SM • Boypussy

Summary

El teniente Jungkook no estaba preparado para enamorarse, mucho menos Taehyung, quien debía ingresar al servicio militar. ★

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18+

Único📍

Con su imponente apariencia y habilidad, Jeon Jungkook era el epítome de la perfección misma. Apesar de sus cuarenta años su físico era impresionante, con un cuerpo atlético y una mirada intensa que parecía ver más alla de la superficie.

Sin embargo, apesar de su éxito profesional como teniente, parecía indiferente a las atenciones femeninas, su arduo trabajo le quitaba demaciada libertad de la que debería tener. Algo que llamo la atención de sus compañeros quienes estaban felizmente casados a pesar de trabajar para el ejército.

Su enigma personal era un tema de debate constante entre todos sus amigos y compañeros, preguntándose si algún día podría rehacer su vida como merecía.

Apesar de eso, el hombre no tomaba muy encuentra sus opiniones, solo buscaba la manera de resolverlo a su manera. Acostándose con mujeres a su antojo, el matrimonio o una relación estable era lo que no necesitaba en ese momento.

Pero todo cambió en un solo parpadeo, fue transferido de imprevisto hacia su país de origen, Corea. Había pasado tantos años en los que no había pisado su ciudad después de casi diez años, sin más, empaco sus pertenencias en sus maletas.

Debía partir lo antes posible, cuando salió de su habitación, un hombre mucho más alto que el lo estaba esperando, cubriéndole el rostro con una capucha negra, sin embargo, este se encargo de escoltarlo hacia uno de los helicóptero que lo llevaría hacia su destino.

Durante el vuelvo recordó todo lo que sus compañeros le hablaron, pero seguía negando en casarse. No se veía junto a una esposa e hijos a su lado, mucho menos compartiendo momentos juntos, podría sonar estúpido pero el no estaba preparado para aquello.

Las horas transcurrieron con rapidez desde su parida de Inglaterra hacia Corea. Al llegar bajo con cierta molestia por toda la situación, aún así, fue hacia uno de los jefes de alto rango para seguir sus indicaciones. Debía entrenar a los civiles que deberían cumplir con el dichoso reglamento; servicio militar obligatorio.

Su nuevo deber era tan aburrido para su parecer, pero debía obedecerlo al pie de la letra, como siempre lo ha echo. Después de eso fue trasladado hacia su nueva habitación, que sería específicamente para el solo.

En cuanto termino de desempacar fue directamente con los demás soldados, notando como en la entrada habían cientos de reporteros.

Precisamente por la llegada de seis integrantes de una boyband de kpop, cuando bajaron demaciadas luces de cámaras los invadieron. Lo que más acaparaba la atención fue el alboroto que las personas causaban en cuanto los muchachos ingresaron.

Jeon miro con cierta curiosidad lo que sucedia, no entendió del porque, pero suponía que eran parte de alguna agrupación o eran modelos por la genuina apariencia.

Pese a ello, las horas pasaron rápidamente, estaba listo para presentarse con todos los nuevos. Ya vestía su uniforme militar, haciéndolo ver sumamente increíble además su brazo lleno de tatuajes estaba a la vista.

Se vio por última vez en el espejo, siempre fue egocéntrico sobre su apariencia, pero al ver qué se veía bien fue directamente hacia el campo de entrenamiento, donde estaban los chicos que se unirían a servir al ejército, sé acercó para poder hablar llamando la atención de todos los presentes.

—Soy su teniente al mando, mi nombre es Jeon Jungkook, desde este momento estaré a su cargó. Tengan en cuenta un par de cosas, no haré exclusividad con ninguno, no me importa si son hijos de gente importante o celebridades. Serán tratados de la misma manera ¿Queda claro soldados?— Pregunto Jungkook, mantenimiento su postura recta mirándolos detenidamente.

—¡Si señor!— Hablaron todos por igual. La imponente presencia los había intimidado un poco, jamás habían visto a una persona con esas actitudes tan serias y determinadas.

