The Psychopath 2 - MinWon/Meanie

Summary

No hay dos criminales iguales, y Wonwoo lo sabe mĂĄs que la mayorĂ­a. DespuĂ©s de meses de estrĂ©s y sĂșplicas, su estudio ha sido aprobado. Todos sus participantes residen bajo un mismo techo: la prisiĂłn de Greenwood. Los hombres sentados frente a Ă©l han hecho cosas horribles, pero Wonwoo no estĂĄ allĂ­ para juzgar; Ă©l estĂĄ allĂ­ para trabajar a travĂ©s de una lista de verificaciĂłn psicĂłpata. Necesita psicĂłpatas para su estudio, y un participante lo llena de mĂĄs malestar que los demĂĄs. Kim Mingyu tiene muchas caras y a Wonwoo le cuesta encontrar al verdadero hombre detrĂĄs de las mĂĄscaras. Él coquetea, manipula y se jacta. Es listo y toma el control de sus sesiones. Con todo lo que Wonwoo sabe sobre psicĂłpatas, no puede evitar que su corazĂłn se deje seducir por este. Cuando el estudio termine, ÂżdejarĂĄ a Mingyu ir y seguir adelante? ÂżO Wonwoo se irĂĄ con mĂĄs preguntas? AdaptaciĂłn de la serie: MM Prison Romance, The Psychopath (behind bars, book 2)

Status
Complete
Chapters
21
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

CapĂ­tulo 01

Wonwoo soltó una respiración lenta, pero tuvo poco efecto en su corazón desenfrenado. Estudió sus palmas, hizo una mueca ante el sudor esparcido, luego las secó agresivamente en sus muslos. Miró el reloj de pared, luego movió su mirada hacia su reloj de muñeca.


Ambos estaban marcando el tiempo, pero su reloj era mås lento, fuera de ritmo. Ajustó el dial solo para dar a sus manos temblorosas algo que hacer, luego miró su reflejo en la pequeña esfera del reloj de pared. Sus ojos azules tenían una cualidad temerosa, y su labio inferior se había hinchado por sus pellizcos obsesivos.


Apartó la mirada y alineó sus papeles por vigésima vez.


"Mantener el control."


La sudoración nerviosa le pinchaba la piel, y él tiró del cuello de su camisa, esperando hacer que el aire se enfriara por su cuerpo.


No funcionó. En cambio, su colonia para afeitado se filtró hacia su nariz, y él estornudó.


"Salud."


Su corazĂłn se apretĂł con fuerza en su pecho, y lanzĂł una mirada de sorpresa a la puerta. El infame Kim Mingyu estaba en la puerta de la oficina, con la cabeza ladeada y una leve sonrisa en los labios. Era mĂĄs grande y ancho que en las fotos policiales que Wonwoo habĂ­a visto. Su pelo negro brillaba, y sus ojos eran oscuros. En sus notas decĂ­a que eran marrones, pero Wonwoo no podĂ­a ver ningĂșn indicio de color, solo negro. Se miraron uno a otro por unos segundos. Luego, el cerebro de Wonwoo funcionĂł, y Ă©l se levantĂł y ofreciĂł su mano. Mingyu entrĂł en la habitaciĂłn, y sus manos se conectaron con una firme sacudida.


"Soy Wonwoo. Toma asiento."


Mingyu le mirĂł la mano y le pasĂł el pulgar por la palma.


"EstĂĄs nervioso."


Wonwoo se lamiĂł los labios, pensĂł en negar la observaciĂłn de Mingyu, y luego asintiĂł.


"SĂ­, lo estoy. Eres Kim Mingyu. SerĂ­a estĂșpido no estar nervioso."

Mingyu frunció el ceño y miró por encima del hombro hacia el pasillo.


"Has conocido a otros como yo."


"No hay dos criminales iguales."


"Asesinos seriales."


"Bueno, técnicamente no eres un asesino en serie."


"ÂżNo lo soy?"


"Eres un asesino triple."


"ÂżDe verdad? Tal vez aĂșn no han encontrado los otros cuerpos." Una opresiĂłn se apoderĂł de la garganta de Wonwoo, y tragĂł saliva. Mingyu puso los ojos en blanco. "Fue una broma."


