Chico hetero |Chanbaek

Summary

Joven, rubio y atractivo, Baekhyun atrae atenciones no deseadas en la cárcel. Cuando su compañero de celda le ofrece protección, Baekhyun acepta la oferta, aunque no confía en él. Pero no sabe cuánto cambiará su vida. Cuando sale de la cárcel, Baekhyun se da cuenta de que necesita y desea cosas que no debería querer. Baekhyun es heterosexual. Lo es. Tiene novia. Lo que pasó en la cárcel se quedó en la cárcel, o eso es lo que Baekhyun se dice a sí mismo. Hasta que vuelve a encontrarse con su antiguo compañero de celda. Chanyeol. El tipo que odia y anhela. ⚠️Adaptación ©️Todos los créditos a su autora

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

PARTE I: HETERO EN LA PRISIÓN

La madre de Baekhyun solía decirle que un día su cara lo metería en problemas.

Parecía que hoy era ese día.

Manteniendo la mirada baja, Baekhyun siguió al guardia hasta su celda, sintiéndose incómodo y extraño con su nuevo uniforme. Como un criminal.

Baekhyun casi se rió de sí mismo. Ahora era un delincuente, después de haber sido condenado a un año de prisión por conducir bajo los efectos del alcohol y herir a otra persona. Había sido un accidente, pero a nadie le importaba. Bueno, a él sí, y a Ji Eun -su novia- también, y su madre había llorado cuando leyeron la sentencia.

Baekhyun tragó saliva, recordando la expresión abatida de su madre. De repente parecía tan pequeña y vieja, y era culpa suya. Siempre se preocupaba demasiado por él.

Alejó ese pensamiento e intentó ignorar a los otros presos que golpeaban los barrotes y lo miraban con lascivia al pasar. Gritaban obscenidades que hacían que se le retorciera el estómago y le subiera la bilis a la garganta.

Esperaba que no se notara lo asustado que estaba. No era precisamente delgado y bajo -era más alto que la media y tenía algunos músculos decentes-, pero no era tan grande como algunos de aquellos tipos. Eran como tanques. A decir verdad, Baekhyun estaba completamente aterrorizado y, una vez más, quería darse una patada por emborracharse y acabar en este lío. Cuando saliera de aquí, nunca jamás volvería a emborracharse, si es que salía. Compartiría su celda con alguien que seguramente era más fuerte, más duro y más malvado que él, con un auténtico delincuente.

El guardia lo metió en la celda. La puerta se cerró tras él con un chasquido fuerte y, en cierto modo, poco compasivo.

Baekhyun se humedeció los labios y miró a su compañero de celda.

El tipo estaba tumbado en la litera de abajo, con los ojos cerrados, así que Baekhyun aprovechó para estudiarlo. Era alto y bien formado. Pelo oscuro y ligeramente rizado, nariz recta y piel bronceada.Tendría unos treinta años, quizá treinta y cinco como mucho.

—¿Has terminado de mirar?.- dijo el tipo, sin abrir los ojos.

Baekhyun se estremeció. — Sí. Lo siento.

— La litera de arriba es mía.

Baekhyun quiso preguntar por qué estaba tumbado en su litera, pero tuvo que morderse la lengua. Ser un sabelotodo probablemente no era una buena idea. — Soy Baekhyun.

El tipo abrió los ojos. Eran marrón oscuro y extrañamente intensos. Su mirada recorrió a Baekhyun antes de detenerse en su boca. — Encantado de conocerte, Baekhyun. ¿Qué tal se te da chupar pollas.

Baekhyun se sonrojó y dio un paso atrás. — Soy hetero.

El tipo levantó las cejas, con aire vagamente divertido. — Aquí todo el mundo es hetero, bonito.

—¡Tengo novia!

El tipo parecía poco impresionado. — La mayoría de nosotros tenemos esposas y novias en casa.- Salió de la litera. Un depredador. Parecía un depredador.

Con el corazón en la garganta, Baekhyun dio un paso atrás.

Pero en lugar de molestarle, el tipo le tendió la mano para estrechársela. — Soy Chanyeol.

Sorprendido, Baekhyun estrechó la mano con cautela.

— Probablemente ha sido un día muy largo para ti.- dijo Chanyeol. — Vete a dormir. Nadie se pasea por aquí durante la noche.