—Bien— Respondió, caminando hacia ellos, escaneadolos de arriba abajo, mirando con detalle su aspecto físico, ya que no se esperaba con entrenar a chicos flacos y escuálidos.

Camino entre las filas, notando las expresiones de los hombres que desde ese momento eran su responsabilidad. Pero se detuvo un momento al notar a un chico de estatura más baja que la mayoría, de piel bronceada y cabello corto rubio.

Sus miradas se cruzaron por un instante, las mejillas del chico se tiñeron de rojo por la mirada del teniente. Jungkook recordó que era uno de los chicos que había sido emboscado por la molesta prensa.

—Tu nombre soldado— Jeon hablo con fuerza, causando que el cuerpo del chico se tambaleara en su lugar.

—¡Kim T-taehyung señor!— Hablo fuerte y claro, aunque bajo la mirada cuando el teniente lo volvió a mirar detenidamente.

El hombre asintió, tratando de evadir lo que había echo, está vez regreso hacia su lugar, dandoles unas cuantas indicaciones, para luego mandarlos hacia sus respectivas habitaciones.

Taehyung solo miro de lejos al mayor, sus ojitos verdes se iluminaron cuando se dio cuenta que había llamado su atención, era justamente su tipo. Sonrió sin darse cuenta de su alrededor, actitud que fue vista por sus amigos.

Al ser idols se les prohibía ciertas reglas, una de esas era establecer una relación, ya que no era tan bien visto por las fans. Debían enfocarse en su carrera, la cual estaba creciendo de sobremanera. Siendo muy reconocidos tanto en el país como en el extranjero, especialmente por su talento y carisma que habían generado por todas partes.

Todos los reconocían al instante, menos Jungkook, quien no tenía la menor idea de que ellos eran sumamente famosos.

Ante esto, Taehyung mantuvo sus ojos en el teniente Jeon, durante los primeros días su concentración se vio afectada gracias a la belleza que irradiaba. Por más que evitaba mirarlo, no podía. Sabía que el hombre no iba hacer ninguna exclusividad con nadie, pero solo quería ser el chico obediente y favorito del mayor. Si que lo deseaba.

Los entrenamientos que les otorgaba eran realmente agotadores, casi como los de una persona más capacitada. El pequeño terminaba rendido en el piso, su cuerpo no daba para más, era un chico como los demás pero su fuerza no lo era en absoluto.

Era más bajito y débil, algo que llamo la atención del teniente al instante, podía darse cuenta de la bonita silueta de su cuerpo, era como la de una chica. Pero seguía siendo uno de los soldados a su cargó, no podía pensar esas cosas en momentos serios.

Pero era imposible no mirarlo, cuando terminaba por entrenar con una playera de tirantes que se pegaba a su cuerpo por el sudor, la vista lo hacía perder los estribos, pero aún así, no iba a tratarlo con distinción.

Cuando todos terminaron fueron hacia las duchas compartidas que tenían en el lugar, Taehyung espero en uno de los asientos que había afuera, sus amigos solo lo saludaron para luego entrar a ducharse.

Espero por media hora en lo que todos salían, no iba a meterse en las duchas donde podría ser visto, era uno de los pocos chicos que tenía coño. Cuando noto que el lugar estaba solo, entro rápidamente para comenzar a quitarse la ropa, y entrar a la ducha.

El agua caliente lo relajo al instante, su cuerpo se sentía tan bien ante el agua que relajaba sus músculos. Pero escucho unos pasos que se acercaban, Taehyung se quedó inmóvil en su lugar, pero siguió duchandose como si no se hubiera dado cuenta.

La regadera que estaba a su lado fue abierta, cuando miro de quién se trataba sus ojos se abrieron con sorpresa, era el teniente Jeon, quien no se inmutó en mirarlo. El menor no pudo despegar su mirada del cuerpo ajeno, pero dios, su polla era enorme.

