The Power Of Ecstasy

All Rights Reserved ©

Summary

Alguna vez han experimentado algunas sensaciones que te puede llegar a quemar. Tomar la posición de líder de la mafia italiana y el poder absoluto como cabeza del esqueleto de los clanes mafiosos del mundo fue fácil para ella porque Rebecca Armstrong. Más conocida en el mundo la mafia como Becky posee todas las armas para estar en ese puesto e incluso el arma más letal en una mujer, la inteligencia. El infierno que lleva por dentro la lider de la mafia rusa Sarocha Chankimha más conocida en este mundo de la mafia como Freen puede consumirla, pero ella que ama el fuego echará combustible para empezar arder junto a ella porque cuando el odio y la venganza no funcionan a veces hay que valerse de las sensaciones peligrosas que doblega hasta la más fuerte a través del amor.

Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1

Rebbeca Monroe (mas conocida como Becky)


La  vida nos pone en situaciones donde debemos de elegir entre ser libres o  esclavos de los errores cometidos por nuestros progenitores en mi caso una esclavitud disfrazada de libertad para matar, aniquilar y destruir convirtiéndome en el ser detestable que tanto odié, pero que ahora por herencia me toca ser.




Recuerdo aquel día en el que mi padre me esperaba para por fin darme lo que tanto anhelaba, mi vida sin ser ocultada para que no me mataran pero al final alguien se adelantó y le quitó la vida llevándose con su muerte mi único pasaje a la vida de una joven de veintiún años llena de noches alocadas, amigos por montón y un novio para vivir el amor del que tanto hablan los libros.


n cambio me regaló un legado lleno de escorias entrenados para apoderarse de la vida humana de todas las formas habidas y por haber mientras que a  mí me toca el papel de líder y es la posición que me da cierta libertad  para dirigir este negocio ilícito llamado mafia.






















El sonido del móvil me hace fruncir el ceño. Pero al leer el nombre en la pantalla sonrío.

—Dime  que ya te convertiste en la presidenta de los buitres — Brooke suena al  otro lado de la línea —. Haz que te besen el culo esos mafiosos de mierda— ríe.

—Aún no, luego te cuento porque ya estamos llegando a  la casa de...— recordarlo provoca punzada en mi corazón — a mi casa — susurro.

—Suerte, Ellie y yo viajaremos la próxima semana para que  no te sientas sola— se percata de mi silencio —. Disfruta tu noche — cuelgo.

La gran mansión Monroe queda en mi campo de visión, cinco años afuera no fueron suficientes para superar aquél día, la sangre de mi padre en mi cuerpo, su cuerpo frio y acribillado sin ninguna explicación de su muerte.

—Bienvenida — uno de los escoltas me ayuda a salir de vehículo —. El señor me pidió que la llevara por la entrada lateral de la casa—informa.

Asiento y me dejo guiar rodeada de seis escoltas hasta entrar al gran salón, mi abuelo espera en la entrada y verlo allí trajeado en negro con ese porte  varonil e intimidante me quita un poco los nervios.

—Tengo algo para ti — le hace seña a uno de los hombres que se acercan con una caja de terciopelo —. Este es mi regalo por tu regreso y por prepararte para convertirte en la cabeza del esqueleto — abre la caja y un gran diamante  queda frente a nuestros ojos —. Un diamante para mi joya más preciada llamada Rebecca — saca el collar y me giro para que lo coloque en mi cuello.

—Gracias Francesco — toco la joya que ahora decora mi cuello.

—Ven hay mucha gente por conocer— me brinda su brazo para encaminarnos al gran salón.

El  salón está decorado en negro y dorado con grandes figuras en mármol, una tarima con músicos y una pista de baile brindan un escenario más acogedor donde la bebida es el anfitrión de la noche donde todos los invitados brindan y beben de sus copas con algarabía.

—Buenas noches — Francesco habla y me hace levantar la cabeza —. Espero que estén disfrutando la noche— musita.

—Buenas  noches Francesco y señora... — el hombre frente a mis ojos con acento francés me dedica una mirada morbosa tratando de que le diga mi nombre.

— Rebecca, Rebecca Monroe — respondo pasándole mi mano. El  hombre como de unos treinta años, acompañado de dos mujeres a cada brazo, alto con un traje azul celeste sin corbata, su cabello dorado bien peinado hacia un lado, ojos marrones, nariz perfilada y labios delgados siendo un claro ejemplo de la belleza francesa me devora con una mirada perturbadora.