EntrĂł mĂĄs en la habitaciĂłn y se sentĂł en la silla al otro lado de la mesa. No se metiĂł, sino que se encorvĂł con las piernas abiertas. Wonwoo esperĂł un segundo, luego se dejĂł caer en su silla. La camiseta blanca de Mingyu se extendĂ­a sobre su musculoso pecho, y sus vaqueros azules estaban ajustados alrededor de sus muslos. Era enorme, musculoso y tenĂ­a una ventaja peligrosa que los otros participantes de Wonwoo no tenĂ­an. Todos habĂ­an hecho cosas horrendas, pero con Mingyu, Wonwoo podĂ­a sentir el aura oscura que lo rodeaba.


"Veo que tienes mi foto policial." Mingyu murmurĂł: "La censurada."


El cuello de Wonwoo se erizĂł, y la necesidad de correr se elevĂł en su cuerpo. SabĂ­a exactamente lo que Mingyu querĂ­a decir con censurado. La foto policial no fue la primera que tomĂł la policĂ­a, sino la segunda, una vez que limpiaron la sangre de su cara.


"Pero debes haberme visto en los periĂłdicos antes de eso, Âżverdad?"


"Por supuesto que sĂ­, eres famoso."


"Hijo del famoso Kim Taeho, y luego me hice famoso." Una frialdad retorciĂł la cara de Mingyu mientras miraba al techo. "El mocoso mimado, el jugador, el alcohĂłlico, el drogadicto, y, por Ășltimo, pero no menos importante, el monstruo."


"¿Por qué te ofreciste voluntariamente para este estudio?"

PreguntĂł Wonwoo.


"Mackie me hablĂł de ti. Dijo que tus charlas fueron divertidos y querĂ­a entrar."


"ÂżQuieres hablar conmigo?"


Mingyu se encogiĂł de hombros y fijĂł sus oscuros ojos en los de Wonwoo.


"Tal vez, tal vez mĂĄs que hablar."


"ÂżEs eso una amenaza?"


—Tal vez sea una promesa.


Wonwoo lanzĂł una mirada al gran botĂłn rojo en la pared. HabĂ­a entrevistado a otros seis presos de alta seguridad, pero nunca se sintiĂł tentado a usarlo.


"ÂżRealmente crees que podrĂ­as golpearlo mĂĄs rĂĄpido de lo que yo podrĂ­a detenerte?"


Los pelos en la parte posterior del cuello de Wonwoo se levantaron, y él resistió la tentación de temblar. Miró a Mingyu, quien sonrió, lanzando miradas del botón a Wonwoo, y de nuevo.


"Te ofreciste para participar en este estudio..."


"Es por eso que estoy aquĂ­."


"Te estĂĄs comportando de una manera inapropiada."


"Te pregunté si crees que podrías presionar el botón primero. No es inapropiado. No es una amenaza. Es una pregunta."


"Es sugerente."


Mingyu enarcĂł las cejas.


"¿Por qué? ¿El botón rojo no estå en la pared? ¿Estå el botón rojo tal vez dentro de ti?"


Wonwoo se levantĂł y recogiĂł sus papeles.


"Hemos terminado aquĂ­."


"Espera", dijo Mingyu, inclinĂĄndose hacia adelante.


"EstĂĄs desperdiciando mi tiempo."


Mingyu levantĂł las manos.


"Solo estaba jugando contigo. Ya no se habla de botones rojos."


"PodrĂ­a elegir a alguien mĂĄs para el estudio. No te necesito."


La sonrisa de suficiencia de Mingyu cayó, y él bajó la mirada.


"Mira, lo siento. No querĂ­a hacer ninguna ofensa. Se vuelve aburrido aquĂ­. No puedo dejar de molestar a alguien nuevo."


Wonwoo colocĂł un trozo de papel sobre la mesa y lo deslizĂł hacia Mingyu.


"Este es un formulario de consentimiento."


"ÂżAĂșn tienes que obtener el consentimiento, incluso desde lo mĂĄs bajo de lo bajo?"


"Tu consentimiento es vital."