— Sí, bien.- dijo, inmensamente aliviado. El tipo probablemente había estado bromeando cuando dijo eso de chuparle la polla. Por supuesto que estaba bromeando.

— No voy a follarte esta noche.- dijo Chanyeol.—Buenas noches.

Baekhyun parpadeó.

—¿Pero qué...? No me vas a follar, loco.- Chanyeol sonrió. Era una sonrisa sorprendentemente agradable, sus dientes blancos y parejos. Se acercó a él hasta que no les separó ni un palmo. Baekhyun tragó saliva, consciente de que el tipo era más alto que él y mucho más ancho de hombros.

— Vayamos al grano.- dijo Chanyeol en voz baja, mirándolo a los ojos.—Voy a follarte. Va a ocurrir y será mejor que te hagas a la idea. Tienes suerte de estar conmigo. No te haré daño, no te forzaré y te protegeré de los demás... si me la chupas bien. Créeme, otros tipos no serán tan buenos como yo.

— Si no me vas a obligar, no va a pasar.- dijo Baekhyun, tratando de mantener su voz firme. — Lo siento, pero soy muy hetero. Tengo una novia a la que quiero.

Por alguna razón, eso hizo reír a Chanyeol. — Tienes suerte, esto es aburridísimo y me encantan los buenos retos.

Antes de que Baekhyun pudiera decir nada, Chanyeol se subió a la litera de arriba y en poco tiempo se quedó dormido.

Baekhyun se quedó quieto, mirando a la nada durante un buen rato.

Apenas durmió aquella noche.

La mañana siguiente llegó demasiado pronto para su gusto.

Pero no fue tan mala como esperaba y temía.

El día transcurrió con normalidad. Sí, lo miraron y lo manosearon más de lo que lo habían hecho en su vida, pero no fue tan malo. Nadie intentó atacarlo. Nadie intentó... nada más.

Cuando terminó su jornada laboral, llegó la hora de ducharse, algo que había estado temiendo todo el día.

Una vez en las duchas, Baekhyun no sabía hacia dónde ir. No quería que otros presos le miraran la polla, pero tampoco quería dar la espalda a nadie. Así que se lavó, moviéndose y girando torpemente. Había tipos metiéndose mano unos a otros y algunos haciendo más que eso, pero los guardias no parecían interesados en detenerlos mientras pareciese algo consentido. E incluso si no lo era, no parecían muy dispuestos a hacer nada. Había un tipo grande en la esquina opuesta forzando su polla en la garganta de otro tipo. Baekhyun se esforzó por no mirar hacia allí. Su corazón latía tan rápido que pensó que iba a vomitar.

Vio que muchos otros chicos lo miraban con interés, pero nadie intentó nada. Baekhyun sospechaba que tenía algo que ver con Chanyeol, que permanecía cerca de él, silencioso y con cara de piedra.

Decidió que nadie iba a atacarlo y se relajó un poco.

Fue un error.

A mitad de la ducha, lo sintió: una mano en el culo.

Baekhyun se quedó paralizado y miró a Chanyeol. — No toques nada.-Siseó. Sabía que no debía montar una escena. Puede que Baekhyun no supiera mucho de jerarquías carcelarias, pero sabía lo suficiente. Sabía que Chanyeol tendría que demostrar quién mandaba aquí si Baekhyun le hacía parecer débil.

Chanyeol lo miró con calma, con ojos oscuros ilegibles. — Tengo que demostrar a todo el mundo que eres mío.- dijo en voz baja. — Si no lo hago, otros chicos tendrán ideas. Tú no quieres eso, ¿verdad?

Baekhyun lo fulminó con la mirada, pero por mucho que lo odiara, el tipo tenía razón. Si tenía que elegir entre ser considerado el juguete de su compañero de celda o ser follado por una banda, sabía lo que elegiría.

Así que no se apartó, dejando que Chanyeol mantuviera una mano propietaria en su trasero. Probablemente tenía la cara de un rojo intenso: era un duro golpe a su masculinidad. Se preguntó si así se sentían las mujeres cuando los hombres las cosificaban.

Cuando por fin terminó la hora de la ducha, se quitó de encima la mano de Chanyeol, se vistió y regresó rápidamente a la celda.

Chanyeol no regresó de inmediato.

