La Extranjera
Chacha es una estudiante extranjera de Japón, misma que tiene una personalidad bastante alegre y despreocupada, aunque al inicio no era así, ella era algo tímida y le costaba relacionarse con los demás estudiantes, más que todo por que no eran tan expresivos como ella y la mayoría de las veces la evitaban.
Esto la deprimió un poco, pero no se rindió tan fácilmente y decidió seguir intentando hacer amigos en su nueva academia, incluso intento comportarse como los demás pero no soportó mucho, quedo demostrado que ella no podía ser como los demás, tenía una personalidad muy distinta a los demás y aunque eso provocará que los demás se alejaran de ella, también era algo característico que no podía cambiar, por más que quisiera.
Pero la suerte pareció sonreírle ya que luego de una semana, conoció a dos estudiantes que aceptaron ser sus primeros amigos, el primero era un estudiante que usaba lentes gruesos y siempre llevaba un abrigo de manga larga y capucha de color rojo, lo que tenia algo de sentido ya que la academia quedaba en un lugar donde a veces el frío era demasiado, si bien algunos ya se habían adaptado al frío, otros aun no.
Y la segunda era una chica con la piel algo pálida, cabello corto y oscuro, además de tener una diadema rosada, teniendo un gran mechón de pelo que cubría su ojo derecho, también usaba un par de medias rayadas largas.
Los nombres de ellos eran Sato Kimi y Hyoudou Issei, eran conocidos en la academia por ser losOtakus, gente que le gustaba demasiado alto y se centraban mucho en eso, a ellos dos les encantaba el manga y anime, aunque Kimi tenía una pasión por el dibujo, a pesar de que no tenía talento para ello.
A Issei le gustaba bastante el cosplay y era un buen escultor, ya había hecho antes unas estatuas pequeñas de arcilla qué iban desde un jarrón, una mariposa hasta algo más complicado como un escorpión o un dragón, y siendo él quien incentivaba a Kimi a que siguiera dibujando, daba igual que salieran mal o que se frustrara por que el dibujo no estaba saliendo como ella quería.
Chacha podía ver que Issei y Kimi eran buenos amigos, aunque era de esperarse, ellos dos al igual que ella no eran bien vistos y les tocó quedarse juntos, pero lo importante es que entre ellos se llevaban bien, y ni estarían tan solos como antes.
Issei se sorprendió al oír que Chacha también le gustaba el cosplay, deseando poder ver los trajes que tenía, aunque Chacha aprovecho esto para molestar un poco a Issei, esbozo una sonrisa de lado y se cubrió los pechos, confundiendo un poco a Issei y a Kimi.
- ¿Tanto deseas ver mi cuerpo en un cosplay erótico? -pregunto Chacha fingiendo indignación-
Kimi al oír eso entendió lo que quería hacer y decidió ayudarle un poco, nunca venía mal molestar a tu amigo masculino con cosas como esta, miro a Issei con una cara llena de decepción y negó con la cabeza.
- No creí que fueras de esos Issei, creí que serías mejor -intento ocultar la risa que se le formó en la garganta-
- ¡¿Qué les pasa ahora a las dos?! ¡¿Por que están tratándome de esta manera?! -exclamó Issei ofendido-
Chacha y Kimi soltaron unas fuertes carcajadas mientras Issei les seguía reclamando muy enojado, lo que no hizo más que intensificar las risas, causando que Issei se terminara sonrojado de la vergüenza y se alejara de ahí molesto.
- ¡Ahí perdón Issei! ¡No podíamos resistir la tentación! -expresó Chacha entre risas mientras iba detrás de él-
- No te enojes con nosotras por esa broma, te comprare el próximo Gundam que saldrá en el mes que viene -hablo Kimi siguiendo a Issei-
Y así siguieron las semanas, donde los tres fueron forjando una relación bastante sólida y agradable, tanto al punto que a veces Chacha dormía en el regazo de Issei o Kimi, quienes al inicio se ponían nerviosos y trataban de apartarla, pero viendo que no daba resultados se rindieron y dejaron que ella descansará en su regazo, también ellos dos en ocasiones se recostaban en el regazo de Chacha.
