Capítulo 1- Prólogo
Érase una vez, una persona que vivió en la oscuridad, sus ojos eran rojos como la sangre y su cabello era negro como la noche. Se dice, que sus padres le abandonaron porque no querían un demonio como hijo.
Desde pequeño vivió en las calles, pero nadie quería acercarse al <<demonio>> del pueblo. Durante el día, pedía ayuda... No obstante, nadie le hacía caso. Le ignoraban, sin embargo, seguía intentándolo. Día tras día, recibía el mismo trato, creía, que algún día, las cosas cambiarían y por eso mismo, cada noche, se alejaba del pueblo y subía al pequeño monte desde donde podía observar todo el pueblo. Siempre miraba hacia el cielo, hacia las estrellas. Cada noche, cerraba los ojos y les pedía que le trajeran a alguien, con una sola persona bastaba; pedía a alguien que le amara, alguien que le quisiera con sus defectos y virtudes, alguien que siempre estuviera a su lado.
Creía que algún día, su deseo se cumpliría y que si lo deseaba con todas sus fuerzas, algún día, se haría realidad. Después de pedirlo, siempre sonreía, una sonrisa pura, sincera, con unos ojos rojos cual rubí que no reflejaban otro cosa que no fuera esperanza.
Un día, el trato que recibió, fue peor que cualquiera. Fuera a donde fuera, siempre le gritaban, le empujaban, le decían que se fuera del pueblo, o que el mundo era mejor si muriera, le lanzaban piedras y palos hasta verle sangrar, hasta verle herido, pero no era suficiente. El niño, deseaba con todas sus fuerzas que se hiciera de noche, para poder refugiarse bajo la luz de las estrellas, le pareció que el tiempo iba demasiado lento.
Cuando llegó la noche, subió muy malherido al monte y pidió <<Por favor...Por favor estrellas, darme alguien a quién amar, por favor, ... Traedme alguien que me ame tanto como le ame yo... Por favor... Que pueda... Cuidar... de mí...>> Podías ver cómo mientras lo pedía, lágrimas salían de sus ojos. Su corazón, pedía a gritos a alguien quien le hiciera compañía, alguien que estuviera a su lado en todo momento.
<<Tu deseo se hará realidad>>
-¿Eh...?
<<Mira arriba>>
El niño miró hacia arriba y encontró un firmamento lleno de estrellas. Pero una estrella en concreto, brillaba más que las otras, parecía, que la estrella brillaba solo para él. Y eso, fue suficiente para calentar su corazón.
<<Te concederé tu deseo, pequeño>>
-¿De verdad?
<<Sí, lo haré. Pero me temo que en esta vida no va a poder ser>>
-¿Por... Por qué no?
<<Pequeño... Mira como te dejaron los habitantes del pueblo... Me temo que no puedo darte lo que quieres en esta vida. Pero te prometo que en la siguiente, tendrás a alguien esperándote>>
-¿En serio?
<<¡Por supuesto! En tu próxima vida, tendrás a alguien que te amará y siempre estará junto a ti>>
-Gracias... Muchas gracias...
El niño, estaba muy agradecido con la estrella, no podía dejar de sonreír ni llorar, tal vez no pudo conseguir lo que deseaba en esta vida, pero si en la siguiente tendría a alguien a quien amar, y alguien que le amara, merecería la pena.
<<No me agradezcas pequeño, descansa, te lo mereces>>
-Muchas gracias estrella... De verdad... Yo... Estoy ... Soy...
El niño se sentía cada vez más cansado, tenía mucho sueño, y poco a poco, iba cerrando sus ojos pero mientras lo hacía, tenía una sonrisa plasmada en su cara que mostraba la felicidad que sentía. Poco a poco, sentía que sus fuerzas se iban desvaneciendo y se tumbó en el césped teniendo una última mirada del cielo, del firmamento, la luna, y las estrellas que lo adornaban. Por primera vez, se sintió feliz.
<<Pequeño... cumpliré tu deseo. Has sufrido mucho, y no es justo que alguien sufra tanto. Así qué haré realidad tu deseo y no solo eso, me aseguraré de que más personas puedan encontrar a esa persona especial, para que no sufran como tú lo hiciste ni para que sientan tanta soledad>>
Esa noche, hubo un brillo cegador proveniente del firmamento y que el alma de ese niño se separó en dos y mientras ascendían al cielo, bailaban entre sí, la estrella que habló con el niño, declaró:
<<Dos personas nacidas de una misma alma, dos seres de un mismo ser, cuando estas dos mitades se encuentren, completos estarán y felices por siempre serán>>
Ese pueblo, a la mañana siguiente se llevó un susto cuando una varias personan tenían escrito en sus muñecas palabras que la mayoría de ellos no entendían. Creyendo que fue una maldición impuesta por aquel niño fueron a buscarlo para acabar con él, sólo para encontrar su cuerpo tirado en el monte.
Los aldeanos que encontraron el cuerpo decidieron que quemarlo haría desaparecer la maldición, por lo que llevaron a rastras el cuerpo para quemarlo en el pueblo creyendo que al día siguiente desharían cualquier cosa que hubiera hecho.
Grande fue la sorpresa al ver que seguían teniendo esas palabras en las muñecas y de la noche a la mañana empezaron a enfurecerse unos contra otros sin ningún motivo, e menos de medio día el pueblo se odiaba entre sí. Y al cabo de un par de días, los aldeanos se mataron entre ellos, dejando atrás un pueblo que con el paso del tiempo, se volvería el yacimiento de una ciudad que en un futuro se conocería como la ciudad V.
Lo que no se tuvo en cuenta es que esa misma noche cuando murió el niño, es que cerca del monte, hubo un viajero que en su camino pasó cerca del monte y de repente, ante sus ojos apareció una luz dorada tan brillante como una estrella que se alzaba al cielo dividiéndose en dos.
Al llegar a la posada nadie creyó al viajero cuando contó lo acontecido, creyendo que se lo inventó para tener atención, pero era un relato divertido, la gente reía si lo escuchaba. Tal gracia causó que el relato se fue esparciendo por el mundo. Llegó a tal punto que durante mucho tiempo fue utilizado como un cuento para dormir. Pero todo lo bueno debe tener un fin y así, el cuento de una luz que se separó en dos para ir al cielo quedó en el olvido.
Desde entonces, las personas nacen teniendo a alguien predestinado, alguien que es su otra mitad. Hoy en días, se conoce como el suceso de las almas gemelas. Se dice, que cuando estas dos mitades se encuentran, porque no siempre se encuentran, se amarán hasta el fin de los tiempos. Ese amor, puede darse de muchas maneras, puede ser como amantes, amigos, compañeros, socios... Pero siempre se tendrán el uno al otro.