No podía creer que estuviera viendo esa parte tan privada de otra persona, pero siguió observando hasta notar varias cicatrices de balas y cortes de alguna arma de pulso cortante. Estaba tan perdido que olvidó por completo ducharse, cosa que noto Jungkook, aún así no le tomo importancia.

Pero el menor siguió así por unos minutos más, causando un poco de curiosidad en el, además se veía gracioso con esa mirada perdida.

—Emm ¿Ocurre algo?— Le hablo a Taehyung, sin dejar de engabonar su cuerpo.

—N-no señor— Taehyung reacciono y bajo la mirada, para seguir duchandose, sin decir nada más.

El teniente solo asintió y siguió haciendo lo suyo, pero tampoco pudo evitar dar un vistazo. Al mirar la distracción del menor, aprovecho para mirar su cuerpo, algo que llamo su atención fue que las caderas de Taehyung eran anchas y sus piernas eran gorditas.

Sonrió para el, pero nuevamente lo observó, dándose cuenta de algo raro, creyó ver mal, frotó sus ojos para seguir mirando con detalle, el chico al notarlo, cubrió su parte baja con sus manos.

—¡N-no vea!— Pidió el menor, aún cubriéndose con las manos, pero alzó la mirada cuando Jeon se acercó más de lo que debería.

—Déjame ver, creo que estoy mal de la vista. Quita las manos— Dijo, sujetandolo del brazo.

Taehyung negó, estaba avergonzado por la situación, sabía que el teniente había visto su coño. No pudo hacer más ante la mirada que estaba sobre el, no quería meterse en problemas por desobedecerle.

Así que quitó sus manos con lentitud, revelando su parte baja, la cual daba a la vista su coño libre de vello. Jungkook miro atentamente, su boca se abrió tratando de decir algo, pero no salía palabra alguna.

Hasta que bajo su mano para inspeccionar, uno de sus dedos se pasó por la abertura de su coño. Taehyung no pudo evitar gemir, por lo que cubrió su boca con una de sus manos.

—Vaya, es muy...linda. ¿Porque no me dejar verla con detalle, mmh?— Pregunto el mayor, aún tocando su vagina.

—Puede v-verla, no me molesta— Murmuró pero fue escuchado por el más alto, acercándose para quedar a solo pocos centímetros de distancia.

Fue tomado por la cintura con suavidad, ambos cuerpo estaban juntos, tocándose entre si.

—Quiero que termines de ducharte, te espero en mi habitación en media hora. No quiero que le hables de esto a nadie, se bueno y obedeceme— Dijo en su oído, para luego alejarse y cerrar la llave de la regadera, saliendo después como si nada.

Taehyung quedó confundido por lo que había sucedido, aún así termino de ducharse, llendo hacia su habitación para arreglarse lo mejor posible, aquella propuesta le había venido como anillo al dedo.

Se coloco crema corporal de olor, y uso su bálsamo labial favorito, aplicó poco rubor en sus mejillas. Siendo sumamente precavido ya que estaba prohibido cosas que no fueran necesarias dentro del lugar.

Al ver la hora salió de su habitación para ir con el teniente Jeon, tocó la puerta pero se dio cuenta que estaba entre abierta, sin más, ingreso a la habitación para poder encender la luz que estaba apagada.

Se sento sobre la cama, mientras esperaba al mayor, estaba sumamente impaciente y nervioso ante todo lo que podría hacerle. Podría estar confundido pero esperaba que fuera para tener un encuentro más íntimo a comparación a lo que habían echo en las duchas.

Cuando menos se lo espero, Jungkook estaba dentro de su habitación caminando hacia el, estaba tan distraído que no se dio cuenta de su presencia hasta después. Taehyung se levanto para acercarse y quedar frente al pecho del teniente.

—Estas muy distraído como siempre bonito, apartate— Ordeno el pelinegro, mirándolo desde arriba ya que su altura era mucho más mayor que la de el.

El chico se separó de inmediato, sus mejillas estaban rojas por la vergüenza. Aún así se quedó quieto en su lugar, pero un fuerte empujón lo tomo desprevenido. Quedando sobre la cama, un quejido de dolor salió de su garganta.

