Efecto Mariposa

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Summary

Tres años han pasado del secuestro y a pesar de que fue un momento tan traumático para ella quiere dejar su pasado atrás. Es feliz, pero le costó mucha sangre esa felicidad, pero por cosas que sucedieron en el pasado tenemos problemas con el presente al transcurrir del tiempo se enamora de Nathaniel Ferreday un hombre de reglas magnate y controlador, él no tenía pensado enamorarse de una chica tan menor que él, ya que le lleva quince años de diferencia, pero a pesar de los obstáculos la relación logra funcionar. Todo iba bien, todo iba perfecto, pero basto con solo una llamada, para que toda la felicidad que me costó tanto construir se fuera a la basura y toda la historia se volviera a repetir.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

ELLE PHILIPS O’CONNOR.


Recuesto mi espalda en el tronco y cierro los ojos, los oídos me zumban, mi respiración está acelerada y el miedo me recorre todo el cuerpo, la noche es oscura y llena de lluvia, mis extremidades tiemblan más del miedo que del frío y el reloj que tengo en mi muñeca no para de emitir una luz roja.


—Elle. —canturrea aquella voz muy cerca.


—¿Dónde estás? Vine hacer un encargo de Paul.


Un relámpago hace que ilumine todo el bosque, mostrándolo a unos pocos metros de distancia sosteniendo un arma, dándome una sonrisa siniestra.


Me separo del tronco y mi cuerpo me tiembla tratando de que el miedo no me paralice, porque se está volviendo a repetir la historia.


Le doy la cara.


—Sigue siendo el maldito cobarde —no quiero que esto pase otra vez, estoy aterrada —Antes asesinaba a chicas y se ocultaba mediante una puta máscara y ahora años después, ni siquiera tiene la puta valentía de matar a la chica que jamás pudo asesinar y que pudo sobrevivir ante su secuestro.


Me quedo en mi lugar y él se va acercando apuntándome con una pistola.

¿Augustus dónde estás?


—¿Y quién te dijo que te quiero matar? —me agarra fuertemente del cabello y niega como maniaco—No te voy a matar te voy a llevar con él, para que así terminé lo que no pudo hacerte años atrás.


Mi mano va con fuerza directamente a su brazo y desvió el arma hacia arriba y eso hace que se le escape un tiro, bajo su brazo y se lo tuerzo con mucha fuerza haciendo que suelte el arma que cae al suelo, su puño me da varias veces en las costillas intentando que lo suelte.


Se me escapa el aire y me vuelve a tomar del cabello, dándome un golpe en la mejilla que me tira al suelo.


Se coloca sobre mí y acerca su asqueroso aliento a mi boca — ¿Crees que te sabes defender? Delante de un hombre que estuvo años en la cárcel.


Me agarra las muñecas.


—Pienso que Paul, no le importaría si me divierto un rato contigo.


Va acercando sus labios a los míos.


Cruzo mis brazos hacia arriba y al mismo tiempo trabo mis pies con sus pies, elevo mis caderas en diagonal con fuerza quitándomelo de encima, golpeo su rostro y rápidamente me pongo de pie tratando de buscar la pistola, pero es inútil está muy oscuro y no logro verla.


Salgo corriendo y minutos después lo escucho corriendo detrás de mí tratando de alcanzarme, tropiezo con una rama y caigo de bruces al suelo.


Intento levantarme lo más rápido que puedo, pero me agarra del cabello queriendo llevarme otra vez al suelo, me volteo y tomo su brazo alzo mi rodilla dándole en los genitales.


Me suelta y en mi huida tengo que frenar en seco porque estoy borde al borde de un acantilado.


Giro sobre mis talones y trato de buscar la manera de volver, pero él se está levantando estando adolorido, tratando todo lo posible para mantenerse de pie.

Saca de su bolsillo una navaja.


Repaso todo lo que me enseñó Will y Augustus en combate con armas y aun así todavía no sigue siendo mi fuerte y estoy segura de que me van a herir.


—¿Creíste que puedes huir?


Se va acercando y trato de rodearlo porque un paso hacia atrás y caigo al vacío.


La lluvia se ha intensificado cada vez más.


Se me va encima y trata de rasgar mi pecho y doy varios pasos hacia atrás ya alejada del acantilado, trata de golpearme, bajo mi cuerpo y él da un golpe al aire. Voy por su muñeca queriendo que suelte la navaja y logro que la suelte, lo que no contaba es que tenía otra navaja y lo que siento es como la clava en mi costado y después la saca con fuerza.


Puedo escuchar como mi corazón me retumba en los oídos.


—Lo quisiste a las malas maldita perra.

Punzadas me recorren el cuerpo, un dolor horroroso me emerge en el área y caigo al suelo porque se me desmayan las piernas, me llevo una mano en la herida y veo mi propia sangre.


Se sitúa sobre mí y me empieza a besar el cuello, la respiración se me empieza a entrecortar y empiezo a ver borroso, de mis ojos salen lágrimas. Tanteo con mi mano y encuentro la navaja que me clavo en mi carne, empieza a rasgar la camisa con sus manos.


El dolor es persistente y mis pulmones me piden oxígeno y cada vez me cuesta respirar.


La navaja se la entierro en la espalda y su cuerpo cae contra mi cuerpo, tengo que tomar fuerzas para quitármelo de encima y me arrastro por la tierra hasta que no doy más y caigo por completo.


Empiezo a toser y puedo percibir en mi paladar el sabor metálico de la sangre.


A los lejos puedo escuchar el sonido de unas camionetas y de unas sirenas, las lágrimas salen por sí solas sabiendo que no voy a durar mucho tiempo.


«Ritmo cardíaco disminuyendo«


Escucho la voz robótica del reloj que me obsequió Nathaniel.


Aprieto mis labios.


Me pongo boca arriba y la lluvia cae en todo mi cuerpo.


Los recuerdos que compartí con Nathaniel se producen en mi mente como si fueran una película.


Cuando nos conocimos por primera vez.

Nuestra primera cita.

Nuestro primer beso.

Sus abrazos.

Sus besos.

Sus promesas.

Sus caricias.

Las sonrisas que me dedicaba.

Las noches que se quedaban conmigo.

Y sus ojos.

Sus inconfundibles ojos oceánicos que siempre estaban en mí.

La lluvia cae y mi cuerpo se siente entumecido.

Veo los ojos oceánicos de Nathaniel en mi mente.

Y una nube negra empieza a instalarse en mi visión.

Sabiendo que esté es el final y fue nuestro triste final.

—Te amo.