—Mucho gusto en conocerla Rebecca— saborea  mi nombre tomando mi mano llevándola a sus labios —. Adolphe Dubois a su disposición siempre bella dama — mira a Francesco —. Claro si su acompañante, novio o esposo me lo permite, aquí siempre compartimos nuestras joyas — mira a Francesco.

—Nieta, Adolphe — el francés frunce el ceño —. Rebecca Monroe es mi nieta— afirma. El  hombre suelta a las dos mujeres ofreciéndome su brazo y miro a Francesco en busca de su aprobación, asiente y tomo el brazo del hombre.

—Le  pido permiso para pasear y presentar a este diamante que los Monroe tenían bien escondido esperando que Damon no se aparezca por aquí — musita sonriendo sin saber que Damon está muerto. La muerte de Damon es un secreto para el mundo criminal, Francesco decidió ocultarla hasta este día para que nadie quisiera tomar su puesto mientras que él se encargaba de todos sus negocios para mantener a los clanes trabajando  sin levantar sospechas de la muerte de su único hijo.

Caminamos por el lugar mientras me presenta a los líderes de las mafias europeas, americanas y asiáticas donde todos están aquí esperando con ansias que les informen el motivo de la gran celebración.

—Damon lleva cinco años sin darnos la cara aunque su responsabilidad como líder la ha cumplido al máximo— Adolphe me ofrece una copa de champagne— ¿Dónde te tenía oculta que no conocíamos a la hija del líder?— cuestiona.

— Viajando por el mundo, entrenando y aprendiendo para lo que pasará esta noche — le susurro en el oído.

—  ¿Qué pasará esta noche?— susurra siguiéndome el juego — La curiosidad la tengo al cien porciento. Tanta intriga me desespera— confiesa.

—Esperas y veras — me suelto del francés y camino hasta donde Francesco.

Todos  se posicionan dejando libre la pista de baile y ponen su mirada sobre mí, la hija del líder que no sabían de su existencia, me coloco al lado de Francesco y este me dedica una mirada antes de hablar.

—Buenas noches líderes del mundo — vuelve a mirarme —. Esta noche es muy especial para mí no solo por presentar ante ustedes a nuestra Rebecca quien por años ha viajado por el mundo manteniéndose excluida de nuestro  mundo — respira hondo—. Sino también para informarles que hace cinco años Damon fue vilmente masacrado en esta casa...

Los murmullos en  el salón se adueñan del lugar junto con caras sorprendidas, rostros cargados de enojo y otros sin ningún rastro de emoción.


— ¿Por qué se mantuvo oculto ese hecho? ¿Acaso no formamos parte del esqueleto para informarnos? — un búlgaro sale del gentío junto con sus hombres — ¿Quién tomará la posición de líder? ¿Quién nos ha estado dirigiendo todo este tiempo entonces?— cuestiona enojado.

Los demás secundan las interrogantes del búlgaro provocando que el ambiente pase de ser a una fiesta a una protesta de mafiosos provocando que todos los escoltas se pongan en guardia preparados para lo que pueda ocurrir.

—Por favor — Francesco trata de tranquilizar a los invitados —. Permítanme terminar de hablar— pide.

Hacen caso omiso a la voz de Francesco y no me queda de otra que levantar la apertura de mi vestido para tomar mi Ruger LCP II alzándola y apuntando a la gran lámpara de araña detonando el disparo que hace que la lámpara se desplome en el centro del salón esparciendo vidrios por todo el lugar logrando que todos se queden observándome dispuestos a atravesar mi cuerpo con sus armas.

—Francesco aún no ha terminado de hablar así que o se callan o nos acribillamos todos aquí — mis hombres salen con ametralladoras haciendo que los demás se miren entre ellos y guarden silencio —. Gracias —paso mi mano por el cabello arreglando el mechón que se escapó.

—Todos estos años yo me he encargado de todos los negocios de mi difunto hijo, firmé documentos, les di permiso para que continuaran con sus entradas y salidas de sus mercancías, fui quien dotó sus almacenes con nuestros productos para que continuaran con sus negocios y fui quien les permitió que hicieran y deshicieran en terrenos que no les pertenecía — mira el reloj —. Tuve mis razones para ocultar la muerte de mi hijo y esa razón está a mi lado — toma mi mano —, Rebecca Monroe — sonríe.


