Soledad

Summary

Es una historia basada en lo que hubiera pasado si no se hubiera eliminado la escena en dónde Draco le arroja su varita a Harry cuando va a pelear con Voldemort.

Genre
Drama/Other
Author
nataku
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Solo



— ¡Potter!


Arrojé mi varita y vi como Potter comenzaba la pelea con Voldemort.

— ¡¡Traidor!!

Un rayo brilló en mi dirección, pero el hechizo nunca llegó, fue mi padre quien al no tener varita me cubrió de la maldición. En un instante el cuerpo de mi padre se desangró frente a mis ojos sin que nadie pudiera hacer nada. Apenas pude entender entre los gritos de agonía que me amaba.

Otro rayo, está vez uno verde me cruzó por un lado, tía Bella estaba furiosa.

— ¡¡Maldito traidor!!

Pero un protego brilló ante su hechizo.

— ¡¡No lo toques!!

Madre me defendió como nunca la había visto. Ella se puso frente a mí y contra atacó a cada hechizo, cada rayo fue desviado o detenido. Ninguna de ellas me permitió moverme o ver como Harry mataba al lord.

Mi madre recibió un rayo verde, pero una voz más fiera paró el combate.


— ¡No matarás a nadie maldita bruja!


La madre de Weasley mató a Bellatrix. Aquello lo ví en cámara lenta, como mi madre caía muy cerca de mi padre, un hechizo impactó de lleno en el pecho de Bella y como si aquello fuera un baile, vi como Harry hacia caer al lord. En tan solo unos momentos me había quedado solo.

En mis manos estaba el cuerpo sin vida de mi padre y a unos pasos el de mi madre. Me aferré a ambos, como si con eso ellos despertarán, lloraba, lloraba en una agonía tal que, muy en el fondo sabía que aquello daba lastima, yo daba pena, pero nada de eso me importaba, solo quería que ellos despertarán.


Para todos aquello había acabado, por fin todo estaba en su lugar. Desconozco lo que ocurrió después, alguien tuvo que haberme hechizado porque concientemente no soltaba los cuerpos de mis padres. Así que al abrir los ojos por un momento olvidé todo lo que había pasado y busqué estar en mi habitación, en la mansión aún con todos esos locos dentro, busqué ver a mi padre y mi madre decir que solo había sido un sueño... Busqué que ese infierno no fuera real.

Estaba en una cama de la enfermería, pero me aferraba a algo, a alguien. Creí que en mi locura aún seguía con mi padre  o no habían podido quitarme a madre, pero algo muy diferente fue lo que encontré.


— Gracias...

No tenía que decir porque lo decía, Potter hacía círculos en mi espalda, tal vez para tranquilizarme, tal vez por descuido, pero esa caricia me hizo llorar. Podía ver la tristeza en su mirada, no era lástima, era dolor, él reflejaba lo que yo sentía, la perdida tan grande que ahora me marcaba.


— Quiero estar siempre a tu lado.


Quise decirle que ahora no lo aceptaba, que no quería estar a su lado, que ahora yo rechazaba su amistad, pero sus brazos me envolvieron y entendí que solo él me entendía y solo él podía consolarme.


— No te arrepientas de lo que hiciste, sé que están orgullosos de ti. Y sé que eres tan valiente como ellos lo fueron.


Quise replicar, pero me contó como mi madre le había mentido al lord, mientras preguntaba por mi. El "gracias" también había sido para ella. Después me entregó mi varita y me contó como ella le había obedecido tan bien hasta el último momento.

— Sin ella,  nada de esto sería posible, tal vez el muerto sería yo  y muchos más.


Y en ese momento quise sentir odio por él, pensar que si él estuviera muerto ellos estarían vivos, pero no pude, porque yo no lo desee nunca, aquella visión del mal nunca fue mía y nunca la dese, así que acepté sus caricias que tranquilizaba mi mente y con ello aceptaba que aunque desde ese momento todo sería horrible y estaba solo, todo por fin estaría bien.


Vagamente recuerdo a los aurores entrando a la enfermería, tal vez intentaron llevarme, pero los brazos de Potter nunca me soltaron. Él y muchos más me defendieron. La familia de Weasley, Granger y hasta la profesora Mc Gonagall, impidieron que me llevarán.

— El ha pagado por todos sus errores — le oí decir a la enfermera, quien poco después sacó a los aurores a punta de varita.

Los siguientes días estuve a su lado, pero no me obligó a nada, ni a comer, ni a dormir, no me obligó a hablar, se encargaba de todas mis necesidades y sabía que cuando el cansancio y el hambre me desmayaban, él se encargaba de limpiarme, así como de darme todas las posiones para que no muriera, como lo prometió, él se quedó conmigo.

Así que caminé, comí, dormí y viví como un muñeco por tantos meses que cuando me di cuenta estaba despierto sobre la cornisa de la ventana en Grinmauld Place. Estaba descalzo y la pijama no era suficiente para detener el frío de la nevada que caía.

Cerré los ojos y no tuve nada que pensar y por un segundo creí que todo estaría bien.


— ¡¡Draco!!


Pero no fui lo suficientemente rápido. Los brazos de Harry me envolvieron, me regresaron dentro y sostuvieron hasta que dejé de llorar. Él entendía porque lo seguía intentando, entendía porque no tenía sentido alguno para mí seguir viviendo, pero sin importar el dolor y la soledad, él no me dejaba.


— Aún te queda un montón por vivir y ellos no dieron su vida en vano.


Pero él no entiende que no hay más, no quiero más. Y tal vez no me deje hoy, pero mañana he de desaparecer.