Mingyu tomĂł el pedazo de papel y se recostĂł en su silla. Su frente se arrugĂł mientras leĂ­a la hoja, y luego mirĂł a Wonwoo por encima de ella.


"ÂżNo vas a volver a sentarte?"


"Puede que no sea capaz de presionar ese botĂłn lo suficientemente rĂĄpido, pero puedo salir corriendo a la puerta antes de que puedas alcanzarme."


Mingyu bajĂł el papel, echĂł un vistazo a la mesa y luego a la puerta.


"Creo que tienes razĂłn, pero si vamos a hacer este estudio juntos, serĂĄ mejor que te sientes, Âżno?"


"No confĂ­o en ti."


Mingyu echĂł la cabeza hacia atrĂĄs y se echĂł a reĂ­r.


"Soy el Ășnico aquĂ­ en quien puedes confiar. Un dĂ­a te darĂĄs cuenta. Ahora cuĂ©ntame sobre este estudio."


"El estudio llevarå unos meses. La mayoría son entrevistas donde preguntaré sobre varios temas..."


"¿Qué temas?"


"Familia, adolescencia. Trabajo, relaciones y
 y el delito cometido."


"¿Quieres saber por qué lo hice?"


Wonwoo frunció el ceño, luego negó con la cabeza.


"No en tantas palabras. La segunda parte son unos pocos experimentos de psicologĂ­a y, por Ășltimo, una exploraciĂłn por resonancia magnĂ©tica."


"ÂżQuieres mirar mi cerebro?"


"SĂ­."


Una sonrisa depredadora extendiĂł los labios de Mingyu, y Wonwoo estaba agradecido de que la puerta estuviera abierta, lista para su escapada rĂĄpida.


"ÂżPuedo hacer una predicciĂłn?"


"ÂżCuĂĄl?"


Mingyu levantĂł la barbilla.


"Tendré el cerebro mås sexy."


La tensión se derritió de Wonwoo, y él resopló.


"¿Qué?"


"Me escuchaste. Verås mi escåner cerebral, y pensarås, guau, es un cerebro sexy. El mås sexy que he visto. No sé mucho sobre eso... Pero, esa es mi predicción. ¿Cuål es la tuya? ¿Qué estås buscando en nuestros cerebros? ¿Una razón? ¿Una excusa para lo que hemos hecho?"


"No es una razĂłn, o una excusa, sino un... indicador."


Mingyu asintiĂł lentamente, luego puso el papel sobre la mesa.


"ÂżDĂłnde firmo?"


Wonwoo se metió la mano en el bolsillo superior, luego extendió el låpiz vacilante para que Mingyu lo tomara. Lo tomó enérgicamente y sonrió.


"Gracias."


Mingyu firmĂł y fechĂł, luego mirĂł fijamente el lĂĄpiz que sostenĂ­a.


"Es gracioso, podrías hacer la misma cantidad de daño con un låpiz que con un cuchillo."


ColocĂł el lĂĄpiz en el borde opuesto de la mesa, luego se reclinĂł en su silla.


"ÂżCrees que podrĂ­as agarrar el lĂĄpiz antes que yo?"


"¿Qué?"


"Estamos a la misma distancia del lĂĄpiz. ÂżCrees que puedes conseguirlo antes que yo?"


Wonwoo echĂł una ojeada al pasillo y rezĂł por unos pasos, pero no oyĂł ninguno.


"No lo sé, no necesito saberlo."


"SĂłlo complĂĄceme"


"No quiero..."


"Ya has perdido el juego con esa actitud."


"No quiero jugar un juego."


Mingyu resoplĂł, y se cruzĂł de brazos.


"La vida es todo un juego. Voy a contar hacia abajo de tres."


Wonwoo negĂł con la cabeza.


"No lo voy a tomar."


"Tres
"


"Solo déjalo en la mesa."


Los ojos de Mingyu brillaron, y Wonwoo lo fulminĂł con la mirada.


"Dos."