— ¿Qué tiene que ver su nieta en todo esto?— una mujer en vestido blanco ceñido al cuerpo sale llamando la atención de todos.

Me la presentaron como la representante de la mafia irlandesa, su cabello pelirrojo hace contraste con su vestido y sus ojos verdes.

—Si todo este tiempo lideraste el esqueleto continúa haciéndolo y evitemos seguir perdiendo tiempo en esta fiesta inútil — vuelve hablar.

—En nuestro mundo tenemos reglas y aunque algunos intenten romperla yo no soy de ese grupo revolucionario porque una vez se entrega el mando a nuestro heredero no podemos volver a tomarlo — los ojos se posan en mí al decir heredero entendiendo por donde va el asunto —. Damon solo tuvo a Rebecjunto a Isabella y estos cinco años se ha entrenado para ser quien los dirija. Quiero que el mismo respeto que me tienen a mí se lo den a ella porque les aseguro que si ella no tuviera las cualidades necesarias no la proclamara como su líder— pide.

Los murmullos vuelven a apoderarse del lugar.

—Para muchos Rebecca es una simple mujer indefensa pero para mí desde hoy es la cabeza del esqueleto de nuestro mundo y quien se oponga a tal cosa que dé un paso al frente — todos callan demostrando lo mucho que aprecian al italiano —. Sin más que agregar les presento a su nueva líder, Rebecca Monroe cabeza de nuestro esqueleto— afirma.

Se acerca y besa mi frente.

—Quien no te respete dispárale a la cabeza — susurra solo para los dos —. Demuestra que llevas la sangre de los Monroe — musita sonriendo.

Baja los primeros escalones de la tarima y me da su mano para pasearme por el lugar nuevamente logrando que todos hagan reverencia ante mí.

— ¡Salud y prosperidad a Rebecca!— exclama el francés provocando que los demás lo hagan con mala cara pero lo hacen.

—Quiero decir unas palabras — llamo la atención de todos —. Quisiera poner mi liderazgo en un tiempo de prueba — mi abuelo me mira enojado —, porque no quiero que piensen que tomé este puesto por quererme sentir grande porque eso ya lo soy pero si quiero demostrarle que este cuerpo conmigo de cerebro puede ser más próspero pero si en un año no se logran las metas propuestas dejaré mi puesto libre para quien tenga mejores planes— Francesco me toma del brazo —. Buenas noches— me despido.

Francesco me arrastra fuera del lugar encerrándome en el despacho.

— ¿Qué acabas de hacer Rebecca?— me sienta en unos de los sillones de cuero negro — Acabas de firmar tu sentencia de muerte ante esos inútiles ahora buscarán la manera de estropear cada una de tus decisiones para tomar tu puesto— mascullo.

—Tranquilo abuelo, sé lo que hago — me levanto sonriendo —. Es mi manera de saber a quienes tengo a mis pies y a quienes tengo que domar — me mira entendiendo lo que acabo de hacer.

— La mia principessa, intelligente come tutti i Monroe— se me acerca acurrucando mi rostro entre sus grandes manos —. Serás grande de eso estoy seguro — besa mi frente.

«Mi princesa, inteligente cómo todos los Monroe»

—Necesito la lista de todos los presentes ya que tengo que ponerme a estudiar cada uno de sus negocios para saber cómo proceder — me separo arreglando la apertura de mi vestido.

—Todo el cuerpo está aquí solo faltó el clan rebelde que nunca ha querido entrar si no es con la posición de líder— se sienta.

— ¿Quiénes son?— pregunto conociendo la respuesta.

Ya los tengo estudiados, sus armas son las mejores en el mundo y sus negocios de tapaderas en Estados Unidos son los más rentables teniendo los mejores casinos en todo el país.

—Las rusas — responde sirviéndose un vaso de coñac.

—Las  Chankimha salieron de Moscú tras la muerte del unico  hombre de su legado ya que las mujeres de las Chankimha solo procrean mujeres y eso fue un golpe duro que las llevó a poner su clan en tierra americana — me paseo por el lugar —. Tienen aeropuertos, empresas de todo tipo desde industrias de la moda hasta farmacéuticas, viven entre la sociedad como empresarias destacadas sin que conozcan sus negocios dentro de la mafia, juegan a los dos bandos entre buenas y malas pero eso no quita lo despiadadas que son— explico.

—Sabes mucho sobre ellas — se sienta.