Quien al tener muslos más grandes, eran más suaves y agradables para descansar, eran como dos almohadas y que les daban calor incluido, fuera de la academia también quedaban para una salida entre amigos, yendo a lugares como tiendas de mangas, de comida y simplemente para estirar las piernas un poco.
Los tres se llevaban bastante bien y se entendían a la perfección, a veces pensaban que no necesitaban tener más amigos, si ahora mismo tenían a los mejores amigos de toda la academia, en ocasiones iban a la casa de Issei o Chacha para poder estudiar para los exámenes o simplemente para repasar la materia que habían visto.
Siendo Issei un experto en la materia de historia y matemática, mientras que Kimi era buena con la lengua y contabilidad, Chacha no era mala ni buena, era promedio, aunque si se le dificultaba un poco las matemáticas y la contabilidad, lo importante era que tenía amigos que eran buenos en esas materias, por lo que si tenía problemas entender algo, les pedía su ayuda.
Cuando iban a la casa de Chacha siempre Issei se sentís incómodo, más que todo por la mirada que el padre de Chacha le daba, era tan fija y sería que casi podía sentir como le atravesaba la cabeza, aunque Chacha intentará calmarlo no ayudaba tanto y solo provocó que las miradas fueran más intensas.
Pero lo bueno era que nunca intento hacer nada malo o en contra de la voluntad de Chacha, ya que sentía que si lo hacía, llegaría a sufrir, incluso Kimi intento calmarlo, el problema era que Issei estaba tan asustado y tenso qué no escuchaba las palabras de ambas chicas y solo se centro en repasar la materia, provocando que ambas chicas suspiraran y Chacha regañara a su padre como incomodar a su amigo.
Cuando estaban en su último año de la academia empezaron hablar sobre lo que querían ser de grandes, Chacha quería ser una modelo de belleza o de esas que trabajan para comerciales, Kimi quería ser contadora ya que esa materia le había gustado mucho, pero Issei aun no sabía que quería ser de mayor, ahora solo le quedaba un año para poder pensarlo bien.
- Que rápido pasa el tiempo... y pensar que hace años atrás les estaba preguntando si querían el evento de anime que ocurrió en diciembre -expreso Issei suspirando-
- Si, es difícil de creer o aceptar que el tiempo pasó a una velocidad alarmante -dijo Kimi leyendo un manga yaoi-
- ¿Pero enserio no tienes nada en mente? -pregunto Chacha viendo a Issei-
- La verdad no... jamás me lo puse a pensar -dijo rascando la parte trasera de su cabeza- Siempre pensaba “nah, más adelante lo pensaré” y pues... nunca lo hice
- Eso te pasa por ser despistado, o olvidadizo, o tal vez esas dos juntas y más cosas -comentó Chacha alzando los hombros-
- Wow, gracias por las palabras de ánimo -se dio leves golpes en el pecho- Aquí las sentí
- No seas dramático, a ti no te sale
Pero eso era un problema, el no saber que querías ser de grande era un problema serio y más cuando estas apunto de entrar a la universidad, muchos dejan ese pensamiento de lado o no le dan tanta importancia como debería, ya que al igual que Issei, creen que más adelante encontrarán un propósito o en que quieren estudiar.
Al hacer eso, termina provocando que varios se frustren o se estresen al ver como son los únicos que no saben que quieren ser de grandes, y a veces eso provoca que terminen eligiendo una carrera de forma aleatoria o incluso terminen eligiendo algo que odian o en lo que son malos.
Claro que, con trabajo duro tal vez lograrían mejorar, tal vez, ya que también no importaba que tanto esfuerzo le pusieras a algo, o que tanto intentarás mejorar, a veces simplemente había cosas en las que uno como persona no es bueno, lo que ocasionaría que te estreses más y termines con una actitud enojona o apática después de ver como todos tus esfuerzos no dan resultados.