Wonwoo ensanchó sus fosas nasales, luego agarró el låpiz. Mingyu se movió råpido como un rayo y lo agarró primero. Wonwoo se detuvo bruscamente. Mingyu no solo había conseguido el arma potencial ante él, sino que se había alejado de la seguridad de la puerta. El botón estaba a la misma distancia de ellos, y Mingyu ya había demostrado que tenía reflejos mås råpidos.


"Uno", susurrĂł Mingyu. Luego le tendiĂł el lĂĄpiz a Wonwoo para que lo tomara. Wonwoo lo arrebatĂł, luego sacĂł el formulario de consentimiento de debajo del codo de Mingyu.


"Eso serĂĄ todo por hoy", le espetĂł Wonwoo.


Mingyu hizo un puchero con fingida decepciĂłn, luego se puso de pie y se sacudiĂł las manos.


"Puedo decir que nuestras pequeñas charlas van a ser divertidas. Llegas a conocerme, y yo te conozco a ti."


"No necesitas saber nada de mĂ­. De todos modos, no hay nada que contar."


Mingyu estudiĂł a Wonwoo atentamente.


"No te vendas corto. Cabello castaño oscuro, grandes ojos azules y piel pålida y suave. Estoy seguro de que mantendrås mi interés..."


RodeĂł la mesa y Wonwoo se retirĂł. Estaba mĂĄs lejos de la puerta de la libertad, pero mĂĄs cerca del gran botĂłn rojo que llamaba a los forzudos.


Mingyu pasĂł, pero se detuvo en la puerta.


"Oh, Wonwoo. Si alguna vez quieres que presione el botĂłn rojo, solo tienes que pedirlo."


Guiñó un ojo, luego desapareció por el pasillo riéndose para sí mismo.


Una vez que los pasos de Mingyu se desvanecieron, Wonwoo se desplomĂł en su silla y agarrĂł su cabeza. Su corazĂłn desenfrenado se desacelerĂł, y respirĂł de manera uniforme, mirando hacia su regazo.


"Knock, knock", dijo una voz alegre desde la puerta.


Wonwoo lanzó una mirada a la puerta y le ofreció a Yulhee una débil sonrisa. Ella devolvió la sonrisa y la piel alrededor de sus ojos se arrugó. Levantó dos tazas de poliestireno llenas del café de sabor mås amargo que ofrece la tierra.


"Pensé que podrías hacerlo con una recarga."


"Voy a necesitar mås que un café."


Ella chasqueĂł la lengua y entrĂł.


"ÂżAsĂ­ de mal?"


"ÂżCĂłmo manejas trabajar aquĂ­ todos los dĂ­as?"


Yulhee colocó los cafés en la mesa y se acomodó en la silla de Mingyu..


"Me he acostumbrado."


"Se ha tardado tanto tiempo en aprobar este estudio, tanto estrés y presión, que ahora que estoy aquí es un alivio hablar con criminales violentos. Entonces Mingyu entró y fue como si yo fuera un niño enfrentando al matón en el primer día de escuela."


Yulhee soltĂł su pelo rubio de su cola de caballo y esponjĂł en las hebras


"Mingyu es inofensivo."


Wonwoo arqueĂł las cejas, y Yulhee continuĂł.


"Bueno, no inofensivo. Obviamente, es peligroso, de lo contrario no estarĂ­a aquĂ­, pero no ha sido un problema. La mayorĂ­a de las veces ellos no son un problema."


"ÂżCuĂĄl es tu instinto sobre Mingyu?"


"Es inteligente, realmente inteligente."


Wonwoo suspirĂł y apoyĂł la mano en el archivo de Mingyu.


"Un condenado genio por lo que he leĂ­do. PasĂł la universidad con honores, no de la manera equivocada."


"SĂ­, la prensa pensĂł que su padre tenĂ­a algo que ver con eso."


"¿Qué piensas?"


"Él realmente es inteligente, pero más que eso. Él sabe cosas. Le gusta jugar juegos mentales. Él mira directamente a tu alma y puede ver tus secretos más profundos y oscuros."


Wonwoo se pellizcĂł la nariz.


"ÂżLos asesinos? ÂżCrees su lado de esto?"


"No soy médico ni detective", sonrió débilmente, "o psicóloga."