Cuando lo hizo, Baekhyun se tensó involuntariamente, agarrando el libro que intentaba -y no conseguía- leer.

— Relájate, pucheros .-dijo Chanyeol con un bufido.

— No me llames así.

— Te llamaré como me dé la gana.

Baekhyun sintió una oleada de rabia impotente, pero no dijo nada. A decir verdad,Chanyeol le ponía nervioso. Era diferente de los demás reclusos: callado e intenso de un modo extraño. No alzaba la voz, no fanfarroneaba como otros reclusos, pero por lo que Baekhyun había visto aquel día, Chanyeol parecía muy respetado, incluso temido.

—¿Por qué estás aquí?.-Preguntó Baekhyun, incapaz de reprimir su curiosidad.

— Maté a ocho personas en un centro comercial.-Dijo Chanyeol, mirándolo a los ojos. Baekhyun parpadeó. — Estás bromeando, ¿verdad?

Chanyeol hizo un gesto encogiéndose de hombros que podía interpretarse de cualquier manera. Baekhyun realmente esperaba que estuviera bromeando.

—¿Cuántos años tienes?.-dijo Chanyeol de repente, mirándolo. — Veintitrés.

Chanyeol lo estudió unos instantes antes de meterse en su litera.

Qué tipo más raro.

***

Los días pasaban, y la vida en la cárcel no era nada como Baekhyun imaginaba. Para empezar, era mucho más aburrida de lo que había pensado. No podía hacer nada de lo que quería. Todo lo que hacía estaba controlado y regulado, y eso empezó a volverle loco poco a poco. A veces era tan aburrido que sentía que tenía que hacer algo drástico para escapar de la monotonía. Ahora entendía por qué había tanta violencia en la cárcel: la gente tenía que entretenerse. Le asustaba y le daba miedo empezar a relacionarse con esos delincuentes.

La mayoría de los presos lo dejaban en paz, pero Baekhyun no se hacía ilusiones. Veía las miradas que le dirigían los demás. Era palido y demasiado "bonito" como para no llamar la atención. Por mucho que odiara tener que depender de Chanyeol, el chico era lo único que mantenía alejados a los demás. Al final de la segunda semana, Baekhyun ya estaba tan acostumbrado a tener la mano propietaria de Chanyeol sobre él en las duchas que simplemente lo ignoraba.

Pero aunque sabía que todo el mundo pensaba que era la zorra de Chanyeol, que se lo dijeran a la cara era algo totalmente distinto.

— No soy su puta.-Espetó cuando Siwoo, el chico con el que había entablado una especie de amistad tentativa, le llamó así en broma. — No me está follando.

Siwoo le dirigió una mirada extraña y no dijo nada.

Baekhyun no pensó en ello hasta que regresó aquella noche a su celda y encontró a Chanyeol esperándole. Y estaba muy enfadado, con las cejas oscuras delineadas y los labios apretados.

Chanyeol se le echó encima antes de que pudiera pestañear. Empujó a Baekhyun contra la pared, presionándole la garganta con el brazo. —¿Quieres que te mate? Me has hecho quedar como un puto mentiroso. ¿Esa es tu gratitud?.

Baekhyun se lamió los labios. —Lo siento. No pensé que Siwoo se lo contaría a alguien. -Chanyeol se burló.

—Eres un bebé tan ingenuo. Nunca confíes en nadie.

—¿Y yo debería confiar en ti?

Chanyeol sonrió. — Tú tampoco deberías confiar en mí.- Su sonrisa desapareció tan rápido como apareció. Ahora su rostro era sombrío. — Si la gente te llama mi perra, tú dices que eres mi perra. ¿Entendido?

— Que te jodan.-Baekhyun intentó apartarlo de un empujón, pero sólo acabó frotándose contra Chanyeol.

— Lo haré.- le murmuró Chanyeol a la oreja, mordiéndosela.

Baekhyun se sonrojó. — No me jodas.

— Pronto me lo suplicarás.-dijo Chanyeol, apretándose más contra él.

Su peso, su fuerza, su olor... Abrumaba los sentidos de Baekhyun de un modo extraño y perturbador.

— Nunca.

Chanyeol se apartó. Baekhyun exhaló.