Chacha intento animar a Issei, pero Kimi la detuvo, diciéndole que no podía ayudarlo en esto, por desgracia, esta era una pelea que Issei tenía que luchar solo, ya que si se metían podría dar la casualidad de que arruinaran todo, incluso si tenían la intensión de ayudar.
Vieron con pena como Issei se alejaba de ellas para intentar despejar su mente y pensar en la carrera que podría elegir, el problema es que jamás pensó en eso y la mayoría de carreras que podía estudiar no le agradaban o de plano, no le gustaban, provocando que se alborotara el cabello mientras suspiraba varias veces intentando de sacar la frustración que tenía, sin éxito alguno.
Fue al patio de la academia y se escondió detrás de un árbol, abrazo sus piernas y lloró en silencio debido al estrés que sentía por todo el cuerpo, sintiéndose como un inútil al ver como los demás estudiantes y sobre todo, sus amigas ya tenían en mente que querían estudiar, pero el no tenía nada en mente.
- ¿Issei?
Este se exalto al oír una voz detrás suya, se giro viendo a Chacha, quien tenía una mirada de preocupación en el rostro al ver a su amigo en ese estado.
- ¿Q-Qué haces aquí? -pregunto Issei un poco nervioso mientras limpiaba sus lágrimas-
Chacha se acerco a él y se agachó para quedar a su misma altura, limpio su rostro con cuidado usando sus pulgares, sintiendo la suave piel que tenía Issei y estiró un poco sus mejillas.
- Me tenias preocupada tonto, desapareciste así de la nada sin decir nada, Kimi te esta buscando al otro lado de la academia -le dio un leve regaño mientras frunció sus cejas-
- Lo siento... es solo que... me siento mal conmigo mismo... -apartó la mirada- Ustedes ya saben que carretas tomar... y yo aun no...
Chacha en suavizó su mirada al ver lo mal que estaba Issei, notando que estaba en una situación delicada, sabía muy bien que cualquier cosa que pudiera decir podría empeorar la situación, por lo que solo hizo lo mejor que podía hacer.
Acerco a Issei a un profundo abrazo, cosa que lo dejo un poco desconcertado pero que después correspondió sin oponer resistencia, logrando escuchar unos suaves sollozos, paso su mano por la cabeza de Issei para intentar calmarlo, tal vez para ella y muchos otros la actitud de Issei podía ser exagerada y que no fuera para tanto.
Pero cada persona es un mundo diferente, con pensamientos y metas diferentes, tal vez lo que para ti era algo importante, para otra persona era algo insignificante.
Chacha estuvo un buen rato acariciando la cabeza de Issei hasta que por fin logro calmarlo, cuando se separaron Issei rápidamente saco un pañuelo qué tenía en el bolsillo y se limpio la cara junto a los lentes, seguía teniendo los ojos rojos pero al menos se le notaba un poco más tranquilo, sacándole una sonrisa de satisfacción a Chacha.
- ¿Te sientes mejor?
- Si... gracias por eso Chacha, lo necesitaba
- Siempre estaré aquí si necesitas algo Issei, recuerda que somos amigos -le dedico una sonrisa-
Issei se sonrojo al verla sonreír y solo miro a otro lado, lo bueno es que después de ese momento tuvo la cabeza más fría y calmada para pensar con claridad, aunque eso no lo salvó de un regaño de parte de Kimi, pero al final también lo abrazo ya que también estaba preocupada por él, no queriendo que este hiciera alguna locura.
