Capítulo I
- ¡Shamp, cariño es hora de que despiertes! –. La voz de su abuela despertó a la dormida adolescente.
Bostezando se giro para mirar el techo de su cuarto, con el poster de una de sus series animadas favoritas. Dándose una cachetada, se levanto de su cama y se alisto para ir a su colegio. Bañándose, revisando sus útiles, acomodándose el collar de su padre y cambiándose. La chica salió de su cuarto con su maleta en espaldas, bajo hacia el comedor donde estaban sus dos abuelos con el desayuno listo.
- ¿Emocionada chica? -. Pregunto el anciano que aparto la mirada del periódico para ver a su nieta con el uniforme puesto.
- ¡Claro que si, abuelo! –. Acercándose para besarlo en la mejilla mientras le daba los buenos días, al igual que a su abuela.
- Después de tanto tiempo el ultimo esfuerzo y entrar a la universidad, un año mas y chao colegio -. Con tono burlesco, la chica se sentó para desayunar.
- Tú solo échale ganas cariño y veras como sales sin tanto estrés -. La mayor se acerco por atrás, para darle un abrazo – bien, terminemos de desayunar para ir a dejarte cariño -. Separándose, se sentó a su lado a desayunar.
Al acabar, todos salieron de la casa y se subieron al carro. Al arrancar se demoraron un tiempo en llegar al colegio de su nieta, quien se despidió de sus abuelos y se bajo del carro, para entrar a su colegio.
- Los estudiantes tienen que bajar al patio para el minuto cívico en unos minutos -. Uno de los maestros se dirigió a los estudiantes que recién entraban a la institución.
Shamp saco su celular para ver en donde estaba su curso. Dando unas vueltas, finalmente lo encontró, al entrar vio a sus demás compañeros y a dos chicas que se le acercaron, y una le termino dando un beso en los labios.
- Ya te iba a llamar por que no aparecías -. Le hablo la chica mas apegada a ella – me estaba despidiendo de mis abuelos y no sabia donde estaba el aula -. Agarrando la mano de Shamp, la chica la jalo hacia el asiento libre, al lado de un chico, que cerró su cuaderno al instante en que se acercó Shamp – perdón por no estar en la entrada, tenía algo pendiente -. Dijo el chico dirigiendo la mirada hacia su mejor amiga – Tranquilo Larry, somos amigos, si tengo un problema más serio sé que estarás ahí para mi -. Chocando los puños, Shamp se sentó en su asiento.
Con unos minutos de charla, el grupo de amigos, salió al patio donde todos se estaban formando recibiendo la bienvenida y rápidas aclaraciones por parte del rector de la institución. Con el minuto cívico dado, todos volvieron a sus clases, donde sus tutores les introducían a su ultimo año y las materias junto con el horario que tendrían durante todo el año.
Con una jornada rápida, todos los estudiantes salieron, dirigiéndose a sus casas. El grupo empezó a separarse.
- Yo tengo que ir rápido a mi casa, mis padres me están esperando a que les ayude con la tienda -. Larry fue el primero en despedirse, separándose mientras corría – Bueno, yo también, mi padre quiere que lleve arroz, nos vemos chicas -. Con un beso en la mejilla a su amiga Helen y uno en los labios a Shamp, esta se alejó – Y ahí van, vamos antes de que se vaya el bus -. Helen asentó la cabeza y el camino hasta la parada, esta estaba inquieta, hasta que llegaron a la parada del bus que aún no llegaba.
- Oye, no quiero empezar algo o talvez solo sean ideas mías, si las cosas se complican, me pueden echar toda la culpa, pero creo que Abby está con alguien más -. Shamp la miro sorprendida – Entiendo lo que dices, bueno, aun no sabemos si es cierto, me gustaría verlo por mi misma o enterarme por mi cuenta -. Dijo lo más calmada que podía, aun con el shock que le dio su amiga – Si, perdón, no quería incomodar las cosas, lo siento -. Aclaro Helen apenada. Con unas palmadas en la cabeza, Shamp la tranquilizo.
Con el tiempo, el bus de Helen llego y esta se terminó despidiendo de Shamp. Esta al mismo tiempo, miro alrededor. Una pequeña punzada en su cabeza la empezó a distraer. Una sombra se movía entre todos los presentes frente a ella, hasta que se dirigió rápidamente hacia su persona. En cuanto la tuvo en su rostro, se vio a ella misma. En un solo pestañeo, esta la rodeo y se llegó a meter en su collar.
- Oiga niña, muévase –. Una señora irritada porque Shamp bloqueaba la entrada, llegando a empujarla - ¿Qué? –. Casi que al momento la menor agarro el antebrazo de la señora y la bajo a la fuerza de la grada del bus – pida perdón –. La señora abriendo los ojos, sintió como la presión en su antebrazo aumentaba significativamente dejando escapar un grito. Todos los presentes, se acercaron, hasta algunos intentaron agarrar a Shamp, pero sus cuerpos se paralizaban al instante - SOLO PIDA PERDÓN –. La señora a punto de soltar lagrimas se agarro el brazo sujetado – p-perdón, perdón por empujarle, lo siento, lo siento, solo su-suélteme, POR FAVOR –. Ante la suplica de la señora, Shamp soltó el antebrazo de esta.