— Bien. Si no quieres mi protección, eres libre de hacer lo que quieras. Le haré saber a la gente que me importa un carajo si alguien te toca.- Baekhyun tragó saliva, recordando las miradas que otros presos le lanzaban en las duchas. Ser follado en grupo no era su idea de diversión. Puede que odiara a Chanyeol, pero al menos era improbable que lo obligara.

No porque fuera un buen tipo, Chanyeol era un idiota, pero era un idiota al que le gustaba jugar a juegos mentales y que estaba dispuesto a esperar hasta que Baekhyun le suplicara que se lo follara. Y como eso nunca iba a ocurrir, estaba más seguro con Chanyeol. Probablemente.—Espera, no.

Chanyeol no se regodeó, pero Baekhyun en realidad no se lo había esperado. Chanyeol se limitó a asentir y dijo: — Ahora duérmete.

— Tú no eres mi jefe.-murmuró Baekhyun, frunciendo el ceño. Pero hizo lo que le decían.

** *

La próxima vez en las duchas, el dedo enjabonado de Chanyeol se deslizó entre las nalgas.

Baekhyun se congeló.—Dijiste que no me forzarías.-siseó.

— No lo hago y no lo haré.- dijo Chanyeol, empujando el dedo dentro de él lentamente. — Tengo que tocarte para asegurarme de que los demás vean que te toco. Si no lo hago, empezarán a pensar que me tienes enrollado en tu dedito.

Baekhyun resopló -no podía ni imaginárselo-, pero se obligó a relajarse. Chanyeol tenía razón, maldita sea.El dedo se hundió más. En realidad no dolía, pero se sentía raro. Muy rara.

El dedo salió y volvió a entrar. La cara de Baekhyun se calentó. Tenía el dedo de otro hombre en el culo. No podía creer que tuviera el dedo de un hombre en el culo.

El dedo rozó algo en su interior y Baekhyun abrió mucho los ojos y la boca al sentir una descarga de placer.

— Saluda a tu próstata.-le dijo Chanyeol en la oreja desde atrás, rozando de nuevo aquel punto.

— Para.-susurró Baekhyun, odiando lo insegura que sonaba su voz. Contra su voluntad, su polla empezó a endurecerse.

— Es lo único que voy a hacer.- dijo Chanyeol. — Puedes hacerte una paja.

— Que te jodan.-dijo Baekhyun débilmente mientras Chanyeol movía el dedo dentro y fuera lentamente. Se preguntó cuánta gente los estaría mirando. No miró.

— Te gusta esto.-Le dijo Chanyeol al oído.

— No me gusta.

— Sí te gusta.-Dijo Chanyeol, frotándose de nuevo la próstata.

Baekhyun no pudo contener un gemido. — Soy hetero.

— Claro que lo eres.- Chanyeol empezó a mover el dedo rápidamente—Solo que te gusta tener mi dedo en el culo.

Baekhyun se mordió el labio para no gemir. — No.

—¿No? Bien.-Chanyeol le lamió la oreja y sacó el dedo. Pronto me suplicarás por esto.

Baekhyun cerró los ojos. Se sentía extraño. Vacío.

— Te odio.- dijo, girando la cabeza para mirar a Chanyeol. Se esforzó por no mirar la erección de Chanyeol. — Claro que sí,lindo.

** *

Al día siguiente, su novia vino a visitarlo

Baekhyun la miró a través del cristal que los separaba e intentó encontrar algo que decir. Ji Eun estaba encantadora, como de costumbre, su cara en forma de corazón era muy bonita y muy femenina. También parecía muy fuera de lugar.

—¿Cómo... cómo estás?.- dijo al teléfono.

Baekhyun sonrió irónicamente. —¿Qué te parece?

— Te... te ves bien.-Dijo Ji Eun después de un momento.

Casi se echó a reír. Si ella lo supiera. Si ella supiera cuánto le hubiera gustado a él no tener buen aspecto. Si hubiera sido feo, nadie le habría dedicado una segunda mirada. Si hubiera sido feo, Chanyeol...

Baekhyun apartó el pensamiento. No, no lo pensaría. No ahora, no con su novia aquí.

— Gracias.-Murmuró, incómodo.—¿Qué tal las clases?

— Bien.-Respondió Ji Eun.

Un silencio incómodo se extendió entre ellos.