Al final Issei decidió tomar la carrera de medicina, ya tenía algo de experiencia en esa parte gracias al haber ayudado a su madre en algunas cuando trabajaba en una clínica, por lo que no sería tan difícil para él (o al menos eso quería pensar)
Termino el año y para su mala suerte, Kimi había sido aceptada en otra universidad, dejando solos a Issei y Chacha, aun podría seguir viéndose y charlar por el celular, pero no sería lo mismo, Issei y Chacha fueron a la misma universidad y aunque estuvieran en diferentes salones debido a lo que quieran estudiar, se seguían viendo en los momentos de descanso o cuando tenían que ir al comedor.
Las clases de Chacha eran agotadoras físicamente, teniendo que mantener posturas y un equilibrio muy claro, no debía de cometer ningún error por que eso significaría tener que empezar todo desde el principio, cosa que Chacha no esperaba y podía sentir como sus músculos ardían con fuerza.
Con Issei no fue mejor, la información que le estaban dando era mucha y a pesar de que la estaba escribiendo toda en su cuaderno para no perderla ni olvidarla más adelante, a veces llegaba a sentir como su cabeza palpitaba debido al exceso de información, luchando por momentos para no caer desmayado.
- ¡¡Aaahh!! ¡Nadie me dijo que las clases de modelaje eran tan difíciles! -exclamó Chacha molesta mientras estaba acostada en el regazo de Issei-
- Dímelo a mi... puedo sentir como mi cerebro palpita por segundos y no es bonito -comentó Issei frotando su cabeza-
Estaban en el segundo receso qué la universidad les daba para descansar, durando un total de treinta minutos, Chacha siguió quejándose de lo mal que le había ido en sus clases y del como empezaba a caerle mal las profesoras qué tenía, mientras que Issei solo estaba frotando su cabeza para quitarse el dolor que sentía.
Paso al estar pasando tiempo juntos fueron vistos varias veces por los demás estudiantes y profesores, a veces ganándose un regaño de los profesores, al verlos tan juntos y diciéndoles que debían seguir las reglas de no ser tan cariñosos en la universidad.
Ellos dos no eran tontos, sabían a que se estaban refiriendo al decir esas cosas, lo que terminó provocando qué tanto Issei, como Chacha empezarán a dudar de lo que sentían.
¿Realmente veían al otro como su amigo o como algo más?
Era difícil de responder, pero habían estado mucho tiempo juntos y tenían una química bastante buena, Issei empezó a pensar en lo que sentía por Chacha durante las clases que tenia, lo que inevitablemente causó que los profesores lo regañaran por estar pensando en más cosas, lo mismo pasaba con Chacha, perdiendo el equilibrio o a veces llegando a sentir como su rostro se calentaba.
Estuvieron un tiempo separados para poner en orden los sentimientos que tenían hacia su amigo(a), el cual duró un máximo de dos semanas ya que Chacha hablo con Issei, diciéndole que necesitaba ayuda con una materia.
La universidad contaba con unos dormitorios bastante amplios y grandes, los mismos se encontraban no muy lejos de la universidad, esto con el fin de poder ayudar a los estudiantes que vivían lejos, Chacha había decidido alquilar uno para poder estar más cerca, pues a diferencia de Issei, quien caminando podía llegar a la universidad en treinta minutos, ella necesitaba ser llevada en auto.
Los dos estaban en el dormitorio de Chacha, lo bueno era que no tenía compañeros, pues la universidad creo estos dormitorios para que se parecieran a una habitación estándar, con el objetivo de evitar “malas conductas entre los estudiantes” básicamente evitar que tuvieran sexo.
Chacha cerro la puerta detrás suya y empujó a Issei a la cama, lo hizo tan rápido que no le dio tiempo a él de reaccionar y cuando volvió abrir los ojos tenía a Chacha encima suya, viéndolo fijamente, como si estuviera viendo algo muy brillante o preciado.
- ¿Q-Q-Q-Que estas haciendo? -preguntó sonrojado mientras empezaba a ponerse ansioso-
- Issei... durante el tiempo que no estuvimos juntos... me puse a pensar muchas cosas, pero sobre todo... el como te veo a ti
Issei estaba confundido y nervioso, su respiración estaba acelerada y su corazón palpitaba a la misma velocidad, tenía algo de miedo genuino, no esperaba que Chacha lo tirara a su cama y se le pusiera encima, en eso su mente hizo clic y llego a recordar que había visto unos mangas de romance con escenas similares a esta qué estaba viviendo.
