Rivals or?

Summary

Donde los chicos de ingreso a la universidad más importante de Seúl, que son amantes del deporte, intentan con todas sus ganas y fuerzas sobre salir en el deporte de sus sueños. O donde los chicos profesionales son quienes tratan de apagar sus esperanzas por ser unos "novatos". Los capitanes lo permitirán? !Aviso! Todo es ficción, con el tiempo se irán añadiendo temas algo nuevos y palabras altisonantes. Espero que sea de su agrado, si no, pueden dejar de leer silenciosamente.

Genre
Drama
Author
smw
Status
Ongoing
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Nuevo ingreso

El primer día de clases en su primera y universidad favorita estaba a media hora de comenzar y se sentía realmente nervioso.

— ¿Ya tienes todo preparado? — preguntó la hermana mayor de Lee Felix desde la sala.

Un chico de cabello grisáceo bastante peculiar, delgado pero muy en forma.

Durante toda su vida había practicado tenis, pero por alguna mala razón dejó de practicarlo.

— Ahh sii! Estoy bajando — masculló el chico en voz alta, mientras tomaba su mochila y corría escaleras abajo.

— Ten cuidado, podrías caer genio! — dijo su hermana negando con la cabeza.

Felix sonrió divertido.

— Estoy bien! Tranquila — dijo levantando sus manos en señal de defensa. — Ya, ¿Nos vamos? — preguntó mientras caminaba casi saltando.

— Tan feliz éstas que pareces un niño pequeño! — dijo su hermana riendo con ternura. — Eso me alegra demasiado, sigue siendo así de alegre — masculló la rubia mientras subía al auto.

Felix no habló en todo el camino, y como no? Parecía una bocina andante mientras cantaba en voz alta por ir tan entusiasmado, y su hermana mirándolo con cariño.

Cuando llegaron a la entrada de la universidad, la rubia le bajó al volumen cuando lo vio sorprendido y evidentemente nervioso.

— Hey Lix! Todo saldrá bien — le dijo mientras tomaba su mano temblorosa. — Sé positivo, eres muy inteligente y muy bueno socializando, mis amigos dijeron que cuidarían de tí, pero los conoces así que por favor cuídalos tú a ellos, ¿Si? — masculló con diversión mientras se reían.

— Por supuesto! Estoy feliz, gracias por traerne Noona, te quiero, ten un buen día! — le dijo Felix mientras abría la puerta del coche. — Pidamos comida rápida ésta noche, para celebrar mi ingreso, va? — habló con suavidad y su hermana asintió soltando su mano.

— Claroo! Nos vemos en la noche, cuídate tonto — dijo la rubia para sonreír con suavidad y felicidad.

Los dos se despidieron y el de cabello gris se quedó parado mirando a su alrededor.

La universidad era enorme, nada comparado a la preparatoria, era un inmenso lugar interminable y eso le hacía emocionarse en demasía.

Finalmente se decidió y entró al lugar con mucha seguridad y una sonrisa suave plantada en su rostro.

El chico era evidentemente algo famoso en las instituciones por ser siempre el ganador en los partidos internacionales de Tenis, una historia que siempre sería contada, pero que dejaría con un muy mal sabor de boca a Felix.

— No lo puedo creer!! — dijo en voz alta una castaña de estatura mediana, acercándose a Felix con mucha intensidad. — ¿Lee Felix? De verdad ¿eres tú? Eso es un verdadero milagro, Dios, mi nombre es Mina, es un placer conocerte! — masculló la castaña mientras hacía una venia definitivamente exagerada.

— Ehh... Si, soy Felix — dijo sonriendo con confusión pero haciendo el también una venia. — Disculpa, ¿Cómo es que me conoces? — preguntó el más alto sonriendo con pena y rascándose la nuca.

— ¿De verdad no lo sabes? — dijo la chica mientras más personas se acercaban cuando los vieron y ella sonrió negando con la cabeza. — Has sido muy conocido por ser el primer lugar en concursos internacionales consecutivamente, algo que raramente alguien puede lograr — masculló con seguridad y con orgullo.

Felix se quedó congelado y estaba atónito, dándose cuenta de que las personas en la universidad lo miraban y se acercaban.

— Bueno, enserió no sabía que fuera tan importante, eso me halaga! — respondió Felix sonriendo con sinceridad. — Espero ser mejor de lo que era para todos aquí, es solo que... ya no jugaré tenis! — y eso hizo que las personas que estaban cerca de ellos se quedaran congelados.

— Pero... ¿Porqué no? Eres increíble, o acaso... Si!! Ya lo sé, es algo personal ¿cierto? — preguntó la castaña con curiosidad, a lo que Felix asintió con una sonrisa recta. — Bueno, en ese caso, es totalmente comprensible! — dijo ella mientras sus amigas se acercaban.