‍‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‌‍

—Un poco, pero el hecho que no hayan venido es un claro ejemplo de que están siendo rebeldes y orgullosa. Quieren que les roguemos por sus diseños de armas y que entendamos que ellas son más fuerte que nosotros a pesar de que el esqueleto tiene a más de veinte clanes — tomo asiento cruzando las piernas —. Aunque una buena contrincante sabe reconocer las habilidades de su oponente y debemos reconocer que las rusas son y siempre serán indestructibles indicándonos que es mejor unirnos a ellas a querer irnos a guerra con ellas— afirmo.

— ¿Por qué crees que no hemos insistido en que formen parte del cuerpo?— me mira — Ellas son indestructibles e incomparables, sus armas están en todo este lugar y por qué sabemos lo buenas que son por eso le pasamos por alto su rebeldía — se toma el último trago de su vaso—. Creo que con ellas las armas de fuego no funcionan. Hay que buscar otro tipo de estrategia para doblegarlos y te aseguro que cuando te mires al espejo la descubrirás— me ofrece la mano—. Debemos regresar a la fiesta por qué el show debe continuar— ordena.

Las horas pasan entre bailes con los diferentes líderes que se pelean por un baile conmigo elogiando más de una vez la belleza que me tengo y más aún el puesto que ahora poseo. Algunos sienten que pueden dominarme al ser hombres fuertes y machistas que no se dejan mandar por mujeres sin saber que ya ellos están comiendo de mi mano por el simple hecho de querer tocar a Rebecca Monroe y decir que bailaron una canción conmigo.

El aroma a canela me hace mirar sobre mis hombros al percatarme quien está a mi espalda. Adolphe quien no me ha dejado descansar toda la noche con sus anécdotas, promesas de citas y bailes.

—Me tienes anonadado— pone su mentón sobre mi hombro cubierto por la tela de seda—. Eres como una fantasía. Eres como de esas mujeres que uno quiere, pero no puede tener — se aparta poniéndose ahora de frente —. Ya ninguna mujer me llama la atención en el lugar y eso que dije que me llevaría unas cuantas a la cama esta noche, pero es que... ¿con que te bañaste antes de venir acá?— me toma la mano para besarla nuevamente — Tienes un imán que me hace no querer apartarme de ti y que ahora seas mi jefa me pone en apuros — mira su cremallera.

—Me causa risa todo lo que dices, no me he bañado más que con agua y sales marinas y lo que te hace sentir atraído no es más que el poder que sabes que ahora tengo — me acerco sintiendo como se tensa cuando poso mi mano en su pierna —. No hay mejor afrodisiaco para un hombre que una mujer que lo domine en la cama y en cualquier aspecto de su vida aunque ustedes no lo quieran aceptar — sonrío.

Me alejo acercándome a Gio para que me saque del lugar. Bajo los escalones mientras espero el vehículo y siento una mano sobre mi brazo.

—Pásame tu número y te aseguro que pasaremos grandes momentos juntos — el francés vuelve a aparecer.

—Tienes a dos mujeres esperando por ti así que déjame tranquila que yo te aseguro que me veras cuando requiera de tu presencia y sé que me recibirás feliz ya que no soy solo una mujer bonita que quieres follar sino también tu líder y si no quitas tu mano de mi brazo tus sesos decoraran el césped — mi mirada azul se conecta con su mirada marrón y una sensación de excitación recorre mi columna vertebral —. Yo te llamo— afirmo.

Subo a la camioneta negra que se estaciona delante mientras que Gio entra en el asiento del copiloto.

—Damon estaría orgulloso de lo que usted se ha convertido — miro al espejo retrovisor al escuchar a Gio.

—Sí lo estaría, pero que mal que alguien lo mató y tú no estabas cerca para cuidarle el culo — respondo pensando en las teorías de la muerte de mi padre.

Es algo inexplicable y por más que la pienso menos la entiendo.

—Ese día me pidió que fuera por usted y les pidió a los demás que lo dejaran solo ya que quería empezar a darle la libertad que usted anhelaba. Solo queria hacerla sentir en una casa normal sin tanta protección — vuelve hablar tratando de convencerme de la historia contada por él y por Francesco pero no sé por qué cada vez que la cuentan les creo menos.

El camino hasta la casa se me hace eterno pensando en cómo poner a las rusas a mi favor ya que eso me haría ganar el respeto de estos animales que todo lo resuelven con muerte.

