New Year |Dramione|

Summary

Hermione Granger no esperaba terminar el año atrapada en un lío orquestado por Theodore Nott, pero ahí estaba, en una fiesta de Año Nuevo que prometía más drama que celebración. Con Draco Malfoy vestido de forma tan ridícula que parecía un mago intentando ser un muggle, y Theodore jugando a ser el casamentero del año, la noche rápidamente se convierte en un cóctel explosivo de tensión, humor y muérdago encantado. ~~~~ Pareja Principal: Dramione Publicado: 26 de diciembre, 2024 Finalizado: 31 de Diciembre, 2024 Miss Jackson © | 2024

Status
Complete
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
16+

Invitación Sospechosa

Hermione Granger no era alguien que huyera de los eventos del Ministerio. De hecho, tenía fama de ser la primera en llegar y la última en irse, generalmente con una pila de documentos bajo el brazo y un discurso preparado sobre "mejorar las políticas mágicas para el próximo año". Pero este año, algo era diferente.


Quizás era la acumulación de eventos aburridos o el hecho de que Ron y Harry habían insistido en llevar a sus respectivas parejas y ella estaba cansada de ser "la amiga solitaria". Fuera lo que fuera, cuando Luna Lovegood irrumpió en su oficina con una invitación en mano y un entusiasmo desbordante, Hermione no tuvo el corazón para decir que no.


—Es una fiesta muy especial —dijo Luna, mientras jugueteaba con un collar de dientes de nargle—. Theodore la organiza.


Hermione parpadeó.

—¿Nott?


—Sí, es un encanto. Dicen que tiene un gran sentido del humor, aunque la mayoría no lo entiende. Esta vez, su fiesta tiene un tema: "ser todo lo que no eres".


Hermione arqueó una ceja.

—¿Qué significa eso exactamente?


—¡Lo descubrirás! —respondió Luna alegremente, dejándole la invitación en la mano antes de desaparecer por la puerta.


Esa noche, frente a su armario, Hermione reflexionó. Si tenía que "ser lo que no era", eso descartaba todas sus túnicas formales, sus cómodos suéteres y cualquier cosa remotamente práctica. Al final, decidió usar un vestido negro ajustado, acompañado de un sombrero puntiagudo decorado con estrellas brillantes. Pensó que era suficientemente absurdo como para encajar en la temática, aunque no pudo evitar sentirse ligeramente tonta.


Cuando llegó al lugar —una vieja mansión abandonada que Theodore había transformado mágicamente—, se dio cuenta de que había cometido un error garrafal.


El anfitrión estaba en la entrada, vestido como un elfo doméstico con una capa de terciopelo púrpura y una corona de papel dorado. Theodore Nott parecía completamente cómodo mientras saludaba a los invitados con una sonrisa traviesa.


—Granger, bienvenida. —Sus ojos recorrieron su disfraz, y un brillo divertido apareció en su mirada—. ¿Vas de... bruja?


Hermione se sonrojó.

—Es porque soy hija de muggles —respondió, levantando la barbilla con dignidad, era mejor decir ello a admitir que se equivocó —. ¿Y tú? ¿Un elfo doméstico?


—Un elfo doméstico que no obedece órdenes. Es toda una declaración contra mis padres.


Hermione soltó una risa nerviosa, y Theodore sonrió satisfecho.


La mansión estaba llena de decoraciones mágicas que desafiaban toda lógica: burbujas flotantes que explotaban en confeti, velas que cantaban melodías de Año Nuevo y un pequeño duende que repartía copas de champaña mientras murmuraba insultos a los invitados. Hermione no sabía si sentirse impresionada o ligeramente preocupada por la cordura de Nott.


Y justo cuando pensaba que la noche no podía ser más extraña, Theodore subió a una tarima improvisada y anunció con entusiasmo:


—¡Hora del brindis de los secretos!