"ÂżPero crees que no puede recordar haberlo hecho? Se desmayĂł y no recuerda dĂłnde escondiĂł los cuerpos."


"No hay antecedentes de desmayos antes o después de esa noche, y su memoria es muy precisa sobre todo lo que sucede aquí."


"EstĂĄ mintiendo entonces..."


Yulhee se inclinĂł sobre la mesa.


"Creo que él sabe exactamente lo que hizo esa noche, y al decirle a todos que no puede recordar, se aferra a ese poder. Mantiene ese momento como suyo y de nadie mås."


Wonwoo se estremeciĂł y bajĂł su mirada a la firma de Mingyu en el formulario de consentimiento.


"Realmente es un buen chico", agregĂł Yulhee.


Wonwoo le lanzó otra mirada incrédula, y ella agitó su mano en el espacio entre ellos.


"Quiero decir que es educado, encantador. No comienza ninguna pelea, pero seguro que las terminarĂĄ."


"Es aterrador. Como el diablo en forma fĂ­sica."


"No, no el diablo. Él es como uno de la mitología... ¿cómo se llama... Loki?"


"ÂżLoki?"


"SĂ­, un embustero."


Wonwoo resoplĂł.


"ÂżUn cambiaformas?"


Yulhee agitĂł su dedo.


"¿Quién sabe? Tal vez. ¿Me vas a hablar de este estudio?"


"Trabajo a través de una lista de verificación con cada participante. Si obtienen una puntuación lo suficientemente alta, entonces continuamos con la otra parte del estudio."


"¿Para qué sirve la lista de verificación?"


Wonwoo abriĂł la boca para responder, luego la cerrĂł de golpe.


"No lo puedo decir."


"ÂżNo confĂ­as en mĂ­?"


"Simplemente no quiero que nadie escuche. PodrĂ­a afectar el comportamiento de los participantes y el estudio."


"ÂżCrees que soy una chismosa?"


"No, quiero tener cuidado, eso es todo."


"EstĂĄ bien."


Wonwoo tomó un sorbo de su café, solo para retroceder y balbucear.


"¿Qué demonios?"


"Un sorbo de whisky para animarte."


"ÂżUn sorbo? Creo que mis ojos estĂĄn sangrando."


"No seas tan dramĂĄtico. Solo puse unas gotas en el tuyo, no como en el mĂ­o."


Levantó la tapa de su taza y le lanzó a Wonwoo una mirada al líquido ámbar que había dentro. Él la fulminó con la mirada, pero ella solo se echó a reír, luego se encogió de hombros.


"Mi turno terminĂł hace diez minutos, y es viernes."


Wonwoo se pasĂł la mano por el pelo e hizo una mueca ante la insensibilidad. La ligereza en su piel habĂ­a disminuido, pero no se podĂ­a ocultar su cuello arrugado, o los parches de sudor bajo sus brazos.


"ÂżTienes algo planeado para este fin de semana?"


PreguntĂł Wonwoo.


"Salir la noche del sĂĄbado, pub o club. ÂżQuieres venir?"


Wonwoo arrugĂł la nariz.


"Gracias por la invitación, pero estaré bien en casa."


"¿Por qué bien, cuando puedes divertirte?"


"Tal vez la prĂłxima vez", murmurĂł Wonwoo.


DecidiĂł no decirle a Yulhee que iba a pasar su tercer fin de semana consecutivo en casa acurrucado en la cama, girando el mĂłvil entre los dedos, demasiado nervioso para hacer la llamada temida y cuidando un corazĂłn fracturado. Eso era demasiado personal para compartir con una mujer que solo habĂ­a conocido durante dos semanas.


"Yo... necesito el fin de semana para recuperarme después de esos diez minutos con Mingyu. De hecho, me siento mås arrugado y puedo sentir los pelos grises que sobresalen de mi cuero cabelludo."


"Bueno, a ese ritmo, probablemente estarĂĄs muerto cuando estos meses hayan terminado."


"Ahora hay algo que esperar."


Yulhee se rio y levantĂł su taza. Wonwoo hizo lo mismo, y en lugar de un tintineo de cristal, hubo un chirrido de poliestireno cuando sus bebidas se encontraron en el aire.