—Llegamos señorita — me informan.

El anillo de seguridad se forma para que baje del vehículo asegurándose que llegue con vida a la casa en Sicilia, una de las propiedades que más añoro ya que aquí tengo buenos recuerdos junto con Isabella y Damon aunque ellos vivían en la mansión principal pero cuando estaba en Italia me dejaban en esta.

Veo a Lucas pasearse por el lugar en bóxer indicándome que junto a Angelo trajeron mis cosas aqui.

— ¿Cómo te fue?— pregunta al verme entrando una cuchara de helado en la boca.

—Bien, lo normal — respondo quitando mi calzado.

Me mira enarcando una ceja.

— ¿Qué tiene de normal que ahora seas la líder del esqueleto de las mafias? Creo que no tiene nada de normal eso — se sienta en el reposabrazo de unos de los muebles que decoran el lugar.

—Como no es normal tener un par de amigos gays que caminan semidesnudos comiendo helado en la casa de una mafiosa. ¿Qué tiene eso de normal?— cuestiono al ver como aparece Angelo de la cocina en la misma facha de su compañero.

Ambos se ríen sacándome una sonrisa.

— Rebecca el mundo no es normal, es solo un conjunto de estructuras sociales ideadas con el fin de darle normalidad a un grupo de especies que son salvajes por naturaleza — Angelo se acerca ayudándome con la cremallera del vestido —. Así que el hecho de que seas una mafiosa por herencia y que tus amigos gays estén en tu casa comiendo helado en paños menores es solo una demostración que aún le faltan mucho por ver a esos hermosos ojos que tienes— explica.

Camino con el vestido a medio poner a mi habitación con ellos detrás, me deshago del vestido quedando en braga y buscando un camisón en la maleta.



—Ahora cuéntanos como te fue ¿Habían hombres como los dioses griegos que describen los libros de mafia? Por qué joder si tenías a todas las mafias en un solo lugar algún buen prospecto te debió encender el coño — Lucas habla haciendo que Angelo ruede los ojos.

—Uno no, muchísimos — respondo girando hacia ellos mientras deslizo la prenda por mis brazos —. Joder un turco de infarto, un búlgaro con voz ronca que me hizo estremecer y un francés alto y atlético de ojos marrones que me hizo sentir esa sensación de quiero un gran pene erecto en mi vagina — le arrebato el tarro de helado sentándome en la cama con ellos —. Solo son eso, hombres guapos con poder, pero ninguno que me robara un suspiro como esos que te hacen perder la cabeza — sonrío.

—Bueno te aseguro que aun te faltan muchas mujeres y hombres poderosos por conocer porque ahora que eres la puta ama de la mafia todos querrán contigo no solo por lo perra que te ves sino por que quien carajo sabe lo que tienes en esa cabeza maravillosa — Angelo habla mientras me acerca a él dejando un sonoro beso en la cabeza.

—Sí y hablando de cabeza maravillosa tengo que idear un plan para hacer que las rusas se nos unan o que por lo menos me respeten como nueva líder ya que fueron la única que no fueron a la fiesta — llevo una cuchara de helado a la boca.

—Primero empecemos por ver como se ven y ya luego con la apariencia que se carguen sabremos cómo proceder — Lucas se levanta sentándose en el escritorio que tiene la habitación.

— ¿Sabremos?— pregunto al ver como se involucran en mis asuntos.

—Ahora somos mafiosos igual que tú — habla Angelo sin saber lo que dice —, y sé que no es un juego pero estamos igual que preparados que esos mafiosos porque somos hijos de consejeros de la mafia italiana y crecimos entre sangre y poder por eso conocemos más que tú de este mundo te lo aseguro— explica.

Giulio Salvatore, padre de Angelo y Ferdinando Simone, padre de Lucas eran los consejeros de Francesco y de Damon por muchos años. Mi amistad con ellos es desde la infancia que se fue convirtiendo en una hermandad a través de los años y de la distancia.

—Las rusas son las Chankimha ¿Cierto?— Lucas teclea en el ordenador — Creo que hacen negocios limpios en América disfrazando su vida oscura tras la muerte de Tee Chankimha— explica.

—Así es — que diga eso me confirma que están más que involucrados en este mundo.

—¡Virgen de los santos dioses!— me hace alzar la vista —. ¡Que mujer por Dios! —vuelve hablar.