Jeon desabrochó su uniforme quedando solamente con su playera blanca, subiendo hacia la cama donde se encontraba Taehyung, el menor solo lo miro con ojos de cachorro pero no pudo resistirse más y termino por besarlo.

El mas pequeño se aferró de su cuello con ambos brazos, dejándose llevar por los labios ajenos, primero suave, explorando la dulzura del otro. Luego con más fervor como si pusieran devorarse por completo.

La mano de Jungkook bajo hasta su intimidad, frotando con lentitud su vagina, aquello solo hizo que Taehyung se retorciera bajo su cuerpo. Estaba sumamente excitado al tener esa cercanía, pero debía ser cuidadoso con el inexperto chico.

Se alejo para quitar los pantalones junto a sus bragas y las botas del menor, noto como el coño de Taehyung estaba mojado. Abrió sus piernas a los costados, y con sus dedos abrió los labios gordos de su coño, dejando a la vista su clítoris sobresaliente.

Acercó su boca para lamer sus jugos vaginales, deslizándose desdé su entrada hacia su clítoris. Lamiendolo con suavidad, causando demasiados espasmos en el cuerpo de Taehyung, trato de cerrar las piernas pero estás fueron sujetadas con fuerza por Jeon, ya que no iba a darle el gusto de hacer lo que a él le plazca.

—¡Mgh! Kookie, porfavor. M-mas♡— Gimió mientras trataba de sujetar la cabeza de Jungkook con una de sus manos, haciendo que se pegara más a el.

Siguió lamiendo su coño, sorbiendo y comiendo los jugos que podia, pero inesperadamente se detuvo, quería ver suplicar al chico, le divertía la manera en que este se retorcía y gemía por el.

—¡No! N-no se detenga, siga haciendolo. Me duele el coñito— Sollozo Taehyung, aún así no sirvió de nada, el mayor solo lo miro con una mirada seria y con una mezcla de burla.

Pero pronto sintió un fuerte golpecito en su pecho, sin saber la razón aparente, pero no le gusto en la manera en que lloraba. Lo coloco en cuatro para hacer gozar al menor, eran tantas las cosas que quería hacerle pero posiblemente las podrían hacer en otro momento.

Sujeto el trasero de Taehyung entre sus manos, tocando la suave carne hasta bajar a sus muslos. Quedó fascinado con el cuerpo del chico, tenía un buen culo para ser un hombre, pero su coño era lo más delicioso que había probado.

Olió el aroma del menor que desprendía de su parte trasera, acercó aún más su rostro para enterrar su cara en todo el culo de Taehyung, probando cada parte de su intimidad, dio una larga lamida desde su agujero hasta su vagina, llevándolo a su esperado orgasmo.

Jeon sonrio satisfecho, cuando limpio los restos de fluidos que tenía en la boca, bajo su pantalón para poder liberar su adolorida polla, la cual estaba dura como una roca.

No pudo evitar masturbarse un poco ante la vista, la punta de su polla goteaba de presemen. Al mirar que Taehyung estaba nuevamente boca arriba con las piernas abiertas, se posicionó entre ellas, está vez para poder follarlo.

Estaba tan impaciente que no le importo prepararlo, escupió de su saliva para lubricar su polla. Cuando lo hizo, comenzó a adentrar su glande poco a poco, sintiendo lo estrecho y húmedo que estaba su interior.

—Ummh, que buen coño me voy a follar bebé. Se buen chico y tomalo todo— Dijo el hombre, adentrando su pene de una sola embestida.

Taehyung solo gimio fuertemente, sintiendo un ardor en su interior por la brusquedad de la intromisión, la polla de Jeon comenzó a moverse con lentitud tratando de que se acostumbra a su tamaño. El chico bajo suyo comenzó a mover sus caderas en círculos cuando sintió como el hombre eligió por embestirlo con velocidad.

