si estaba espantado, sorprendido o emocionado.


No puedes contarle a nadie, por favor


Wonwoo no tuvo ninguna palabra, simplemente salió corriendo como si de un monstruo se tratara... ¿o si?


No creo que le cuente a alguien... -dijo el moreno-


Wonwoo entró a su casa sorprendido y cerró la puerta con seguro, cerró todas las cortinas y volvió a subir a su habitación. Encendió su computadora para buscar alguna información.


"Ultima vez que las sirenas fueron vistas"


Buscó información sobre sirenas, tritones, peces raros...  y comenzó a leer. Él estaba seguro de que las sirenas no existían, ¿pero que lo hizo estar tan seguro? Tal vez la razón por la que esa playa no es para bañistas no es solo por su piedras, debe de haber algo más allá.


La última vez fue en el 2003 -dijo en voz alta-


"Las sirenas no existen, solo existen en la imaginación de las personas y mitologías."


No es así...


"Dicho por los científicos, si las sirenas existieron fue hace millones de años y solo en mitologías griegas."


"Hallan sirenas en los lagos de G-.."


Miko se subió a su escritorio y roso su cabeza por el brazo de su amo


Permiso Miko, estoy leyendo -el pequeño maúllo y empujó su mano- tienes razón. . . iré a dormir.


Wonwoo apagó su computadora y cerró las cortinas de su habitación, apagó todas las luces pero encendió una pequeña lampara de ballena ya que no le gustaba mucho la oscuridad. Miko subió a su cama y se acurrucó en sus piernas, volvió a maullar.


Buenas noches, Miko -quitó sus gafas y la colocó en su mesita de noche-




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