- “No, no, no creo que sea eso, esas cosas solo pasan en la ficción” -pensó Issei sintiendo un escalofrío-
Inesperadamente, Chacha lo abrazo por los hombros y se acercó a su rostro dándole un profundo beso cargando de todos sus sentimientos y emociones, cayendo los dos en la cama, Issei estaba luchando por tratar de detener a Chacha, sentía que esto estaba mal o que termina mal, pero el agarre de Chacha era más fuerte, parece que esas clases dieron sus frutos.
Issei seguía intentando quitarse a Chacha de encima, pero poco a poco sentía como iba perdiendo las fuerzas producto del beso que estaba recibiendo, cuando se separaron para tomar aire, intento hablar pero fue callado por otro beso, en este punto simplemente dejo de luchar y abrazo a Chacha por la espalda, empezando a disfrutar del beso.
Sintió como la lengua de Chacha entraba en su boca queriendo jugar con la suya y decidió contraatacar de forma feroz, sintiendo como sus grandes y suaves pechos se hundían en su tórax sacándole un escalofrío que logró alejarlo un poco del beso.
- Chacha... esto es...
- Creo que ya sabes la respuesta -sonrió ampliamente y le dio un suave beso- Llegue a un solo punto... te amo
- Yo... no esperaba que llegáramos a sentirnos así...
- Yo tampoco... pero al saber que es contigo, me deja más tranquila -bajo la cabeza y beso su cuello-
Issei soltó un suave gemido, que se parecía más al gemido de una mujer, pero eso en vez de causarle gracia a Chacha, la calentó más y siguió besando su cuello con pasión, dejando leves chupetones y mordidas, lo hacía de tal forma que parecía que en cualquier momento iba a devorar su cuello.
- Acaso~ ¿quieres~? -fue callado por un beso-
- Creo que es más que obvio lo que quiero~
Chacha se acomodo en la cama y empezó a quitarse la ropa que llevaba dejando ver que llevaba una lencería de color verde que hacia resaltar cada uno de sus atributos, sobre todo los pechos y cadera, Issei se levantó rápidamente y beso a Chacha con pasión mientras empezaba a manosear sus pechos en círculos sobre la lencería.
Esta soltó una risita mientras correspondía al beso, era obvio que Issei siempre tuvo ganar de tocar sus pechos y ahora que podía hacerlo, no iba a desaprovechar la oportunidad, movió sus manos y las metió por debajo de la lencería para empezar a tocar sus pezones sacándole una que otra sacudida a Chacha, quien rodeo su cuello con ambos brazos e intensificó el beso.
Las lenguas de ambos estaban luchando entre si por ver quien tomaba el control de la situación y parece que Chacha era quien iba ganando, por lo que Issei decidió hacer algo para hacerla retroceder, bajo una de sus manos y acarició su vagina por encima de la lencería provocándole un espasmo a Chacha.
Quien se alejo del beso y soltó un gemido algo fuerte, esta vez era Issei quien tenía el control y empezó a lamer su cuello con deseo mientras frotaba sus dedos con su vagina, sintiendo como Chacha apretaba su mano con sus piernas y como sus dedos empezaban a sentirse húmedos, lo que daba a entender que estaba haciendo bien el trabajo.
La acostó en la cama mientras empezaba a quitarse su ropa, dejando todo su cuerpo al descubierto, sobre todo su erección, se puso encima de Chacha y colocó su pene en medio de tus enormes pechos para después empezar a moverse.