—Déjame ver Lucas — le digo ya que no me déjame ver de qué se sorprende —. Permíteme por favor— pido.

—Me gustaría que la conocieras en persona sin ver su rostro es que te aseguro que si la ves en esta foto pasarás la noche fantaseando con la mafiosa rusa— camina por la habitación con el ordenador pegado a su pecho.

—Como quieras porque te aseguro que los que vi hoy son más guapos que esa mujer  — camino al baño para cepillar mis dientes.

—Es que si te la muestro mojarás tus bragas y no hay nadie cerca para que te haga gemir como hace tiempo no lo hacen — Lucas aparece en el espejo apoyado del umbral de la puerta.

— ¿Quién te dijo que llevo años sin gemir?— hablo con el cepillo de dientes en la boca.

—Perdón, creí que estabas muy ocupada entrenando tu cuerpo y tu mente no creí que también estrenabas el coño — me hace escupir tras la carcajada que me causa —. Pero de ser así necesito las historias con esos asiáticos que te comieron la vagina— ríe.

—Lucas, por favor —Angelo aparece con cara de pocos amigos — Deja a Rebecca tranquila con sus historias vaginales en su cabeza, tú tienes un gran pene y lo necesito para crear mis propias anécdotas — besa si mejilla.

—Gracias por dañar mi mente con la imagen de ustedes creando historias con sus penes — paso por su lado levantando el edredón de la cama —. Adiós, voy a descansar y no hagan mucho ruido — me despido.

Ambos se acercan besando mi frente y dándome las buenas noches. Veo como Lucas se lleva el ordenador evitando que vea a la rusa que ya me está dando dolores de cabeza.

Intento buscar el sueño pero me es inevitable conciliarlo ya que la puta rusa no sale de mi cabeza y si eso es sin conocer su rostro no me imagino como será cuando la conozca. La curiosidad me mata y para que me mate otra cosa prefiero acabar ya mismo con esto, busco mi móvil y le escribo un mensaje a Dante pidiéndole que me consiga el número de Adolphe Dubois.

En pocos minutos lo recibo y decido llamarlo contestando en la segunda llamada.

— ¿Si?— responde y escucho como las mujeres gimen en el fondo.

—Es Rebecca — le digo y escucho como manda a salir a las mujeres.

— Ma belle dame — responde y siento como evoca una sonrisa —. Pensé que terminaría la noche ansiando tu voz en mis oídos y sin poder escucharla — masculla.

«Mi hermosa dama»

—Me gusta sorprender y sabía que te gustaría escucharme — susurro de una manera sensual para conseguir lo que quiero —, y ya que te diste cuenta que cumplo lo que digo necesito un favor—musito.

— ¿En qué te puede ayudar este simple mortal? creo que tienes todo lo que necesitas y que requieras de mi ayuda es un privilegio que espero poder cumplir — respira agitado al otro lado.

—Te aseguro que tu ayuda será premiada de la mejor manera — respondo.

—Tú dirás entonces— susurra.

—Necesito saber dónde se encuentra la líder de la mafia rusa, tiene muchos negocios en América pero no sé en cuál de todos puede estar — su risa al otro lado me hace enfurecer un poco.

—Quieres volar antes de gatear. Las rusas son intocables si estás intentando que entren al esqueleto a pocas horas de tomar el trono — responde.

—Lo que vaya hacer con la rusa no te incumbe y no he dicho que la quiero en el esqueleto solo quiero hacerle una visita amistosa — aclaro.

— ¿Puedo acompañarte?— pregunta.

—En otra ocasión, pero ahora dime ¿Dónde está Chankimha ?— cuestiono.

—Mojave de Nevada - pronuncia extaciado.

—¿Las Vegas?- pregunto al percatarme de la ubicación.



—Sí, Las Vegas es el sitio de la  rusa sus casinos son los mejores en el lugar pero Scorpion es la joya de Chankimha y las luces del lugar es señal de que esa ciudad es de la mafia rusa- explica.


—Muchas gracias - musito.


—Suerte y espero tenerte pronto entre mis brazos - ríe.


—Por ahora tenme en tu sueño que yo intentaré lo mismo contigo ahora - escucho su carcajada-. Dulces sueños, Adolphe- me despido.


Cuelgo la llamada y pido a Dante que tenga el jet listo para mañana porque en menos de veinticuatro horas estaré frente a la rusa.


Y algo me dice que ahí empezaré mi verdadera toma de posición.