Contrato de placer

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Summary

Tras varias experiencias desastrosas en el amor, Nina cree haber encontrado a alguien con quien compartir momentos, aunque su satisfacción no es plena al no compartir los mismos gustos en la cama. A ella le gusta dominar hombres, pero su amigo con derechos es todo lo opuesto a un sumiso. Adrián es el sobrino de su mejor amiga: guapo, educado y con un gran sentido de la responsabilidad, por eso nadie entiende que su novia le haya dejado tras cuatro años de relación. Mientras pasa el duelo amoroso refugiado en casa de su tía, aprovecha la oportunidad de retomar una de sus grandes pasiones: la escritura. Él necesita una musa y ella a un sumiso que la complazca. Cuando sus caminos se crucen en el momento más inesperado, el destino jugará sus cartas para que ambos sean el complemento perfecto.

Status
Ongoing
Chapters
34
Rating
n/a
Age Rating
18+

0. Infeliz

Necesitaba experimentar verdadera emoción en su vida sexual, por eso permitía que Héctor experimentara con ella. Sin embargo, por más que aquello excitara al hombre, Nina no lo lograba; al contrario, le hacía más infeliz de lo que llegó a ser en algún momento. Por suerte para ella, solo eran dos amigos que «disfrutaban» de vez en cuando de los placeres de la carne. O al menos parecía que él lo hacía, pues por más que quisiera darle a entender lo contrario, Nina no disfrutaba en absoluto. Héctor solo buscaba su propio placer y pocas veces se preocupaba del que ella pudiera recibir.

No fueron pocas las veces que se preguntó el motivo por el que no rompía su relación contractual con él y la mayoría de esas ocasiones llegaba a la misma conclusión: no estaba dispuesta a enfrentarse a la búsqueda de alguien con quien compartir su secreto, sin sentir ese miedo que sentía con Héctor. Sabía que, de contárselo, él lo aprovecharía para llevarlo a su terreno y Nina no estaba dispuesta a ser dominada por un hombre. Pero ¿qué diferencia había entre eso y lo que estaba viviendo con él? Ninguna.

—¿Qué te parecería hacer un trío? —preguntó Héctor cuando terminaron—. Tengo una amiga que podría estar interesada y que tal vez te guste…

Aunque debió imaginar una pregunta como esa, no la esperaba, mucho menos ese día. No obstante, Héctor era así, lo supo desde que se conocieron. Directo, arrogante, apasionado, mujeriego. En el mundo no habría nada que le indicara a Nina que él no convertía a sus amigas en conquistas con las que alimentar su gran ego. Estaba segura, además, de que la mayoría de mujeres que conocía en el mundo del arte y la fotografía tenían algún tipo de relación con él y no precisamente de amistad o cordialidad. A todas, sin excepción, se las llevaba a la cama. Por eso Nina insistía tanto en que lo hicieran con protección, porque no estaba dispuesta a correr ningún riesgo con él.

—Tendría que pensármelo, Héctor.

—Está bien, pero no tardes tanto… o quizá otra en tu lugar disfrute de esta oportunidad que te ofrezco.

«Y una mierda —pensó Nina, asqueada por las palabras de quien consideraba su amigo, su colega de profesión—, ¿piensa realmente que eso provocará el efecto deseado? Al contrario, me animará aún más a negarme o a no darle una respuesta. Ni que yo me muriera por hacer un trío». Evitó mostrar una mueca en la medida de sus posibilidades, pues no deseaba que él se percatara de la incomodidad que sentía a raíz de su propuesta. Nada más y nada menos que tras una sesión de sexo para nada placentera para ella.

—Tardaré lo que tenga que tardar, ya lo sabes.

No obstante, a pesar de lo decidida o valiente que pudiera parecer con sus palabras, algo en lo más profundo de su ser le impedía dar el paso que durante tanto tiempo había deseado dar. Un paso que la dejaría más cerca de su felicidad. Pero por más que fuera eso lo que más ansiaba lograr, los sucesos de un pasado lejano que ya parecía olvidado aún resonaban en su memoria como ecos de una sinfonía pegadiza.

—Y mi paciencia tiene un límite, eso también lo sabes, ¿verdad, Nina?

La mujer no respondió. Solo se levantó de la cama para buscar su ropa y vestirse. Su tiempo allí había terminado, al menos ese día.