Estaba claro lo mucho que Issei estaba disfrutando ese momento, la forma en como se movía y como apretaba su pene con los pechos de Chacha le producían una sensación de placer que nunca había sentido antes, ni siquiera cuando se masturbaba se sentía tan bien, Chacha al ver como la punta se acercaba a sus labios tuvo una idea mientras los lamia.
Issei soltó un jadeo al sentir como Chacha había chupando su punta, lo que lo obligó a detenerse, vio la mirada suplicante qué Chacha le estaba dando y volvió a moverse, esta vez sintiendo más placer que antes, sentir como su punta era envolvía por la húmeda y caliente boca de Chacha causaba qué su pene se pusiera más duro.
Chacha cerro los ojos mientras seguía moviendo la cabeza, sintiendo como el pene de Issei entraba y salía, empezando a usar su lengua para lamer en círculos su punta de tal forma que logró escuchar los gemidos de Issei, lo que quería decir que lo estaba haciendo bien, como tenía las manos libres decidió hacer algo con ellas.
La mano derecha la llevo a su vagina y empezó a masturbarse por encima de sus bragas y la izquierda la llevo a uno de sus pechos, empezando a apretarlo también, podía sentir como todo su cuerpo se calentaba y pedía más, deseo que se vio reforzado al sentir como el pene comenzaba a palpitar, lo que quería decir una cosa.
Espero que Issei se moviera un total de tres veces para después agarrarlo de la cintura y jalarlo hacia ella, sintiendo como su pene entraba hasta su garganta, abriendo de forma violenta todo el interior de su boca y sintiendo como Issei se corría dentro suyo, lo abrazo con fuerza y no lo alejo ni un centímetro, quería todo su semen.
Cuando sintió que había acabado, alejo un poco a Issei, solo para volver a mover la cabeza para darle otra mamada, podía sentir como su pene palpitaba con fuerza y se ponía más duro, lo que solo la mojaba más, escuchar los gemidos qué Issei soltaba no hacía más que hacer que la lujuria y deseo de Chacha fuera aumentando.
Cuando dejó tranquilo por fin el pene de Issei hizo algo que este no esperaba, empezó a darle suaves besos tiernos y cariñosos a su pene, empezando por la punta y después ir bajando hasta la base, para volver a subir y darle varios besos a la punta, lo que de alguna manera Issei encontró tierno y acarició su cabeza, ganando la mirada de Chacha.
Escuchar los sonidos que producían los besos de Chacha causaba qué Issei se sintiera aun mejor, cuando esta dejo de hacerlo se dio la vuelta dejando a la vista su enorme trasero, una vista que Issei antes solo podía ver en sueños y que ahora, se había hecho realidad
- Es momento~ que tu me hagas sentir bien~ Issei~ -dijo de forma coqueta y seductora-
Issei le hizo caso y coloco su pene en medio de sus nalgas, empezando a mover su pelvis de atrás hacia adelante de forma lenta, esta vez pudo escuchar los suaves gemidos qué Chacha soltaba debido a la sensación que le producía esa acción, movió un poco su cintura para poder sentir de mejor manera el pene de Issei y estaba muy duro y caliente.
- Que suave trasero tienes~
- Muchas gracias~ me enorgullezco del cuerpo que tengo~
- Y ahora este sexy cuerpo~ lo haré mío~
- Me gusta como suena eso~ -una sonrisa atrevida apareció en el rostro de Chacha- Hazlo~ no aguanto más~
Issei movió las bragas a un lado y frotó su punta con la entrada de Chacha, sintiendo lo caliente y húmeda qué estaba, estaba claro lo excitada que se encontraba en ese momento, Issei tampoco pudo aguantar más y se lo inserto todo de golpe, rompiendo la barrera qué demostraba qué Chacha aun era virgen.
Esta mordió la almohada para ahogar el grito que salió, el dolor era horrible, era como un ardor que se extendía por toda su cintura, pero en eso sintió como Issei la abrazaba por debajo del abdomen y empezaba a darle suaves beso en el hombro para calmar su dolor, ganando una sonrisa amorosa de parte de Chacha, quien movió su mano y acarició la cabeza de Issei.