Volviendo a sus sentidos, Shamp analizo toda la escena. Consciente de lo que hizo, se puso muy nerviosa. Con pequeños pasos retrocedió de la escena mientras miraba a sus manos quienes tenían un ligero temblor junto con un poco visible humo. Alzando la mirada, vio los rosotros aterrados de los presentes, encontrando una apertura, utilizándola como escape ante todos los presentes. En su trayecto corriendo, sentía aun la presencia como si estuviera aun dentro de ella. Con la imagen de la señora sufriendo, Shamp sonrió por un segundo, dándose cuenta al instante, tanto de su sonrisa momentánea como de que llego a su casa sin ninguna sensación de cansancio.
Aun con los nervios, suspiro. Sin éxito de calamrse, entro a su casa con torpeza a la hora de abrir la puerta de esta. Al entrar lo primero que escucho, fue el estruendo de las ollas y el golpeteo de las cucharas con el borde del sartén. Pero, también el armonioso silbar melódico de su abuela, que la llego finalmente a calmar. Acercándose en silencio vio a la mayor cocinando, dejando su maleta en una de las sillas en el camino, con lo suficientemente cerca, la beso en la mejilla.
- ¡Ay! Hija, no me des esos sustos carambas –. Dijo agarrándose el pecho la mayor de las dos – perdón abuelita, hoy … ocurrieron cosas inesperadas en el colegio –. Dijo abrazándola, para separarse al instante – Quiero despejar la mente … primer día y ya estoy estresada –. La Mayor con una risa corta se seco las manos con el mantel que tenia en el hombro – así es pues hija, no se puede hacer mucho más, solo seguir, mantenerte tranquila y solo ser quien eres, seguir la corriente –. Con una sonrisa le dio unas palmadas en la cabeza a Shamp.
Calmada, Shamp se acomodó la mochila y subió a su cuarto, donde la tiro hacia la cama y sentándose en su silla. Agarrando su celular, rápidamente le mando un mensaje a su novia. Apagando el celular, se levantó y comenzó a desvestirse para poder cambiarse a una ropa más cómoda. Al acabar se tiro a su cama mirando el techo de su habitación. Cerrando los ojos, dejo que los sonidos de afuera inundaran su cabeza y oídos. Algo que la hizo recordar lo que paso hace un momento. Sin olvidar aquella “presencia” que se asemejaba a ella.
- Ojalá, solo sea algo de mi cabeza –. Girando su cuerpo miro hacia la pared, sin abrir los ojos. Vio a sus padres en un centro comercial, caminando en medio de toda la gente. Al instante varias personas empezaron a correr con miedo, seguido por sonidos de disparos de fondo. Sus padres, seguidos del miedo, también empezaron a correr, pero estos fueron atravesados por las balas, mostrando una escena terrorífica que despertó al instante a Shamp
Con la respiración pesada y sudando, se levanto de la cama. Tratando de calmarse, imito al tarareo de su abuela, mientras se cubría los ojos, calmándose, retiro sus manos de su rostro y enseguida un mensaje le llego. Agarrando el celular vio que era un mensaje de su novia. Pidiendo verse en el parque cerca de sus domicilios. Los nervios aun la tenían alerta, aun cuando vio al espejo y se veía a ella sonriendo con un aura a su alrededor. Aquella visión se esfumo al parpadear seguido del llamado de su abuela para almorzar.
Bajando al comedor. Recordando el mensaje que le llego de su novia se sentó en frente de uno de los 2 platos puestos. Esperando a que su abuela se sentara para comer junto a ella. Dando el primer bocado de sopa, conversaron.
- ¿Algún maestro nuevo? -. Empezó la mayor mientras miraba a su nieta – Si, unos 3 maestros nuevos y uno que me dio clases en primero de bachillerato -. Con unos bocados, de nuevo la abuela tomo la palabra – ¿Están todos tus amigos en tu curso? -. Pregunto a Shamp – Si, están conmigo, es más relajante, a decir verdad -. Comento la menor.
Con la sopa terminada, la abuela trajo el plato de arroz con su acompañado. De nuevo empezaron a hablar trivialidades. Cosas del barrio, tareas de la casa, y el futuro de la menor. Entre bromas a espaldas del abuelo de Shamp y de nueva cuenta contar la historia de amor entre los dos mayores.
- Oye, ahorita acabando voy a ir al grupo de costureras -. Shamp comiendo el último grano de arroz, asentó la cabeza – Yo también voy a salir un rato, voy a ver a una amiga, no me he de demorar -. La mayor levantándose para agarrar los platos y llevarlos al lavabo – está bien hija, no te hagas demasiado tarde -. Shamp igualmente levantándose, subió corriendo a su cuarto a recoger su celular y llaves de la casa.
Saliendo de la casa se dirigió a su lugar de encuentro. Con unos minutos, Shamp llego al parque donde espero a que llegara Abby. Quien llego dos minutos después. Ambas se besaron. Ambas chicas conversaron sobre la escuela, maestros y compañeros, mientras daban una vuelta al parque, hasta que algo cansadas, se sentaron en uno de los bancos libres.
Acurrucadas, ambas se dieron un pequeño beso mientras veían el paisaje citadino de la capital, pasar en frente de ellas bajo el sol que era amigable ante todos quienes se encontraban a las afueras disfrutando el clima.