—¡Ahh! Kookie~♡ ¡Así, Mmgh! — Gimió, inclinando su cabeza hacia atrás, su cuerpo no iba a resistir por mucho tiempo, por lo que estímulo sus bonitos pezones entre sus dedos.

Jungkook se apartó completamente erguido frente a Taehyung, sus manos sostuvieron con precisión sus caderas y después de soltar varios golpecitos en su clítoris, comenzó a ir más rápido.

Las embestidas se volvieron fuertes y despiadadas, el menor sintió que se ahogaba con su propia saliva ya que sus gemidos no cesaban al sentir la dura polla del teniente empujando todo su cuerpo hacia adelante. Su interior recibía feliz aquel pedazo de carne que había deseado que lo follara.

—Tan lindo, y tan mío. Te gusta tanto ¿No es así?— Hablo el mayor cerca de su oído, apretando su cadera.

—Si, m-me gusta mucho ¡Ah, Mmgh!— Respondió aún perdido en el placer, al no resivir respuesta miro el rostro de Jungkook, para después mirar hacia abajo.

Su polla entraba una y otra vez dentro de su coño, por lo que su cerebro apenas podía procesar el placer al que estaba siendo sometido. Nuevamente estaba a punto de venirse, sus gemidos se volvieron más fuertes, sin importarles si podían ser escuchados por los demás soldados.

—Ahg... Estás muy apretado, estoy por venirme, lo haré en tu coño, quiero preñarte, bonito— hablo con voz agitada, se sentía tan bien, el placer lo recorría desde la punta de los pies.

Con cada embestida lo llevaba al borde de correrse, estímulo con uno de sus dedos la bolita de nervios del chico, logrando que se corriera en un santiamén. Apretando su coño alrededor de la polla de Jungkook.

Jeon gimió ante lo delicioso que lo apretaba, su cuerpo siguió empujando, viendo al chico retorcerse de placer, era mucho para el, sus piernas temblaron y sus manos se movían con desesperación.

Después de unos minutos de doloroso placer, Taehyung se corrió de nuevo, sus fluidos salpicaron al hombre. Tembló apretando fuertemente sus paredes internas, pero volvió a gemir cuando sintió el semen de Jungkook inundar su coño.

—Mi coñito está tan lleno, porfavor hágalo nuevamente, vamos kook♡— Pidió bajito, haciendo un pequeño puchero.

Jungkook río fuertemente ante lo pedido, pero era evidente que no iba a dejarlo así, además seguía con otra dolorosa erección.

—Bien, si tú lo pides. Lo haré— Beso la mejilla sonrojada del menor, para volver a posicionarse entre sus piernas, las cuales llevo hasta sus hombros.

𖤣𖥧𖥣𖡡𖥧𖤣

Jungkook había prometido que no haría distinciones entre sus soldados, pero esa promesa se desvaneció en el aire cuando se enamoró de Taehyung. Cada entrenamiento se convirtió en una excusa para darle un trato especial, asignándole ejercicios tranquilos y livianos, mientras que los demás soldados se esforzaban por cumplir con las duras exigencias del teniente.

Aunque todos notaron el cambio en el comportamiento de Jungkook, nadie se atrevió a decir nada. Pero lo que sí llamó la atención fue la reacción de sus amigos, quienes se enteraron de la nueva relación del teniente y se sintieron orgullosos por su amigo.

Después de todo, Jeon había sido un soltero empedernido durante toda su vida, y ahora parecía haber encontrado al amor de su vida en Taehyung. El joven soldado estaba radiante de felicidad, no solo por haber ingresado al servicio militar, sino también por haber conquistado el corazón del imponente y guapo teniente.

Sin embargo, el hombre había finalmente aceptado sus sentimientos hacia el menor. De hecho, comenzó a soñar con un futuro juntos, casados y con hijos. La idea de tener dos o tres pequeños con el chico lo llenaba de emoción.

Así que, mientras el servicio militar de Taehyung llegaba a su fin, Jungkook sabía que estaba a punto de comenzar una nueva etapa en su vida, una etapa llena de amor, felicidad y posibilidades junto a el. ♡