Baekhyun la miró fijamente, asimilándola. La echaba de menos, echaba de menos su antigua vida antes de todo esto. La amaba. Y sin embargo... Se sentía tan desconectado de ella. Ella pertenecía a otro mundo. Un mundo en el que él no era más que un tipo normal que no se dejaba manosear y meter los dedos públicamente por otro tipo.

Con la cara acalorada, Baekhyun desvió la mirada y miró hacia abajo. — No tienes que visitarme, ¿sabes?.- dijo sin mirarla. — No tienes que esperarme. Un año es mucho tiempo.

Silencio.

—¿Quieres... quieres que espere?

Suspirando, Baekhyun se pasó una mano por la cara. — No tengo derecho a pedirte esto. La cagué, ahora estoy pagando por mi estupidez.- Le dedicó una sonrisa torcida. — No tienes que esperarme, sólo si realmente quieres.

Sus ojos brillaban con lágrimas no derramadas. Lentamente, asintió.

— Se acabó tu tiempo.-dijo el guardia, caminando hacia él.

Baekhyun colgó y dejó que el guardia se lo llevara, con el corazón encogido.

Se dijo a sí mismo que era lo mejor. Ji Eun no lo habría querido si se hubiera enterado de lo que había pasado. Era lo mejor.

** *

Se convirtió en una rutina. Cada vez que estaban en las duchas, Chanyeol le metía un dedo y, al cabo del mes, Baekhyun estaba tan acostumbrado que el dedo de Chanyeol no oponía resistencia. En realidad... empezó a sentir que un dedo no era suficiente. Quería más. Y tenía muchas ganas de correrse, pero se negaba a masturbarse con el dedo de Chanyeol dentro. Se negaba a darle a Chanyeol la satisfacción.

Baekhyun lo odiaba. Lo odiaba y odiaba que últimamente hubiera llegado al punto de ponerse medio duro cuando llegaban a las duchas. Odiaba que se le pusiera dura como una piedra en cuanto el dedo de Chanyeol le tocaba el culo. Odiaba que empezara a retorcerse sobre el dedo de Chanyeol.

Odiaba querer más.

Últimamente Baekhyun estaba tan frustrado sexualmente que tenía ganas de pegar a alguien. Preferiblemente a Chanyeol.

Se quebró dos semanas después.

Estaban de nuevo en las duchas. Baekhyun tenía la frente apoyada contra la pared mientras Chanyeol arrastraba el dedo dentro y fuera de su agujero. Era demasiado lento y Baekhyun no lo soportaba. Empujó hacia atrás, gimiendo cuando el dedo de Chanyeol rozó con fuerza su próstata. La gente los miraba, pero a Baekhyun no le importaba. Estaba demasiado ido para que le importara.

Gimió cuando Chanyeol le metió otro dedo resbaladizo y empezó a follárselo con ellos. Se sentía bien. Muy bien. Baekhyun cerró los ojos y, rodeándose la polla con la mano, empezó a masturbarse. Intentó pensar en su novia, pero la enorme mano de Chanyeol acariciándole el estómago y el culo se lo impidió. Tenía los dedos de un hombre en el culo y le encantaba. Pero ahora mismo no le importaba lo malo, sucio y gay que fuera.

Baekhyun gimió cuando los dedos de Chanyeol empezaron a moverse más deprisa. Quería correrse. Ardía en deseos. Se acarició la polla, pequeños gemidos salían de sus labios mientras Chanyeol le torturaba la próstata. No era gay. No lo era. Pero Dios, se sentía tan bien.

Chanyeol metió un tercer dedo, y el ardor hizo que Baekhyun gritara y se corriera, temblando con todo el cuerpo, con las rodillas apenas sosteniéndole.

Cuando Baekhyun abrió los ojos, se dio cuenta de lo que acababa de ocurrir: se había corrido con los dedos de Chanyeol dentro de él. Otro hombre le había hecho correrse. Y todo el mundo lo vio.

Aturdido, Baekhyun se apartó de un salto de Chanyeol. Se enjabonó todo el cuerpo, intentando ignorar los gritos.

Se negó a mirar a Chanyeol.

** *

No hablaron de ello.

Baekhyun ignoraba a Chanyeol y Chanyeol lo dejaba ignorarlo.

La siguiente vez que estuvieron en las duchas, Baekhyun se puso tenso, esperando que Chanyeol volviera a meterle los dedos, pero no lo hizo.