— Es un placer conocerte Felix, de verdad! — dijo una rubia delgadita y muy linda. — Eres bienvenido a nuestra universidad, ¿Podemos acompañarte a la cafetería? Las clases comenzaran en una hora y media debido a una reunión y queremos conversar sobre tí, ¿No te molesta? — la invitación lo tomó por sorpresa pero se sintió feliz y demasiado halagado.

— No me molesta, para nada, al contrario — dijo con una sonrisa que volvía loquitas a unas. — Será un verdadero placer! — masculló, para después con sus manos indicarles que caminaran primero.

Ellas estaban encantadas con su caballerosidad, era realmente el nuevo estándar.

Las chicas, pertenecientes al equipo de porristas, que eran aproximadamente 10, iban realmente divertidas con el chico de nuevo ingreso, ya habían conocido a más chicos y chicas de primer año pero ninguno como Felix, definitivamente era el chico más carismático que conocían hasta ese momento.

Cuando estaban llegando a la cafetería, entraron las chicas delante de Felix, un caballero simpre debía tratar con respeto a las mujeres, y eso las estaba cautivando a todas.

— Todos te están mirando! Primero, porque evidentemente todos sabemos quién eres y donde estuviste, y segundo, porque es la primera vez que todas las porristas queremos acompañar a un chico a charlar por gusto propio! — dijo la castaña con algo de pena y seguridad. — Esperamos ser de tú agrado, has sido amable con nosotras y ni siquiera nos conoces a todas, nos presentaremos como se debe pero primero vayamos a sentarnos! — masculló con una sonrisa suave.

— Por supuesto! No tengo problema con ser amable, es lo que me caracteriza en primer lugar, además ustedes me trataron amable primero, debo ser agradecido, y lo estoy, no se preocupen por nada! - masculló con suavidad mientras hacía una venia hacia las 10 chicas, quienes se pusieron relativamente nerviosas por esa acción correspondiendo de la misma manera.

Todos fueron a sentarse a una mesa grande, la mesa de las chicas evidentemente.

A lo lejos estaban los diferentes grupos de estudiantes populares, ya fuera por lo académico, por el deporte o simplemente por existir.

El equipo varonil de voleibol estaba sentado en la mesa frente a la de las porristas pero del otro lado de la cafetería, mirando como TODAS estaban ahí, con ese chico de nuevo ingreso.

— Tú chica está encantada con ese chico lindo, ¿vas a dejar que lo trate mejor que a tí? — masculló divertido un chico de cabello castaño. — Mira como lo ve, es evidente su interés, si yo fuera tú-

Un golpe fuerte en la mesa llamó la atención de todos en el lugar, incluso la de Felix y las chicas en la mesa del otro lado.

— Cierra la boca — dijo el pelinegro que llevaba por nombre Hwang Hyunjin. — No sé porque insisten en que Mina me atrae, no hablen antes de saber! — masculló con la máxima tranquilidad que podía tener.

— Ya hombre! Prometo no volver a hablar de eso — dijo el castaño mientras miraba a Hyunjin con algo de pena. — Lo siento! — dijo haciendo una venia poniéndose de pie.

— No es necesario que hagas eso — masculló Hyunjin rodando los ojos.

— Solo está siendo amable — se metió un rubio a la charla. — Deberías ser más agradecido — dijo en voz alta llamando la atención de las porristas de nuevo.

Felix estaba tratando de evitar a toda costa mirar hacía esa mesa, la mirada intimidante de cierto pelinegro le bajó por completo la presión, y no entendía que había hecho mal, o talvez porque evidentemente era el tipo más atractivo que había visto, su gay panic fue difícil de ocultar que hasta las chicas se dieron cuenta de eso.

— Tengo que ir al baño — dijo en voz baja levantándose disimuladamente.

— Oye! ¿Sabes dónde está? — preguntó la castaña y el peligris asintió.

— No se preocupen, hace tiempo vine con mi hermana, conozco bastante éste lugar, muchas gracias — dijo sonriendo con suavidad, recibiendo un asentimiento como respuesta.

Mientras caminaba tratando de no llamar mucho la atención, los chicos en la otra mesa seguían discutiendo.

— Si solo van a enfadar, mejor dejen de hablar — dijo Hyunjin con cierto coraje encima. — No puedo tolerar estos actos de inmadurez — masculló para después ponerse de pie, tomar sus cosas e irse del lugar.

Todos estaban sorprendidos y algo nerviosos, era normal ver a Hwang Hyunjin así, pero sus compañeros no cooperaban en nada y sabían que era por algo más.

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