- Me hace feliz~ qué seas tu quien reclame mi virginidad~ -jugo un poco con su cabello-
Cuando el dolor por fin se fue, Chacha movió sus caderas de lado a lado para decirle a Issei que ya podía moverse, este dejo de darle besos en su hombro ganando un gruñido de molestia por parte de Chacha, pero que fue rápidamente reemplazado por un gemido al sentir como empezaba a ser penetrada.
Como el pene de Issei entraba y salía de su vagina mojada, haciendo ruidos lascivos cuando entraba, acompañados del sonido de “aplausos” generados por el choque entre la pelvis de Issei y el trasero de Chacha, quien a veces tensaba sus piernas por el placer que sentía, levanto su trasero para que Issei pudiera tener mejor acceso a este.
Issei agarro sus caderas y la embisto con tal fuerza que podía sentir como su pene golpeaba su útero con ganas, Issei sintió como el interior de la vagina de Chacha comenzó a palpitar por momentos y como lo apretaba de tal forma que parecía querer exprimir su semen antes de tiempo.
Chacha podía sentir como su mente se ponía en blanco al recibir cada una de las embestidas de Issei, tanto era el placer que sentía que empezó a babear y llevo una de sus manos a su clítoris, acariciándolo en círculos para poder sentir más placer.
- ¡Aahhh! ¡Esto me encanta! ¡Me encanta como me metes el pene Issei!
- ¡Me estas apretando mucho! ¡Tu vagina esta ardiendo!
- ¡Es por que te desea tanto como yo! ¡Sigue cogiéndome así! ¡No pares por favor! ¡Me vuelves loca!
Issei bajo la cintura de Chacha y se acostó sobre ella, moviendo la pelvis rápidamente mientras paso sus manos por debajo suya y acarició sus pechos, apretándolos y moviendo levemente sus pezones.
Chacha podía sentir como sus nalgas se movían con cada embestida y le encantaba, sentir como Issei jugaba con sus pechos y pezones le generaba una sensación de placer que nunca había sentido antes, tanto que en un rápido movimiento se dio la vuelta y colocó a Issei encima suya, abrazándolo por la cintura con sus piernas, se quito la parte superior de la lencería y colocó la boca de Issei en uno de sus pechos.
- ¡Sigue Issei! ¡Chupa las tetas qué tanto te gustan! ¡Sigue moviendo tu cintura! ¡Adoro sentir como tu pene entra y sale de mi vagina! -exclamó en medio del éxtasis mientras un poco de baba caía de su boca-
Issei aumento la velocidad de las embestidas mientras chupaba con deseo el pecho de Chacha, y jugaba con el otro moviéndolo en círculos y a veces pellizcando su pezón, haciendo que Chacha gimiera más fuerte y sintiera como su vagina palpitaba con más fuerza.
- ¡Me corro! ¡Me corro! ¡Me voy a correr!
- ¡Yo también voy a correrme! ¡Déjame salir! -Issei sintió como las piernas de Chacha lo apretaban más fuerte- ¡¿Eh?!
- ¡No creas que te dejaré escapar! ¡Llena todo mi interior con tu semen! ¡Haz que mi útero explote!
Issei no podía dejar de mover la cintura por lo bien que se sentía, hasta que finalmente se corrió dentro de Chacha, quien se corrió al mismo tiempo que él, provocando que ambos soltaran un fuerte gemido qué se escucho en toda la habitación, los dos estaban respirando agotados y se acomodaron en la cama.
Chacha podía sentir como el semen de Issei salía de su vagina provocando que apretara un poco sus piernas mientras veía a Issei, se acerco a él y le dio un beso en la frente al ver como se había dormido, mañana tomaría una pastilla para evitar problemas futuros, aún eran jóvenes como para pensar en criar a un hijo, aun dependían de sus padres y no quería que su padre matara a Issei tan rápido.