Eso desequilibró a Baekhyun.

Se dijo a sí mismo que se alegraba, y así era. Que le metieran los dedos en público era más que mortificante. Se alegró.

** *

Pasaron unas semanas y lo único que hacía Chanyeol era acariciarlo un poco. A veces amasaba el culo de Baekhyun y le masajeaba el agujero, pero ya nunca le metía los dedos. Lo peor era que Baekhyun seguía teniendo una erección incluso cuando la mano de Chanyeol apenas le tocaba el culo.

Eso lo confundía y lo enfadaba consigo mismo. Y le molestaba que Chanyeol anduviera constantemente sin camiseta. Un fanfarrón.

—¿No tienes camisa?.- le espetó Baekhyun una noche.

Chanyeol se quedó mirándolo un largo rato, con los ojos brillantes. — Nunca te había molestado

Baekhyun frunció el ceño.

La mirada de evaluación que le dirigió Chanyeol le incomodó. —¿Qué? .-dijo Baekhyun.

—¿Quieres algo, Baekhyun?

Baekhyun. Su propio nombre sonaba extraño. Chanyeol normalmente le llamaba algo ridículo, sabiendo lo mucho que le molestaba.

— No sé a qué te refieres.-Baekhyun se giró sobre su estómago,decidido a ignorarlo.

Pero Chanyeol no dejó que lo ignorara.

Se tensó cuando sintió que Chanyeol se sentaba en la litera junto a él.

Una mano grande le tocó el trasero.

—¿Quieres que te toque?.-La voz de Chanyeol era tranquila.

Baekhyun se humedeció los labios. — No.

Un dedo se deslizó bajo sus calzoncillos y le acarició suavemente entre las mejillas —¿Estás seguro?

—Soy hetero.

—¿Quieres que te toque?.- repitió Chanyeol, como si no hubiera dicho nada.

Baekhyun se mordió el labio y permaneció callado.

Probablemente tomándolo como un sí, Chanyeol se bajó los calzoncillos.No está pasando, se dijo Baekhyun. No podía estar pasando. No estaba tumbado en una litera de la cárcel mientras su compañero de celda le manoseaba y le abría las mejillas.

Estaba ocurriendo de verdad.

Baekhyun se mordió el interior de la mejilla cuando el dedo de Chanyeol rodeó su agujerito. Entonces algo húmedo le presionó el agujero. Baekhyun se puso rígido. Una lengua. Chanyeol le estaba lamiendo el agujero.

Enrojecido, Baekhyun susurró: — Qué haces... es asqueroso...

— Y gay.

Baekhyun trató de apartar la cabeza de Chanyeol de su culo, pero éste se limitó a agarrarle las nalgas con fuerza y, separándole las mejillas, le metió la lengua a la fuerza.

— Estás loco-mmm... -Las protestas de Baekhyun se convirtieron en un largo gemido mientras Chanyeol le follaba el agujero con la lengua, profundizando más y más, una y otra vez, hasta que ya no fue lo bastante profundo. Baekhyun gimió y empezó a empujar la lengua hacia atrás, queriendo más, necesitando más, su agujero retorciéndose hambriento alrededor de la lengua. Gimió, empujando el culo hacia arriba. Era sucio y obsceno, y estaba muy mal, pero le encantaba.

Se preguntó qué diría Ji Eun si lo viera ahora, retorciéndose sobre la lengua de un tipo como una puta. Se sonrojó al pensarlo, pero no podía dejar de hacerlo, igual que no podía dejar de gemir de necesidad.

— Por favor.- Quería correrse. Quería algo más profundo dentro de él. La lengua era increíble, pero no era suficiente. — Más.

De repente, la lengua desapareció.

Baekhyun jadeaba con fuerza, frotando su polla goteante contra el colchón, con el agujero crispado y vacío. Finalmente, dos dedos lubricados se introdujeron en su agujero, y su culo se apretó inmediatamente en torno a ellos.

— Has nacido para esto.- dijo Chanyeol con voz ronca, metiendo y sacando los dedos. Baekhyun gimió cuando los dedos rozaron ligeramente su próstata, demasiado brevemente.

— Más fuerte.- dijo, empujando los dedos de Chanyeol.

Chanyeol se rió.—Te daré mi polla en un momento.

