T: 1Capítulo 1: El inicio del caos
El sonido del timbre sonó dentro del local, avisando la llegada de alguien. Lee Know levantó la mirada desde el mostrador, donde estaba decorando un pastel de bodas con perfectas líneas de crema pastelera. Sus movimientos eran precisos, hasta que la interrupción hizo que frunciera el ceño.
"¿Tú eres el nuevo ayudante?" preguntó sin siquiera tratar de ocultar su falta de entusiasmo.
Del otro lado de la puerta, un chico de cabello oscuro y ojos brillantes se quedó de pie, inspeccionando el lugar con una mezcla de curiosidad y nerviosismo. Vestía una camisa de cuadros.
"Sí, eso creo. Soy Han," respondió, intentando esbozar una sonrisa.
Lee Know suspiró. Su mirada recorrió desde la cabeza hasta los pies de Han. "Primera regla: nunca toques nada sin guantes. Segunda regla: no me hagas perder el tiempo."
"Ok, tú tampoco pareces muy divertido," replicó Han con una media sonrisa, pero al ver que Lee Know no respondía, carraspeó y se apresuró a añadir: "Digo, entendido."
Lee Know no respondió. En lugar de eso, dio la vuelta hacia la mesa principal, donde un arsenal de utensilios de cocina y bandejas con masas perfectamente formadas esperaban ser horneadas. Señaló una de las bandejas.
"Empieza decorando esas galletas. ¿Sabes usar una manga pastelera o tengo que enseñarte desde cero?"
Han levantó una ceja. "Eh… claro que sé. No soy estúpido."
Lee Know murmuró algo inaudible antes de volver a concentrarse en su pastel. Han, decidido a no dejar que el dueño del lugar lo subestimara, se preparó. Sin embargo, después de unos minutos, se dio cuenta de que las galletas no eran tan fáciles de decorar como pensaba. La crema se desbordaba, las líneas no salían rectas y, para colmo, una de las galletas terminó en el suelo.
"¡Cuidado!" Gritó Lee Know, volteando hacia él con el ceño fruncido. Caminó rápidamente hacia la mesa, agarró la manga pastelera de las manos de Han y observó el desastre que había creado.
"¿Esto es tu idea de decorar? Parece que un niño de cinco años lo hizo," gruñó.
"¡Oye! Es mi primer día. Además, ¿quién hace galletas con formas tan complicadas? ¿De verdad alguien se fija en las líneas?"
"¡Todos se fijan en las líneas!" Lee Know estaba muy irritado. Señaló una de las galletas con bordes desprolijos y le lanzó una mirada que podría haber derretido la mantequilla en la masa. "Si no puedes seguir una línea recta, no sirves para este trabajo."
Han apretó los labios, sintiendo cómo la frustración recorría dentro de él. Pero en lugar de discutir, tomó otra manga pastelera y se concentró en intentar nuevamente. Esta vez, se tomó su tiempo, moviendo la mano con más cuidado. Lee Know lo observó de reojo, con los brazos cruzados, como si estuviera evaluando cada movimiento.
Después de un rato, Han levantó una de las galletas. No era perfecta, pero era mejor que las anteriores.
"¿Ves? Estoy mejorando," dijo, orgulloso de sí mismo.
Lee Know no respondió. Simplemente tomó la galleta, la examinó con detenimiento y luego la colocó en una bandeja aparte. "Todavía no es suficiente. Pero... no está tan mal para alguien que claramente no tiene idea de lo que está haciendo."
Han sonrió con sarcasmo. "Gracias, Jefe. Tus amables palabras me ayudan."
Lee Know no pudo evitar una leve sonrisa apenas notable, pero rápidamente volvió a su cara seria.
"Queda mucho por hacer. Espero que no seas de los que se rinden fácilmente," dijo mientras volvía a su pastel.
"No lo soy. Y, por cierto, tus galletas tampoco son tan impresionantes," respondió Han con una sonrisa traviesa.
Por primera vez, Lee Know quedó sin palabras. Y aunque no lo admitiría en voz alta, sintió que la llegada de Han tal vez no sería tan mala como había esperaba.