Los ojos de Baekhyun se abrieron de par en par. — No soy gay.

Chanyeol sacó los dedos y Baekhyun gimió, con el agujero apretándose convulsivamente.

Tan vacío. Nunca pensó que fuera posible sentirse tan vacío.

Se retorció, deseoso.

Chanyeol rodeó su agujero con los dedos. Baekhyun intentó empalarse en ellos, pero Chanyeol se los retiró, riendo suavemente. Al momento siguiente, Chanyeol rodó sobre él y Baekhyun sintió que algo resbaladizo y romo le tocaba el agujero.

— Esta es mi polla.- dijo Chanyeol con voz ronca.—Si la quieres, la pedirás. No voy a follarte si no quieres pedirlo.

— Tengo novia.-susurró Baekhyun.

¿Pero la tenía? ¿Tenía novia?

Chanyeol le chupó el cuello, su aliento caliente contra su piel. — No me importa. Puede que tengas novia, pero ahora quieres mi polla dentro de ti.

La cabeza de la polla acarició su agujero, pero no entró. Baekhyun se mordió un gemido. Lo deseaba. Quería una polla dentro de él. Lo deseaba tanto que se estremecía. Quería que Chanyeol le follara. Quería abrirse de piernas como una puta y suplicar. Dios, realmente era la puta de Chanyeol. ¿Qué le había hecho esta prisión?

— Te odio.- dijo, con sentimiento.

— Claro.-dijo Chanyeol, dándole besos por todo el cuello y haciéndole sentir un cosquilleo. — Ahora pidelo.

Baekhyun negó con la cabeza, pero su cuerpo tenía mente propia y ya estaba empujando la polla hacia atrás. Jadeó cuando la cabeza penetró su esfínter. No le dolió tanto como esperaba, así que volvió a empujar, gimiendo cuando la polla de Chanyeol se deslizó hasta el fondo.

— Se suponía que tenías que pedirlo -gruñó Chanyeol.

Baekhyun sonrió. —¿Ah, si?

— Descarado de mierda.- espetó Chanyeol antes de empezar a moverse. Marcó un ritmo rápido, follándole sin freno.

Baekhyun cerró los ojos. No podía creer lo bien que se sentía. Gemía y jadeaba mientras empujaba hacia atrás la polla de su compañero de celda y la suya babeaba por todo el colchón.

— Eso es.-dijo Chanyeol contra su oreja, lamiéndola y besándola. — Ahora eres cosa mía. Mío.

Baekhyun gimió, empujando de nuevo la polla de Chanyeol, deseando que la penetrara más.Sus gruñidos y gemidos resonaban en la celda mientras se movían juntos, follando cada vez más deprisa. Baekhyun sabía que cualquiera podía verlos y oírlos, pero la idea lo excitaba aún más. No le importaba, no ahora.

Metiendo una mano debajo de él, Chanyeol le rodeó la polla con una mano y empezó a masturbarlo. Fue demasiado de golpe y el orgasmo golpeó con fuerza a Baekhyun. Se corrió con un gemido largo y ronco. Lo dejó debil y se quedó quieto mientras Chanyeol le golpeaba unas cuantas veces más antes de correrse con un gemido grave.

Permanecieron así un buen rato, respirando con dificultad. Chanyeol pesaba demasiado, pero Baekhyun no quería que se moviera. Se sentía bien. Muy bien. Seguía sintiendo a Chanyeol dentro de él, pero no se produjo el esperado desmayo. Al menos, todavía no.

Por fin, Chanyeol se sacó y se puso de lado, apretando a Baekhyun contra su pecho. Seguramente parecía que se estaban acurrucando, pero no era así. La litera era demasiado estrecha. Pero... Pero Baekhyun tenía que admitir que se sentía bien sentir a alguien tan cerca después de meses de sentirse solo.

Tal vez estaba hambriento de contacto.

Tal vez así se sentía el síndrome de Estocolmo.

Tal vez.

Ahora mismo, a Baekhyun no podía importarle.

Enterró la cara en el brazo de Chanyeol y respiró.

—¿Sigues siendo hetero?.- le murmuró Chanyeol al oído, apretándolo más contra él.


—Sí.- Dijo Baekhyun, cerrando los ojos. Pero no lo apartó.

Lo haría.

Más tarde.

Fin de la Parte I